No había lluvia, solo un bochorno muy grande golpeando sin tregua. El cielo estaba completamente oscuro, hasta que se podía ver un relámpago. Había quienes corrían en busca de un techo pues, la tormenta prometía ser grande, mientras que otros se paraban en busca de una foto perfecta. Marinette Dupain-Cheng miraba todo aquello desde la ventana de su despacho, librando su propia tormenta silenciosa dentro de ella. No podía negar que se sentía muy responsable de todo lo que estaba ocurriendo. Si hubiera encontrado a Hawk Moth desde la primera víctima, todas aquellas no estarían sumando a una inquietante y misteriosa lista. Sabía que solo podía estar tranquila cuando ese asesino y los demás integrantes de Nooroo estuvieran en la cárcel.
Impotencia, rabia, odio, miedo y culpa se mezclaban y luchaban contra ella en ese momento, haciendo que mermaran las fuerzas de su determinación a encontrarlo, por si ocurría algo a sus padres.
"Marinette" lo llamó su compañero desde la puerta. Con ayuda de su pie, la abrió más para pasar con dos cafés en la mano, con abundante nata por encima y podía ver que había espolvoreado rica canela. Marinette intentó sonreír por ese detalle de Adrien, pero no podía negar que se hacía demasiado difícil. "Esto te va a ayudar".
"Gracias, Adrien" Agradeció ella antes de sentarse a tomarla con él "siempre te pasas con la canela".
" Y tu con las preocupaciones. Se que es duro decirle a la familia de la chica que la han matado, pero..."
"No lo intentes" lo paró de inmediato. Esa vez, no podría creerse las palabras de consolación de su amigo, le sonarían demasiado falsas, llenas de una promesa realmente carente de cualquier significado. Su amigo rubio siempre tenía el detalle de sacar lo mejor de ella, de intentar hacerla sonreír a pesar de que absolutamente todo estuviera en contra de una solución justa y digna. Era una de las mejores características que tenía su amigo.
Tikki golpeó la puerta antes de entrar. Le había costado bastante reunir toda la información que su jefa le pedía, pero siempre intentaba cumplir de la mejor forma. Sabía que el gran caso que tenía en los hombros la estaba resintiendo de una forma bastante dura, pero no había otra que intentar ayudarla con esa carga. Plagg había ido a donde el forense para poder darles el reporte lo más rápido posible.
"Este tipo de prensa nunca me ha gustado" comentó el rubio en voz alta, viendo como cada mínimo fallo humano de los grandes artistas lo trataban como la peor de las crisis y lo usaban contra el pobre famoso "mira que pedazo de crítica solo por ver el sudor en ropa clara de la cantante".
Marinette no le prestó atención y buscó más cosas, algo que fuera a revelarla algo. Simplemente notó decepción no solo por no haber encontrado nada, también por haber leído toda esa prensa absurda. No pudo evitar ver por un momento la cara de indignación de su amigo. A diferencia de ella, Adrien era un Agreste, familia dedicada enteramente a la moda. No sabía mucho de su pasado, él no simplemente nunca quería hablar de su familia, pero siempre estaba a su lado. Podía comprender porque no le gustaba nada esa prensa, pues siempre acosaban las casas de famosos y la suya no podía ser una excepción. No entendía porque no le contaba, quizás vergüenza o cualquier otra cosa, pero sentía que era una falta de sinceridad hacia ella, pues él si conocía gran parte de ella antes de llegar a donde estaba. No lo iba a obligar o juzgar y si ayudar. A todas, él lo sabía y tendría que esperar a que le contara todo.
Dejó la revista a un lado y releyó los expedientes anteriores. Todos aquellos tenían unas características muy diferentes a primera vista, no podía encontrar algo que las uniera de tal forma que pudieran ayudar a dar con el asesino. Con ayuda de la pizarra y los rotuladores para pintar, de cada informe intentó sacar un lado personal que pudiera unirlas, ya fuera un gusto, pertenencia a algo o un detalle similar. Complicada tarea, pues a varias faltaban datos por los padres y ese estúpido deseo de ocultar cosas que podrían dañar su memoria.
"A ver, tenemos dos españolas que residían en París: Adela Suarez y Patricia Garcia. Lo único que comparten es que fueron contratadas para la misma prensa rosa "InFama". Sabemos que Patricia si fue seguidora de Nooroo por su tatuaje y lo que encontramos en la casa. Todavía nos falta confirmar sobre la última víctima"
"Plagg vendrá cuando lo tenga. No te preocupes por ello" intentó aliviar la carga de su compañera, pero no hizo más que ponerla nerviosa
"Cuatro francesas, dos españolas y una belga muertas. Tenemos que actuar rápido si no queremos que hayan más víctimas por Hawk Moth" el nerviosismo, la ansia y el temor de Marinette salieron sin que ella pudiera retenerlo. No le gustaba mostrar esa parte tan humana a Adrien, pues siempre se compadecía de ella e intentaba aliviarla de una forma que le resultaba infantil. No. El tema era demasiado serio como para centrarse en eso. "Sigamos investigando..."
"Marinette, ¿Esa chica, Michelle Coller, no tenía un blog?" preguntó bastante serio Adrien. Marinette negó con la cabeza, alegando que esos datos no solían ser preguntados y la familia no se esforzaba en corroborarlos pensando que esos blogs ya se perderían en lo ancho de internet "Porque me suena mucho"
"¡Jefes!" entró de golpe Tikki con un sobre sellado a la sala, cortando el pensamiento de un posible lazo "En la entrada está la directora de InFame"
Ambos se quedaron pensativos antes de salir del despacho a recibir a aquella señora. Todavía no la habían llamado para asegurar que mañana irían a hacer unas preguntas y si miraban el reloj, era demasiado tarde como para que ella llegara sin previo aviso. Realmente curioso fue lo que ambos pensaron.
