VERGÜENZA
Su cuerpo se sentía tibio, descansado, ligero y… se despertó asustada en una cama que NO era la suya, en una habitación que NO era la suya, en una casa que NO era la suya; acción que la llevó a hacer la pregunta de millón -¿en donde estoy?- si embargo algo le llamó la atención, dos sables elegantemente envainados yacían empotrados en la pared opuesta de su cama, le hizo sospechar del dueño de la casa
6:30 pm. hora precisa para pasar a la mesa comedor -querido, vendrá tu invitada a cenar con notros esta noche? me encantaría conocerla, ver si es justo para ti- decía con una voz tierna y emocionada a su hijo
-no creo madre- contestó el joven aludido
-Takashi cariño hazme un favor, me preocupa que duerma tanto y no coma bien, podrías mirar como se encuentra y si está despierta la traes por favor
-ah!
-gracias cariño- la mujer era de un aspecto imponente y elegante más alta que la mayoría de las mujeres japonesas, criada en una de las mejores casas de geishas de todo Tokio, hija de un comerciante de esmeraldas, su nombre, Tokio Haninozuka (Morinozuka es su apellido de casada). Sus como el atardecer de verano y su cabello como el más negro y fino ébano, de piel pálida entre los asiáticos, en una sola palabra "perfecta".
Haruhi buscaba desesperada la puerta de la habitación y no encontraba nada parecido comenzando a desesperarse -respira Haruhi- se decía sin poder detener las furtivas lágrimas. Desde que su padre había muerto se había desconectado totalmente la fuerza pragmática e independiente de su cerebro, era una chica indefensa actualmente. De un momento a otro se encendió una luz tenue y detrás de ella se deslizaba lentamente una puerta de fina teca mientras que el corazón de la chica latía en su boca.
-Haruhi, que haces ahí?-preguntó Takashi algo extrañado
-Mori sempai!, buscaba la puerta y no la........ Encon......traba- finalmente cayó desvanecida por el ayuno prolongado
-Haruhi- la volvió a recostar en la cama y tomó el teléfono para llamar a Kyoya
-moshi moshi mansión Ootory, en que puedo ayudarle
-Ootory Kyoya please
-who applies for him?
-Morinozuka Takashi
-Yes, wait please- luego de dos minutos de espera con el vals de la bella durmiente se escucha a alguien dando una orden discordante
-hi
-Kyoya
-si
-soy Mori, Haruhi está en pésimas condiciones, podrías enviar un médico a casa por favor
-ustedes tienen uno
-Falleció ayer
-OH, OK llamaré
-gracias
-que tiene Haruhi
-deshidratada, duerme mucho, no se como le siguen saliendo lágrimas
-ya voy para allá
-esta bien- al colgar Mori volteó para abrir la puerta y saber quien gemía tras ella –justo lo que pensaba- Haninozuka Mitsukuni gemía al escuchar el monólogo de la habitación
Haru-chan se va a morir, yo no quiero que se muera- y entre más lloraba, mas gritaba -ay se va a morir no! resiste ayyyyyyyyyyy
-me duele la cabeza y el estómago, ayuda- exclamaba una somnolienta Haruhi
-Haru-Chan, Haru-Chan despierta Haru-Chan para que puedas comer pasteles conmigo y mi usa-Chan- Dicho esto Haruhi volvía en si lentamente mientras que su estómago se retorcía en sus propios jugos pidiendo algo de alimento.
Poco después de lo sucedido apareció la señora Tokio acompañada de una mucama quien traía la sena, Kyoya con mirada asesina, Tamaki casi apunto de desvanecerse, los gemelos perdidos en sus pensamientos y el Doctor, un señor de mediana edad cuyo conocimiento sobre manejo del dolor era mas amplio que la calvicie que se asomaba por su cabeza
-cariño vinieron tus amigos, apropósito como está tu invitada
-bien
- me alegro, está despierta?
-si madre- al oír esto Haruhi se sentó en la cama como movida por un gran resorte y con tanta vergüenza que se podía ver algo de palidez en su tez, a decir verdad se podía cuestionar el origen de tal semblante viéndolo desde la perspectiva de la dueña de la lujosa casa
-sí, estoy mejor- dijo la chica -no se preocupe no es nada
-que no te de vergüenza, tranquila, lo has manejado muy bien hasta ahora, te has dejado acompañar todo este tiempo, recuerda que las situaciones difíciles se deben pasar en compañía, es así hay menos probabilidad de errar en la vida, tómate lo con calma, tómate una semana más de descanso con tus amigos para que cuando estés lista para hacer los verdaderos cambios, no te de vergüenza ni remordimiento- luego de escuchar esas sabias palabras Haruhi no pudo más que continuar llorando. El doctor que estaba allí comenzó por revisar su presión arterial, sus latidos del corazón mientras que le recomendaba a Haruhi tomarse la vida con calma, comer bien y todo lo que pudiera, evitar pensar en obligaciones -y sobre todo Fujioka-sama debe hacer duelo, no se puede guardar esa tristeza puede desarrollar una enfermedad mortal-
-ay doctor, si supiera como me siento, ahora me quede sola, soy huérfana, la muerte en estos momento sería la mejor oferta que harían- al decir esto todo quedaron pálidos
-así que la princesita quiere la muerte…. Ja… pues la muerte tendrá- pensaba el chico de lentes mientras costeaba en su libreta algunas sugerencias que había visto en Discovery Channel –pobre Haruhi, que mal está- exclamaba cuando salían de la casa de los Morinozuka dejando a la chica cenando algo suave para su estado de salud –Tamaki, te importaría si falto mañana al club?
-ah? No claro que no me importaría siempre y cuando nos dejes el itinerario de lo que deseas que mañana se haga. A propósito, que harás?
-me acostará con Haruhi- a continuación les dejo la libertad de imaginar el color y la forma en que quedaron todos al ver la dulce y virtuosa sonrisa mortífera del rey de las sombras….
CINE IMAGINARIO DE TAMAKI 5, 4, 3, 2, 1, 0
Se abre la puerta de la habitación en donde se encuentra Haruhi durmiendo, mientras las llameantes pupilas de Kyoya se deleitaban por desnudarla. De repente Haruhi despierta y ve al joven parado en frente de ella –Dios, sempai me asustó, por qué está aquí
-OH, Haruhi quiero que veas las estrellas y constelaciones junto a mi haciendo figuras de amor
-ah! Kyoya sempai eso me encantaría- y juntos, muy juntos se miran ardientemente abrazados eternamente
FIN DEL CINE IMAGINARIO DE TAMAKI
-No lo permitiré, ni se te ocurra pensar en eso- grita el rubio tomando del cuello al chico de lentes
-Tono, nosotros hemos tenido esa idea desde un principio, antes de que muriera papá-san. No es justo que Kyoya sempai pueda y nosotros no
-cállense todos- exclamó Tamaki, nadie tocará a Haruhi sin su permiso, así que olvídenlo- volteó y miró al chico de lentes que brillaban con el sol -Y tu Kyoya es mejor que me digas la verdad o de lo contrario te patearé el trasero hasta el cansancio
-tranquilo es broma, mi padre me necesita mañana en el hospital luego de clases
-está bien- dijo el rey del Host club calmándose lentamente y respirando agitadamente mientras miraba a su amigo de forma violenta
-muy bien nos vemos mañana- respondió Kyoya montándose a su limosina
