Lo que fue de nosotros.

O*o*O*o*O

El tiempo continuó transcurriendo. La relación de Sango y Miroku se hizo más fuerte, aunque, generalmente solían discutir. Rin igual avanzo con Inuyasha, pesé a las encimas de Kikyo. Kagura, a medida que fue creciendo, iba agarrando más odio a la relación que sostenían Sesshomaru y Kagome.

Pero, la hermosa relación que tuvieron ambos niños, se fue deteriorando.

8 años después de la confesión en aquella fiesta, Sesshomaru, cerca de cumplir la mayoría de edad, decidió cambiar su rutina e irse a estudiar a Europa. Kagome, sin saber esta noticia, continuó como es debido, hasta el día en él que el desapareció sin decir palabra alguna.

Ella, herida, rehízo su vida.

Kagome, con 18 años, decidió estudiar en América. La carrera que eligió fue: derechos. Así que, su vida la haría en Estados Unidos. Su familia la apoyó en todo, siendo que sabían cuanto le dolió la partida del peli-plata. Los Taisho, para Kagome, quedaron en el pasado, pero debido a su amiga Rin, siempre sabía como se encontraba ambos señores de casa e InuYasha. Al pasar el tiempo, pudo continuar con alguna que otra relación. Más nada serio. Siempre acababan en amistad, ella se centró más en su carrera, pues no quería sentir lo que una vez, ya sucedió. Siempre evadiendo relaciones que involucrasen muchos sentimientos. Un par de amigas de la carrera se encargaban de apoyarla, vivía feliz. No se podía decir que algo le faltase. Su apartamento era espacioso, grande y a su estilo colorido. Tenía muchos amigos, pero de ahí, la mayoría no pasaba.

— No quiero sentimientos.— Era su simple respuesta para cualquiera que la quisiese, como alguna vez ella quiso al peli-plata.

Tres largos años, casi cuatro: bastaron para que comenzase a olvidar a Sesshomaru, aparte de los dos antes de que ella decidiera irse de su país. -Con veintidós-. Aunque para esto también fue necesario cambiar todo de su vida. El contacto con sus padres se hizo menor, evadía la información que Rin le daba de la familia de los Taisho y con Sango, siempre le gustaba escuchar como iba su relación.

Ahora se veía al espejo, y no se veía a ella. Observaba a una persona totalmente distinta. Usaba gafas, de un simple estilo, sin mucho aumento, solo para ver a la lejanía, y reducir la luz que afectaba su vista. Las puntas de su cabello ya no eran azabache, eran castañas, aunque eso se los debía al par de amigas que se ganaba ahí, su cabello estaba más crespo y largo. Dudaba que se tratase de la misma persona, pero tampoco se arrepentía en lo que había convertido. Era ella.

Soy yo.

Definitivamente, era Kagome, pero sin él.

No era ya, la chica que pasó 8 años de su vida al lado del mayor de los herederos de los Taisho. Era simplemente, Kagome, Kagome Higurashi, única heredera de las grandes empresasHigurashi.

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8 años en una larga y hermosa relación. Pero, renunció a todo eso. La abandonó a ella. La tiró. Aun no sabía la exacta razón por la cual la había dejado. ¿Se había aburrido de Kagome?No, por que aun no dejo de pensar en ella.

Entonces.. ¿Por qué?

Miles de veces se lo preguntó InuYasha. Su Madre y Padre también. Ambas amigas de la azabache igualmente. Pero, jamás tenía una exacta respuesta que dar.

¿Por sus estudios?

Podría ser. No se sentía a gusto en su casa. En su propio entorno. El saberse que con solo un chasqueó de dedos, podía obtener todo, no le agradaba. Quería valerse por si mismo. Tener una carrera, un título, sin ayuda de sus padres, ni nada. Pero.. ¿Valía la pena dejarla por eso?

No.

Fui un Idiota.

Era ya demasiado tarde.

Se largó a los 18 años de Japón, para estudiar en Inglaterra. Le gustaba la cuidad, no mucho el ambiente, pero escaparía de todo por años. Quería tener un título de Ingeniería Comercial.

Ni los seis años transcurridos le permitieron olvidar esos dulces ojos chocolates. Aquella tarde la besó, para desaparecer al día siguiente.

¿Que tipo de hombre soy? Ah sí, un cobarde.

Lo sabía. Y deseaba volver el tiempo para recuperarla. No se atrevió a llamarla. A Kagome no le faltaba mucho para cumplir los 16 años, y él decidió marcharse. Según su hermano, ella no había cambiado de número. Y 4 años después, quería llamarla. La primera vez, no le contestaron el teléfono, y probó suerte en la noche.

Le contestó un hombre. Y diciéndole su nombre, este le pidió que no llamará otra vez a Kagome. El, por supuesto, no se rindió. Llamando un par de veces más, sin obtener respuesta.

Con 22 años, empezó relaciones con otras mujeres, tampoco nada serio, no llegaba más que a simples andanzas en comer y salir, pues, todas no terminaban bien. Debido a que la imagen que el buscaba de una chica, era otra.

— No va a funcionar.—sentenció a la mujer frente a él.

La mujer de largos cabellos castaños, se echo a llorar, y salió rápidamente del recinto, diciendo incoherencias e insultando el nombre de Sesshomaru en todo lo posible que aquella conociese. Él, una vez más, bajo su mirada rendido. Fallé. Como siempre. Se dijo así mismo. Pensando en que la única a la cual quería era a esa azabache. Exacto, por que aunque quisiera olvidarla, no podía.

InuYasha en más, no dio ninguna información con respecto a su amiga. Sesshomaru rogó a Rin y Sango, estas le dijesen al menos en que país vivía ahora, pero ninguna de las dos cedió ni en lo más minímo. Siempre con la misma respuesta: "La abandonaste, y ahora la perdiste." Intentó contactar a Nahomi y su esposo, pero igualmente, ellos solo le dijeron: "Lo siento, no es asunto nuestro." Ni sus propios padres le ayudaron en esta ocasión.

Lo único que sabía de Kagome era que: Ella había rehecho su vida, y no quería saber de él.

Me lo merezco.

Sabía, por boca de Inuyasha que los dos años que transcurrieron luego de su partida, Kagome se la pasó en su estado desolado. Pasaba sola, y en lo único en que se esforzaba era en el Colegio, así es como, a los 18, se fue del país para estudiar en otro lado. Él lo había causado. Esa pequeña mujer fue su sueño, y cuando lo obtuvo, se marchó.

¿Cómo puedo ser capaz de dejarla?

No, de echo, no era capaz. Le dolía a horrores la sensación de no tenerla a su lado. Lamentablemente, no podía reclamar, no si él fue el primero en herirla.

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Ella yacía sentada sobre la gran y extensa cama. Al frente de ella, sentando en silla, el peli-plata menor la miraba.

— No es realmente mi intención que se separen, pero me da coraje que ahora quiera verla.—pronunció, entre mezclas de emociones a través de su frase.

— Igualmente, Kagome se hizo mi amiga. Me enoja que mi hermano la halla abandonado y ahora quiera saber de ella.—respondió el peli-plata, tratando de mantener la serenidad en su rostro.

— De todas maneras, no se verán si no tienen ayuda.

— ¿Que podemos hacer?—interrogó Inuyasha.

— No lo se. Pero no ayudaré directamente a tu hermano, eso seguro.—contestó Rin, algo enfadada.

— Ya lo se, tampoco quiero hacerlo. Yo ví el estado de Kagome, después de saber a Sesshomaru fuera del país.

— Kagome cumple 23 dentro de unas semanas.—añadió Rin.

— Entonces, se lo que podemos hacer para que se vean, pero de ahí en más, no hay más ayuda. Depende de ellos.—sonrió Inuyasha.

— Esta bien.—aceptó la chica.

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La azabache, continuaba recostaba boca arriba en su cama. Estaba agotada, las clases la cansaban en demasía, pero ella había elegido aquello, así que no había lugar a reclamos. A su lado, un celular que había comprando 3 años atrás. Sus dos amigas hoy no vendrían, y no tenía muchas ganas de salir.

Prefiero estar aquí. Se dijo así misma.

Eran las 21:33 de la noche aun. Y tenía hambre. Muchísima hambre.

— ¡Por dios! Quién llamaría a esta hora.

Contestó el celular de mala gana, era Rin, afortunadamente.

Kagome. ¿Como estás?

— Bueno, aquí, algo cansada ¿Que pasa Rin?

Como siempre lo has olvidado, queda muy poco para tu cumpleaños, y todos aquí deseamos que por una vez en este tiempo, vengas y la pases con nosotros.—sentenció Rin.

— Disculpa per...

Eh. No se aceptan no's. Ya lo has dicho mucho, y no hemos perdido tu cumpleaños 19, 20, 21 y 22. Así que vendrás a Japón. Por lo menos, danos este tiempo.

— Muy bien, mi querida amiga. Te lo daré e iré.

¡Gracias! Nos vemos en una semana, Adiós.—se despidió al otro lado.

Kagome suspiró. Aquella azabache amiga suya, era muy controladora en ese aspecto, pero que decir. Pasar un tiempo con mi familia no me hará mal. Extraño los aires Japoneses.Se recostó nuevamente sobre la cama, olvidándose del hambre, para quedarse dormida.

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"Una única oportunidad. La fiesta de Kagome. La pasará en su casa y se realizará una fiesta sorpresa. Depende de ti."

Ese mensaje logró cambiarle el ánimo completo. Hasta sus amigos se fijaron que en este día Sesshomaru andaba de un mejor ánimo. Lo cual, complació a todos. El peli-plata, solo se dedicó a hacer planes, y reservó el vuelo a Japón.

Aunque no pueda, lo intentaré.

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Rin, por fin, estando al frente de ambos señores, suspiró del cansancio, mientras los adultos, sabiendo a que se refería, suspiraron a su lado.

— Kagome viene para su cumpleaños. Sesshomaru también estará aquí. Hay que hacer una fiesta para la cumpleañera.—la chica resumió todo.

Nahomi y su esposo, la miraron. Si bien, Rin era la que menos quería ayudar a la pareja, o mejor dicho, la que más estaba enojada con Sesshomaru por lo que hizo. ¿Y ahora les ayudaba? Bueno es Rin. A ambos adultos les salió una gota en la cien. Definitivamente, ella daba miedo con respecto a actitud.

— Esta bien. Nos encargamos, después de todo es nuestra hija.—afirmaron los mayores.

Rin asintió, feliz. Los tres esperando que ambos chicos pudiesen reconciliarse.

InuYasha, frente a sus padres, realizaba lo mismo que Rin.

— Es la última oportunidad de mi hermano. Y se las debo.

Los adultos, sabían perfectamente, que las peleas que su pequeño peli-plata había sostenido con Rin, la mayoría, podían salir bien, gracias a los consejos de Sesshomaru y Kagome. Asintieron al muchacho.

— Esta bien. Depende de él. Nosotros también aportaremos algo más.

— Por favor, solo esperó que Sesshomaru pueda convencer a Kagome.

— No lo creo un gran problema. Se aman ¿no? No hay de que preocuparse.

— Tienen razón.


Bueno, ¡Hola!, me tarde un tiempo, pero aquí subo hoy. Espero les haya agradado el capítulo, un poco triste, pero todo va para mejor(? ;D.

Faby Sama: ¡Ship! son todos una ternura ;333 la idea fue de un amor inocente y tierno xDD. Conmigo tampoco hay caso, te comprendo, con respecto a Kikyo soy caso perdido. (Más por que molesto a Kagome durante toda la serie ù-ú), así que, aunque me quedó con el SesshxKag, no dejo a Inu con Kikyo, NoSePorQue, xD. Gracias por el comentario :3 ¡Saludos!

inukagXever10: ¡Claro! Despreocúpate, puedo tardar, pero jamás abandonar, eso seguro:3 Gracias por pasarte a comentar. ¡Hasta la próxima!

Igual, me despido, próximamente el siguiente capítulo*-*.

¡Sayo~!