El capi anterior era un aperitivo para ver si os gustaba la historia ^^

Pero como soy débil aquí os dejo el segundo cap esta vez mas largo, tratare de no tarda mucho en subir pero si me tardo perdónenme porque ando de examenes :P , se agradecen mucho los reviews :D muchas gracias por leer

Gracias Kari (L)


#WeSupportLidaE

House no estaba tranquilo, ella se había ido, no podía ni si quiera soportar la idea de no verla mas, agarro el teléfono con rabia, rabia hacia si mismo, fue hasta recepción donde había unas cabinas, si la llamaba de su móvil, no se lo cogería, la conocía a la perfección. Necesitaba escucharla, oír su voz...

-Si? Hola?- se pudo escuchar al otro lado del teléfono,como le encantaba su voz..-Raquel, deja eso que es de mama, si? Hola? Quien es?

-Se que soy un hijo de puta, y un cabrón, pero lo siento, espero que algún día puedas perdonarme todo lo que te e echo...-No sabia como empezar, así que se lo soltó de golpe.

-House? Desde donde llamas... No, no quiero tus explicaciones, ni tu perdón, nunca son de verdad, nunca son de corazón... Pudiste haberme matado, a mi hermana! Como... Como pudiste...- Cuddy estaba apunto de echarse a llorar.

-Yo... No lo se, yo solo...-No sabia como explicarse.

-No quiero saber nada House, ni de ti, ni de nada que tenga que ver contigo, aunque el alma se me parta en mi pedazos, tienes que estar fuera de mi vida, lejos. Es lo mejor para mi y para mi hija- Cuddy estaba llorando, sonaban tan duras esas palabras en sus labios, iba enserio le quería fuera de su vida, para siempre. -Raquel, quiere despedirse, no quiero que desaparezcas de su vida sin un adiós, para ella eres importante...- Después de un silencio desgarrador la niña cogió el teléfono.

-House- dijo Raquel, con su pequeña vocecita. -Estoy viendo dibujos con mama.

-Raquel... Te voy a echar mucho de menos, a ti a tu mama. Cuidate pequeña mentirosa, siempre tendrás un sitio para ti... En mi y cuida de tu mama por mi.

-House, no se va, no quiero que te vayas, mi mami llora, esta triste, tienes que venir a ver dibujos con nostras. -decía la pequeña ahora con una voz triste.

-No puedo pequeña, echare de menos ver los dibujos contigo y jugar a darle de comer al mono... No te olvides de mi si? Hasta siempre Raquel...-Nunca pensó en hablarle así a aquella niña, pero el final había llegado y si no le decía ahora que la echaría de menos, no sabia cuando podría hacerlo, dejo su orgullo de lado y le dio su corazón.

Y colgó el teléfono, no lo soportaba mas, saco su bote de vicodinas del bolsillo y se metió dos en la boca, pero antes de tragar se acordó de su promesa de la noche anterior... Pero para que seguir si ella le había sacado por completo de su vida?... Lo aria, lo aria por ella. Escupió las pastillas y subió de nuevo a su habitación, estaba destruido, le costaba andar sin su bastón y las palabras de Cuddy no paraban de repetirse en su mente, aun podía oír la triste voz de Raquel al pedirle que no se marchara, le estaba rompiendo ese llamado corazón que en muchas ocasiones no utilizaba cuando debía, estaba destruido, en ruinas, física y emocionalmente. Al llegar a su habitación cogió el botiquín y se tomo algo para el dolor, si bien no podía tomar vicodina, alguna otra cosa tendría que tomar, ya que había días, en los que preferiría cortarse la pierna que sentir aquel dolor tan intenso.

Quisimos ser el aire,
surcar juntos el cielo,
en madrugadas que sin ti no son igual.
Quisimos ser testigos
del tiempo y sus caprichos,
y lo que pudo ser ya no será,
ya no será, ya no será, ya no será...

(David De Maria- Lo que pudo ser)

Se tumbo de nuevo en la cama, no merecía ser feliz, la felicidad y el amor, no estaban echos para el, eso era lo que se repetía una y otra vez, quizás para esquivar un poco el dolor. Las cosas que mas le importaban no le salían bien y era culpa suya, de nadie mas, es lo sabía, pero no sabia como cambiar, el era así y llevaba demasiados años siéndolo. No iba a ser tarea fácil, removería cielo y tierra para que ella se diera cuenta de que la amaba y de que estaba dispuesta a todo, a cambiar, a dejarlo todo absolutamente todo por ella. Dejar la vicodina había sido un gran paso, fue hacia su maletín y tiro por el retrete los dos botes que llevaba, mas las pastillas que aun llevaba en el bolsillo, era un gran paso para el, y solo seria el principio.

Horas después, había recogido todas sus cosas, llevaba 5 días allí metido, con un ritmo de vida espeluznante, alcohol, pastillas, música a todo volumen, pero hubo una cosa de la que se extraño el mismo, no había podido llamar a ninguna chica de compañía para que le diera cariño, a ninguna puta, no era capaz de pensar en sexo, ni en nada que no fuera Lisa, Lisa Cuddy, su Cuddy... Los fuertes e insistentes golpes en la puerta de su habitación lo hicieron salir del baño.

-Te a faltado poco para tirar la puerta amigo.

-No bromees, que vas a hacer? Tienes que hacer algo! No puedes dejar que se vaya, que ella cargue con la culpa de tus locuras, que tenga que huir de su propia vida para escapar de ti.- Wilson le estaba reprochando muchas cosas que ya sabia, que le dolían y le estaban cabreando.

-QUE COÑO TE CREES? QUE NO LO SE? Es la mujer mas increíble que e conocido nunca, la mujer a la que mas e llegado a amar en toda mi vida, crees que me gusta esto? Que disfruto con ello? Sabes lo que siento yo ahora mismo? Como me he sentido este ultimo mes? Como una mierda, así de simple como una mierda muy grande, un miserable un hijo de puta... Ella es mi vida, crees que estar en el Hospital vale de algo si no esta ella? Antes pensaba que mi pasión era la medicina, ahora se que estaba equivocado, ella es mi pasión, ella es todo, absolutamente todo lo que yo quiero y necesito, porque estrelle ese coche contra su casa? Porque no pude soportar ver a este tipo comiendo a su lado haciéndola reír, un tipo que no era YO Wilson! Crees de verdad que quería hacerle daño? Nunca me perdonaría eso, si a ella le pasara algo por mi culpa, me mataría. Vete a darle el sermón a otro, no se que cojones voy a hacer, pero no me voy a rendir sin luchar, de eso puedes estar seguro!

Wilson no sabia que decir, estaba apunto de llorar, no salia de su asombro era la primera vez que su amigo, sin estar borracho abría su corazón, y de que manera... No pudo hacer otra cosa que abrazarle, y como era de esperar, House le aparto rápidamente.

-Mariconadas las justas Wilson.

-Esta bien, esta bien... Que es lo que quieres hacer?

-He tirado la vicodina por el retrete- Wilson no se lo creía, fue comprobarlo, los botes vacíos aun seguían allí flotando, junto a alguna que otra pastilla que aun quedaba.

-Es cierto, lo has echo, lo has echo...-Decía Wilson desde el baño, sorprendido por las ultimas acciones de su mejor amigo, no era normal en el, pero algo dentro de si le decía que aquello era bueno, House estaba madurando, siendo mejor persona, y todo gracias a Cuddy, rezo para que las cosas aun pudieran arreglarse.

Cuddy

Lisa se encontraba con su hija, en casa de su madre, mientras decidía que hacer con su vida, necesitaba estar lejos de todo, de su casa, del hospital, de todo lo que le recordara a House. Su madre le había estado dando apoyo, la veía mal, sabia que necesitaba un hombro para llorar y para apoyarse, y allí estaría ella siempre. Nunca pensó que House aria semejante locura, siempre lo creyó loco, pero no capaz de hacerle daño a alguien de esa manera. Raquel tampoco se lo había puesto fácil durante esos meses que compartió vida con House, le había cogido mucho cariño y no paraba de preguntar por el siempre que podía, le echaba de menos, igual que ella, pero estaba demasiado dolida como para sentir lastima por el... No quería verle, no quería escucharle, deseaba con todas sus fuerzas que aquel tiempo en casa de su madre pasara rápido y poder empezar de nuevo, sin House, sin el amor de su vida, con su hija y en otro lugar apartado de todo. Ya no sabia que pensar, hasta se había dado la culpa a ella misma, si no le hubiera dejado... Si no hubiera insistido en tener una relación con una persona como el... Tal vez ahora no estaría tan mal, pero sonrió, después de todo, los momentos con House habían sido magníficos, nos lo cambiaría por nada, la había echo tan feliz, como diablos había podido enamorarse de aquel hombre... Nunca le olvidaría, de eso estaba mas que segura.

Estaba sentada en el sofá, después de recibir la inesperada llamada desde una cabina, de aquel individuo al cual no quería ni nombrar, se había puesto a llorar como una imbécil, porque siempre conseguía hacerla sentirse mal? Le había dolido tanto escuchar como se despedían el y su hija...

Eché de menos hasta tu desorden,
y ahora me cuesta pronunciar tu nombre,
quizás tuvimos los ojos vendados
y ahora el amor encuentre su aliado...

-Mami, mami, mami!

-Que pasa Raquel- la cogió en brazos.

-House...No vuelve?- preguntó Raquel dudosa, mirándola con sus grandes ojos curiosos.

Cuddy suspiro- No cariño, ahora estamos tu, yo y la abuela, que te parece? Lo pasaremos bien, iras a un nuevo cole, con amigos nuevos y muchos juegos.

-Yo... Yo quiero jugar a darle de comer al mono...- decía la pequeña, imitando el movimiento con sus manitas.

-Raquel...- Estaba destruida y su hija no se lo ponía nada fácil, hacia unos días que se había enterado de que House había pasado tiempo con la niña jugando, para que la pudieran aceptar en la escuela, fue un gesto tan tierno... Como podía quererle tanto con las cosas que le había echo.- Cariño vete a jugar al cuarto de mama, allí tienes muchos juguetes nuevos que te ha traído la abuela.

-No, yo quiero ir a casa.-Decía la nena, mirando a su madre con esos ojos grandes y expresivos, que hoy lucían algo tristes.

-Esta es nuestra casa ahora...-Finalizo Lisa, antes de llevar a su hija a su habitación para que jugara con sus juguetes.