Cáp. 1 Soledad.
"La soledad carcome mi alma…"
Otra noche más, otro día más, que más da si abro de nuevo los ojos, todo es igual desde hace tres años.
Maldigo el día y el momento que tuve que encontrármelo, todo fue tan rápido, tan extraño que aun no logro comprenderlo en su totalidad.
Sentada en lo alto de este rascacielos veo la magnificencia de los nuevos señores de estas tierras, de aquellos seres que en algún momento formaron parte de los mitos y leyendas de mi raza.
Criaturas de las tinieblas y de oscuridad, que a la vez su belleza y fastuosidad dejaron anonadados a los míos, criaturas que se revelaron a seguir viviendo en el anonimato y que ahora son ellos quienes tienen las riendas de este mundo. Llamados por diferentes culturas por diversos nombres, el mas común "VAMPIROS".
¿Cómo fue que paso?, ¿En que momento todo cambio?, son preguntas que me sigo haciendo, lastima que yo nací ya en este mundo, como me hubiera gustado conocer aquel planeta donde los humanos eran amos y señores de todo. Recuerdo cuando mi abuelo me contaba las historias que su abuelo mismo le contaba acerca de nuestra raza, me es tan difícil creer que antes éramos poderosos, existía una diversidad de nuestra especie, que vivíamos en todos los continentes, pero ahora…, somos tan solo el recuerdo de lo que fuimos antes, fuimos cazados, sometidos, torturados y aniquilados.
Algunos corrieron con la desgracia de ser transformados, otros formaron parte de su alimentación y las mujeres… usadas para poder engendrar a los hijos que ellos no pueden tener para al final morir al dar a luz.
Los pocos que sobrevivieron se refugiaron en las tierras de los hijos de la luna. Yo nací en esas tierras, por eso me mantuve con vida y alejada de todo peligro, pero mi madre y padre fueron encontrados y asesinados por romper las reglas "Procrear un hijo humano y yo haber nacido mujer". Si no hubiera sido por mi abuelo que se refugio en la manada no hubiera pasado del año.
Tal vez hubiera tenido una vida digna si todavía permaneciera en la manada, pero los humanos como yo, somos perseguidos y no podía causarle problemas a mi familia adoptiva, si me hubiera quedado con…
-Isabella_ aquella voz tan familiar me saco de mis pensamientos, era dulce y transmitía una paz a quien la oyera, gire el rostro y divise al pequeño Alfons_ No deberías estas sentada ahí, podrías caerte_ su hermoso rostro era de preocupación, después de tanto tiempo seguía preocupándose que yo pudiera caer o suicidarme_ Al señor no le va hacer mucha gracia que estés ahí, ya sabes lo que dice_ "El señor", mi cara fue de desprecio y gire el rostro hacia el lado contrario, ese maldito q me tiene prisionera.
- No me importa lo de diga ese mal nacido_ escupí con odio esas palabras
- Isabella…_ sentí firmes sus manos alrededor de mi brazo, su tacto era frío y calido a la vez, aquella creatura era mi única compañía, no era humano, ni vampiro, ni mestizo, era una especie creada genéticamente, no poseía un sexo, se supone que tampoco experimentan ningún tipo de emoción, pero yo lo dudaba, al menos Alfons si mostraba emociones, no comía, ni dormía, solo sabia obedecer ordenes, un Andrógino…_ me hizo girar a verle, sus hermosos ojos grises me veían intensamente, su belleza solo era opacada por los vampiros_ Baja por favor_ reí ante su petición,
- Lo haré solo por que tu me lo pides_ me di la vuelta y con un pequeño salta baje del muro de la terraza.
- Gracias_ sus ojos se iluminaron y sonrío
- No hay de que.
- He hablado con el señor dice que te prepares hoy saldrás con los demás pets.
- No iré a ningún lado_ ya me tenia harta de sus jueguitos
- Sabes que no puedes desobedecerlo.
Tenía razón, entre más lo provocaba o desobedecía se las ingeniaba para hacerme aun más miserable mi existencia, era un juego enfermo que habíamos entablado los dos, Odiaba que me controlara y el amaba someterme, sabia que si cedía el ganaría el juego y su propósito, pero yo no estaba dispuesta a ceder, así perdiera la vida jamás lo aceptaría, jamás.
Se enorgullecía diciendo que poseía a una hembra salvaje, una hija natural de hombres, como yo existían pocas, la mayoría se escondían en los lugares mas remotos para no ser encontradas, en tierras donde los vampiros no podían llegar y las demás eran usadas para dar a luz a los mestizos, yo era la única excepción, era la pet de un vampiro, por lo general los pet eran hombres o mujeres criados para eso, ¿pero yo…?, no era muy común que un vampiro se arriesgara a poseer a una como yo, pero ÉL…,
-Isabella, tienes que estar lista antes de que anochezca.
- Puedo saber el motivo por el que me presume esta noche.
- No estoy seguro, creo q festejan algo y ya sabes que significa eso.
"Otra captura" me preguntaba que seria esta vez, un hijo de la luna rebelde o un hechicero. "Malditos sádicos"_ pensé, como todos en el reino se conocían existía muy poca diversión, unos cuantos rastreadores y cazadores se aventuraban en busca de presas que presumir y luego someterlas o tortúralas, dependiendo el caso.
- Malditos_ susurre, Alfons me vio un rato y se marcho, su pequeña figura salio por la puerta, tenia la apariencia de un niño/niña de 14 años, aunque era mucho mas viejo por lo que me platicaba.
Me quede un rato en la terraza observando como las nubes cambiaban de color conforme la tarde noche iba llegando, el aire se torno frío, era una tarde mas de verano en Volterra, me gire y entre, el interior era mucho mas acogedor y caliente, camine hasta mi habitación para tomar mi instrumento, me preguntaba que melodías interpretaría esta noche, estaba claro que la de protesta ya no, al entrar vi a Alfons sosteniendo un hermoso vestido azul obscuro, lo mire escéptica.
- Me tengo que poner esa cosa
- Él lo mando hace rato.
Examine el vestido con mas detenimiento, era de gala, con un enorme escote hasta la parte baja de la espalda, solo lo sostenían unos finos tirantes, de frente el escote era menor, por lo que apreciaba era completamente ceñido al cuerpo, era un maldito con la extensión de la palabra, como pretendía que tocara el chelo con eso tan entallado.
-Déjalo ahí
- No quieres q te ayude
- Si tengo problemas te llamo
- Esta bien
Para mi suerte debía usar aquella prenda sin ropa interior, antes de ponérmelo me di una ducha con agua caliente, tenia q relajarme si iba a pasar toda la noche alrededor de esos bastardas, odiaba a los vampiros y a sus pets, no entendía como un humano, si es que se les puede llamar humanos, tener tan poca dignidad y coraje, ¿acaso les lavaban el cerebro?, no lograba entender su forma de pensar, para ellos era un honor ser un pet, como si aquello fuera la mas grande que les pudiera haber pasado, como se notaba que no sabían lo que era ser libres, yo al menos tenia la dicha 15 años fui libre de opresión y abuso.
A pesar que solo he vivido 3 años en esta condición, me parece que han sido siglos, a mis 18 años soy prisionera pero eso pronto terminara, tiene q terminar, el ya no me puede tener mas así, o me mata o me libera, no tiene otra opción.
La ducha termino mucho antes de lo que deseaba, Salí en vuelta en la toalla, seque mi larga cabellera marrón hasta que estuviera completamente seca, seque mi cuerpo y me puse el vestido.
Me vi en el enorme espejo que tenia, mostraba mucho mas piel de lo habitual, podía ver la piel de mis brazos y espalda desnudos, aquel vestido resaltaba las curvas de mi cuerpo, deje mi cabello suelto para que cubriera la espalda, era demasiado ajustado tanto q ni siquiera podía caminar bien, saque el chelo e intente sentarme para practicar un poco pero no pude, frustrada y enojada deje caer el chelo sobre la cama, camine hasta mi ventanal para ver los últimos rayos de luz sobre el firmamento, aquel panorama me hacia recordar los días que vivía en las montañas lejos de toda esta civilización, me sentía insignificante ante aquella belleza artificial, no me gustaba mostrarme vulnerable pero solo era una humana…, la soledad carcomía mi alma, tenia que ser fuerte, no podía dejarme caer no después de tanto tiempo, limpie una lagrima que se me había escapado y suspire fuerte para sacarme todos esos recuerdos que me hacían frágil, antes de darme la vuelta oí como se abría la puerta.
-No necesito nada Alfons
- Y quien te esta ofreciendo algo_ la piel de mi espalda se enchino al sentir aquel gélido tacto, aquella voz era la q mas odiaba en este mundo, sentí como sus dedos jugaban con mi cabello y lo retiraban de mi espalda colocándolo en mi hombro, su aliento rozaba mi espalda para luego sentir como sus labios sobre mi_ Te vez exquisita con esta tonalidad de azul_ me gire para verle, el se hizo hacia atrás.
- Que quieres Edward.
-Vine a verte_ volvió acercarse a mi_ quiero un concierto privado_ en sus ojos pude vislumbrar la lujuria.
FIN.1 Soledad
Espero les guste este primer capitulo, esta algo loco para mi gusto pero me gusta por que es diferente a lo q escribo
Dejen sus comentarios para conocer su opinion
Nos vemos en el sig capitulo q por cierto tendra lemmon
Chaitoo byebye
