El grupo paso por un estrecho túnel y llegó a un gran círculo que solo tenía una escalera acolchada contra los muros, que llevaba hacia un lado superior cubierto con una plancha de madera.

Esperen a que vea si no hay nadie - dijo Joel, subiendo la escalera y deslizando la tabla con cuidado - Hay una patrulla más adelante.

Esperan unos segundos, en silencio.

Bien, estamos bien. Arriba - ordeno Joel, saliendo del agujero.

Tess subió primero, luego Ellie y al último Julián. Al salir Joel volvió a cubrir la salida del túnel. La lluvia era densa.

Esta lluvia no nos ayudara - comentó Julián subiendo la capucha, cuando comenzó a caminar.

Dios santo ... realmente estoy afuera - dijo Ellie con incredulidad.

Avanzar por el lugar enlodado, con escombros y basura. Para seguir avanzando Debían atravesar un contenedor de un camión.

Por aquí - indico Joel pasando primero, luego Tess y por último los adolescentes.

Cuando llegaron al otro extremo, Joel recibió un culatazo de un militar.

No hagan nada estúpido - advirtió una militar apuntando a los 3 de atrás - Muévanse.

Comenzaron a caminar lentamente fuera del contenedor.

Dense la vuelta y de rodillas - ordeno la militar.

Obedecieron sin oponer resistencia. Tess se arrodillo junto a Joel, seguido de Julián y por ultimo Ellie quien tenía una cara de pánico, el chico se dio cuenta de esto.

Revísalos, yo avisaré – le dijo la soldado a sus compañeros – Tú vigila Milton.

Necesito que se lleven a 4 rezagados – hablaba la mujer por radio – En el sector 12.

Tess estaba siendo escaneada.

Piénsalo bien. Puedes hacer algo más útil – dijo Tess a su captor.

Cállate – ordenó el soldado, terminando de escanearla. Siguió Joel – Me estoy cansando de esta mierda.

Julián vio la cara de pánico de Ellie y le murmuro.

Ellie ¿Qué tienes?... – no pudo terminar ya que ahora él estaba siendo el escaneado y como era de esperarse también estaba limpio, ahora le tocaba a Ellie y…

¡Lo siento! – grito Ellie, de pronto, clavando su cuchillo en la pierna del soldado.

Comenzaron a forcejear unos instantes. El soldado golpeo a Ellie y la hizo caer antes de apuntarle, pero Joel arremetió contra el derribándolo, la soldado apunto su arma hacia él, pero Julián le disparo en la cabeza. Joel luego termina matando al otro soldado. Julián suelta el arma con aberración.

¡Mierda! - ¡acabo de matar a una persona!... he matado a infectados pero esto – dijo Julián en shock.

Shh, la primera vez nunca es fácil. Pero con el tiempo te acostumbraras – dijo Tess mientras le frotaba la espalda para calmarlo.

Mientras tanto, Ellie se apoyó en una caja con la cabeza en sus manos.

Maldición. Pensaba que solo les íbamos a apuntar o algo – dijo la niña nerviosa mientras Julián se arrodillaba junto a ella para ver si estaba bien.

Oh, mierda. Julián ven aquí ahora mismo – ordeno Tess seriamente.

¿Qué pasa tía? – pregunto el chico siendo jalado por el brazo por Tess.

Tess luego lanza el escáner a Joel, que parpadeaba positivo.

¡Dios santo! ¿Marlene nos traiciono? ¿Por qué demonios llevamos a una niña infectada? – pregunto Joel con incredulidad.

No estoy infectada – dijo Ellie en pánico.

¿No? ¿Esto miente entonces? – pregunto irónicamente Joel tirándole el escáner.

Hey, vamos. Piénselo, ¿Por qué Marlene nos enviaría con alguien infectado? No tiene sentido y es posible que no conozca a Marlene como ustedes 2, pero ella no parece el tipo de persona que traicionaría de esta manera – razonaba Julián poniéndose delante de Ellie agitando sus brazos frenéticamente mientras Ellie lo miraba con incredulidad.

¿Me está defendiendo? – pensó Ellie mientras lo miraba.

¡Oye!, podrías ayudarme en esta situación – susurro el chico nervioso bajo las miradas de Tess y Joel.

¡Mira! – dijo Ellie mientras se arremangaba para revelar una marca de mordedura en su brazo.

No me interesa como te infectaste – dijo Joel escéptico.

Fue hace 3 semanas – dijo Ellie.

No. Todos se convierten dentro de 2 días – dijo Tess – No mientas.

Fue hace 3 semanas. Lo juro – insistió Ellie – Julián tiene razón ¿Por qué los traicionaría?

No me lo creo – dijo Joel.

De repente los 4 escucharon el sonido de un motor por sobre la lluvia.

Mierda. Corran – dijo Joel - ¡Corran!

¡Ve! ¡Ve! – Dijo Tess - ¡Rápido!

¡Mierda! – dijo un guardia a sus compañeros muertos.

Conseguí 2 uniformados muertos. Repito 2 bajas en el sector 12. Solicitando respaldo inmediato – dijo por radio.

Corrieron hacia la orilla del foso y saltaron. Pasaron debajo de un muro derribado y entonces la alarma del muro de los militares comenzó a sonar y las luces de rastreo comenzaron a iluminar varias partes de la zona.

No podemos dejar que nos vean – dijo Tess – No dejen que las lámparas los enfoquen. Listo ¡Ahora!

Corrieron lo más rápido que pudieron, manteniéndose agachados.

Abajo, a la trinchera – señalo Joel, rodeando una retroexcavadora arruinada hacia una zanja mucho más baja que el foso – Por allá hay un acceso a las cañerías.

Ya al terminar de escapar de los militares.

Oh eso estuvo cerca – dijo Ellie.

Concuerdo contigo – agrego Julián.

Podemos pasar por aquí – dijo Joel indicando un agujero en la pared que conduce a otra trinchera.

Escuadrón informa – dijo un soldado.

Mierda, veo más soldados – susurro Joel.

No creo que nos vean – opino Julián.

Los soldados se retiran y llegan a un sótano en ruinas.

Bien – dijo Joel.

¿Estamos a salvo? – pregunto Ellie.

No, todavía están por aquí. Mira, tómate un momento para recuperar el aliento – Dijo Tess – Joel, Julián, vean si hay algo que podamos usar.

Claro Jefa/Señora – respondieron cada uno.

El grupo sale de las trincheras de drenaje y se detienen para descansar.

Mira, ¿Cuál era el plan? – Le pregunto Tess a Ellie – Digamos que te entregamos a las luciérnagas ¿luego qué?

Marlene… dijo que tienen su propia zona de cuarentena – respondió Ellie – Y que tienen doctores tratando de encontrar una cura.

Si, ya escuchamos eso, ¿no, Tess? – comento Joel.

Y que… lo que… sea que me paso es la clave para encontrar la cura – dijo Ellie.

Tiene sentido – dijo Julián.

Oh dios ¿Tú le crees? – pregunto Joel indiferente.

Bueno… sí. Debe haber algo en ella que la hace inmune mientras que otros se convierten en esas cosas – admitió el chico.

Es lo que ella dijo – agrego Ellie.

Oh, estoy seguro de que lo hizo – dijo Joel aún escéptico.

¿Cuál es tu problema Joel? – dijo Julián poniéndose enfrente de Joel - Ella no pidió esto.

¿Cuál es tu problema? Eh ¿Por qué desde que ella apareció has empezado a defenderla – refuto Joel.

Simplemente no me gusta ver a la gente siendo la burla de los demás – dijo Julián.

Es el hijo de mi hermana – agrego Tess ayudando a su sobrino – a pesar que siempre estaba afuera de casa en aventuras en otros países la conocí bien.

Aun así no me lo creo – dijo Joel, pero fue interrumpido por Tess.

¿Qué pasa si es verdad Joel? – Dijo Tess tratando de entrar en razón a Joel – quiero decir ya estamos aquí, acabemos con esto.

¿Tengo que recordarles a ustedes 3 lo que hay allí afuera? – pregunto Joel severo.

Tess asintió, comprendiendo

Entiendo – dijo, y comenzó a caminar en la dirección que llevaría al capitolio.

Tal vez ahora no sé si es o no verdad – dijo Julián – Pero no voy a abandonarla sola allá afuera.

Luego.

Lo conseguimos. De esta manera, si atravesamos el centro, llegaremos al capitolio al amanecer – dijo Tess.

Esperemos – murmuro Joel.

Finalmente tienen una buena visión de los rascacielos en la distancia.

Mierda, creo que así se ven los edificios de cerca – comento anonadada Ellie – Son muy altos y entonces ¿Qué paso aquí?

Bombardearon las áreas circundantes a las zonas de cuarentena, con la esperanza de matar la mayor cantidad de infectados posible – le explico Julián mostrando un folleto que había encontrado – Y funciono… por un tiempo.

En eso oyen un grito extraño a lo lejos.

Uhhh ¿Qué diablos fue eso? - Pregunto Ellie.

Tess ¿oyes eso? – pregunto el viejo.

Si, igual suena bastante lejos – respondió Tess.

Mierda – murmuro Joel.

¿Estamos a salvo? – pregunto la pelirroja.

Por ahora, vamos – dijo Tess.

El camino termina en un gran cráter gigante.

Bueno, está el edificio del capitolio – dijo Joel indicando un edificio en ruinas – Por aquí.

Al entrar al edificio vieron el cadáver fresco de un soldado

¿Es malo que el cuerpo esté fresco? – pregunto Ellie viendo el cadáver con un evidente temor.

Si, puede ser… - dijo Tess – No nos quedemos por aquí.

El grupo encontró unas escaleras, aun firmes y niveladas, dentro de todo y comienzan a subir para buscar algún sitio por el cual salir del edificio topándose con otro cadáver.

Otro más… mierda – dijo Tess.

Julián se acercó al cadáver y tomo el portapapeles que estaba tirado junto el, era una bitácora.

Parece que esperaban refuerzos – dijo al ya leer la hoja.

Eso no es bueno – comento Joel, poniéndose en marcha de nuevo.

Subieron 3 plantas más hasta encontrar una puerta abierta en el piso 5, encontrando un cadáver completamente deformado por las erupciones del hongo incrustado en la puerta que deben cruzar.

Maldita sea… un chasqueador – maldijo Joel.

Dios… ¿Qué le pasa a su rostro? – pregunto Ellie al lado de Julián.

Eso es lo que te pasaría después de un año de la infección – respondió Julián sin ofender a Ellie.

Entonces, ¿Son… ciegos? – pregunto Ellie.

Ven por medio de sonidos, como los murciélagos – respondió Julián – apenas los escuches debes esconderte, así te encuentran.

Joel logró abrir la puerta y entraron a una destrozada e inclinada oficina. El muro exterior estaba destruido se podía ver hacia afuera. El edificio entero tembló con el sonido de un trueno.

Parece que el edificio entero está por derrumbarse – dijo Joel.

Vuelve a temblar el edificio.

Todo está bien, todo está perfectamente bien – murmuro irónicamente Ellie.

Eso no ayuda Ellie – dijo Julián ganándose una risa de ella.

Caminaron entre los escritorios fijados al piso, buscando suministros como cinta, tijeras, pastillas y otras cosas útiles, hacia la siguiente puerta que estaba cerrada.

Julián dame una mano con esto – pidió Joel.

Julián fue a empujar con él, y tras algunos segundos de golpear fuertemente, la puerta cedió y fueron sorprendidos por un chasqueador.

¡Joel! – advirtió el chico.

El chasqueador agarro a Joel, pero Julián lo apartó pateándolo en el estómago seguidamente de 2 disparos en la cabeza acabando con la vida de este.

Gracias… - dijo un aliviado Joel.

¿Estás bien? – pregunto Julián jadeando.

No es nada – dijo Joel.

Busquemos provisiones – propuso Tess.

Mierda. Eso fue intenso – comento Ellie entrando a una oficina.

¿Es la primera vez que vez un chasqueador? – pregunto el ya al recuperarse.

Sí. Y de verdad espero que sea la última – respondió Ellie

Oye se puede soñar pero no exageres – refuto irónicamente el chico, Ellie solo se rio por su comentario.

Bien salgamos de aquí – dijo Joel, volviendo a salir al pasillo para entrar por otra puerta.

Entraron a una oficina mucho más grande que las anteriores, Julián vio una cornisa para escalar.

Dame un impulso – pidió Tess. Joel se lo dio y la ayudo a subir –Todo despejado aquí, arriba muchachos.

Ya al subir escucharon otro chasquido.

Mierda. Rápido, vayan, vayan – indicó Joel, empujándolos para ocultarse detrás de un escritorio.

Escucharon al chasqueador entrar en el lugar, intentando localizarlos, al no encontrar nada se alejó erráticamente.

Debemos quitárnoslo de encima – dijo Tess.

Tengo una idea. Podemos llevarlo por donde subimos y arrojarlo, total es muy alto para que lo suba solo – propuso Julián tomando una botella – Joel yo lo distraigo y tú lo empujas.

Julián arrojo la botella en el borde por donde subieron, el chasqueador entro en frenesí y con un agudo grito se lanzó en carrera hacia el sonido de la trampa, al quedarse quieto un rato y no localizar nada Joel lo pateo en la espalda dejándolo caer e inmediatamente se agacho para no ser detectado y lograron salir de ahí.

Lo logramos – dijo Tess, jadeando – Ellie ¿estás bien?

Salvo que me hice en los pantalones… si estoy bien – respondió la chica – Las escaleras están bloqueadas ¿volvemos a subir?

Tess se sube por la ventana a una plataforma oxidada para lavar ventanas.

Ahh esto es una locura – dijo Tess mientras la plataforma empezaba a crujir – Solo no miren abajo.

¿Qué?... ¿Hablas en serio? – dijo Ellie.

Estoy con ella, esta cosa se va a caer – agrego Julián.

Oh vamos, no sean bebes si – dijo Tess.

Ok, todo se terminara pronto, todo se terminara pronto, todo se terminara pronto, eso es, eso es, ah – repetían los adolescentes ya al cruzar - Y relajar.

Entraron a un pasillo oscuro y escucharon chasquidos y alaridos de corredores, gracias a la poca luz pudieron divisarlos.

Mierda – murmuro Joel.

3 normales y 1 chasqueador – conto el pelinegro – Puede ser peor.

No podremos burlarlos a todos – dijo Tess y retrocedió para buscar otra ruta.

Julián y yo iremos a ver qué pasa – dijo Joel – Quédate con la chica

Al bajar, Joel se acerco por la espalda al primero que estaba pasivamente, con un buen agarre lo estrangulo, dándole la oportunidad al pelicastaño de cubrirse en la pared para esperar que el infectado se asomara, una vez que se volteo, el chico lo agarró por la ropa arrojándolo al piso y con un fuerte golpe en la parte superior de la cabeza acabo con el, Joel vio que el chasqueador estaba pasivo así que levanto su revolver y con 2 disparos en la cabeza lo mató, el ultimo infectado se alerto ante el ruido, una vez que los vio se dirigió hacia ellos, Joel lo golpeo en la cabeza, Julián le pateo la costilla y el adulto lo remato con un gancho al mentón.

Un placer ayudarte Joel - comento el pelicastaño

Ya pueden bajar – informo Joel.

¿Estás bien muchacho? – pregunto Joel.

Por su puesto – respondió el, mientras las mujeres bajaban - Impresionante nos hemos cargado a todos.

Me impresionan ustedes 2 – felicito Tess.

Pssh. Salgamos de aquí – dijo Joel.

Ya al salir de ahí, encontraron otro derrumbe que usaron para bajar al nivel inferior.

Sabes, Joel… estaba pensando que cuando regresemos podríamos descansar un poco – dijo Tess.

¿Quieres descansar? – pregunto Joel.

Ey, tú eres quien siempre habla de un perfil bajo.

Y tú nunca me haces caso.

Lo creeré cuando lo vea. Por aquí.

Joel por aquí – dijo Tess indicando un metro.

Al llegar ven el cadáver de una luciérnaga, junto con una bomba molotov que se la quedan.

Estos muchachos no les ésta yendo muy bien ni fuera ni dentro de la ciudad – dijo Joel mientras guardaba la molotov.

Son de la zona de cuarentena – comento Julián.

Por allá ¿los ven? – gruño Joel.

Adelante en el sector comercial de la estación, podían verse varios chasqueadores, distribuidos por todo el sector.

Muy bien, ustedes vayan al frente. Yo cuidare atrás – indico Tess – Ellie mantente cerca de ellos no importa que pase.

Si – asintió Ellie.

En unos momentos estaremos libres o muertos – comento Julián ganándose un golpe de Joel.

Bien ¿Qué hacemos? – pregunto Joel analizando el sector.

Joel la molotov, si agrupamos en un mismo lado a varios de esos malditos nos libraríamos fácilmente de ellos – propuso el chico.

Podría funcionar – asintió Joel mientras sacaba la molotov, por su parte Julián tomo una botella y la arrojo a lo lejos para llamar la atención de ellos.

Vieron que 5 de ellos se juntaron, Joel no perdió esa oportunidad y se las arrojo calcinándolos por completo.

Eso no fue tan complicado – cometo Tess.

Ya al salir de ahí.

Dios santo – dijo Ellie, cuando pasaron al túnel del tren, donde un derrumbe brindaba una salida al exterior – Realmente lo logramos.

¿Están todos bien? – pregunto Joel.

Si – respondieron los demás.

Ustedes son realmente buenos en esto – elogio Ellie.

Se llama suerte y se va a terminar – dijo Joel.

Que optimista eres Joel – murmuro Julián.

¿Tess hacia dónde? – pregunto Joel.

El capitolio está por esa dirección – señalo Tess.

Avanzaron por una calle cubierta de césped, hasta toparse con un camión que bloqueaba el paso. Movieron un gran basurero para trepar el camión y al bajarse se dirigieron a una cortina de metal cerrada, Joel comenzó a jalarla para abrirla.

Shh Shh – dijo Tess.

Bien, no escucho nada – dijo Joel.

Bien, a paso ligero – dijo Tess cuando escucharon los gritos de más infectados.

Hay vienen – dijo alarmada Ellie.

Lo sé – refunfuño Joel.

Rápido vayan – dijo Tess a los adolescentes para contener la cortina.

¡Rápido! – dijeron desde adentro.

¡Suéltala! –exclamo Joel cuando entro y una infectada le agarro la pierna.

Oh…tienes algo en el zapato – dijo Ellie a Joel, por un brazo cercenado que lo sostenía – que asco.

Busquemos lo que sea útil y larguémonos de aquí – dijo Joel, yendo a una mesa para mejorar armas.

Entonces ¿Marlene cree que eres inmune? – pregunto Tess.

Bueno, eso es lo que ella cree – respondió Ellie.

Y ¿Cómo te mordieron? Debiste estar en el momento y lugar equivocado para encontrar un infectado en la zona.

Sí, me escapaba. Estaba en un internado militar – dijo Ellie, cuando Joel empezó a trabajar en sus armas.

¿Te escapabas? – pregunto Julián.

Ya sabes, exploraba la ciudad – respondió Ellie - En el centro comercial me encontré con infectados.

Ese lugar está completamente prohibido. ¿Cómo diablos entraste ahí? – pregunto de nuevo Tess.

Tenía… mis métodos – admitió Ellie – En fin, uno de eso que llaman corredores me mordió. Y eso fue todo.

¿Estabas con Marlene cuando paso? – pregunto Julián.

No, acudí a ella en busca de ayuda – respondió Ellie.

Conociéndola me sorprende que no te haya disparado – dijo Tess.

Casi lo hizo. Espero que este bien – dijo Ellie.

De la bodega pasaron a una serie de oficinas, destrozadas por completo. Y más allá, el primer nivel de un viejo museo. Estaban pasando por una sala llena de exhibiciones sobre la guerra civil, cuando algo se rompió.

Lo siento. Esa fui yo – dijo Ellie, alzando las manos – Lo siento.

Ven Ellie. Mantente cerca – indicó Tess.

El camino más directo estaba bloqueado por el derrumbe de un par de gruesos pilares de madera.

Bien cuidado con la cabeza – dijo Joel y Julián levantado un tubo metálico para hacer palanca – rápido ¡vayan, vayan, vayan!

¡Joel! ¡Julián! – dijeron las chicas en pánico.

¡Estamos vivos! – dijo Joel.

Oh mierda están aquí ¡corran corran! - dijo Tess alejándose junto a Ellie.

¡Vamos a estar bien Julián! – dijo Joel.

Joel por aquí, los ves – dijo Julián mientras señalaba a varios chasqueadores.

Sigamos – respondió Joel

Doblaron a la izquierda topándose con una puerta.

Mierda cerrada – dijo Joel.

¿Tienes una daga? – pregunto el chico.

Aquí tengo una – dijo el viejo mientras se la daba.

Vamos, maldita sea… si – murmuro el pelinegro al abrir la puerta.

Toma todo lo útil – ordeno Joel.

Ya al terminar de escabullirse, encuentran a un infectado golpeando una puerta y escuchan a Tess adentro.

¡Ellie quédate allí! – grito Tess.

Irrumpieron en la habitación donde Tess luchaba con un infectado.

¡Tess! – grito Joel corriendo hacia ella.

Estoy bien – dijo mientras le reventaba la cabeza con un palo a aquel corredor.

¡Muchachos vengan aquí! – grito Ellie.

¡Ellie! – grito Julián corriendo hacia ella.

¡La chica! – anuncio Tess.

¡Suéltala maldición! – decía el chico golpeando al infectado en la cabeza y alejándolo de ella (como cuando le quitas un cazador a un compañero en Uncharted4) y seguido de un disparo en la cabeza matándolo.

Mientras el veía el cadáver, un infectado se le arrojo dejándolo contra el muro intentando clavar sus dientes en él, para su suerte Joel se lo quito.

Gracias por devolver el favor – dijo el mientras se recuperaba y empezaba a ayudar a Joel y Tess a limpiar la zona de infectados.

Eso estuvo muy cerca – dijo Joel exhalando algo de aire - ¿Tess estas bien?

Solo me falta un poco el aire – decía Tess al lado de la ventana respirando – por aquí, esto nos llevará al techo.

¿Estás bien Ellie? – preguntó Julián.

Define bien – dijo Ellie.

¿Respiras? – preguntó el chico.

¿Las inhalaciones con pánico cuentan? – respondió Ellie.

Si… si cuentan – dijo Julián con una pequeña sonrisa.

Entonces, estoy bien – dijo Ellie también con una sonrisa.

Llegaron al techo para encontrarse con un cielo despejado y un amanecer en progreso. Joel encontró un tablón de madera largo y lo usó para improvisar un puente entre el techo en el que estaban y el del siguiente edificio.

Está bien. Ahora cuidado con pasar, puede ponerse un poco… - Dijo Joel a Ellie, pero esta lo ignoro.

Pssh – se burló la pelirroja.

Luego paso Tess y al último Julián.

¿Es todo lo que esperabas? – pregunto Julián indicando el capitolio a la distancia.

Oh, es muy pronto para decidir – respondió Ellie – Pero no puedes negar la vista.

Comenzaron a moverse cuando Tess les indicó, hacia la escalera de incendios. Avanzar a través de lo que quedaba de ciudad y encontrándose una calle inundado.

Mmmm. Justo aquí afuera – señalo Ellie la calle frente al capitolio – No sé nadar.

Parece que es menos profundo del lado derecho – indicó Tess, metiéndose en el agua.

Me alegra que Marlene los contratara, chicos – dijo Ellie, esforzándose por atravesar el agua.

¿Qué quieres decir? – pregunto Tess.

Sé que les pagan por esto… pero estoy tratando de decir gracias – agradeció Ellie.

No te preocupes por eso Ellie – dijo Julián.

También me alegra haberte conocido, Julián. Mira, quizás no volvamos a vernos después de esto – Dijo Ellie con una sonrisa – Pero ¿amigos?

Esa es una pregunta – dijo el pelicastaño sonriendo y sacando el puño para chocarlo con Ellie – Creí que ya lo éramos.

Llegaron a las escaleras de la entrada del edificio y salieron del agua, yendo hacia la puerta. Al entrar las luciérnagas que los esperaban estaban muertos.

Tiene que ser una broma – murmuro Julián con desilusión.

-No. No, no, no, no.

Tess fue directo hacia los cadáveres y comenzó a registrarlos.

¿Y ahora qué? – pregunto Ellie.

Tess ¿Qué haces? – pregunto Joel, acercándose a ella.

Oh dios. Tal vez, he tenían un mapa o algo que nos digan hacia donde iban – explico Tess, sonando muy desesperada.

¿Cuánto más seguiremos con esto? – Pregunto Joel.

Tanto como sea necesario – insistió ella, luego vio a Ellie. - ¿Dónde estaba su laboratorio?

Oh, ella nunca lo dijo – respondió la pelirroja – Solo mencionó que estaba cerca del oeste.

¿Qué hacemos aquí? – Preguntó Joel – No somos así.

¿Qué sabes de nosotros? – Preguntó Tess, perdiendo la paciencia - ¿De mí?

Sé que eres más inteligente que esto – respondió Joel.

¿Es enserio?, somos una mierda de personas – dijo Tess – Lo hemos sido durante mucho tiempo, aquí el único decente es mi sobrino.

¡No, somos sobrevivientes! – dijo Joel.

Es nuestra oportunidad… - fue interrumpida Tess.

¡Se acabó!... lo intentamos – dijo Joel – Solo vamonos a casa.

No… no iré a ninguna parte – dijo Tess, negando con la cabeza – Esta es mi última parada.

¿Qué? – pregunto Joel confundido.

Nuestra suerte tenía que acabar alguna vez – respondió Tess, sonriendo con pena.

-¿Qué estas…?

No. No – Tess se apartó cuando Joel intento tocarla – No me toques.

Dios – murmuro Ellie. Joel la miró y Julián bajo la cabeza – Está infectada.

Julián apretó los parpados y la mandíbula. No podía creerlo.

Déjame ver – pidió Joel.

No quise que esto…

-Muéstramela.

Tess aparto la blusa de su cuello, revelando una fea mordida en su cuello, Julián se pasó las manos por el pelo, volteándose para no mirar más.

Muéstrame tu brazo – pidió Tess a Ellie..

Tess subió la manga de Ellie y enseño su mordida.

¡Esto fue hace 3 semanas! – Señalo Tess - ¡Me mordieron hace una hora y ya se ha puesto peor! ¡Esto es muy real! Tienes que llevarla a lo de Tommy, solía correr con su grupo.

¡No, no! Esa era tu cruzada – dijo Joel – No hare esto.

Si lo harás, mira, hay suficientes razones para sentirte un tanto en deuda conmigo – dijo Tess – así que llévala con Tommy y por sobretodo cuida a Julián por mí.

No puedo… - admitió Joel.

¡Si puedes! Es un buen chico… él te escuchara… solo por favor cuídalo – pidió Tess.

Está bien lo hare – acepto Joel.

Tess se acercó a su sobrino que solo la veía con ojos húmedos.

Este es el final… lo siento. No llegue a cumplir la promesa que le hice a Chloe al final después de todo… - dijo Tess en un tono melancólico.

Pero… tú no puedes… tú tampoco… - dijo Julián aceptando la cruda realidad y se quebró en los brazos de su tía

Escuchan un vehículo en movimiento afuera. Tess fue a mirar por una de las ventanas. Militares.

Están aquí – dijo Tess sacando su pistola.

Mierda – murmuro Joel.

-Puedo darles algo de tiempo, pero deben correr.

¿Quieres que te dejemos aquí? – pregunto Ellie.

-Sí.

¡De ninguna manera! – se opuso Joel.

¡Tía Tess! ¡NO! – suplico Julián.

No me convertiré en una de esas cosas – admitió Tess poniéndose al frente de Joel – Vamos, no lo hagas difícil para mí.

Puedo pelear… - dijo Joel ignorando las suplicas de Tess.

¡NO! Solo ¡Váyanse! – Dijo Tess empujándolo - ¡Váyanse maldición!

Tía… por favor – suplico Julián una última vez.

Lo siento mucho Julián, te amo, eres una buena persona – admitió Tess soltando una lagrima – escucha a Joel ¿Prométemelo?

Lo prometo – dijo el chico mientras Joel comenzaba a llevárselo.

Los 3 se van dejando a Tess atrás.

¡Sabemos que estás ahí! ¡Suelta tus armas y sal con las manos en alto! – grito un soldado afuera mientras Tess levantaba su arma.

Mientras tanto con los 3.

¡Qué demonios! No puedo creer que hicimos eso – dijo Ellie.

Detente – dijo Joel.

La dejamos morir – agrego Julián.

Deténganse, ustedes 2. Quédense cerca de mí – dijo Joel – debemos movernos.

Oyen los disparos y un desgarrador grito de Tess.

Oh cielos – susurro Ellie mientras agarraba a Julián para que se agachara.

¡Objetivo neutralizado! Mato a 2 de mis hombres – dijo el guardia abajo.

¡Esos hijos de perra! – dijo Julián apunto de dispararles pero Joel lo detuvo.

No dejes que su sacrificio sea en vano – le dijo Joel tratando de entrarlo en razón.

Para salir del capitolio pasaron a hurtadillas el segundo piso Joel encontró un rifle de caza, llegaron cerca de la salida, pero los militares estaban esparcidos.

¿Crees que sea prudente correr hacia la salida así no más? – propuso Julián, Joel solo lo miro.

Podría funcionar, a las 3 corremos ¿sí? – dijo Joel – 1… 2… 3… ¡Ahora!

Los 3 corrieron lo más rápido que pusieron logrando que ninguna bala les diera, entran en un metro abandonado.

¡Van al metro! – Grito el guardia - ¡Deténganse!

Ellie iba primero entrando a un área llena de esporas, Joel y Julián se ponen sus respectivas mascaras.

No hay objetivo, repito no hay objetivo – dijo un guardia.

Hay un soldado por allí – señalo Ellie.

¿Cómo diablos puedes respirar con estas cosas? – pregunto Joel junto a Julián mirándola sorprendida.

No estaba bromeando – dijo Ellie mientras otro guardia entraba.

¿Los viste? – dijo el guardia que apareció.

No, el lugar está vacío – dijo el otro guardia.

Vamos a buscarlos y larguémonos antes de que aparezcan chasqueadores – propuso un guardia.

Joel se encarga de ellos y los 3 se mueven a una posición sumergida.

Oye no sé nadar – dijo Ellie.

Quédate cerca mío Ellie – dijo Julián mientras Joel buscaba una paleta para ayudar a Ellie a cruzar, Julián si sabía nadar así que no tuvo problemas.

Salieron del lugar los 2 se quitaron las máscaras, Joel se sentó en un tronco debido al cansancio, mientras que los adolescentes seguían de pie.

Miren chicos… en cuanto a Tess – dijo la pelirroja.

Así es como van a ser las cosas. No mencionen a Tess… jamás. De hecho, podemos guardarnos nuestras historias. En segundo lugar no le digas a nadie sobre tu condición – dijo Joel – Ellos pensaran que estás loca o intenten matarte. Y por último, haz lo que diga cuando yo lo diga. ¿Comprendes?

Por supuesto – dijo sin muchas ganas Ellie.

Repítelo – ordeno Joel.

Lo que tú dices, se hace – respondió Ellie.

Eso va para ti también Julián – dijo Joel ahora mirando al pelinegro.

Lo que tú dices, se hace – respondió Julián.

Bien. Ahora, hay una ciudad a unas millas al norte – dijo Joel levantándose señalando una dirección – Hay un tipo que me debe favores, quizá pueda conseguirnos un auto.

Mira… sé que Joel dijo… pero lo siento por Tess – murmuro Ellie a Julián – Sé que te preocupas por ella y si no quieres hablar conmigo lo entiendo.

Gracias Ellie, lo siento también si puedes seguir hablando - dijo sin mucho ánimo - Solo dame algo de tiempo.

Bien - dijo Ellie pasando el dedo alrededor de Julián para darle ánimos.

Continuara ...