CAPITULO 1: NOTICIAS INESPERADAS
Ya habían pasado 17 años desde que los pequeños Potter habían sido llevados al extranjero. el mundo mágico como el mundo muggle habían cambiado mucho esos años, en el mundo muggle casi siempre encontraban a gente no mágica muerta en sus casas, a veces había explosiones en los trenes o en una calle, los muggles habían denominado esos hechos como ataques terroristas, sin saber que eran en realidad habían sido causados por magos aliados con Voldemort (mortifagos), pero lo que no sabían los muggles era que el mundo mágico estaba peor, los mortifagos infiltrados en el ministerio de magia eran tantos que ya casi se podía decir que casi todos los del ministerio de magia eran mortifagos y el problema era que no se sabia con exactitud quienes eran, y si lo sabían no lo querían decir por miedo a que les pase lo mismo que Doris Crastle, quien era una trabajadora del ministerio que trabajaba en el departamento de control de criaturas mágicas, que acuso a uno de los trabajadores de su departamento de ser mortifago, y que antes de que se celebrara el juicio contra esa persona, Doris había sido hallada muerta en su casa, y el acusado estaba desaparecido, después de ese incidente todos estaban aterrados de que les sucediera lo mismo si acusaban a alguien, y por eso los trabajadores casi no hablaban entre si por si estuvieran hablando con un compañero suyo que fuera mortifago.
Pero entre todo este caos sobresalía unos cuantos que aun daban pelea contra los mortifagos y esos eran la orden del fénix la cual estaba dirigida por Albus Dumblendore.
Ya era de noche y en la casa Black la orden fénix estaba reunida, allí se encontraban Dumblendore, James, Lily, Sirius, Celeste (es rubia y tiene ojos grises, es la esposa de Sirius y mejor amiga de Lily desde la escuela), Remus, Tonks (la esposa de Remus), Moody, Artur, Molly, Bill, Fleur, Charles, Frank, Alice (amiga de Lily y de Celeste desde la escuela), Mcgonagall, Severus y otros miembros de la orden del Fenix (no voy a poner a todos porque en esta historia no son tan importantes).
-que vamos a hacer los mortifagos cada vez son mas en el ministerio- dijo preocupada Celeste a los demás.
-tenemos que seguir como asta hora dando al Ministerio los nombres de los mortifagos pero sin que ellos sepan quien les da la información -dijo Remus.
-para lo que esta sirviendo -dijo Tonks -ni siquiera sabiendo quienes son los arrestan.
-pues ni modo tenemos que seguir así y también seguir convenciendo a las personas que no deben unirse a los mortifagos que solo empeorara la situación -dijo James.
-si, pero asta cuando podremos resistir haciendo esto -dijo Lily- a pesar de nuestros esfuerzos cada día hay mas mortifagos.
-las personas están aterradas, y antes de permitir que dañen a su familia prefieren unirse a las filas de Voldemort -dijo celeste- es por eso que no estamos teniendo mucho éxito.
-no estarán proponiendo que nos rindamos ¿verdad? -dijo Sirius.
-no, claro que no, eso solo empeoraría mas la situación- dijo Lily.
-lo que tenemos que hacer es buscar la forma de que el ministro de magia decida dar batalla realmente y no se quede escondido debajo de su escritorio -dijo Sirius.
-pides milagros- dijo Celeste sonriendo con amargura - además las personas se asuntarían de que Fudge decida valientemente dar pelea.
-porque habrían de asustarse de que el ministerio decida dar pelea -dijo Sirius mirando atentamente a su esposa.
-bueno imagina nada mas a Fudge saliendo al frente de todos y diciendo "hoy por fin eh utilizado la cabeza y eh decidido que debemos a ser frente a Voldemort" -dijo celeste imitando las voz de Fudge- ósea todos pensarían que lo han hechizado o que ya se volvió loco de tanta preocupación.
- bueno en eso coincido contigo seria muy raro que saliera Fudge diciendo eso, mas sabiendo que es un cobarde por naturaleza- dijo Sirius riendo igual que los demás por la forma en que su esposa había imitado al ministro de magia.
-y entonces que hacemos -dijo Lily recuperando la seriedad.
-la única forma seria teniendo el control del ministerio -dijo Dumblendore hablando por primera vez en toda la reunión.
-buena si es la única forma ni modo manos a la obra -dijo Celeste poniéndose de pie y alistándose para salir.
-adonde vas -dijo Sirius mirando a su esposa.
-a cumplir lo que Dumblendore dijo, raptar al ministro - respondió Celeste.
-¿Cómo que a raptar al ministro? -dijo Sirius escandalizado.
-si queremos tener al ministerio tenemos que tener a la cabeza, quien es la cabeza a quien tenemos que raptar pues al ministro -dijo Celeste.
-ya pero no puedes ir sola -dijo Sirius- ni modo te acompaño.
-quieren dejar de hacerse los tontos- dijo una voz fría que le pertenecía a Severus Snape -mejor cállense.
- y a ti quien te hablo Quejicus -dijo Sirius con una nota de desprecio- además te recuerdo que esta es nuestra casa.
-además si tienes una idea mejor dila somos todo oídos- dijo Celeste con una cara de antipatía.
-chicos no es hora de iniciar una pelea mejor siéntense y decidamos que hacer -dijo Lily.
-ok nos sentamos solo por ti Lily -dijo Celeste jalando a Sirius para que se sentara con ella.
-bien entonces como podemos tener al ministerio en nuestro poder -pregunto Remus a Dumblendore.
-ojala tuviera una idea Remus -dijo Dumblendore pero al ver la cara de desaliento de todos añadió- pero hoy puse a Kinglesh en eso, le dije que revisara los expedientes del Ministerio para saber cuales son los cargos mas poderosos que en todo caso tendríamos que tener bajo nuestro control, talvez si ponemos gente de nuestra confianza pues contrarrestaríamos el poder que a adquirido Voldermort.
-si, y eh encontrado algo que nos podría ser muy útil -dijo una voz, todos los que se encontraban reunidos voltearon hacia la puerta y vieron que la voz provenía de kinglesh -perdón por la tardanza Dumblendore pero es que no a sido fácil entrar a los archivos del ministerio sin ser visto.
-no te preocupes mejor siéntate con nosotros y cuéntanos que has encontrado -dijo Dumblendore.
Kinglesh se sentó en la única silla que estaba vacía y cerca de donde se encontraba Moddy.
-en los archivos que encontré relata que hace años atrás el misterio de magia estuvo en la quiebra, por decirlo de alguna manera, debía mucho dinero a otros ministerios de magia y nos les podía pagar y ya no podían poner mas impuestos a los magos porque ellos tampoco tenían mucho dinero, todos los negocios estaban en bancarrota y muchos magos no tenían nada que comer, el ministerio en desesperación ofreció los territorios mágicos a los otros ministerios como pago, pero con la condición de que los ciudadanos pasaran a formar parte del ministerio que acogiera el territorio donde ellos vivían, los otros ministerios aceptaron pero hubo disputa entre ellos porque todos querían el mejor territorio del ministerio de Inglaterra, pero los otros ministerios no contaban que había una familia muy adinerada que pertenecía al ministerio de magia de Inglaterra el cual le ofreció a nuestro ministerio pagar todas las deudas que tenia a cambio de que el ministerio de magia se convirtiera en monarquía de esa familia, el ministerio acepto ya que prefirió que nuestros territorios mágicos quedaran en manos de una familia inglesa antes que sea repartida a extraños que no fueran ingleses, esa familia tendría poder para elegir al siguiente ministro de magia, dar trabajo en el ministerio a quienes ellos creyeran conveniente o hacer cualquier reforma en nuestras leyes, una vez que todo estuvo hecho esa familia dejo el ministerio en manos de Winsengamont (no se si se escribe así pero sino perdonen) y dijo que solo intervendrían cuando ellos quisiesen y que deseaban que el ministerio continuara como si no hubiera monarquía -termino de decir Kinglesh.
-entonces el ministerio esta sujeto a una familia que si quiere puede reclamar el puesto de ministro de magia y hacer lo que quiere con el ministerio -dijo Sirius sorprendido.
-pues si, según lo que encontré -dijo Kinglesh.
-entonces lo que tenemos que hacer es encontrar a algún miembro de esa familia -dijo Remus.
-y a todo esto de que familia estamos hablando -pregunto Celeste a Kinglesh.
-eso es lo que mas me sorprendió cuando leí el apellido de esa familia- dijo Kinglesh -a que no adivinan de que familia se trata, es una familia a la cual nosotros conocemos.
-ya me picaste la curiosidad de quienes se trata -dijo Sirius.
-de la familia…. Potter -dijo Kinglesh.
-de la familia Potter-dijo James buscando en su mente a alguna familia que su apellido fuera Potter asta que se dio cuenta - ¡ey! esa es mi familia, ¡yo soy un Potter!- dijo James sorprendido.
-Cornamenta yo sabia que tu familia fuera adinerada pero no tanto -dijo Sirius a su amigo.
-la verdad yo tampoco, ya que jamás eh revisado todas las cuentas bancarias de mi familia ni los negocios además siempre hemos tenido un contador, para que hacerlo -dijo James.
-me estas diciendo que no te has ocupado de ver si todos los negocios van bien, de que no hay nada fraudulento ni que te falte dinero porque alguien se lo robe -dijo Remus en forma de regaño a su amigo.
-la verdad nunca me interesado por cuanto dinero produce las empresas de mi familia, lo único que ago es decir al contador, Bernard, que envíe cierta cantidad de dinero a mi cuenta cada mes por si lo necesitara- dijo James.
-eso es irresponsable James- dijo Remus.
-bueno no es que no sepa nada, si se por ejemplo las propiedades y las cuentas bancarias que tengo en Inglaterra- dijo James defendiéndose.
-en fin el caso es que por lo menos no tendremos que buscar a la familia que compro el ministerio de magia -dijo Celeste- lo único que tenemos que hacer es amenazar a James con secuestrar a Lily si no colabora con nosotros.
-ey que estoy dispuesto a colaborar no tienen que hacer nada -dijo James a Celeste.
-hay sinceramente porque te quedes una noche sin Lily no te va a pasar nada-dijo Celeste imaginando como podrían raptar a la pelirroja solo para molestar a James.
-pues no quiero- dijo James haciendo un puchero y abrazando a Lily que estaba sentada a su lado y que le estaba sonriendo.
-chicos dejen de jugar -dijo McGonagall con su voz severa que la caracterizaba, por lo que James y Celeste se pusieron serios, ya que recordaron los castigos que les daba cuando era su jefa de casa.
-bueno creo que James deberías buscar los papeles con los cuales obtendrías el poder para controlar el ministerio- dijo Dumblendore.
-si mañana me comunicare con el contador de mi familia, el debe saber donde están esos papeles -dijo James.
-entonces creo que esta reunión a terminado una vez que tengas los papeles nos volveremos a reunir -dijo Dumblendore parándose para despedirse de los demás.
Una vez que termino la reunion todos se despidieron de los Black dejándolos solos, por lo cual la pareja empezó a hacerse cariñitos de casados cuando
PUM
-que fue eso -dijo Sirius separándose de su esposa.
-que mas va hacer, son nuestras dos hijas que seguro piensan que la casa esta muy silenciosa por eso están haciendo ruido -dijo Celeste cuando se oyó un ruido mas fuerte que el anterior -¡NIÑAS! DEJEN DE HACER ESCANDALO- grito la madre a sus hijas que estaban en el segundo piso.
PUM
-AHORA SI VAN A VER QUIEN ES SU MADRE -dijo Celeste encaminándose al cuarto de sus hijas, mientras Sirius la seguía sonriendo ya que siempre que su esposa subía a regañarlas todo terminaba en peleas de almohadas de ellos dos contra sus hijas.
Ya era de mañana y James estaba conversado por la chimenea del despacho de la mansión Potter con Bernard el contador de la familia Potter.
-Bernard necesito los papeles que le dan poder a la familia Potter sobre el ministerio, sabes tu donde están- dijo James.
-si señor, los papeles que necesita están en la caja fuerte que esta detrás del librero de su despacho, la contraseña para que se abra la caja fuerte es 716912 -dijo Bernard.
-gracias Bernard -dijo James.
-señor, piensa utilizar esos papeles -dijo Bernard a James.
-si, necesito tener poder sobre el ministerio -dijo James con una mueca que claramente decía que no quería tenerlo pero que no había de otra.
-señor, creo que no a leído el testamento de su padre -dijo Bernard.
-¿el testamento de mi padre? -dijo James.
-si señor en el dice que todo se lo deja a su madre y a usted, claro ahora que su madre esta muerta usted hereda lo de ella, pero en el testamento también dice que el ministerio de magia se lo deja a otra persona -dijo Bernard.
-¿Cómo? Pues a quien se lo deja -dijo James sorprendiéndose de que su padre dejara algo tan importante a otra persona que no fuera su madre o a su propio hijo en este caso a él.
-bueno por lo que sé, su padre vio que a usted no le importaba mucho la riqueza de la familia Potter que a usted mas le gustaba crearse su propio mundo así que decidió no dejarle esa responsabilidad para no atarlo a un mundo que a usted no le atraía, decidió que el ministerio de magia pasara a mano de uno de sus futuros nietos -dijo Bernard a un desconcertado James.
-a cual de los tres
-en ese tiempo usted era pequeño y su padre no sabia cuantos nietos tendría ni como se llamarían así que dejo el ministerio de magia y varias cuentas bancarias como varios negocios de la familia al primer nieto o nieta que se casara- dijo Bernard.
-quieres decir que el primero de mis hijos que contraiga matrimonio hereda el ministerio -dijo James.
-si señor además hay cláusulas que indican que mientras ninguno de sus nietos se case y herede el ministerio nadie podrá utilizar el poder que los haría poseedor del ministerio de magia -dijo Bernard.
-esto no le va a gustar a Lily -dijo James ya que el sabia cual seria la reacción de la orden al enterarse de que uno de sus hijos tenia que casarse para tener el ministerio bajo su control.
Una vez que James había terminado de hablar con Bernard y que había sacado de la caja fuerte los papeles que necesitaba le aviso a Dumblendore, quien llamo a todos los de la orden a que se reunieran en la casa de los Black aquella tarde.
-James, porque estas tan nervioso -dijo Lily viendo a su esposo.
-yo no estoy nervioso -dijo James sin mirar a los ojos a su esposa mientras estaban sentados otra vez en los mismos lugares de la noche pasada en la casa de los Black.
-James noto claramente bajo esta luz….-pero Lily no termino la frase ya que en ese momento Dumblendore hizo su aparición.
-buenas tardes a todos -dijo el director sentándose en la silla que estaba a la cabeza de la mesa- James encontraste entonces los papeles que te pedimos.
-si, pero lo que sucede es que…mmm...… bueno yo no les puedo ayudar porque no soy yo el dueño del ministerio -dijo James nervioso.
-pero si yo leí que el ministerio le pertenecía a la familia Potter -dijo Kinglesh.
-no es que no pertenezca a mi familia lo que pasa es que mi padre dejo un testamento -dijo James mirando a todos y viendo en sus caras que querían que continúe hablando - y según dice, el ministerio le pertenecerá al primero de mis hijos que se case, asta entonces nadie podrá utilizar el poder sobre el ministerio.
Todos al escuchar a James entendieron de porque había estado tan nervioso desde que había llegado a la reunión, ya que todos se imaginaban lo que iba a pasar y Lily viendo lo que se avecinaba
-ni se les ocurra, no pienso obligar a ninguno de mis hijos a contraer matrimonio a la fuerza, apenas van a cumplir 17 años -dijo Lily escandalizada.
-Lily entiendo que esta sea tu reacción pero los tiempos en que vivimos son muy difíciles y ya hemos sacrificado mucho como para desperdiciar una oportunidad como esta de hacer que la balanza que esta inclinada a favor de los mortifagos se incline a favor nuestro -dijo Dumblendore haciendo que recordara a varios de sus amigos que habían pertenecido a la orden del fénix y que habían muerto cuando se habían enfrentado a Voldermort, así que Lily no dijo mas y se recostó en el respaldar de la silla en la que estaba sentada mientras James la abrazaba.
-bueno por tu reacción veo que has aceptado que uno de tus hijos contraiga matrimonio -dijo Frank Longbotoom -pero ahora quien va a ser la novia.
-pues es lógico que sea la hija de uno de nosotros -dijo Alice Longbottom, la reacción de todos los que tenían hijas en especial el de lo padres fue una mueca que claramente decía ni toquen a mi hija y es que los únicos que tenían hijas eran Sirius que tenia a sus dos hijas Samira y Lyra, Remus que tenia a su hija Bethlehem, Artur Weasley que tenia a su hija Ginny y Bill Weasley que tenia a su hija Victoria que tenia la misma edad que su hermana Ginny. Y los cuatro padres cuidaban a sus hijas como si sus vidas dependieran de eso y aunque no querían admitirlo los cuatro eran muy celosos de los chicos que se les acercaban a su pequeña nena como ellos las llamaban como para permitir que ahora no solo se les acercaran si no que se las llevaran al altar.
-Creo que aquí tenemos para toda la tarde y toda la noche si es que no nos lleva para más tiempo- dijo Frank cuando vio que todos los que tenían hijas se ponían a discutir con los demás que también tenían hijas para ver cual de todos sacrificaba a la suya.
-tu tienes dos hijas dona una….
-tu tienes muchos hijos no lo sentirás si se llevan a tu hija….
-puedo sacrificar a mi nieta….
-puedo permitirme perder a mi hermana….
-eres un hombre lobo si tu hija se casa adquirirá prestigio…
-pensé que no te importaba que fuera hombre lobo…
-no si mi hija no estuviera en juego…
Y así siguió la discusión asta muy entrada la noche cuando al fin se pusieron de acuerdo.
Ya habían pasado varios días desde que la orden se había reunido y habían acordado cual de sus hijas se casaría con uno de trigemelos al principio todos estaban molestos con los demás por proponer que sus respectivas hijas fueran elegidas para que contrajeran matrimonio pero con los días todos habían vuelto a ser amigos, mientras eso ocurría James y Lily habían decidido que hablarían con sus tres hijos y que ellos decidirían cual de los tres se casaba, al principio habían pensado en viajar a donde se encontraban sus hijos pero Dumblendore les había dicho que seria mejor que los tres adolescentes vinieran a Inglaterra ya que una vez que los mortifagos se enteraran de lo que pensaban hacer los tres correrían aun mas peligro del que corrían cuando eran pequeños, así que hablaron con Bernard por medio de la chimenea.
-están seguros que quieren que los tres se queden con ustedes, ¿pueden manejarlo? -dijo Bernard.
-pues supongo que si somos sus padres, porque lo preguntas -dijo Lily.
-bueno es que los tres tienen carácter muy diferente y…. Bueno tienen razón ustedes son los padres seguro podrán con los tres -dijo Bernard, pero James no supo si se lo había imaginado o no pero creía que Bernard había murmurado algo que sonaba a: "por fin me libre de los tres" -cunado los ubique les diré que vayan para Inglaterra.
-es que no sabes donde están, pero si se supone que tus los cuidas -dijo James.
-si bueno es que ayer tuve que hacer un papeleo en uno de los bancos y los deje al cuidado de unas nanas y cuando regrese los tres ya no estaban me habían dejado una nota que decía que se iban a otros países porque tenían una fiesta, de que había una conferencia de la salida de un libro, que querían ver el embarco de los productos de una de las empresas de la familia en fin se escaparon y aun no los ubico -dijo Bernard con aspecto cansado- pero cuando los ubique los mandare directo a Inglaterra.
-esos tres me van a oír cuando lleguen -dijo Lily.
Y es que desde que los tres niños se habían ido de Inglaterra se comunicaban con sus padres por medio de cartas y no por la chimenea ya que era muy peligroso de que se comunicaran por ese medio debido a que varios mortifagos estaban infiltrados como trabajadores de la red flu.
Bueno como les decía ya habían pasado varios días desde la última reunión con la orden y desde que Lily y James habían hablado con Bernard. James, Sirius y Remus ahora estaban en la terraza de la casa Potter hablando animadamente porque después de varios años James y Lily tendrían entre sus brazos a sus tres pequeños hijos, aunque el motivo por lo que los tres venían no les agradaba pero aun así estaban felices de que sus hijos estuvieran con ellos.
-yo y Lily ya hemos acondicionado tres habitaciones claro dejando espacio para que ellos lo terminen decorando a su estilo -decía animadamente James.
-es por eso porque últimamente no han venido tu y Lily a cenar con nosotros -dijo Sirius.
-Nos hubieras dicho y nosotros los hubiéramos ayudado -dijo Remus mirando alegre a su amigo que últimamente estaba muy animado.
-lo se pero queríamos hacerlo nosotros mismos porque jamás hemos hecho algo así para nuestros hijos -dijo James.
-bueno solo por eso te perdono que no nos ayas llamado para ayudarte a decorar el cuarto de nuestro respectivos ahijados -dijo Sirius.
-y a todo esto cuando llegan los niños -dijo Remus.
-no lo se, Bernard solo dijo que los mandaría cuando los encontrara y lo malo es que no eh podido hablar con él otra vez porque nos podrían interceptar -dijo James desalentado pero recuperando rápidamente la sonrisa cuando recordó que sus hijos podrían llegar en cualquier momento.
-¡tío James!…tía Lily te llama- oyeron los merodeadores- quiere que la ayudes en la sala.
-creo que es la voz de tu hija -dijo James a Sirius.
-si y creo que proviene de por allá- dijo Sirius señalando un inmenso masetero que estaba en el suelo de la terraza.
Sirius se levanto de su silla sin hacer ruido para atrapar a su hija que seguramente se había escondido detrás del masetero para asustar a su tío James cuando pasara para dirigirse a la sala.
-¡te encontré!-dijo Sirius a su hija cuando llego al lado del masetero, pero para su sorpresa su hija no estaba sola estaba con su otra hija.
-¡papá cuidado!- dijeron las dos hijas de Sirius a la vez cuando vieron que su padre las había encontrado, ya que las dos habían preparado una broma para su tío James para cuando las fuera a buscar al lado del masetero, pero lo que no imaginaron fue que no seria James el que las fuera a buscar si no su padre, así que cuando Sirius se acerco a donde ellas estaban un hilo delgado que estaba en el suelo se rompió haciendo que encima de Sirius cayera pegamento y plumas de gallinas.
-¡Samira! ¡Lyra!- dijo Sirius quitándose el pegamento y las plumas de la cara mientras James y Remus reían a carcajadas.
-no era para ti la broma papi era para tío James -dijo Samira intentando justificarse.
-¡mi cabello!- dijo Sirius mientras veía como el pegamento caía de sus cabellos-¡NIÑAS!
-Samira corre hemos tocado lo que mas quiere -dijo Lyra jalando a su hermana del brazo.
Samira no se hizo de rogar salio corriendo con su hermana por el jardín, James y Remus se rieron aun mas cuando vieron a Sirius salir tras ellas y perseguirlas por todo el contorno de la casa Potter.
-que crees que les aga Sirius cuando las atrape -dijo Remus aun con una sonrisa en los labios.
-lo mas seguro es que a Samira le quite la tarjeta de crédito muggle que le dio y a Lyra le quitara su mesada para que no pueda comprar chocolates ya sabes que ellas dos no pueden vivir sin eso -dijo James riendo aun de la broma de sus sobrinas.
Y mientras los merodeadores disfrutaban de la ocurrencia de las dos jóvenes claro solo James y Remus ya que Sirius estaba enojado porque su cabello se le estaba maltratando en un aeropuerto muggle un joven de cabello negro, ojos de color esmeralda y un cuerpo de infarto que a muchas chicas que estaban también en el aeropuerto, ya sea porque acababan de llegar a Inglaterra o porque habían ido a recoger a un familiar que llegaba, hacia que se quedaran con la boca abierta y una que otra le piropeara mientras este solo sonreía, para después salir al parqueo del aeropuerto y que un empleado le entregara las llaves de su coche y manejara rumbo a la casa donde nuestro queridos merodeadores ahora estaban compartiendo un momento de diversión.
Después que Sirius atrapara a sus dos hijas y les quitara una parte de su vida ósea a Samira su tarjeta de crédito y a Lyra el dinero de sus golosinas los tres merodeadores se encontraban en la sala junto con sus esposas, ellas estaban intentando limpiar el cabello de Sirius mediante hechizos y pociones.
-no seria mas fácil si te cortaras el cabello tío -dijo Tonks a Sirius.
-¡no!- dijo Sirius con una voz como si sobrina acabara de decir una blasfemia.
-pero es que esto va a tardar en salir-dijo Celeste mirando como el pegamento se secaba en el cabello de su esposo- mira si te preocupa que no te quiera por ser calvo despreocúpate que igual te amare.
-¡calvo nunca!-dijo Sirius escandalizado.
-ya lo encontré- dijo de repente Lily acercándose a Sirius con una revista en la mano- sabia que lo había leído, es un hechizo para limpiar el cabello si en caso se te cayera encima pintura, pegamento u otras cosas.
-pues aplícalo a mi cabello que se me esta maltratando -dijo Sirius.
-ya voy, ya voy -dijo Lily acercándose a Sirius- ¡capelli puliti!
Después que Lily le aplicara el hechizo al cabello Sirius, Sirius hizo aparecer un espejo y empezó a mirarse por todos los ángulos a su querido cabello.
-otra vez vuelvo a ser muy guapo- dijo el merodeador.
-si y también vuelve a relucir tu vanidad -dijo Remus- mejor sentémonos que con tanto movimiento creo que estoy cansado.
-si eso de correr de un lado a otro preparando pociones para canuto me a agotado a mi también -dijo James sentándose en una de los sofá de la sala e invitando a su esposa a que sentara junto a él, a lo que la pelirroja acepto encantada.
-pues era lo mínimo que podían hacer por su amigo que siempre los esta ayudando -dijo Sirius haciendo un puchero.
-ya mi pulgoso a ver ven aquí -dijo Celeste abriendo sus brazos para que Sirius se acercara y le diera un abrazo.
Pero antes que Sirius pudiera contestar al abrazo las puertas de la sala en la que ellos estaban se abrieron.
-ya llegueeeeee! Aquí esta a quien tanto extrañaban y quien algunos de ustedes deseaban tanto conocer -dijo un adolescente entrando por la puerta de la sala con los brazos abiertos y haciendo tremendo alboroto -un abrazo para ti otro para ti- dijo abrazando y guiñándoles el ojo a todos los que estaban sentados en los sillones de la sala y dejándoles aturdidos, después se sentó en uno de los sillones que estaba vacío miro a todos con una gran sonrisa y dijo- y a todo esto quienes de todos ustedes son mis padres?
