Una loca aventura de poderes capitulo 2

Capitulo 2: Recuerdos de como se despertó…

Nos encontramos en una noche muy oscura y tormentosa en la cual todas las calles de la Aldea de la Hoja se encontraban inundadas por culpa de la tormenta que azotaba la aldea desde hace dos días enteros, tiempo suficiente para que las calles quedasen anegadas y los aldeanos prefirieran quedarse dentro de sus casas en vez de pasar frio en las húmedas calles, a excepción de dos individuos que no siguieron este perfil y ahora mismo se encontraban cara a cara bajo la torrencial lluvia dentro de un callejón apenas iluminado por un pequeño faro en donde claramente se podía apreciar una figura pequeña…de quizás 135 centímetros de altura parado delante de alguien que le superaba por más de dos cabezas pero que aun así no planeaba moverse.

-Oye, mocoso. Te lo diré una vez más. Muévete o no me hare responsable de lo que te sucederá.

-Te odio, Sayrus. –solamente era un niño quien se encontraba delante de este hombre bajo la intensa lluvia, pero en sus ojos se podía ver perfectamente varios sentimientos como la ira, la rabia y el odio acompañados por un iris de color escarlata con dos tomoes en cada ojo revelando que era un miembro del Clan Uchiha quien se encontraba allí parado. –Siempre se lo dije. Este idiota solo te quiere por ser la hija de la Hokage, pero Nee-chan jamás me escucho.

-¿Nee-chan? No me digas que tú eres… ¿Lucas?

-Así es. Hoy te demostrare…que no soy el niño mimado al cual siempre querías humillar. –avanzando a paso decidido al mismo tiempo que hacía que su brazo derecho se rodeara por una especie de aura amarillenta que simulaba ser un perfecto rayo, un infante Lucas de diez años de edad ya tenía puesta su vista en su presa y por ningún medio planeaba dejar que se escapara. –El Chidori… Técnica que no pudiste dominar ahora es mía. Solamente me tomo dos semanas dominarla con un solo fin. Matarte…

-¿Matarme? ¿A mí? ¡Por favor, moco…! –en medio de su gran risa producida por los comentarios que había escuchado de parte del infante Lucas, Sayrus recibió un pequeño pero profundo corte en su mejilla derecha producto de un rayo dorado salido desde el brazo de un serio pelinegro de ojos escarlata, el cual seguía observando con odio en su mirada al idiota que tenía delante suyo.

-El Clan Uchiha y la Aldea no echaran de menos a un idiota mujeriego como tú. –paso tras paso, el rayo dorado en el brazo del pelinegro de ojos escarlata seguía liberando pequeños rayos capaces de perforar todo lo que tocaba como las paredes del callejón en donde se encontraba acorralando a uno de sus superiores dentro del clan. –Te prometo que te atravesare el corazón en este momento y en diferencia a mi hermana…tu sufrimiento será leve.

-¿Acaso piensas que un mocoso como tu puede lograr matarme? ¡Yo soy un Jounin de Elite de la aldea! ¡Tú solo eres un maldito ge…! –genin o no, Sayrus se quedó con la boca abierta al darse cuenta que él no estaba solo en aquel callejón, sino que estaba rodeado por una docena de Clones de Sombras de Lucas que al igual que el cuerpo verdadero se encontraban con una cuchilla de chakra de rayo dorado listo para apuñalar a su víctima. -¿Cómo es posible que un genin pueda crear tantos clones de sombras?

-Mi mejor amigo y compañero… Kurama-sama me está suministrando el chakra necesario para mi venganza. –dijo el chico de diez años de edad con el ceño fruncido y con una mirada llena de odio al mismo tiempo que se acercaba más y más hacia un miedoso Sayrus que ya casi estaba sin camino para retroceder por estar a tan solo dos metros de un gran muro y debajo de toda una docena de pelinegros enojados que solo tenían un fin. –No te molestes en intentar huir. Puedo crear un ejército de Clones de Sombras con el chakra que Kurama-sama me está suministrando.

-¡Mocoso insolente! ¡Nadie le da órdenes al gran Sayrus! –grito este chico de manera alocada mientras lanzaba una lluvia de kunais en todas las direcciones en donde se encontraban los Clones de Sombras de Lucas, los cuales explotaron en una nube de humo blanca que rodeo todo el callejón por unos largos segundos en los cuales solamente se podía escuchar el sonido de la lluvia cayendo torrencial mente. -¡Jajaja! ¡Un simple mocoso que envía a sus clones en vez de venir el no podrá…!

-Idiota… -interrumpiendo el momento de victoria de Sayrus, Lucas y dos docenas de sus clones se encontraban rodeando por completo a su víctima que no podía creer que esto estuviera sucediendo de verdad, ya que al eliminar a una docena de clones, estos no hicieron más que aumentar la cantidad de los que estaban presentes en ese lugar con una especie de cuchilla hecha de chakra. –Pagaras muy caro haber jugado con los sentimientos de mi hermana mayor. Tú la engañaste con otra mujer y por eso te matare. ¡Te matare, maldito! –alocado y con ojos como si se tratase del mismo diablo en persona, una especie de aura oscura comenzó a emanar del cuerpo de Lucas al mismo tiempo que el rayo dorado en su brazo derecho se transformaba en negro como si se tratase de una masa oscura y maligna que en verdad representaba una amenaza para Sayrus.

-¡¿Q-que he-eres…?! –tan rápido como esta pregunta salió de la boca de Sayrus, todos los Clones de Sombras junto al verdadero Lucas apuñalaron en todo el cuerpo a su indefensa víctima, la cual no pudo ni siquiera hacer nada para evitarlo ya que la velocidad del golpe había sido a una gran velocidad que ni siquiera sus ojos con el Sharingan pudieron evitarlo.

-Y para acabar…te reventare el corazón. Vagaras en el Cocitos para siem… -antes que el verdadero Lucas pudiera acabar con la vida de un moribundo Sayrus que a fin de cuentas moriría si o si por las heridas en todo su cuerpo, el brazo de Lucas fue detenido por una mujer de ojos verde jade y cabello rosado que es este mismo momento se encontraba fulminándolo con la mirada.

-Es hora de que despiertes…

-¿Qué despierte? –pregunto el pelinegro de ojos escarlata con el ceño fruncido al mismo tiempo que todos los Clones de Sombras explotaban en una nube de humo de color negra que ya no parecían normales, pero que para la peli rosa ni siquiera había importado en lo más mínimo.

-Cinco días durmiendo, baka.

-¿Qué? –y sin más, todo el lugar se nublo por completo haciendo desaparecer todo lo que había en aquel callejón provocando que una densa oscuridad se tragara todo, para luego de unos segundos aparecer un gran luz que dejo totalmente confundido a Lucas, quien en realidad no estaba teniendo un sueño, sino que acaba de salir de uno y no era una chica de cabello rosado y ojos verde jade quien le estaba pidiendo que despertase, sino que era una chica de cabello negro y ojos de color negro ónix muy hinchados por haber estado llorando quien le estaba diciendo que despertara. -¿H-haru-chan? ¿Q-que haces aquí? ¿Q-que es aquí? ¿D-dónde estoy? ¿P-porque estoy aquí? ¿C-cuando llegue aquí?

-¡Haces demasiadas preguntas! –aunque estaba derramando un par de lágrimas p por lo feliz que estaba al ver que su amigo estaba despierto tras cinco días durmiendo, esta chica llamada Haruka que solamente estaba vestida con un vestido largo de color blanco con líneas azules que le llegaba hasta las rodillas no dudo ni un segundo en golpear con su puño la cabeza del recién despertado pelinegro con tal de que se callase un poco.

-¡Eso dolió, maldición! ¡¿Por qué me golpeaste?!

-Por que estabas haciendo muchas preguntas. ¡Hace cinco días que estabas en coma y ahora que despertaste estas más molesto que de costumbre, idiota!

-Cinco días, ¿Eh? –murmuro el chico con la mirada perdida en su regazo al mismo tiempo que apretaba sus puños como si algo dentro de su cuerpo estuviera mal, pero que a simple vista no parecía ser nada debido a que este solamente sentía que había algo nuevo en su cuerpo. –Me siento raro…

-¿Raro?

-Si. Dime una cosa, Haru-chan.

-¿Qué cosa?

-¿Cómo…me veo? –sabía que sonaba raro, pero esta era una pregunta que Lucas necesitaba hacer y necesitaba escuchar la respuesta que su amiga allí presente le daría, ya que algo dentro suyo…llámenlo sexto sentido le decía que algo no le pertenecía y estaba viviendo dentro de su cuerpo sin que nadie lo supiera a excepción suya.

-No sé a qué viene esa pregunta. Te ves…normal, Lucas-kun. –dijo la pelinegra de manera confusa pero con una sonrisa tímida en su rostro al mismo tiempo que intercambiaba miradas con su amigo, quien también estaba sonriendo tímidamente por saber que su amiga le había llamado con el –kun por primera vez y justamente por esto…tanto Lucas como Haruka no se dieron cuenta que no estaban solos en aquella habitación de hospital, sino que estaban siendo observados en silencio por una chica de cabello negro por los hombros, un mechón rubio cayendo por su frente y de ojos negros ónix que tenía como particularidad estar vestida con una bata de operaciones, signo de que estaba trabajando en aquel hospital.

-Que tiernos se ven. En serio lo digo.

-¡¿Rin-nee-chan/Rin-san?! ¡¿Q-que haces aquí?! –gritaron ambos chicos totalmente ruborizados por culpa de que la pelinegro adulta los sorprendió observándose fijamente y de manera tímida como si ambos estuvieran enamorados mutuamente, cosa que eso no era verdad.

-Hasta para hablar…ambos se coordinan muy bien. Ya veo por qué Mai-san dijo que ambos son la combinación dorada de esta generación.

-Muy graciosa, Nee-chan. –dijo Lucas con una mirada seria en su rostro mientras miraba a su hermana mayor de una forma mucho más seria de lo que esta se esperaba y por eso misma esta le arrojo una muda de ropa en la cara al pelinegro, quien no alcanzo a esquivarla por estar concentrado fulminando con la mirada a su hermana mayor. -¡Oye!

-Así aprenderás a no mirarme mal, mocoso. –dijo Rin de manera seria al mismo tiempo que se daba vuelta dándole la espalda a su enojado hermano menor. –Vístete y ven a mi oficina. Tenemos que hablar

-Si señora

-¡Dilo de nuevo con ironía y te quiebro los huesos de todo tu cuerpo!

-S-sí, Rin-nee-chan. –grito con miedo y en medio de un saludo militar el pelinegro debido a que lo que menos quería en la vida era sufrir la ira de una de las Uchihas más violentas de la Aldea.

Media hora después de que recibió la orden de su hermana mayor de vestirse e ir a su oficina dentro del hospital y que Lucas se despidiera de su amiga con un abrazo en agradecimiento por haberlo cuidado por tres días seguidos al enterarse de lo que le sucedió a su amigo, Lucas ahora mismo se encontraba sentado delante de su segunda hermana mayor y el resto de su familia, quienes al parecer no tenían un buen ánimo en estos momentos a pesar de saber que el chico había despertado.

-Etto… Para estar alegres porque desperté no lo aparentan mucho que digamos…

-Este no es momento para las bromas, hermano. –seria y enojada…así estaba en este momento una mujer de casi veinte años, portadora de una larga cabellera de color negra, ojos del mismo color que su cabello, un bello rostro adornado con un rombo de color morado en su frente como las otras tres mujeres presentes poseían y vestida con una larga bata de hospital de color azul marino que resaltaba su prominente busto ahora mismo se encontraba fulminando con la mirada al pobre chico que se sentía rodeado por una jauría de lobos en vez de su familia. –Es hora de que nos digas que demonio sucedió hace cinco días. Cada mínimo detalle que te acuerdes. Queremos escuchar todo…

-¿Y qué sucederá si no quiero decirte…? –por su propio bien. ¡No! Por su descendencia futura Lucas tuvo que moverse a toda velocidad hacia atrás para evitar ser castrado por un kunai que se dirigía hacia su entrepierna, el cual había sido lanzado por una encolerizada pelinegro que en estos momentos lo estaba fulminándolo con la mirada. -¡Maldición, Saori-nee-chan! ¡¿Por qué siempre tienes que lanzarme kunais hacia allí?!

-Porque así poder controlar tu descendencia, para que…esta no sea tan tonta como vos.

-¡Eres muy mala conmigo! –grito el pelinegro con ojos de color blanco y con una vena punzante en su frente al mismo tiempo que señalaba en dirección de su hermana mayor por siete años, quien se encontraba observándolo de brazos cruzados fulminándolo con la mirada. –Mi mente no puede recordar si no tengo un poco de helado conmigo…

-Eres tan predecible, hermano.

-¡Helado! ¡Muchas gracias, Hikari-nee-chan! –después de todo…Lucas solo era un niño y por ende este tenía ciertos ataques infantiles a los cuales sus hermanos mayores ya estaban más que acostumbrados. Ese mismo era el caso en este momento ya que Hikari al ser la hermana mayor de todas sabía cómo consentir a su pequeño hermanito de doce años de edad. –Mmmm esto esta delicioso. Y bien… ¿Qué quieres que les diga?

-Déjate de rodeos, hijo. ¿Quién era esa mujer que Jayden y Hikari me contaron? Y lo más importante de todo… ¡¿Por qué demonios saliste tan temprano?!

-No podía dormir y estaba aburrido. ¿Hay algo de malo en eso? –aunque hacia escasos segundos que se estaba comportando como un niño pequeño, ahora mismo se podía ver una Personalidad en los ojos del chico que ni siquiera le dirigía la mirada a su familia mientras comía helado, cosa que estaba teniendo un poco preocupados a los Uchiha allí presentes. –Y esa mujer… Esa mujer… Me beso…y me gusto jejeje

-¡ ¿Qué?! –no solo retumbo en toda la oficina del hospital que le pertenecía a Rin Uchiha, sino que en media aldea se escuchó el grito que Jayden y Saori pusieron en el cielo al escuchar lo que su hermano menor había dicho.

-¡¿C-como es posible que tú ya hallas besado a alguien y yo no?!

-Cuando sos hermoso…esto suce… -re calibración de neuronas. Eso fue lo que le sucedió a Lucas luego de recibir un fuerte puñetazo en su cabeza de parte de su madre, quien no poseía un rostro de buenos amigos desde el momento en el que su hijo comenzó a agrandarse por solamente haber besado a una chica y dos de sus hermanos no. –Ya me quedo claro. No volveré a hablar al pedo nuevamente, ka-chan…

-Bien. Ahora nada de rodeos y dinos la verdad. ¿Escuchaste? ¡La verdad queremos!

-¡Si, ka-chan! –exclamo el chico con mucho miedo al mismo tiempo que se cubría el rostro con sus dos brazos en un intento de cubrirse por si alguien más intentaba golpearlo por comportarse como un niño malcriado. –Yo estaba molestando a Laly con que se parecía mucho a Kurama…

Flash Back de Lucas

- Si me trajiste a las rastras aquí solo para que te escuche quejarte por no tener una misión…mejor me vuelvo a tu habitación. Aun puedo dormir un par de horas más.

-Enojona como siempre, Laly. Juntarte con Kurama te hace muy mal, ¿Sabias?

Fin del Flash Back de Lucas

-Entonces una mujer llamada Pandora se apareció de la nada. Literalmente salió de las sombras diciendo que tenía que ser más amable con las mujeres por que una me dio la vida.

-Bueno. Ahí sí estoy de acuerdo con eso… -murmuro Saori con una media sonrisa burlona, lo cual le trajo mala suerte ya que sus dos hermanas mayores y su propia madre la fulminaron con la mirada por interrumpir el relato de Lucas, quien al querer hacerse el gracioso recibió un golpe en su cabeza de parte de un serio Jayden que no estaba de humor para el comportamiento infantil de su hermano menor que cuando quería era todo un dolor de cabezas.

Cuando ella me dijo como se llamaba…mi mente dejo de funcionar. Literalmente me desconecte del mundo a excepción de mis ojos… Ella con solo mirar a Laly la dejo inconsciente…

-Tranquilo. Laly en estos momentos está jugando con Mirai. Solamente tuvo un par de raspones por la caída… -dijo Hikari con una mirada seria al mismo tiempo que apuntaba hacia una puerta corrediza dentro de la amplia habitación de cuatro metros de ancho por cuatro metros de largo sin contar esa pequeña sala de juegos aparte que se encontraba detrás de Lucas. –Pero no quiero escucharte decir que quieres verlas. Esa habitación esta sellada para que no te desvíes del tema.

-De acuerdo… -murmuro el chico en voz baja ya que no le estaba gustando nada que sus familiares se adelantaran a sus acciones como si ya conocieran el desenlace del dia y por ende ya habían tomado cartas en el asunto para evitar sus decisiones. –Después de ver a Laly en el suelo…yo le advertí a esa chica que me las pagaría, pero…

-Pero te beso y te nublaste. Lo sé. A cualquiera le pasa jajaja… -dejando de lado el aspecto frio y sin emociones que lo caracterizaba por ser el líder del Clan Uchiha de esta era, el padre de Lucas que era casi una réplica suya y de Jayden pero más alto que ambos ya no se encontraba de brazos cruzados escuchando todo lo que su hijo tenía para contar, sino que ahora se encontraba observando de manera divertida al chico que sin querer se sonrojo por el comentario de su padre. –Aunque creo que eres muy joven para haber besado a una chica. Dime una cosa, Jayden. Esa chica… ¿Cuántos años aparentaba?

-Quizás era uno o dos años más chica que yo… -comento el genio Uchiha de esta era con seriedad mientras hacía cuentas con las manos, ya que tuvo que hacer cuentas con los dedos para más o menos aproximarse a la edad que tenía esa chica desconocida.

-Catorce o quince años, ¿Eh? No hay nada más que decir… Son muchas coincidencias como para ignorarlas.

-¿Estás diciendo…que llego la hora de entrenarlo, to-san?

-Si, Rin. En el manual estaba indicado…que cuando uno de nuestros descendientes tuviera un encuentro con una mujer llamada Pandora, su entrenamiento debería comenzar de inmediato.

-¿En serio? Yo creo que me busco por que le gusto jejeje

-Cállate o te golpeo.

-H-hai, Saori-nee-chan… -no era un cobarde al que le tenía miedo a su hermana mayor, sino que a Lucas le preocupaba los golpes que esta le podía dar cuando se enojara ya que poseer una gran fuerza era muy común entre las mujeres del Clan Uchiha. –Pero en serio… Yo no necesito entrenar. Mis habilidades son las mejores de mi generación jejeje

-Por más que domines el Chidori, poseas el Sharinga…y estemos en tiempos de paz que no necesitan de la presencia de los shinobis, allí afuera es diferente.

-Solamente nosotros seis sabemos la situación que hay afuera del continente ninja. –comento el padre de Lucas con el ceño fruncido al mismo tiempo que desplegaba un gran mapa sobre el escritorio que se encontraba dentro de la oficina de su hija, dándole a conocer a su hijo menor que su avanzado continente ninja poseía tecnología que era más que desconocida en los demás continentes que componían al mundo entero. –Nuestro continente ninja se encuentra entre este llamado África y este que aún es desconocido…

-Si es desconocido, ¿Por qué aun no lo exploran? Podríamos convertirnos en personas muy importantes para el mundo jejeje

-Baka. Los ninjas tenemos absolutamente prohibido relacionarnos con otras culturas… -dijo Saori con un cierto tono de molestia en su tono de voz al mismo tiempo que señalaba una ley dentro del Manual Uchiha que era de vital importancia para que dicho clan no volviese a caer en la oscuridad como en el pasado había sucedido. –Además…de que un tal Cristóbal no sé qué ya se encuentra investigando ese continente…

-Si dijiste que no podemos tener contactos con los otros continentes, ¿Cómo…es que sabes eso, Saori-nee-chan?

-Que no podamos relacionarnos con ello…no significa que no podamos vigilarlos, hermanito. –dijo Jayden con una media sonrisa burlona mientras colocaba su mano sobre el hombro de su hermano menor que se encontraba un poco confundido con respecto a lo que le estaban contando. –Si bien no conocen nuestro continente, todo el Clan Uchiha se vio obligado a utilizar un jutsu de sellado alrededor de todo el continente para evitar que viajeros curiosos intente entrar aquí.

-Ya entendí jejeje.

-Pero eso por el momento no es importante.

-Así es. Lo importante es que tenemos que comenzar con un duro y severo entrenamiento, Lucas. –al dicho de estas palabras, Lucas solamente asintió con un leve movimiento de cabeza ya que le emocionaba poder ser entrenado por su madre, pero no le gustaba nada que ese entrenamiento fuera "duro" y "severo" debido a que él era un poquito vago con respecto a entrenar por culpa de su condición de ninja prodigio. –Pero antes de entrenar deberás pasar una pequeña prueba.

-¿Prueba? ¿A qué te refieres con eso, ka-chan?

-Que si no pasas una prueba que te prepare…no te entrenaremos y tendrás que hacerlo por tu cuenta, hijo. –aunque no le gusto escuchar que su madre le estaba poniendo una condición para entrenarlo, algo llamado orgullo dentro de Lucas despertó de la nada al mismo tiempo que sus ojos de color negro ónix se convertían en rojo escarlata con la particularidad de que no poseía ningún tomoe, cosa que era demasiado extraño para todos los presentes. -¿Sharingan sin aspas? ¿No se supone que ya poseía dos en un ojo y tres en el otro? ¿Qué está sucediendo con él?

-E-es el Sharingan… P-pero… ¿No se supone que debería tener aspas?

-Esta presencia…

-Apenas se percibe, pero

-No hay duda. Ponerlo a prueba hizo que eso despertara. Hay que comenzar de inmediato… -mientras su esposa y sus hijos se encontraban asombrados por el repentino cambio de color de los ojos de Lucas, el padre de este simplemente se encontraba un poco curioso de saber que era lo que deparaba el destino a su familia y en especial a su hijo más pequeño que al parecer no estaba al tanto de lo que le sucedía. -¡Ejem! Lucas…

-¿Qué? –de manera sombría y casi sin emociones, cosa que dejo impactados a todos los presentes, Lucas respondió sin siquiera voltearse a ver a su padre ya que tenía la mirada perdida en el mapa que tenía delante de sus ojos y el cual le mostraba la existencia de todos los continentes en el mundo.

-Sé que sonara extraño, pero…tienes que ir a ver a tu tátara-tátara-tátara-tátara-tátara-tátara abuela materna. –con solo nombrar tantas veces el "tátara" fue suficiente para que Lucas se interesara en lo que su padre estaba diciéndolo, por lo cual giro su cabeza hacia donde este estaba revelando unos ojos rojos profundos como si se tratara de un mar de sangre puro que se tragaba a todos lo que lo observaban. –Humpf. La curiosidad mato al gato, ¿Sabias, hijo?

-Solo dime lo que quieres que haga y lo hare, to-chan.

-De acuerdo. Lo que quiero que hagas…es que te dirijas hacia el norte. Allí encontraras una antigua mansión hecha de madera en la cual te encontraras con una anciana. Ella supervisara tu prueba. Si quieres puedes llevarte contigo a Haruka o a Sango

-De acuerdo. Mañana a primera hora me voy… -y sin decir nada más, Lucas desapareció de aquella oficina por medio de un Shunshin de Hojas de color negro como la noche, como si algo mas lo hubiera obligado a irse de aquel lugar sin escuchar nada más de lo que sus padres tenían para decirle