Cap 1:
POV LILIANA
Observo algo nostálgica y con suspiros aguantados los árboles que pasamos, uno tras uno, verde y más verde, además está nublado aunque creo que aquí nunca hace sol. Genial papá, tu empresa decidió hacer uno de sus hoteles cinco estrellas en uno de los lugares más verdes y húmedos del mundo.
Bueno esto de mudarme no es nada nuevo para mí aunque si para mi hermana de cuatro años menos ya que por lo menos aguantamos tres años en París pero salió otro proyecto para papá y aquí estamos de nuevo mudándonos. Desde que tengo memoria lo hemos hecho y mi madre pacientemente lo ha aceptado pero para ser sincera me gustaría ser normal, tener una casa estable a la que diga "he vivido siempre en ella" y no "no recuerdo ni la casa en la que viví a los cinco años, es más ni me acuerdo el lugar donde nací"
-Lily – dice mi madre sacándome de mis pensamientos – sé que te gustaba mucho París pero tu padre no podía rechazar este proyecto.
Como no ha rechazado muchos proyectos.
-Lo entiendo mamá – digo sonriendo de lado porque sé que mi papá no lo hace apropósito y si viajamos tanto es porque quiere que conozcamos el mundo y su trabajo es bien remunerado, de manera que nos da una vida cómoda. Solo busca lo mejor para su familia – pero después de tres años me había adaptado.
-Y yo pronto entraría en el colegio – dice Paige haciendo un puchero – mis amigas irán al mismo colegio mientras yo ni siquiera sé dónde hay una escuela en tanto bosque.
Ella está enfadada y bueno tal vez sea por el inicio de la pubertad, la entiendo, pase por lo mismo cuando tenía nueve años y ella era una niñita pero luego lo acepte y me dedique a ver el lado bueno de las cosas, como el conocer ciudades nuevas, culturas diferentes y de que he aprendido seis idiomas diferentes.
-Encontraras más amigas Paige – le digo mientras pone su cabeza en mi hombro. Mi hermana aunque es pequeña ya mismo llega a mi altura aunque quién no, si solamente a pesar de tener quince años mido un metro cuarenta y cinco. Soy una enana sin remedio o bueno eso dijo el médico aunque tengo oportunidad a lo mucho de medir un metro cincuenta. Viva, cinco centímetros más! - que gran avance. ¬¬
-¿Y si no lo hago Lily? – dice con sus ojitos llenos de preocupación aunque no lo entiendo porque ella es tan dulce que enseguida cualquier persona le coge cariño – ¿Y si me molestan?
-Oye – digo sonriéndole – nada de eso, eres adorable – le doy un beso en su cabello que es igual que el mío; castaño mediano con un toque de chocolate aunque el cabello de mi hermana es largo y con ondas a diferencia del mío que pasa los hombros y es liso como un papel, lo digo enserio, aunque use una rizadora mi cabello a la media hora vuelve a su liso original. – Todo el mundo te amará.
-Las amaran a ambas – dice mi mamá sonriéndonos con su muy conocida dulzura. – Y no lo digo porque soy su madre.
Mi madre es preciosa, su cabello es rubio con rizos muy bonitos, sus ojos son de color verde como esmeraldas, su piel blanca con algo de rubor que la hace simplemente una belleza aunque no sea muy alta. Mi hermana heredo sus ojos esmeralda y sus rizos, ambas heredamos su estatura y yo me quede más abajo todavía pero lo demás ambas somos copias femeninas de mi padre que es alto, ojos avellana pequeños, su piel con coloración algo morena pero no de esa coloración que tomas cuando te quemas en la playa y estás café como una barra de chocolate. También mi padre tiene el cabello café mediano con toques chocolates y de él herede lo liso.
-Nada de eso – dice mi padre mientras sigue conduciendo – no quiero que a mis pequeñas se les acerque algún chico.
Algún chico – pienso con ironía. Nunca me fijo demasiado en un chico porque sé perfectamente que un día papá vendrá y me dirá tenemos que irnos. Para evitarme el dolor de separarme de alguien del que me pueda enamorar mejor lo evito. Consigo amigas pero nada más ni me ilusiono con un posible amor ni le doy alas a alguien.
-No te preocupes papi – dice Paige con su dulzura habitual – yo solo tengo ojos para ti.
-Eso espero pequeña, o tendré que preparar una escopeta para ahuyentar buitres.
Las dos soltamos risas y giro la vista hacia la ventana donde seguimos atravesando bosque.
-¿Vamos a vivir en el bosque o si hay un pueblo aquí, papá? – pregunta mi hermana algo que yo también estoy pensando.
-Claro que hay pueblo Paige – dice mi madre – es solo que estamos cerca de Milford Sound.
Mi nuevo hogar es en Nueva Zelanda, uno de los lugares más húmedos del mundo aunque tengo que aceptar que me encanta la naturaleza, me gusta el aire libre y si soy sincera me gusta bastante el frío. Lo prefiero mil veces mejor al calor y lo digo porque hace unos seis años vivimos en España y hubo una ola de calor que casi me mata así que lo odio. Además usemos la lógica con frio simplemente te abrigas y puedes salir, hacer a cualquier otro lado en cambio con el calor ¡sácate la ropa a ver si puedes! Ni donde te escondas cuando hay calor.
-Me da miedo el bosque – dice mi hermanita.
-Paige, te he dicho muchas veces que en el bosque no hay esa casa donde la chica se corta la lengua – le dice mi mamá refiriéndose a una película de terror que no recuerdo ya que en una parte soy muy infantil, más que mi hermana incluso y cuando vimos esa película la una tapo los ojos de la otra.
Mi pequeño cachorro Golden color café se estira en mi regazo y empieza a moverse como lo loco.
Oh, oh.
-Papá – digo apresuradamente – para.
-Lily estamos en la mitad de la carretera.
-Es que cierto perrito tiene la necesidad de ir al baño ahorita. – digo enfatizando la última palabra. Mi padre al escuchar esto se acerca al borde de la carretera que es más bosque y yo me bajo rápidamente con mi perrito pero esté al tocar suelo sale corriendo.
Ay no!
Salgo corriendo en medio de los arboles e insertándome en el bosque que es húmedo y verde con café. Creo que lo recorro varios metros en busca de mi perro ya que tengo miedo de que se lo vaya a comer algún animal salvaje, pero esto me pasa por no ponerle correa.
Me encuentro entre dos árboles enormes cuando un tipo sombra pasa por uno de los árboles. Bien, creo que el miedo de Paige se me pego. Respiro profundamente para tranquilizarme cuando escucho un ruido en un árbol detrás de mí por lo que giro inmediatamente pero no encuentro nada.
¿Y si me está siguiendo un puma o lo que sea que vive en este bosque?
¡¿Y si ya se comió a mi perro?!
Cálmate Lily, cálmate.
Camino lentamente con cuidado de hacer algún ruido pero vuelvo a escuchar ruidos en los árboles y ahí es cuando veo un tipo sombra en un árbol alejado.
Mis ojos se abren como platos cuando algo toca mi rodilla y pego un grito y un salto del miedo.
Pero solo es mi cachorrito que me está moviendo la cola.
Ay qué alivio – suspiro y me agacho para recogerlo y al tenerlo en mis brazos trata de lamerme.
-Me diste un susto horrible – digo moviendo su cabeza y me doy cuenta de que lo que vi de seguro solo fue mi imaginación. – vamos que tenemos que llegar al pueblo y mi papá debe de estar preocupado.
Camino por donde creo que vine pero siento como si alguien me observara aunque me convenzo de que es mi imaginación.
Hola, espero que les haya gustado el primer capitulo de esté fanfic que es mi primer proyecto de la novela que tanto me gusto. Gracias por darme su apoyo n.n
