oOoOoOoOoOoOo Palabras oOoOoOoOoOoOo
-Silencio-

La chica se dejó caer sobre la roca, recostando su cuerpo y mirando las estrellas. Acababa de venir de una misión larga. Tres semanas rastreando con su equipo y no se sentía cansada. El único inconveniente eran sus ojos.
Sentía como si millones de agujas se clavaran en sus parpados, dando pequeños pinchazos y provocando dolor, como si estuviesen llenos de arena. Cada vez que parpadeaba, el escozor hacia que barias lagrimas saliesen de una forma involuntaria y limpiaran sus pupilas… pero lo único que ayudaría a que su vista de repusiera seria un largo sueño.

Estiró su cuerpo, desperezándose y acomodándose sobre el frio y duro suelo. Desde lo alto de la cabeza de los Hokages, la oscuridad y el silencio la envolvían… y las estrellas eran mucho más visibles que desde cualquier otro punto de la aldea.
Unos pasos se escucharon a su espalda, pero no le importó. Ni siquiera se giró para saber quién era, y a decir verdad, no le importaba. Solo quería estar sola, relajarse y sentir el silencio.

-Hyuga.

Una voz llamó su atención. Sus ojos buscaron la figura en la oscuridad, y lo que vio la dejó sin habla.
Frente a ella, un hombre emergió de las sombras, como un dios entre mortales. Su piel bronceada relucía bajo la luna, como si fuese bañada por ella y las curvas de sus músculos eran dibujadas por la luz plateada. Su cabello negro, suelto y algo revuelto, como si hubiese estado practicando ejercicio… y sus ojos… esos ojos que la habían absorbido en el momento en el que los suyos se habían cruzado con los de él. El silencio los envolvió durante unos segundos.

-Uchiha-san… - Murmuró.
-¿Qué haces aquí? Es tarde… - Su voz era inexpresiva.
-L-lo mismo podría d-decir yo…
-Hmp… - El chico curvó sus labios en una sonrisa imperceptible.

Sasuke se deslizó en la oscuridad y tomó asiento a una cierta distancia de la chica, lo cual la incomodó. ¿Por qué actuaba así? ¿Acaso le tenía asco? ¿Desprecio? Si ella nunca había hecho nada para incomodarlo.

-Uchiha-san…
-Sasuke. Me llamo Sasuke. – La cortó.
-Sasuke-san… - Repitió la peliazul. – yo… ¿Le incomodo?
-¿Eh? – La miró con una ceja levantada.
-Usted… se ha sentado lejos. – Apuntó. – ¿L-le incomodo o le hago sentir… mal?
-… Es por seguridad. – El chico fijó su vista en el cielo, mirando las estrellas.
-Yo… no muerdo. – Rió ella, gastándole una pequeña broma.
-…Yo sí.

Un escalofrío recorrió su espalda, haciendo que casi todo su cuerpo temblara por lo que el pelinegro había dicho. Sintió la ansiedad recorrerla y sus pulsaciones acelerarse. Inclinó su cuerpo para levantarse y regresar a la comodidad y seguridad de su casa, de su cuarto… pero algo la detuvo.

-¿Qué hacías aquí? – Sasuke clavó sus ojos en ella, paralizándola.
-Yo… escuchaba el silencio.
-No hay silencio. – Apuntó él. – El sonido de los grillos, las ranas… no hay silencio.
-Tiene razón… demo… es lo más silencioso que existe. – Hinata bajó su mirada al suelo. Rompiendo el contacto visual y sintiéndose pequeña por momentos, escrutada por aquellos ojos que la analizaban. – Yo… tengo que volver…
-¿Quieres escuchar el silencio absoluto? – La cortó.
-¿El… silencio absoluto? – Preguntó confundida.
-Eso he dicho.
-Yo… no le entiendo.
-Ven.

Sasuke señaló el suelo que estaba junto a él, indicándole que se sentara. La peliazul dudó, ya casi iba a amanecer, y ella tenía que volver a su casa antes de que cualquiera despertase y se diera cuenta de su escapada nocturna. Miró al ojinegro, que la miraba fijamente, esperando a que esta decidiera sentarse de una vez.
Se movió con timidez, sentándose de una forma lenta y acurrucando sus piernas mientras las rodeaba con sus brazos.

-¿Qué es… el silencio absoluto?
-Cuando el sistema nervioso se colapsa, la mente cruza una especie de barrera, y solo entonces una persona es capaz de manejar su cuerpo a voluntad propia.
-Eso… suena a t-tortura…
-No lo es. – La miró a los ojos. –Si lo haces justo cuando el sol sale, notas como el mundo se detiene y es absorbido por el silencio.
-P-pero…
-Es algo que tienes que sentir. No se explica.

La miró con un pequeño brillo en sus ojos, haciendo que un destello gris diera un poco de color a la oscuridad de aquellos pozos negros. Una de sus manos se movió hasta llegar a la barbilla de la chica. En una suave caricia sus dedos se deslizaron por su mejilla, como si tuviese el temor de dañarla. Tocó su cuello, dejando las yemas de sus dedos reposar sobre aquel punto donde se apreciaban las aceleradas pulsaciones de la chica.

-¿Me dejarías mostrártelo?

Hinata asintió con la cabeza de una forma lenta, no podía apartar sus ojos de los labios masculinos. Observaba cada cambio que había en ellos. Como se movían al hablar, hipnotizándola sin remedio. Y entonces sucedió.
Aquellos finos labios que había estado admirando chocaron contra los suyos de una forma lenta, pausada… Un simple roce que consiguió cortarle la respiración.

Sasuke se movió, inclinándose un poco y apoyándose con su mano libre en la roca. Su cuerpo quedó enfocado hacia la ojiblanca, sujetándola por el cuello y rozando la piel con sus dedos con un sutil toque.
La peliazul dejó de abrazar sus piernas. Se apoyó en el suelo con una mano, evitando caer de espaldas por la pequeña presión que el Uchiha ejercía sobre ella. Su mano libre se posó sobre el hombro del pelinegro, con un pequeño temblor de timidez e inseguridad.

Sasuke abrió los labios, pellizcando los contrarios de una forma juguetona, como cuando un niño comete una travesura a sabiendas. La Hyuga dio un respingo y abrió sus labios, sin darse cuenta de que aquello seria su perdición. Sus lenguas se entrelazaron, peleándose entre ellas y recorriéndose por completo.
Una pequeña mordida la hizo gemir de la sorpresa y los labios del Uchiha se curvaron, su cuerpo comenzó a temblar cuando la mano del chico bajo desde su cuello hasta su pecho, deslizando la palma de la mano sobre ella, como si solo quisiera comprobar la textura de la ropa. Se sintió desfallecer…

Gritó cuando la mano del pelinegro se escurrió entre sus piernas flexionadas y las apretó, manteniendo la mano en aquel lugar. Sus gritos fueron callados en un beso hambriento, como si toda la sutileza se hubiese perdido en las primeras caricias. La mano de Sasuke se coló entre la tela de su pantalón y accedió a su intimidad, como un invasor en terreno enemigo. Se adentró en ella con cierta brusquedad excitante y otro grito femenino hizo eco en aquel solitario lugar.

Sus dedos, moviéndose en círculos solo conseguían enloquecerla al mismo tiempo que sentía como su interior se derretía. Un cosquilleo que se metía por sus venas y las recorría en toda su extensión, haciéndola vibras. Una convulsión, una especie de descarga eléctrica que se inició en su entrepierna e hizo temblar sus piernas. Su pecho se arqueó y su respiración se cortó.

"Cuando el sistema nervioso se colapsa, la mente cruza una especie de barrera, y solo entonces una persona es capaz de manejar su cuerpo a voluntad propia."

Si, Sasuke lo había dicho… y era cierto. Su cuerpo se había paralizado, como si el tiempo se hubiese detenido. Y tenía razón… nada. No se oía nada… Se fijó en el sol, asomando entre las montañas. Seguía todo en silencio. Ni los grillos… ni las ranas… nada en aquella atmosfera que habían creado.

"Si lo haces justo cuando el sol sale, notas como el mundo se detiene y es absorbido por el silencio."

Él tenía razón… Sus ojos trataron de enfocar algo, fijándose en el cuerpo que seguía apoyado sobre ella. Vio como se retiraba, con su respiración agitada y sus mejillas algo coloradas.
Se llevó las manos a su pantalón, alarmada y avergonzada por lo que acababa de ocurrir. Los abrocho de atropelladamente y se abrazó las piernas. ¿Qué acababa de hacer? ¡Kami! ¡Si su primo se enteraba! O peor… ¡Su Otosan! ¡Se había comportado como una "Golfa"!

Se levantó del suelo y dio media vuelta. Tenía que salir de ahí cuanto antes, escapar, correr… pero no pudo. Una presión en su codo y el dolor de su espalda al chocar contra otra de las rocas se lo impidió. Frente a ella, Sasuke la acorralaba sin ninguna opción de huida.

-No he acabado…

Y con esas palabras, volvió a besarla con fuerza, demandando su lengua y empujándola contra la roca. Su pequeño cuerpo se tensó de nuevo al sentir sus manos, su boca, sus labios… aquella presión en su vientre que palpitaba…
Se dio cuenta de que, tal vez, llegara tarde a su casa aquella mañana. Y lo más increíble… no le importaba.


NA: Segundo one-shots, espero que sea de su agrado. Se aceptan quejas, amenazas, insultos, dudas… ^^'
Si alguien quiere alguna palabra en especial… estoy abierta a cualquier sugerencia y estaré encantada de escribirlo.
Espero que les guste y dejen algún review =)
Besos y cuídense n.n

Kairi-Sparda: Gracias por tu apoyo ^^ y espero que tambien te guste este =)

Kierinahana: Me alegra que te gustara, aunque no es un fic, sino un conjunto de Ones-shots ^^' espero que este sea de tu agrado xD

princezzhina-dark: BUeno, al actibar u linea sucesoria, Sasuke le hacia creer a Hinata que todo habia sido un sueño, puro producto de su imaginación xD Espero tu opinión de este ^^

RebeKyuubi: Bueno, tal vez halla conti más adelante xD pero de momento no. Sisisi, empezaré a colgar todas las contis que tenga ^^ spero que te guste este capi xD

harukauzaki: Gracias! si que era ese foro xD enserio, gracias por tu ayuda xD gracias por tu comentario y espero que este tambien te guste ^^ bueno.. lo que me pasó... ya pasó, fue algo duro pero ya vine con la inspiracion por las nuves =)

Vainilla-Pervinca: Bueno, puede que más adelante halla una continuación de "Calor", pero de momento no xD Gracias por leer este y darme tu opinion, si no, no lo haria subido ^^'

Andromeda Xang: jajaj, me agrada que te gusten mis ideas xD yo las encuentro locas a veces xDD espero que te guste :)

Shaapithaa: Bueno, no es un fic, es una serie de Ones-shots. Espero que este te guste =)

Vampire Girl Yumi: Bueno, el foro es NarutoUchiha creo... aunque sigo sin aclararme mucho (N) espero que este Ones tambien sea de tu agrado =)

Akasha: xDDD la verdad, pensaba que seria muy pervertido meter lemons en todos... pero me he acostumbrado xD espero tu opinion ^^