Si le preguntaran a James que era lo que más sus padres le decían, probablemente tendría que pensar durante horas, si era " Te queremos", o si era "James, no molestes a tu hermano". Quizás deberia contarlas algún día.

Albus se removía de un lado para otro sobre su cómoda cama, no había posición alguna que le resultara lo suficientemente cómoda. Todas las preocupaciones que había tratado de ignorar durante esos días estallaron al mismo tiempo, causandole una ansiedad que a las 3 de la mañana no podia apaciguar.

Suspiró y pegó la vista al techo. Se dio por vencido, adiós noche de descanso, se levantó finalmente, y empezó a caminar por su pieza, de la ventana a la repisa, de la repisa al escritorio, y así sucesivamente para ver si mover su cuerpo callaba a su mente, finalmente se sentó en la silla de su escritorio y comenzó a balancearse sobre la misma.

-Aghhh! - gruño por lo bajo mientras se revolvía su pelo que ya de por si era inevitablemente alborotado. Merlin que era difícil no pensar.

No era miedo lo que él sentía, era incertidumbre, y esa sensación de no tener algo bajo control o desconocer su resultado, era lo que tenía a Albus mal.

No lograba entender, por mucho que James o sus padres le expliquen cómo es que una persona puede ser catalogada tan drásticamente de una forma u otra, para pertenecer a una casa.

Le complicaba la idea de no entender dicho concepto en su totalidad. ¿Es que acaso una misma persona no reacciona de forma diferente dado situaciones diferentes?

Ser valiente es subjetivo, porque no, no saltaría de una escoba a mil metros de altura para vivir una experiencia adrenalinica como de seguro su hermano haría, pero no dudaría dos veces en saltar sobre un dragón para salvar a la pequeña Lily de un ataque catastrófico.

Lamentablemente la selección del sombrero selección era inminente, y él sentía que no encajaría en ningún lugar. Aunque más bien era al contrario, sabía que él encajaría en todas las casas, todas tenían algo que lo representaban, por lo cual no se sentía apasionado por ninguna de estas a la vez.

-Al, duérmete de una vez por favor. Puedo escucharte desde mi habitación moverte de un lado a otro. - Su hermano mayor estaba en pijama apoyado en el marco de su puerta, frotándose los ojos.

James, era de esa clase de persona que cree y sabe que tienen el mundo en sus manos. Lo cual se ve reflejado en una actitud de eterno relajo, como si no hubiese problema alguno que pudiese afectarlo. Siempre proyectaba una seguridad y confianza en sí mismo, que combinados con una mezcla de genes muy favorables, solo nutrían el ego del mayor de los Potter.

-No puedo callar mi mente. - Dijo Albus como toda respuesta.

James lo miró y vio el estado de su hermano. Sonrió. Albus parecía tan indefenso en aquel momento. Se preguntó si él a los 11 años se veía igual.

Caminó hacia la cama del menor, y con un gesto le indicó que se metiera dentro de las sabanas. Esperó a que Albus se acostara, para él acostarse a su lado.

-Que tanto piensas sabelotodo?

-No encajo James, en ningún lado. Podría estar fácilmente en Hufflepuff, pero tengo muy claro que existen casos en los que probablemente si sería injusto porque lógicamente tendría sentido. Lo cual nos lleva a Ravenclaw, y sin fanfarronear, soy inteligente. Se me hace fácil aprender y cuando hay algo que no entiendo, no puedo quedarme con la duda, debo averiguarlo. Saber. Pero prefiero mil veces ser más un idiota jugando Quiddicht que un sabio Dumbledor.

James lo miraba tratando de parecer interesado, él solo quería dormir, pero a medida que su hermano hablaba, se sorprendía de lo mucho que Albus le daba vuelta a las cosas, porque él jamás pensó en nada de eso, nunca se preocupó en que casa estaría. Pero Albus tenía razón, el menor si tenía un poco de todo, él no, él sabía que si no estaba en Gryffindor no encajaría en ningún lugar más.

-Por lo cual solo me quedaban dos opciones; Gryffindor o Slytherin. Y Jamie no quiero defraudar a nadie, pero... - Al revolvio su pelo emitiendo un sonido de derrota.

-Al, jamás podrias defraudarnos. No sé porque te preocupas ahora de esto, siempre has hecho lo que quieres como lo quieres y jamás has defraudado a nadie...Aunque pensandolo bien, quizás ya nos has defraudado tanto que una más no hará ningun cambio. Auch Albus no me pegues.! Merlin sabe que es cierto, años tratando de que fueras fan de los Chudley Cannon, pero no, tu tenias que ser fan de los Falmouth Falcons, peor equipo de quiddicht del siglo. Y cuando con papá ibamos a ver al Arsenal, tu tenias que ser del Machester y si yo iba a ver al Barcelona, tu vestido del Real Madrid. De verdad Al, si el destino hace que termines lejos de mi torre, has estado entrenandonos 11 años para este momento. - James le revolvio el pelo a su hermano - Relajate Al y trata de dormir algo quieres?

Albus miró a su hermano, y compartieron una sonrisa. James tenía una forma peculiar de demostrar su amor, pero era suficiente para Albus. La simple presencia de James lo calmaba y lo hacian sentir el niño más seguro del mundo. Cerró los ojos y al fin pudo dormir.

James lo sabía, durante años lo supo, hace ya meses que molestaba a Albus con que no era digno de Gryffindor, pero era porque él sabía que su hermano era especial, cosa que jamás aceptaría en voz alta, pero sabía que en Gryffindor se perdería, sería solo un número más, un Potter más.

Por lo cual era al revés, Gryffindor no era digno de tener a alguien como Albus Potter, aparte Gryffindor ya lo tenía a él, y Merlín sabe que un Potter es suficiente para una sola casa, especialmente si ese Potter, era James Potter.

A la mañana siguiente un gran estruendo hace saltar a todos los Potter, exceptuando a Lily que era la única al parecer ya acostumbrada a aquello.

-James te voy a matar!- Grita Albus, mientras cerraba con un portazo la puerta del baño. Al despertar se vio solo en su cama, estaba tan cómodo, no quería levantarse, se removió para ver cuanto más podía dormir hasta que vio la hora. ¿Qué diablos?! ¿Cómo es que nadie lo había despertado?, Maldito James, de seguro estaba riéndose en la planta baja. Las buenas acciones de su hermano no duraban mucho tiempo, probablemente su buena acción de anoche lo dejaría conforme por los próximo 365 días.

En el comedor del hogar Potter, estaban todos sentados tomando desayuno, asumiendo que Albus prefería ordenar sus cosas que estar comiendo, no se habían inmutado hasta el momento. Al escuchar el grito de Albus, Ginny miró a su hijo mayor, mientras este reía por lo bajo.

-James Sirius, te enviamos hace mucho a despertarlo….

-Hay mamá, como contener verlo estresarse, aparte solo es media hora de atraso en su maniática y controlada vida.

Ginny bufó por lo bajo, no tenía caso seguir discutiendo, así que solo le envió una mirada fulminante a James, mientras se levantaba para ir a buscar más panqueques a la cocina. Cuando su hijo menor apareció, ella salió de la cocina, y antes que se sentará, lo atrajo hacia ella y le dio un sonoro beso en su mejilla.

-Mamá! - Dijo en reproche y se sentó frente a James, apuntándolo con un dedo de modo acusador. - Me vengaré James Sirius, me vengaré. - Dijo dando una patada bajo la mesa, hacia la canilla de James.

-Auch! Maldito …

-Niños, niños, por favor, una mañana en paz no es mucho pedir. - dijo Harry aparentando estar molesto detrás del diario el profeta.

-Pero papá!... Albus fue…

-Pero nada James, no molestes más a tu hermano. - James no lo podía creer, fue Albus quien lo pateó bajo la mesa!, miró a Albus quien seguía con su mirada de víctima, mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Ginny y le enviaba una sonrisa de suficiencia.

-Sentenciado injustamente, y por mi propia familia! - Melodramáticamente dejo caer su cabeza sobre la mesa. James no lo podía creer, o bueno si, la maldita víbora sentada al frente suyo, sabia manipular a la gente a su alrededor.

-James cariño, no seas tan melodramático, por favor termina tu desayuno, que ya se nos hace tarde. - Dice su madre mientras toma una carta que acaba de entregar Prongs, la lechuza de la familia. - Harry, Hermione recomienda que no ocupemos la red flu, porque esta atochada, mucho tránsito.

-Ok, todos arriba, nos encontramos en el auto en 15 minutos.., Lily, 15 minutos exactos. - Dice mandándole una mirada acusadora a la menor quien solía tomarse mucho más tiempo del debido para cualquier cosa.

-Al apúrate, entre más rápido llegamos a la ceremonia, más pronto me tocará parte de tu herencia por ser la deshonra de la familia. - Dijo James subiendo la escalera en modo de venganza.

-James, no molestes a tu hermano! - Ginny y Harry gritaron al mismo tiempo.

Una hora después, cinco Potter entraban a una estación repleta de muggles, lo cual no era algo que causará mucho extrañeza, pero al pasar al otro lado del andén 9 ¾, Harry se sintió nuevamente como si tuviese 11 años, todos giraban a verlo, era como si 19 años pasaran sin que la gente olvidará.

-Tranquila Lily, no falta mucho, ya te tocará a ti - dijo Harry abrazando a su hija que no paraba de llorar.

-Dos años papá! - sollozó- Quiero ir ahora!

La voz de Albus hizo que tanto Ginny como Harry dejaran la atención hacia la pequeña Potter, para fijarla en sus hijos que seguían discutiendo el mismo tema desde que salieron de la Mansión Potter.

-No James! No iré, No iré a Slytherin. - Si bien, Albus se había tranquilizado en algún momento de la noche, ahora estaba que perdía los nervios, lo que le había dolido del comentario de James, no eran sus bromas, era pensar que en el caso de no ser sorteado en Gryffindor, podría hacer sentir mal a sus padres. Y Albus amaba a sus padres.

-Dios James, dale un respiro a tu hermano. - Dice Ginny cansada de la discusión que traían sus hijos.

-Yo solo dije, que quizás el quedará…No hay nada de malo en que …Quizás…

James a su vez amaba a sus hermanos, pero molestar a Albus era parte de su esencia, pero tampoco era su culpa que Albus se tragará todo lo que él decía. Para evitar más drama, tomo sus cosas para ir en busca de sus primos, Fred y Victorie.

-Pase lo que pase me escribirán cierto? - Preguntó Albus a sus padres, en cuanto vio a su hermano irse.

-Todos los dias si quieres - Lo reconforto la colorina.

-Mamá! No todos los días!, James dice que es normal recibir carta 1 vez al mes.

-Cariño, a James le escribimos 3 veces por semana.

-No creas todo lo que te dice James, ya sabes cuánto le gusta andar bromeando por ahí.- Agrego Harry, sonriéndole.

-Papá? Que pasa…que pasa si quedo en Slytherin?- Harry se hincó frente a su hijo, por primera vez estaba ahí, Albus de cierta forma pidiéndole ayuda, Albus siendo un niño.

- Hey Al, si el sombrero llegará a seleccionarte a Slytherin, Slytherin recibiría a un excelente estudiante, y a Ginny y a mí no nos molestaría, te amamos hijo. Pero si te importa tanto, siempre podrás tu elegir dónde quieres quedar, puedes decidir estar en Gryffindor en vez de Slytherin, el sombrero escucha tus preferencia…

-Enserio?

-Lo hizo conmigo. Yo ya tenía un amigo en Gryffindor que me motivo a tomar ese camino, no olvides, cuando tengas una duda, siempre piensa con esto- Dijo indicándole el corazón. Harry y Al no solo compartían los mismo ojos, sino que también la misma mirada. Harry se sintió completo, aquella complicidad que se creó entre los dos, sabía que duraría para toda la vida. Mientras Ginny desde su posición trató de esconder una lagrima, abrazando a su pequeña Lily.

-Dios mío! La gente no deja de mirarnos, perdónenme familia por ser tan famoso- El momento mágico se rompió cuando llegó Ron, seguido de Hermione, Rose y Hugo. Todos rieron, mientras Harry Y Ron se abrazan. -. Al, cuida de mi Rosie si? - El ojiverde asiste con la cabeza.

La familia Weasley- Potter se quedan conversando un rato más en el andén, ven a Draco y su familia de lo lejos, comentan las visitas a ver a Hagrid, hasta que James llega corriendo a contarles la nueva noticia, no tan nueva de Ted y Victorie. Ginny aprovechando toma a James de un brazo y lo acerca hacia ella sin soltarlo, abrazándolo como si no lo hubiese visto en mucho tiempo. "Te amo James" le susurraba al oído. Primero James lucha, pero luego se dio por vencido y se dejó querer por su mamá. .

-Listos?- Pregunta Hermione a todos. Todos asisten, sabiendo que aquella pregunta iba dirigida más hacia los padres dejando ir a sus hijos, que a los hijos yendo hacia nuevas aventuras.

-Cuidate cariño, te extrañaré, escríbeme seguido contándome de todo, quiddicht , clases, todo, no incendies Hogwarts - Ginny no soltaba a James, le dio otro besos, después de dos anteriores en la mejilla. - y James, por favor, no molestes a tu hermano.

Fin del Segundo Capitulo.


Nota Autora: Muchas pero muchas gracias, a todos quienes agregaron esta historia a sus favoritos, a quienes dejaron mensajes. Han sido años desde lo cuales no escribo algo, pero Albus me robó el corazón.

Estos dos capitulos eran introductorios, desde aqui en adelante debiesen comenzar las aventuras y desventuras de Albus Potter en Hogwarts, he introducir personajes iguales de especiales a su forma como Rose Weasley, Scorpious Malfoy y otros.

Cariños a todos.