Capítulo II

Ironía

Estrelló su mano contra el botón de la alarma para apagarla. Dio un bostezo y reincorporo, Sedita se subió a su cama y se dirigió a ella.

– Desde hoy tendrás que volver a acostumbrarte que te llevaré de paseo solo los fines de semana, las vacaciones han terminado.

Se quitó las sabanas de encima y se levantó, tomó su bata de ducha y se encaminó al baño antes de que Ryan llegara. En su nueva casa solo habían tres baños: del dormitorio principal de sus tíos, en el primer piso y el último en el segundo piso. El inconveniente es que el del segundo piso es más espacioso, por eso ellos combatían por quien lo utilizaría primero, y para dicha de ella, su hermano tardaba en desperezarse, Kori tomaba ventaja de eso y conseguía ser la primera en tomar la ducha.

Después de haberse alistado bajó por las escaleras, encontrándose con su tía que estaba poniendo el desayuno en la mesa.

– ¡Buenos días, tía! ¿Dormiste bien?

–Dormí muy bien, aunque soñé que estaba en el restaurante y todos los clientes vestían disfraces. Aparte de eso, debo decir que ese uniforme se te ve lindo.

Kori solo peinó su cabello y lo dejó completamente suelto. El uniforme consiste en una camisa blanca de botones manga larga, corbata roja oculta detrás de un chaleco azul oscuro con tres botones abrochados y el escudo de la preparatoria del lado derecho del pecho, una falda corta de estilo escocesa de estampado cuadriculado con líneas azul, rojo y negro. En sus piernas lleva unas medías largas moradas que le llegaban 10 centímetros arriba de la rodilla y zapatos de cuero negros. Su mochila es fucsia con variados parches.

– ¡Gracias! Me alegra escuchar eso. Hoy necesito crear una buena imagen ante los demás. Es mi primer día y espero tener suerte.

–Eres una chica simpática Kori, inmediatamente harás amigos.

–Pero soy tímida –Dijo al tiempo que se sentaba en la mesa para desayunar – ¿Ryan aún no baja?

–Llegué –Anunció su hermano contestando él mismo la pregunta de Kori – ¿Cómo es que siempre consigues tomar el baño de arriba antes que yo?

–En cuanto suena la alarma, me levanto.

–Considéralo un don, cuando suena la alarma la cama parece más cómoda para mí, como que si las cobijas me abrazaran.

–Ryan, a ti también te asienta bien el uniforme.

En los hombres consiste en una camisa manga larga blanca de botones, una corbata igual que en las mujeres, un saco azul oscuro con la insignia del instituto del mismo lado derecho del pecho, pantalones y zapatos negros. Su bolso es de medio lado, naranja.

–Gracias tía, pero yo pienso que esto es muy complejo. Prefiero el uniforme de la secundaria anterior.

–Pero era solo ropa normal –Dijo su Elisa.

–Esa es la razón –Contestó Ryan poniendo jalea de fresa a sus tostadas.

– ¡Buenos días familia! –Saludó Galfore bajando por las escaleras –Kori, Ryan, hoy los llevaré a su primer día de clases. Tengo algo de tiempo antes de ir al taller.

O

En el carro de Galfore, los hermanos pelirrojos llegaron a la Secundaria Murakami. Ambos hermanos se bajaron del vehículo, viendo algo extrañados el ambiente de allí.

–No puedo venir a recogerlos, pero ya saben que pueden regresar en el autobús escolar o caminando, nuestra casa está a unos 20 minutos a pie. Ustedes nunca han estado en contra de caminar.

–Y también de esa manera nos podremos familiarizar mejor con nuestro nuevo vecindario. –Dijo Kori viendo cómo una pareja se besaba sin vergüenza alguna, parecían inseparables.

–Esa etapa aún está en progreso para mí. El señor Johnson alardea mucho de su carro que él mismo arregló a pesar de no ser mecánico. Y la esposa es algo entrometida, no se ha cansado de atacar con preguntas a Elisa.

–Ya nos acostumbraremos tío –Dijo Ryan –Tenemos que entrar ya, sería mal visto llegar el primer día de clases tarde.

–Tienes razón –Galfore retomó el volante –Les deseo suerte muchachos.

–Que te vaya bien en trabajo –Se despidió Kori haciéndole señas al carro de su tío que se alejaba- Ok, vamos hermano.

Juntos ingresaron a la entrada principal. Dirigieron su vista a un pizarrón en el que estaba escrito los nombres de los estudiantes con su respectivo salón de clase.

–Desde aquí puedo ver mi salón, parece que tendrás que buscar el tuyo.

–Solo espero no perderme. Nos vemos en el almuerzo.

O

Kori no encontró su salón en el primer piso, por lo que subió al segundo piso. Lo que sí logró encontrar fácilmente fue el número de su casillero, el cual se lo habían dado el día en que se llegó a inscribir.

– ¿Dónde deberá estar ese salón?

Y de repente se le ocurrió preguntarle a alguien para que le ayudara, sería una oportunidad para hacer algún amigo.

Se acercó a un grupo de mujeres, ellas parecían ser muy coquetas y no sería fácil captar su atención ya que estaban mirando a un grupo de chicos que estaban del otro lado del pasillo. Buscó a otra persona y vio a un chico que estaba sentado solo en una banca, pero tenía los audífonos puestos y además parecía que estaba jugando con su celular. Se dio la vuelta para pedir ayuda a algún profesor, pero no veía a ninguno.

Casi se da por vencida hasta que sus ojos verdes captaron a una chica que parecía de su edad, su cabello corto hasta lo hombros era de un tono raramente hermoso, tan negro que parecía violeta. Ella usaba aparte del uniforme un abrigo negro sencillo de botones y unas pantis igual negras. Sus ojos relucían de un color lavanda, piel pálida y figura delgada. Al parecer estaba ordenando su casillero, Kori retomó el paso cuando vio que a ella se le cayeron unos papeles y no se percató.

–Hola, se te cayó esto. –Le dijo la pelirroja dándole los documentos que había juntado.

–No me di cuenta, gracias.

Al instante Kori tuvo intercambio de palabras con esa chica, le agradó. Ella le hacía sentir calmada, a pesar que hace unos minutos sentía que los nervios le provocarían un ataque. No sabía exactamente por qué, quizá sea la sencillez y tranquilidad que emitía esa chica.

–Disculpa, soy nueva aquí y necesito saber en dónde podré encontrar este salón –Kori le enseñó un papel con el número.

–Estamos en el mismo salón, es el que está al frente de la escaleras –Contestó ella señalándolo.

– ¡Maravilloso! ¡Estamos en la misma clase! –Kori, sin poder retener su alegría, abrazó a su nueva conocida. Inmediatamente la abrazó, se percató de lo atrevida que fue y se separó.

–Perdón, es que estoy muy aliviada por pedirte ayuda, yo estaba perdida y me sentía sola. –Aclaró la ojiverde moviendo nerviosamente sus dedos.

–Tranquila, me llamo Rachel Roth. –Dijo al tiempo que le daba una leve sonrisa, la pelirroja parecía ser buena persona.

– ¡Lindo nombre! El mío es Koriana Anders, pero me puedes decir Kori ¿Te gustaría entrar conmigo al salón? Lamento si soy una carga para ti, pero eres la única persona que conozco y me agradas mucho.

–Ok –Rachel alzó la ceja, normalmente las personas no se consideran cargas a sí mismos por una pequeñez –Y no me molestas.

Ambas ingresaron al salón, Kori analizó a quienes serían sus nuevos compañeros. Todos eran muy energéticos y cada quien tenía su grupo de amigos ya sea en pareja, trío o más.

– ¡Hey Rachel! ¿Me extrañaste? –Dijo un chico de pelo ondulado rubio y de mirada celeste pícara. –Espera, ¿Quién es ella?

–A simple vista es nueva –Habló otra chica morena.

–Ella es…–

–Soy Koriana Anders –Se adelantó entusiasmada interrumpiendo a Rachel –Pero por favor, díganme Kori.

–Acerté –Habló otra vez la morena, su cabello rizado negro lo llevaba amarrado con dos moños, sus orejas las decoraban dos pendientes circulares algo grandes y su bolso era de estampado de líneas negras y amarillas, lo cual recordaba a las abejas. –Me llamo Karen Beecher, y bienvenida a esta preparatoria.

–Yo soy Víctor Stone –Se presentó con una sonrisa otro moreno, muy corpulento y alto. El saco lo llevaba desabrochado –Sólo dime Vic.

–Me llamo Wally West, es un gusto conocerte –Saludó otro chico de cabello naranja, usaba las mangas del saco y la camisa recogidos –Bienvenida a nuestra loca preparatoria.

–Hubiera sido mejor que ella descubriera por su cuenta que esta preparatoria está de cabeza –Quién habló fue una chica de pelo castaño que usaba dos colas, llevaba un collar y en sus piernas unas mallas de líneas moradas con negro –Soy Aline Haiden.

–Mi nombre es Garfield Logan, pero dime solo Gar –Se presentó el rubio que primero había saludado. Su corbata tenía muchos estampados y el ruedo del pantalón lo llevaba levemente recogido –Yo y Rachel somos novios.

– ¡Que dicha para ustedes! –Felicitó la pelirroja emocionada.

–No digas tonterías Garfield, y tú no le creas –Le dijo Rachel a Kori.

– ¿Era mentira? –Preguntó la ojiverde.

–Acostúmbrate a que él siempre estará bromeando –Dijo Wally –Lo que sí es verdad que Aline y yo somos novios.

– ¡Qué espléndida noticia! Les deseo lo mejor –Exclamó Kori al saber que no era otro chiste, ya que Wally abrazó a Aline y ella no se opuso, solo se sonrojó.

–Sí sí, genial. –Dijo Garfield desinteresadamente para luego poner un gesto de orgullo –No nieguen que yo soy el amigo más divertido que alguien puede tener.

–Oye viejo, tus chistes ni dan gracia –Opinó Víctor –Kori, solo ignóralo y tu día será más simple.

– ¡Mis chistes si dan risa! Para demostrártelo, te contaré uno. Tómalo como un obsequio ya que eres nueva.

–Eres muy amable, Gar –Kori sonrió, la etapa de conocer a sus compañeros le estaba saliendo mejor de lo que ella creía.

–Yo que tu no esperaría mucho –Molestó Aline –Hasta ahora no hay nadie que se haya reído con sus chistes.

– ¡Silencio todos, empezaré! –Garfield se sentó en la mesa del asiento de Kori – ¿Por qué se suicidó el libro de matemáticas? … ¡Porque tenía problemas!

El rubio empezó a reír de su propio chiste, Rachel y los demás solo rodaron los ojos. Pero Kori se quedó en silencio por segundos, luego estalló en carcajadas.

– Duraste en reaccionar –Dijo Víctor viendo a la pelirroja – ¿No será que te ríes por lástima?

–No, en verdad fue gracioso, solo que me costó un poco entenderlo al principio –Contestó Kori para luego seguir riendo.

–Ambos se entienden, se llevarán bien –Wally veía asombrado las carcajadas de la pelirroja y Gar.

–Hola –Saludó una chica entrando al salón – ¿Richard no ha llegado?

–Empezamos de nuevo –Le susurró Karen a sus amigos y luego se dirigió a la chica –No ha llegado y tampoco sabremos si llegará o si aún vive.

–Lástima. Bueno, gracias –Dijo para luego marcharse.

– ¿Qué quisiste decir con "aquí vamos de nuevo"? –Preguntó la ojiverde.

–Ella preguntaba por un amigo cercano nuestro, Richard Grayson. –Contestó Aline – Es muy popular y lo más posible es que ella se fijó en la pizarra en cuál salón irá él en este año.

– ¿Quién es Richard Grayson?

– ¡¿No sabes?! –Garfield se bajó de la mesa de la pelirroja –Aunque ya que eres nueva aquí se justifica. Aun así, ¿No has escuchado de las Empresas Wayne ni una vez en tu vida?

–No. –Kori hizo un intento por recordar, pero nada llegó a su memoria.

–Es extraño ¿De dónde vienes? –Curioseo Wally – ¿De otro planeta?

–No le hagas caso –Aline le dio un golpe en la cabeza a su novio –Tampoco es que sea la octava maravilla del mundo. Creo que Rachel te podría explicar mejor, ella es la prima de Richard.

– ¡Vaya, qué sorpresa! ¿Me podrías explicar qué son las Empresas Wayne?

–No es la gran cosa –Dijo Rachel a la pelirroja.

–Rae es muy lenta, mejor yo te explicaré que son las empresas Wayne –Garfield tomó aire –Hace mucho tiempo, una familia adinerada con gran capital invirtió en diferentes negocios como el transporte y explotación y producción de materias primas, de esa manera llegaron a tener más riqueza de la que ya poseían. En la actualidad el presidente es Bruce Wayne, el abuelo por parte de madre de Richard. Esta empresa se divide en varias industrias; como de Entretenimiento, Electrónica y Tecnología, Aviación, Metales, Medicina, organizaciones de Consciencia Ambiental y fundaciones de caridad.

–Increíble Gar, ¿Desde cuándo sabes tanto? –Víctor quedó perplejo al escuchar a su amigo al hablar de esa manera, normalmente él era algo tonto.

–En el periódico de hoy publicaron esa información –Contestó él tomando asiento.

– ¿Y desde cuando alguien como tú lee el periódico? –Preguntó Karen señalándolo.

–En realidad, mi abuelo fue quien me pidió que se lo leyera ya que a él le falla la vista.

–Ahora tiene sentido, un ignorante como tú no tomaría la iniciativa de hacerlo –Dijo Rachel secamente –Hasta me sorprende que sepas leer.

–Rae, no es justo que trates tan mal a un chico tan lindo como yo. No me subestimes, sé mucho de animales.

–Son con los que más te entiendes –Víctor se sumó a las burlas.

– ¡Fascinante historia! –Kori retomó la palabra con mucha emoción –Ya comprendo por qué son una familia tan sobresaliente.

–La madre de Rae administra la Industria Medicinal –Dijo Aline –Y la familia de Richard es el punto más fuerte, el padre y el abuelo lideran todo, se encargan de negocios y la madre administra las organizaciones de caridad.

– ¡Espléndido! Rae, te felicito por tener a una familia tan perseverante –Kori puso su mano sobre el hombro de ella.

–Dejemos eso aparte –Garfield dirigió su mirada a Kori –Puedes estar con nosotros, supongo que debes sentirte algo inquieta por ser nueva.

– ¡De hecho, conocerlos a ustedes fue lo mejor que me pudo haber pasado! Agradezco su generosidad conmigo –La pelirroja les dedicó a todos una enorme sonrisa.

–Hablas como si lleváramos años de amistad –Wally rió por las tiernas palabras de Kori –La amabilidad es algo sencillo de hacer.

–Exacto, no te preocupes. Además nos agradaste a todos, si fueras una chica engreída no te estaríamos hablando –Karen alzó su pulgar en señal de aprobación –Solo falta que conozcas a Richard. Si lograste caerle bien hasta a Rae, entonces le agradarás a cualquier persona.

– ¿Cómo debería interpretar eso último que dijiste? –Cuestionó Rachel a la morena.

–A Richard le decimos Dick, cuando él llegue puedes llamarlo así. –Aconsejó Víctor.

–Buenos días.

– Hola viejo, justamente estábamos hablando de ti –Dijo Víctor.

Kori estaba de espaldas de la puerta así que aún no había visto a Richard, se preparó para hablarle.

–Hola Dick, ella es Koriana Anders pero llámala Kori –Los presentó Garfield –Es una estudiante nueva así que trátala bien, es muy simpática.

– ¡Es un placer conocerte Dick! –Dijo Kori volteándose con la su mejor sonrisa hacia el recién llegado, pero cuando lo vio frente a frente, se quedó petrificada.

Todos observaron extrañados la escena, tanto su nueva amiga como Richard se miraban con los ojos como platos, mejor dicho, completamente horrorizados.

–Dick, se responde "encantado de conocerte", o al menos dile hola –Aline le dio una palmada en la espalda para que reaccionara, pero él siguió sin decir nada.

– ¡¿Tú?! –Kori fue la primera en salir de su estado de shock. Esperaba que el tal Richard fuera un joven gentil y educado, pero se le hacía difícil creer que sea el mismo chico con el que tuvo aquel percance en el autobús.

– ¿Dick? –Repitió Richard sin creérselo, estaba atónico por encontrarse a esa chica tan dramática llamándolo por su apodo y además en su misma clase – ¿Es una broma?

– ¿Por qué sería una broma? –Dijo Karen –Es normal tener estudiantes transferidos.

–Creo que entiendo –Wally caminó hacia ellos con la ceja arqueada–Ustedes dos ya se conocen, y por sus expresiones parece que tiene un buen relato por contar.

– ¡Págame mi pañuelo! –Kori se cruzó de brazos y se acercó más a Richard con una mirada determinante, eso asombró a sus nuevos amigos quienes no conocían ese lado de ella.

– ¡Ja! Ayer me exigías que me disculpara y hoy me dices que te dé dinero ¿Qué tan avara eres? –Dick imitó a la pelirroja y se cruzó de brazos.

–Les dije, esos dos ya se habían visto la cara –Wally se interpuso entre Dick y Kori – ¿Qué tal si nos cuentan qué pasó entre ustedes?

–Si tanto amabas ese pañuelo simplemente consigue otro y deja de molestarme –Dick ignoró a Wally y se fue a sentar delante de Víctor.

– ¡Eres muy grosero! –Protestó la pelirroja.

– ¡No me ignoren! –Wally iba a repetir la pregunta, pero de reojo vio a la profesora entrando al salón, por lo que no tuvo más opción de ir a su asiento, igual los demás.

–Buenos días jóvenes, hoy empieza otro curso lectivo así que espero que hayan holgazaneado lo suficiente en sus vacaciones de verano. –Después de un reproche de los estudiantes retomó la palabra –Y más importante, este es su último año, deberán de esforzarse y conseguir un buen campo en la universidad.

Kori apretó los puños, estaba realmente indignada, tendría que verse con ese sujeto en clases, y peor aún, en el último año de preparatoria en el que se supone que debería ser una de las etapas más bellas y memorables de su vida.

Dick sintió que alguien lo perforaba con la mirada, hasta el punto de sentirse incómodo. Buscó con la mirada a la primera persona de la que sospechaba, y en efecto Kori lo observaba de una forma amenazadora. Él volteó la mirada hacia el frente y decidió ignorar a la pelirroja, también estaba irritado con el hecho de que ella estuviera alrededor suyo. Sinceramente se había decidido a olvidar lo que pasó entre ellos, se había dicho a sí mismo que no valía la pena recordar algo así. Sin embargo, al volver a verla, todo en él se sintió inquieto.

–Este año tenemos a una nueva estudiante, se llama Koriana Anders –La profesora miró a la pelirroja –Preséntate.

Pero Kori no hizo nada ya que toda su atención estaba en fulminar con la mirada a Dick, aunque éste no la estuviera viendo. Las chicas ocupaban los últimos cuatro asientos y los hombres los primeros cuatro de la siguiente fila; Kori entre Rae, Karen y Aline, Dick delante de Víctor, Garfield y Wally.

– ¡Koriana! Más tarde tendrás tiempo para confesar tu amor a Grayson, pero necesito que te presentes a tus compañeros.

– ¡Él no me gusta! –La pelirroja se levantó de golpe ante la pequeña broma de su profesora. Al ver que todos la miraban con rareza y que Richard soltó una fugaz sonrisa de burla se aclaró la garganta y recobró la postura –Mi nombre es Koriana Anders, pero si prefieren llámenme Kori. Es un gusto conocerlos. –Después de decir estas palabras sonrió tímidamente y se volvió a sentar.

No tenía sentido seguir lamentándolo, lo que le queda es tratar de no enfadarse cada vez que lo viera y demostrarle que ella no es ninguna loca. Al menos esperaba no perder la razón y amargarse la vida si él llegara a molestarla.

Lo que la consolaba es la satisfacción de conocer a personas tan especiales desde su primer día en la preparatoria, y deseaba de todo corazón tener muchos recuerdos únicos junto a ellos.

¡Fin del segundo capítulo!

Espero que dejen sus opiniones.