Pareja: SasuHina [NaruSaku]
Autora: DarkAmy-chan
Género: Romance/Humor
- pensamientos
- Hablan
- "Recuerdos"
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Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son del Maestro Kishimoto
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White Wishes
Chapter 1
Como todas las mañanas, yo siempre era uno de los primeros en llegar al salón. Me gustaba disfrutar de la tranquilidad, del silencio que se apreciaba antes de que todos llegasen a perturbar esa quietud.
No creas que me ganaras idiota, yo seré quien venceré en esa carrera – Esa era la voz de la persona que tenía secretamente mi corazón. Su nombre es Uzumaki Naruko, y es una chica tremendamente energética. Alguien que nunca se da por vencida en nada, muy opuesta a mí.
Tal vez por eso es que capturo mi atención.
Solo había unos pequeños inconvenientes entre mi amada y nuestra felicidad.
El primer problema, es que carezco del don de la palabra. Y cada vez que logro acercarme un poco a ella, termino desmayado de los nervios. ¿Pánico escénico? Claro que lo tengo, pero aun cuando estamos solos, termino de la misma manera. Soy un caso perdido.
El segundo problema y el mayor de todos, es que a Naruko-chan parece gustarle Sakura Haruno, que es una de las chicas más populares en toda la preparatoria. ¿Cómo ganarle a la chica más bella de todo el lugar, como hacerlo si soy un chico?
Un suspiro escapaba de mis labios mientras la veía sonreír junto a un chico que no conozco. Para mi todo el resto son tablones con rostro desfigurado, sin importancia. A mis blancas orbes solo existía esa rubia de brillante sonrisa, nada más. Si tan solo ella me viese de la misma manera, todo seria perfecto. Como un cuento de hadas, solo que el príncipe de brillante armadura seria una mujer, y la doncella atrapada en el castillo seria un chico desaliñado carente de personalidad, ósea yo.
Imagen traumática, pero puedo verme claramente con un vestido rosa esperando a mi príncipe/sa .
Silencio todos. Procederé a reubicarlos en sus nuevos puestos de este año. ─ La voz de mi profesor jefe atrajo la atención de todos, logrando que cada uno se sentase donde quisiesen, esperando. Mi blanca mirada se poso en esa hermosa rubia. Como era de esperarse, se sentó junto a ese chico, el mismo con el que había estado conversando antes. Se veían muy cercanos, al menos ella se veía muy animada platicándole. Sentía una envidia sana por eso, ya que en verdad deseaba poder relacionarme con ella de esa forma. ¿Por qué tengo que tener tan corto genio? ¿Por qué, si soy un hombre?
Se supone que un hombre debe ser firme, quien tome la iniciativa, pero yo no creo poder tener esa fuerza, no sin antes caer desfallecido en el intento. ¿Por qué debía ser tímido, si Diosito me hizo hombre?. No era justo, para nada lo era.
Pero la vida no suele ser justa muchas veces, lo he de saber yo, quien debido a su personalidad, carezco de muchos amigos. Para que decir de novias, si ni con mis dieciséis años de edad he dado mi primer beso.
Me da vergüenza de solo recordarlo, de lo mucho que se burlarían todos si se enterasen. Aunque no es que me den tanta atención tampoco.
Un suspiro escapaba de mis labios tras mis pensamientos, del enorme peso que llevaba sobre mis hombros. Muchos dirán que no es la gran cosa, pero para un chico de mi edad, un adolecente, cosas como estas suelen ser muy importantes.
¿Se imaginan si por no tener experiencia, terminase besándole un ojo a Naruko-chan? ¿O en vez de darle un beso, terminase vomitándole encima de los nervios?. De solo imaginarlo, me muero de la pena. No sabría donde enterrarme para que no me encontrasen el resto de mi vida.
Uzumaki siéntate junto a Haruno, atrás de Hyuga. ─ El latir de mi corazón se hizo presente ante tales palabras. Mis blancas orbes se alzaron para ver la sonrisa de mi princesa, quien me saludaba mientras se sentaba a mi espalda. Mi cuerpo se tenso de solo oírle tan cerca, con solo escucharla platicar por bajo con Sakura-san.
Uchiha siéntate al lado de Hyuuga. Y con eso todos están ubicados. ─ El resto del hablar del maestro no llegaba a mí. El aura de ese chico, el mismo que había estado escuchando a la chica de mis sueños, era realmente pesada, tanto que lograba ponerme más intranquilo de lo que ya estaba.
Su oscura mirada estaba sobre mí, podía percibirla. Era penetrante e intimidante, provocando que me sintiese más diminuto de lo que me suelo sentir. Debía decir algo, lo que sea para salir de esta tensión. Pero en el momento en que los vocablos por fin habían querido salir de mis labios, este volvió su mirar al frente, al pizarrón.
No podíamos ser una pareja de banco más dispareja. Seria un largo año con ese chico tan apático a mi lado.
...
Como era de esperarse, la completa atención de Naruko-chan estuvo puesta en su nueva compañera de banco. Siempre era lo mismo. No podía competir contra la personalidad fuerte y extrovertida de Haruno-san, y la felicidad de la chica de mis sueños se incrementa a su lado, brilla en todo su esplendor al apreciar esos ojos verdes que posee mi compañera de cabello rosa.
Se ven muy bien juntas, aun cuando Sakura-san le regaña por haber dicho algo fuera de lugar.
Un suspiro escapa de mis labios tras mis pensares, ignorando el hecho de que ya todos comenzaban a abandonar el salón de clases. Mi blanca mirada aprecia desde el que es mi puesto, como esa dos chicas que habían estado sentadas a mis espaldas comienzan a desaparecer por la puerta del aula, sin siquiera haber tenido la oportunidad de despedirme, de decirle que estaba feliz de que se sentase tan cerca de mí.
A quien engaño. Jamás podría decirle eso. ─ Murmuro por bajo mientras me apoyo en mi maletín color azulino. Me choca tener esta personalidad tan limitada, que me impide decir lo que siento. Es realmente agotador ser yo.
Pareces una chica. ─ Sorpresivamente mis ojos visualizan la imagen de mi compañero de banco, notando la frialdad con la que me observaba, como si me analizase. Un momento. ¿Me acaba de decir que parezco mujer?. Inconscientemente mis pómulos se tornaron rosa pálido, de solo pensar que me había escuchado, que había notado mis sentimientos por su amiga. ─ ¿Ahora te ruborizas?. Eres todo un caso Hyuga.
No pude enfrentar sus palabras, no tenia como. De antemano sabía que tenía razón, que más que todo un caso, era uno perdido.
Que. ¿No dirás nada? ─ El mutismo fue lo uno que broto de mis labios nuevamente. Cabizbajo notaba que nos íbamos quedando solos en el salón. Podía sentir sus ojos negros sobre mi persona, esperando que le dijese algo, tal vez.
Mordiendo mi labio inferior me impulse a ponerme de pie. Debía defenderme, decirle algo para que no me moleste, después de todo ya he pasado por algo similar. Si no digo nada en mi defensa, estaré propenso a que me moleste, a que me tome de punto para futuras burlas. No quería eso, no podía volver a pasar por todo eso nuevamente.
Como pude le encare una vez que estaba en frente a su ser, a su imponente figura, enfrentado esa vacía mirada que me observaba con un leve eje de diversión. Quería decirle que me dejase en paz, que no tenía por qué ser tan maleducado. No permitiría que me acosara. Soy un hombre, y debo ser fuerte como tal.
Levante mi dedo acusador para apuntarle levemente, muy cerca de su rostro, tan cerca como lo estaba el mío. ¿Qué? Trataba de intimidarlo, ¿no?. No importa que mi dedo tiemble levemente, o que abra y cierre la boca intentando sacar monosílabo. Lo estaba intentando y eso era lo importante, ¿verdad?.
¿Por qué seguía con este rubor en mi rostro, cuando debía mostrarme más feroz?
...
Sigo siendo débil. ─ No puedo sentirse más mediocre, más enclenque. ¿Cómo pude salir arrancando sin decir algo?. Ni siquiera tuve el valor de voltear a ver su expresión ante mi acto de cobardía. ─ Pero no es del todo mi culpa. Uchiha-san es muy aterrador, y yo, y yo...soy demasiado...¿yo?. El simple y asustadizo Hyuga.
...
Los días siguieron pasando uno tras otro. Para mi fortuna Uchiha-san no dijo nada de lo ocurrido esa tarde, inclusive parecía ignorar mi existencia. Ha sido una suerte, ¿será acaso que la diosa de la fortuna por fin me sonríe aunque sea una vez?. No podía despegar la alegría de mis facciones, la tranquilidad que expresaba. El día de lo ocurrido pase toda la noche en vela, pensando en todas las maneras que podría torturarme, de hacer mi vida a cuadritos. Gracias a Dios que nada malo paso, y todas las imágenes creadas en mi mente, en esas donde estaba a merced de esos fríos ojos negros, desaparecieron con la mañana siguiente, al verle sentarse a mi lado sin siquiera darme una sola mirada.
Los gritos de todas mis compañeras indicaban que ese sujeto había llegado al salón. Mi blanca mirada fue a parar a la puerta de acceso, notando la sonrisa resplandeciente de Naruko-san, la cual venia llegando junto a ese cubito de hielo que nombre antes.
Se ve tan linda el día de hoy. ─ Podía sentirme en el séptimo cielo de solo verla platicar con mis demás compañeros, de apreciar esa alegría que siempre desborda de su ser. ¿Cómo podía ser alguien tan deslumbrante?. ─ Oh. Naruko-chan...
Ahí estaba nuevamente esa fantasía en mis pensares. Sueño donde estamos solos en el aula, donde por fin encuentro el valor para confesarte lo que siento, y por supuesto tú me correspondes y todo brilla a nuestro alrededor. Pero que felicidad siento, tanto que creo que desborda de mi cuerpo.
Me equivoque. Tú pareces más mujer que cualquiera de la clase. ─ Ese tono neutro de Uchiha-san me saco de mi nube nueve, para hacerme aterrizar fuertemente contra el suelo. ¿En que momento habrá llegado a mi lado?. No podía evitar ponerme nervioso, ruborizarme levemente al notarle mirarme tan fijamente.
N-No soy una chica... ─ Apretando mis manos bajo el puesto, por fin pude pronunciar vocablo alguno, solo para escucharle soltar una carcajada. Extrañado levante la mirada, para encontrarle ahora sentado en su puesto, viéndome desde esa posición.
Claro que no. Si lo fueras, no te hablaría en primer lugar. ─ ¿Eh? De repente se puso muy serio, tanto que parecía haber perdido el rumbo de la conversación, para sumergirse en su propio mundo.
Uchiha-san es tan extraño, tan opuesto a Naruko-san. ¿Cómo pueden ser amigos, siendo que son tan diferentes?
Por más que lo pienso, no logro concebir que dos personas tan incompatibles, puedan llevarse tan bien. Pero supongo que es porque Naruko-san es tan amable con todo el mundo.
El viento llega a mi rostro en esta amplia azotea. Estamos en el primer descanso antes de entrar nuevamente a clases. Mi blanquecina mirada se dirige hacia el patio del instituto, apreciando entre uno de los arboles del cerezo que le rodean, a ese oscuro chico que es mi compañero de banco. El aura que expresa esta llena de melancolía. Aun cuando trate de ocultarlo, puedo verlo en sus negras orbes. Esos deseos...
Fue imposible no quedármele viendo sin siquiera percatarme. Aun cuando el timbre de la tercera hora de clases se hizo presente, mi atención permanecía en su persona, en como ni se inmutaba por asistir nuevamente al salón.
Mis blancas orbes de pronto reflejaron sorpresa por lo que mi mente estaba mostrando. No era Uchiha-san a quien observaba por unos segundos, sino era un recuerdo mío de hace años atrás, de la tristeza que intentaba ocultar de mi hermanita tras la partida de mi madre.
¿Acaso podría ser que...?. Negué ante mis pensares. Eso no podía ser, ¿por qué tenía que imaginarme en su lugar, porque me hizo recordar esos momentos llenos de oscuridad?. Aún con mi atención puesta en ese azabache, le veo ponerse de pie mientras levanta por unos segundos su vista al cielo, tal como yo lo había estado haciendo con anterioridad, para luego comenzar su caminar de seguro a las clases que ya estarían por comenzar.
Mi mirar se vio opacada al recordarle, de solo conmemorar su semblante hace unos minutos atrás.
¿Qué podría ocultar en su corazón, como para guardar esos deseos de llorar?. ¿Y porque me interesaría saberlo? ¿Seria acaso, porque me recordó a mi mismo?
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Fin Chapter 1:-
Notas Dark: Hola a todos mis queridos lectores, quienes decidieron acompañarme en esta travesía por escribir un yaoi.
Recuerden que soy fan de los amores lentos, así que todo ira con calma. Eso si, como esta historia será mas corta, habrá saltos temporales. Como nunca antes había leído o escrito de este género, me he impulsado a ver algunos animes de este tipo. Y a pesar que en un comienzo me chocaba un poco, he de decir que el anime que vi estuvo muy bueno, me gusto bastante. Además que me inspiro mucho y me dio varias ideas.
Muchos me pedía lemon, pero la verdad es que aún no se si lo haga. Si nunca había leído o visto algo de este tipo, mucho menos una escena fuerte. Aún no se si pueda, pero tampoco quitare toda posibilidad. Veremos como esta mi inspiración para esas cosas más adelante.
Nanunita: Holis! Me alegra que me acompañes en esta nueva aventura, es bueno saber de ti. Gracias por las recomendaciones, me daré una vuelta por tus fics cuando llegue el momento. Besitos.
Gracias a todos por el apoyo, y nos estamos leyendo en el siguiente capitulo de Esclava Sexual.
Kisses
DarkAmy-chan
