Estaba en la casa de Edward

Estábamos lo dos sentados en el sofá de su recamara me tenía sobre su regazo, me beso la frente pero lo sentía un poco preocupado le iba a preguntar que le pasaba pero antes de poderle decir algo…

----bella, amor---

----que pasa Edward—

Se notaba que estaba dudando si decírmelo o no, así que lo anime a decírmelo

---que pasa Edward, sabes que sea lo que sea me lo puedes decir, confía en mí----

---esta bien, es que he visto a jasper muy raro últimamente conmigo---

---raro?, en qué sentido---

---he visto que me evita y siempre que está cerca de mi bloquea su mente—

Lo pensé un momento intentando pensar que podría ser, pero no se me ocurría nada.

--seguro que no es tu imaginación Edward---

--no claro que no estoy seguro que me oculta algo, por eso quería preguntarte si no te ha dicho nada, sobre porqué pueda comportarse así?

Lo medite por un momento y me di cuenta que no que lo único que había cambiado era que era más cariñoso conmigo pero nada más, no creo que eso tenga que ver.

--la verdad no, y no se me ocurre nada por lo cual pueda estarse comportando así, porque no le preguntas?—

---si eso hare –

Vi que no se movía ni nada, y tampoco se le veía intenciones de hacerlo.

--¿qué esperas para ir?—

--la verdad tenía pensado preguntárselo después.---

---pero ahorita es el momento perfecto---

Se quedo pensando, lo que me pareció una eternidad hasta que por fin hablo.

--está bien iré ahora mismo, no tardare no quiero estar lejos de ti por mucho tiempo, te amo--

--yo igual te amo--

Me sentó y antes de pararse me dio un dulce beso en los labios que me dejo con ganas de mas.

Como siempre yo y mis hormonas alborotadas no era de extrañarse. Después de analizar lo que había pensado me reí de mi misma.