Las Cronicas de La Punta Del Cerro
El Grim, El Brujo Malo y La Letrina
Bueno,
segundo capi!... Nada más que agradecer los RR…Lor
Lupin y KSan Potter,
La
Hija Del Viento,
amintajuliette….
Gracias, Gracias! Jeje… les dejo al capi!
2. Lo que Ginny encontró allí
¿Un Fauno?-preguntó la chica.
Si, un Fauno.-le dijo el ser.-Y no quisiera parecer descortés, pero… ¿Eres tú una Hija De La Vecina?
Soy Ginny Weasley-le dijo sin entenderle.
Pero¿Eres tú lo que dicen que es una niña?
Pues claro-exclamó Ginny.
¿Verdaderamente eres humana?
"Acaso parezco animal! Imbecil"-pensó Ginny, sin embargo, para no salirse del libreto dijo- Claro que soy humana.
Seguro, cierto, correcto, exacto, verdadero-dijo el Fauno-¡Que tonto soy! Es que nunca había conocido a una Hija De la Vecina o un Hijo Del Vecino. Maravilloso, genial, fantástico, alucinante, sorprendente, asombroso…
"A este se le escapó un tornillo, sin embargo, parece ser muy simpático, agradable, sociable, buena onda, jaja"
Seguro, cierto, correcto, exacto, verdadero-repitió el Fauno-.Permíteme que me presente. Mi nombre es Tumnus.
Encantada Señor TuCulum-dijo Ginny.
Tumnus. Mi nombre es Tumnus.
¡Oh¡Discúlpeme!-dijo la chica quien se puso colorada-. Encantada señor Tumnus.
Y se puede saber, conocer, estar al tanto, a la corriente. ¡Oh! Simpatica Hija De La Vecina¿Cómo llegaste a La Punta Del Cerro?
¿A La Punta de que?-pregunto la niña.
Del Cerro Hija de La Vecina. ¿Cómo haz llegado a La Punta Del Cerro?
¿La Punta Del Cerro¿Y que es eso?
¡Donde estás parada!-dijo el Fauno- ¡Oh¡Estos Hijos De La Vecina! Esta es la tierra de La Punta Del Cerro, donde estamos ahora. Todo lo que se encuentra entre el farol y el gran castillo de Caí ParAbajo en el mar de este. Y tú¿vienes de los bosques salvajes del oeste?
-Yo llegué…, llegué por una letrina que encontré en mi patio-respondió Lucia… perdón, Ginny, vacilando.
¡Ah¡Que asco!-dijo Tumnus, a quien se le deformo la cara-Pero…-dijo con vos melancólica-Si no hubiera echo la cimarra para las clases de geografía cuando todavía era un pequeño Fauno, tal ves ahora sabría donde quedan esos extraños y asquerosos países.
Pero si esos no son países-dijo Ginny casi riendo-. La letrina está por ahí, un poco más atrás… ojalá. Es verano allí ahora.
Ahora es invierno en La Punta Del Cerro; siempre es invierno, desde hace mucho. Pero si seguimos conversando en la nieve mi abuela me matará, osea… quiero decir que nos resfriaremos. Hija De La Vecina, de la lejana tierra de El Patio De Tu Casa, donde el verano es eterno y reina alrededor de la olorosa ciudad de la Letrina¿te gustaría venir a tomar cerve…quiero decir, café conmigo?
Gracias por la invitación-dijo Ginny- pero creo que ya es hora de regresar.
Es a la vuelta de la esquina, no más. Habrá fuego, marihu…quiero decir pan tostado, ranas asadas y pitos… ah!... Quiero decir torta.- insistió el Fauno.
Ya que insiste…-dijo la chica-.Pero no puedo quedarme mucho rato.
Tomate de mi brazo Hija De La Vecina-dijo el pedofilo… ups!... el Fauno-Llevare el paraguas para ambos. ¡Go!
Y al rato de andar Ginny se dio cuenta de que lo que estaba haciendo: caminando por el bosque del brazo de una extraña criatura, recordó las palabras de su padre "Nunca confíes en algo que pueda pensar y que no sepas donde tiene el cerebro" al parecer no había aprendido nada de su "pequeño" encuentro con cierta persona que "vivía" dentro de un diario. Pero bueno, ya era demasiado tarde para arrepentirse.
No habían ido muy lejos, cuando llegaron a un lugar donde el piso era rocoso y estaba lleno de moho, entonces el Sr. Tumnus doblo hacia la derecha, lugar donde había una roca gigantesca, la cual era la entrada a una cueva. Una vez que entraron la chica sintió el calor proveniente del fuego y un fuerte olor a menta.
En un momento estará el café-dijo el Fauno
De hecho-dijo Ginny -, preferiría té, mi mamá me mata si se entera que tomé café.
No hay problema
La Weasley pensaba que este era uno de los lugares más acogedores en los que había estado, le gustaba ese lugar y parecía que el Sr. Tumnus había gastado más dinero en la casa que todo el dinero que tenía su familia. Se dedicó a mirar la cueva-casa, era hermosa, tenia una mesa y dos sillas ("Una para mí y otra para mi abuela"-dijo el Fauno) sobre una chimenea había una repisa y sobre esta, un gran cuadro de un Fauno con barba gris, el cual, para sorpresa de Ginny, no se movía. En una de las paredes había un estante repleto de libros de diferentes tamaños, algunos títulos de estos eran: "Mi primer pito", "El rincón de la casa redonda", "La bella y el Flaite", y muchos más.
Hija De La Vecina-dijo el Fauno-, ya está todo preparado, servido, capacitado.
Realmente fue un té maravilloso. Hubo un huevo verde fosforescente para cada uno, ranas en pan tostado y una torta con un sabor extraño, como a menta. Cuando Ginny se canso de comer Neville… ah! El Sr. Tumnus comenzó a hablar. Sus historias sobre el bosque eran fantásticas, le hablo sobre las fiestas de medianoche, sobre un papa negro, como unas Ninfas lo habían invitado a bailar, como una Dríade lo había paralizado cuando era pequeño, historias sobre un centauro que se ocultó en la cabeza de un humano, un bebe que venció a un Pirolisco. Al último, le hablo sobre el verano, cuando los bosques eran verdes y llegaban cientos de visitas, como el agua del río de transformaba en vino y los árboles parecían cantar siempre.
Ahora siempre es invierno-dijo con voz triste y melancólica.
Entonces para no deprimirse y tener que comprar esos remedios tan caros tomó un estuche que estaba sobre la chimenea y de él sacó una especie de flauta y empezó a tocar.
Al escuchar aquella melodía (n/a: imagínense esa canción q les trae recuerdos, q les parece conocida, q la letra les emociona… pero no saben de donde la sacaron) Ginny sintió deseos de llorar, de bailar, pero también le dio sueño, durante la canción recordó muchas cosas, lo que la hizo "dormirse despierta" (n/a: eso pos… cuando te quedas cm imbecil mirando el universo!). Luego de lo que pensó que fueron varias horas se despertó bruscamente:
¡Oh! Lo siento Sr. Tumnus, pero debo irme a mi casa. Mi mamá debe estar furiosa.
No es bueno, ahora, tu sabes…-le dijo el Fauno acongojado.
No, no sé. ¿Qué cosa no es bueno?- preguntó Ginny confundida, luego agregó: ¿Qué quiere decir? Bueno, me tengo que ir rápido. Deben estar preocupados… y enojados.
Luego de un rato la chica se dio cuenta que al Fauno se le estaban llenando los ojos de lágrimas, volvió a preguntar:
¡Neville! Ah! Quiero decir, Sr.Tumnus. ¿Cuál es el problema?-pero el Fauno siguió llorando. Las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas, finalmente, cuando Ginny pensaba que tendría que salir nadando de allí, el Fauno detuvo el llanto, pero ahora comenzó a sollozar.
Sr.Tumnus, Sr.Tumnus-insistió Ginny, pero al parecer el Fauno no la escuchaba- ¡SR.TUMNUS!-a Ginny no le gustaba para nada que no la tomaran en cuenta-.Deje de llorar¿o no se siente bien? Cuénteme lo que está mal.
Pero, para desgracia de la chica, el Fauno, al parecer, no tenía ningún interés en tranquilizarse, siguió llorando y retorciéndose. Aunque Ginny lo abrazó y le entregó su pañuelo, el no paraba de llorar. El Fauno tomaba el pañuelo de la chica y con el secaba sus lagrimas, cuando el pañuelo estaba demasiado mojado lo estrujaba y volvía a secarse las lágrimas. Tanto lo estrujó, que Ginny comenzó a considerar seriamente lo de salir nadando.
Sr.Tumnus, tranquilícese y guarde la compostura que requiere su edad- dijo intentando imitar a McGonagall- un Fauno como usted no puede llorar de esta manera. Dijame de una vez¿Por qué llora?
¡OH!- sollozó-.Lloro por que soy un Fauno malvado, ruin, infame, maligno, perverso…
Yo no creo eso-le dijo Ginny- De hecho usted es el Fauno más encantador que he conocido- le dijo-…Y el único- murmuro para sí misma.
¡Oh! No dirías lo mismo si tú supieras-dijo el Fauno-.Soy un Fauno malvado. No creo que exista alguien peor que yo, o por lo menos no un Fauno.
Pero¿Qué maldad ha hecho?-preguntó Ginny.
Mi viejo tatarabuelo -dijo el Fauno-el jamás hubiera hecho algo semejante, similar, parecido. ¿Lo ves? Su cuadro está en la pared.
¿Pero que es lo que no hubiera hecho su tatarabuelo?-preguntó la chica.
Lo que yo he hecho-le dijo el Fauno sollozando.
¿Y que hizo usted?
Lo que no hubiera hecho mi tatarabuelo.
¿Pero que es lo que no hubiera hecho su tatarabuelo?
Lo que yo hice.
¡Me podría decir lo que hizo de una ves por todas!- Ginny perdió la paciencia.
Lo que jamás hubiera hecho mi tatarabuelo-Ginny ya no aguantaba más, para suerte de ella, el Fauno volvió a tomar aire y continúo: Servir a la Bruja Blanca, ah! Quiero decir, servir al Brujo Malo. Eso es lo que soy. Un sirviente pagado del Brujo Malo.
¿El Brujo Malo¿Y quien es él?
¡Ah! Él es quien tiene a la Punta Del Cerro completamente en sus manos. Él es quien mantiene el frío invierno. Siempre invierno y nunca navidad. ¿Te imaginas lo triste, lamentable, doloroso y fuerte que es eso?
¡Que terrible!-dijo Ginny- ¿Pero que trabajo hace usted?
Eso es lo peor. Yo rapto, capturo, aprisiono para ella. Mírame Hija De La Vecina. ¿Crees, piensas, especulas que yo soy aquella clase de Fauno que encuentra un niño en el bosque, lo trae para su casa, se hace su amigo, solo para dormirlo con música y entregarlo al Brujo Malo?
Claro que no-dijo Ginny, preocupada-.
Pero lo he hecho
Bien-dijo la chica, pidiendo para que sus sospechas fuesen erróneas-. Eso es malo, muy malo, pero estoy segura que usted está tan arrepentido que no volverá a hacerlo.
¡Hija De La Vecina!-dijo el Fauno-. ¿Es que acaso no entiendes? No es algo que yo hacha hecho, realizado, efectuado, cometido. Es algo que estoy haciendo en este preciso momento.
¿Qué… que quiere decir?- el rostro de Ginny se puso blanco como los dientes de Lockhart, sus sospechas eran ciertas.
Tu eres el niño-dijo el Sr.Tumnus- El Brujo Malo me dijo que si alguna vez encontraba un niño en La Punta Del Cerro, tenía que llevárselo de inmediato. Tú eres la primera que he conocido. Pretendí ser tu amigo, te di té y he estado esperando todo este rato para que te quedes dormida y así poder entregarte.
¡Ah, no! Usted no hará eso. ¿O si?- preguntó Ginny un poco asustada.
Y si yo no lo hago- comenzó el Fauno- él lo sabrá, me cortará mi colita, me pondrá los cuernos, ah, quiero decir que me cortará los cuernos y me cortará mi querida barbita-el Fauno comenzó a llorar-.Además agitará, moverá, sacudirá, meneará su varita y me saldrán tentáculos. Eso pasará si esta de buen humor, si está de malas, me matará, me cortará en pedacitos y me enterrara en medio de la fría montaña… y no precisamente en ese orden- agregó- o también puede que me convierta en una de las tantas estatuas de decoración de su casa, hasta que los cuatro tronos de Caí ParAbajo sean ocupados… ¡y quien sabe si pasará eso!
Lo siento Sr.Tumnus- dijo Ginny preocupada- pero, por favor, déjeme volver a mi casa.
Por supuesto que lo haré-dijo el Fauno sonriéndole-Debo hacerlo. La verdad no sabía como eran los humanos antes de conocerte a ti. No puedo entregarte al Brujo Malo ahora que te conozco. Pero tenemos que marchar, andar, transitar rápidamente. Te acompañare hasta el farol. Supongo que podrás encontrar el camino a tu letrina y así volver a tu casa.
Claro que podré
Debemos ir calladamente, nadie debe vernos-dijo el Sr.Tumnus poniéndose de pie-. Nadie debe vernos, pues el bosque está lleno de espías. Incluso algunos árboles, piedras y ratas están de su parte.
Dejaron sus tazas en la mesa y se dirigieron a la salida de la cueva. El Sr. Tumnus abrió una vez más su paraguas, le dio el brazo a Ginny y comenzaron a caminar por la nieve. Sin hablar y rápidamente la chica siguió al Fauno por el camino, hasta que Ginny pudo distinguir el farol.
Espero que puedas perdonarme- le dijo el Sr.Tumnus mirándola fijamente.
Claro-le dijo-. Y espero que no tenga problemas por mi causa.
Bueno, ojala que llegues bien…-le dijo el Fauno bajando la cabeza- nos veremos.
Adios.
Adiós Hija De La Vecina¿puedo quedarme con tu pañuelo de recuerdo?
Por supuesto-exclamó Lucia y se echo a correr entre los árboles, una ves que llego al farol buscó rápidamente la letrina y se echo a correr nuevamente, atravesó árboles y salto piedras. Luego de unos segundos, Ginny sintió la madera bajo sus pies y el olor de la letrina, por fin estaba a salvo, salió de la letrina, cerró la puerta y miró a su alrededor mientras recuperaba el aliento. Los chicos estaban fuera de La Madriguera, al parecer la estaban esperando, la chica fue hacia ellos y les dijo:
¡Estoy aquí! Estoy viva, no me ha sucedido nada…
Les
contara Ginny a los chicos lo que le pasó?... le creran?..
la trataran de loca? Pediran que los lleven?... Todo eso y mucho
más en el proximo capitulo!
Wueno… ya tengo la mayoría de los personajes elegidos, solo me falta el duende ese q ayuda a la bruja Flaite, pero filo… ojala que les haya gustado y dejen RR! (o mato al Fauno!)
Saludos!
Chika-Black!
(Padfoot vive!... … ojala! ¬¬)
