Ante todo:
DISCLAIMER: los personaje pertenecen a Stephenie Meyer, aunque la historia es mía.
Las cursivas son conversaciones telefónicas o conversaciones que se oyen en la lejanía.
Los pensamientos de los personajes están escritos "entre comillas".
Lo que está escrito en negrita y cursiva pertenece al diario de Renesmee Cullen.
La historia está escrita desde el punto de vista de… pronto lo descubriréis, aunque es fácil de descubrir. R.C.
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2. LA PRIMERA MISIÓN.
Demetri me acompañó al gran salón, donde estaba mi padre, solo, leyendo un periódico. Me despedí de mi amigo con un beso en la mejilla y fui a sentarme en la butaca que había delante de donde estaba sentado papá.
- Como ha ido? – dijo al verme allí.
- Muy bien.
- Tienes mala cara.
- Es solo que estoy algo preocupada.
- Cuéntame. – papá dejó el periódico sobre la mesita que tenía a su lado y acercó su butaca a la mía.
Le tendí mi mano, pero no la tomó.
- Quiero que me lo cuentes tú.
- El otro día, oí como hablabas con Demetri de mí. Me llamasteis por un nombre que no es el mío. Que significa?
Mi padre se quedó un buen rato en silencio, como si pensara en lo que debía decir.
- Papá?
- Me dolía tanto lo que le pasó a tu madre, que no podía llamarte por el nombre que ella te puso. Aun no se como pudo salir ese nombre en la conversación. Lo siento.
Su voz se rompía por el dolor, lo que me hizo sentir terriblemente culpable. Me levanté de la butaca y me senté en su regazo. Me abracé a su cuello, intentando no ponerme a llorar. Me dolía haber echo que mi padre sufriera.
- Yo soy la que lo siente.
- No lo hagas. Tienes derecho a que responda a tus preguntas. – dijo rodeando mi cuerpo con sus gélidos brazos. – te has divertido ésta noche?
- Si. La verdad es que si. – no había estado nada mal.
- Entonces puede que, solo de vez en cuando, puedas salir a cenar fuera.
- Te lo agradecería, papá.
- Estás cansada?
- Un poco. Buenas noches.
- Buenas noches. Oye, Rene…
- Chris, papá. – le interrumpí, sabiendo el dolor que le causaba ese nombre.
- De acuerdo. – sonrió. – mañana nos vamos, todos. Solo se quedará Demetri.
- Un asunto grave? – dije. Sabía que solo salían todos cuando algo grave sucedía en el mundo de los vampiros.
- Si, pero podremos solucionarlo.
- Buena suerte. – besé la mejilla de mi padre y me fui hacia mi dormitorio.
Me puse el pijama, me recogí el pelo en una cola alta y me tumbé en la cama. Que podría ser tan grave como para que tuviera que marcharse la guardia al completo? Y solo se quedaba Dem. Porqué?
Tardé bastante en dormirme pero, en cuanto lo hice, me sumí en un profundo sueño del que deseaba no despertar.
Cuando desperté, me di cuenta de que aun era noche. En mi cuarto había una ventana y podía ver la luz de la luna. Me vestí con un vestido negro sin mangas, que me llegaba por encima de las rodillas, me puse unas deportivas y decidí ir a comer algo. No tenía hambre, pero por hacer algo…
En la puerta de la cocina encontré a Dem. En cuanto me vio llegar, sonrió.
- Al fin despiertas.
- Casi no he dormido. Aun es de noche.
- Aun no. Otra vez. Has dormido unas veintidós horas.
- Tanto? – exclamé alucinada. Entonces, papá ya se ha marchado?
- Si. Tranquila, volverán pronto. – dijo poniendo su mano sobre mi hombro.
- Ya…
- Vamos.
Dem rodeó mi cintura con su brazo y fuimos hacia una pequeña habitación. Allí había un sofá, un televisor, un dvd, revistas, juegos de mesa, un ordenador… era la habitación humana. Una habitación a la que solo iba yo, ya que a los demás no les interesaba sentirse humanos, porque ya no lo eran. Demetri me acompañaba allí muchas veces, cuando no tenía trabajo que hacer. Me alegraba de que estuviera allí en ese momento.
Me senté en el sofá, mientras Dem ponía el dvd y encendía la tele.
- Crees que algún día llegaré a ser un miembro de la guardia?
- Quieres serlo?
- Si.
- Hay que entrenar mucho para llegar.
- Lo se. Haré lo que haga falta.
Dem se sentó a mi lado y pasó su brazo sobre mis hombros.
- De momento, veamos la película. Distraigámonos un poco.
- Se… - dije con aire distraído.
Tenía razón. Tenía que distraerme. Pensar demasiado no era bueno.
La verdad es que me reí bastante. Dem había elegido bien. Sabía que no estaba prestando atención a la película, nunca lo hacía, pero el tenerle a mi lado me reconfortaba.
Hacía unos meses… bueno, cerca de un año, o más, que había empezado a ver a Dem con otros ojos. Nadie lo sabía. Gracias a mi poder, había logrado ocultar mis sentimientos a mi padre. Podía hacerle ver que solo quería a dem como un amigo, aunque eso no era cierto.
El contacto frío de una mano sobre mi muslo me sobresaltó. Clavé mis ojos en la mano, que no se movía.
- Dem…
- No me respondió. No le miré a la cara, no me atreví. "Que está haciendo?"
La mano empezó a acariciarme, hasta llegar a mi rodilla. Estaba empezando a sentir un ligero escalofrío recorrer mi cuerpo, y no era por el contacto de la fría piel de Dem, sino por la situación.
Por un lado, deseaba que no detuviera sus caricias, pero por otro lado sentía que, si la cosa iba a más, estaría traicionando a alguien. "Estás chiflada. No hay nadie más en tu vida."
Mientras continuaba sumida en mis pensamientos, sentí un suave contacto en mi cuello, cerca de la oreja. Intentaba controlar mis impulsos, pero me lo estaba poniendo muy difícil.
- Dem, para por favor… - me separé un poco de él y le miré con timidez.
- Perdona, yo…
- No te disculpes. Es que esto me confunde. Creo que necesito ir a tumbarme un rato.
Me levanté del sofá y me fui hacia mi dormitorio, arrastrando los pies.
Me dejé caer en plancha sobre la cama, intentando no pensar en nada, pero unos pasos que se acercaban a mi habitación volvieron a ponerme de los nervios. El tener a Demetri tan cerca empezaba a ponerme nerviosa. El contacto de su piel contra la mía había cambiado las cosas.
- Chris, podemos hablar?
- No. – dije ahogando mi voz tapándome la cabeza con la almohada.
- Acaba de llegar un aviso. Llegaran en pocas horas.
- Vale, gracias.
Los pasos de Dem se alejaron por los oscuros pasillos de piedra, lo que no me tranquilizó. "Estás mal de la cabeza, Chris. Si está cerca, estás mal. Pero si se aleja, también estás mal."
Acabé durmiéndome, a pesar de que me había pasado casi un día entero durmiendo, pero al menos así pude dejar de pensar. Gracias a Dios, soñé con algo divertido. Mi primera cena fuera de casa, aunque todo se estropeó cuando Demetri apareció para llevarme a casa. Cerré los ojos con fuerza y, en cuanto los abrí, volvía a estar en mi cama. Ya era de día.
Decidí levantarme de la cama y me cambié de ropa. Me puse unos vaqueros, una camiseta de manga corta, también de color negro, unas deportivas rojas y me recogí el pelo negro con un turbante rojo. Ya me ducharía por la noche.
Quería ver si mi padre ya había llegado. Fui al gran salón, en el que había tres hermosos tronos, que solían ocupar mi padre y mis tíos. Allí no había nadie. Fui a prepararme un zumo para desayunar y me encontré a Demetri cocinando.
- Desde cuando cocinas?
- Quería prepararte el desayuno. – dijo sin volverse.
- Quiero pedirte disculpas por haberte plantado anoche. Necesitaba estar a solas. – dije sin moverme de la puerta.
- Lo entiendo. Quieres comer?
- Vale.
- Vamos. – Dem puso la comida en el plato y le seguí hasta el salón en el que solía comer.
Me senté en la mesa y comí lo más deprisa que pude. Quería… no, necesitaba hablar con mi amigo, y quería intentar una cosa. Algo que deseaba hacer desde hacía unos cuantos meses. Cuando terminé, me puse en pie y me puse al lado de Dem, que me miró sorprendido.
- Ocurre algo?
- Nada malo. – le cogí de la mano y, cuando se puso en pie, puse mis manos sobre sus mejilla, mirando fijamente sus brillantes y confusos ojos rojos. – solo quiero probar una cosa que hace tiempo que quiero hacer. Cierra los ojos.
Dem dudó, pero acató mi petición. En cuanto tuvo los ojos cerrados, uní mis manos detrás de su cuello, acerqué mi rostro al suyo y, tras cerrar yo también los ojos, posé mis labios sobre los suyos. Sentí como Dem se tensaba, pero no me apartó. Puso sus manos en mi cintura, acercó mi cuerpo al suyo y profundizamos nuestro beso.
Demetri solía ser poco delicado en todo lo que hacía, pero la dulzura con la que me estaba tratando logró despejar mis dudas. Solo me estaba traicionando a mi misma al negar lo que sentía.
Las manos de Dem fueron bajando hasta mi trasero. Di un salto, rodeando la cintura de Dem con mis piernas, mientras seguíamos besándonos. Sentí sus manos recorrer mi espalda, levantando mi camiseta, en el momento en que varias voces se empezaban a oír retumbar por el pasillo. No me detuve, pero Dem puso sus manos sobre mis mejillas, apartando mi rostro del suyo con dulzura.
- Han vuelto.
- Lo he oído.
- Parecen preocupados.
- De acuerdo. Vayamos. – puse los pies en el suelo y me puse bien la camiseta.
Dem salió del salón mientras yo cogía mis platos de la mesa. Fui hacia la cocina, donde encontré a mi padre. En cuanto me vio, sonrió. Dejé los platos en el fregadero y me lacé a sus brazos. Nunca nos habíamos separado, y le había echado de menos.
- Como ha ido?
- Bien. Todo solucionado.
- Ha vuelto Félix?
- Su grupo ha ido más lejos, aunque en una hora estará aquí.
- Vale. – dije ya más tranquila. También le había añorado.
- Como ha ido por aquí?
- Bien. Me he pasado casi un día entero durmiendo. – dije mientras salíamos de la cocina e íbamos hacia el salón de los tronos.
- Félix me ha dicho que ya estás preparada. Que has podido con él.
- Solo una vez. – dije en un susurro.
Mi padre se sentó en su trono y yo me senté sobre sus rodillas, como solía hacer cuando era pequeña.
- Eso es mucho. – dijo sonriendo.
- Podré ir con vosotros la próxima vez? – pregunté esperanzada.
- Si.
- Genial! Estoy preparada.
- No solemos luchar. – me advirtió, pero no me importaba. Yo solo quería ir con él.
- Lo se. Yo solo quiero formar parte del grupo. Ayudar.
- Muy bien, porque Demetri ha recibido un aviso esta mañana. En Irlanda hay un par de vampiros demasiado llamativos. Iremos Demetri, Félix, Alec, tú y yo. En un par de horas nos marchamos. Ven.
Me puse en pie, mi padre también se levantó y me llevó hacia mi dormitorio. Encima de mi cama había una capa con capucha, de color gris oscuro.
- Es oficial.
- Gracias maestro. – dije con una sonrisa.
- De nada. Nos vemos en dos horas. Descansa. – me dio un beso en la mejilla y se marchó.
Había llegado el momento. Al fin me habían aceptado, e iba a darlo todo. Al fin podría poner en práctica todo lo que había aprendido.
Me senté frente al espejo del tocador, saqué un pequeño estuche de maquillaje y decidí pintarme un poco. Un poco de sombra de ojos, un poco de colorete y un poco de brillo de labios. Me peiné y me recogí el pelo en una cola alta. Me puse el vestido que había estado guardando para ese momento. Un vestido violeta, bastante corto. Me puse unos leggins negros y unas botas del mismo color que el vestido. Cogí la capa de encima de mi cama y fui en busca de mi padre y el resto del grupo. Estaban todos en el salón. En cuanto me vieron entrar, mi padre y Félix sonrieron. Alec me miró confuso y Dem parecía sorprendido y preocupado.
Fuimos en silencio hacia las mazmorras, donde solía entrenar con Félix, pero nos desviamos por un pasillo por el que nunca había pasado. La verdad, nunca me había fijado de que había esa entrada en la roca.
El único sonido que se oía era el retumbar de mis pisadas en el suelo de piedra, ya que solía caminar arrastrando los pies y dando patadas a todas las piedras que me encontraba. Una costumbre que, según mi padre, podría llegar a ser muy peligrosa. Me puse la capa, pero no la capucha. Aun no había motivos para hacerlo.
Llegamos a una zona en la que había unas escaleras de piedra, pero no subimos por ellas, sino por una escalera de mano que había justo en frente. Fui la segunda en subir, entre mi padre y Félix. Al salir del túnel, me llevé una enorme sorpresa al encontrarme frente a un avión. No era un avión muy grande, aunque si lo bastante como para llevar a una treintena de personas.
- Subamos. – dijo mi padre, y todos le seguimos.
Fui la última en subir al avión, detrás de Demetri, que no me había dirigido la mirada en todo el camino.
……………
Cuando me he despertado ésta mañana, me he encontrado a Jacob tumbado al lado de mi cama, en el suelo, durmiendo. Me he bajado de la cama y me he tumbado a su lado. Se estaba tan calentito que me dormí otra vez, hasta que una música empezó a sonar. Era el teléfono móvil de Jacob. He intentado despertarle, pero no lo he conseguido. Aun ha empezado a roncar más fuerte. Al final, he tenido que contestar yo al teléfono. Era Sam.
Estuve hablando con Sam bastante rato y, al final, me ha dicho un truco para despertar a Jacob. Me he sentado encima de su espalda y he empezado a gritar su nombre en su oído.
Ha dado un bote enorme cuando me ha oído gritar, y he salido corriendo de mi habitación. Encontré al abuelo en el salón y salté a sus brazos, ya que sabía que Jacob vendría detrás de mí.
La abuela ha reñido a Jacob por perseguirme y gritar por la casa. Nunca la había visto enfadada pero, cuando la he mirado, me ha sonreído y me ha guiñado un ojo. He saltado de los brazos del abuelo a los brazos de la abuela y le he dado un beso de esquimal, como siempre hacíamos.
Jacob empezó a quejarse, como siempre, de que todos me tenían muy mimada, pero entonces he saltado a sus brazos y se ha puesto a reír. Hemos ido a dar un paseo por el bosque después de desayunar en casa. Jacob ha estado un poco nervioso durante toda la mañana.
Mientras yo jugaba a trepar por los árboles, Jacob ha estado hablando por su teléfono. Aunque hablaba muy flojito y yo hacía mucho ruido, podía oírle muy bien, pero hacía ver que no me enteraba de nada. Parecía que todos estaba preocupados, mi familia también, por si alguien venía a visitarnos. Después ha hablado con Seth, que me parece que tiene novia, aunque parecía que estaba asustado. Si tiene novia, porque tiene miedo? Bueno, no se, he oído que tiene miedo por no se que cosa rara que les pasa a los lobos. Luego ha hablado con el tío Billy, su padre. Le ha estado diciendo que por aquí todo iba bien. Pero es que tendría que pasar algo? Aunque lo que no me ha gustado es que Jacob ha dicho que tendrían que tenerme aun más tiempo fuera de casa.
Lo sabia! Se creen que porque soy pequeña no pueden decirme lo que pasa. Creo que en ese momento Jacob se ha dado cuenta de que estaba escuchando, porque me he caído de cabeza al río, aunque he intentado hacer ver que no me había echo daño y que me había tirado al agua expresamente, pero no ha colado. Jacob se ha tirado al agua y me ha sacado en brazos como si fuera un bebé.
Yo no quería irme del bosque, pero Jacob no me ha dejado quedarme. Parecía preocupado. creo que al final me dormí, porque cuando me he dado cuenta, estaba en mi cama, con mi albornoz verde. Cuando he oído que Jacob volvía a hablar por teléfono, me he hecho la dormida. Creo que hablaba con una chica porque, cuando iba a colgar, ha dicho: "yo también te quiero."
Jacob tiene novia, y nunca me había dicho nada.
Aun no entiendo porque me puse a llorar en ese momento. La única persona que siempre me ha dicho la verdad, ahora me esconde cosas.
He preocupado mucho a todos hoy, porque no he querido levantarme de la cama. Papá, como hizo ayer por la noche, vino a mi cama y se tumbó a mi lado. Me ha contado un cuento. Él es el único que lo sabe todo. Sabe que se que me esconden algo, pero no me miente. Simplemente, sonríe y dice que me estoy haciendo mayor demasiado deprisa.
Cuando ha llegado la hora de cenar, papá no me ha obligado a bajar, pero él y mamá me han traído la cena a la cama. No me han dejado sola, hasta que me he comido la sopa y el filete que, según ellos, ha cocinado Jacob. Aunque no me lo creo. Si hubiera cocinado Jacob, la carne se hubiera quemado, pero estaba perfecto, como solo Emmett sabe hacerlo.
En cuanto me han dejado sola, me he levantado de la cama, intentando no hacer nada de ruido, y he empezado a escribirlo todo. Si lo llego a dejar para mañana, seguro que me hubiera olvidado algo.
Espero que escribir todo esto me ayude en un futuro. Hasta mañana, diario mío.
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Hola!
Como va todo?
Espero que el capi os haya gustado aunque solo sea un poquito.
Bueno, ya sabéis como contactar conmigo para cualquier duda, pregunta, comentario…
Hasta la próxima, guapetonas!
Pd: como soy tan buena y generosa, quien me envíe un revew recibirá un avance, jeje. Es que es mi cumpleaños y os voy a hacer un regalito, que espero que os guste.
