~Fandom: Twilight.
~Claim: Leah Clearwater/Sam Uley.
~Género: Drama, Romance, Comedia, Angst.
~Clasificación/Advertencias: T. Miel sobre las heridas a la lata. Quizá limes y lemmon, no es seguro. Posibles insinuaciones Leah/Jake.

~Extensión: 471 palabras.

Disclaimer: Twilight no me pertenece es de Stephanie Meyer, así como todos sus personajes. La tabla (emociones) pertenece a la comunidad de LJ misión insana.
Summary: Jamás alguien había estado tan correcto, ella realmente estaba: atascada entre los recuerdos y las lágrimas derramadas por Sam. Drabbles. Sam/Leah.


~Atascada entre recuerdos y lágrimas~

002. La sensatez de lo ilógico.
¿Acaso la evitan por eso? ¿Esa era la razón detrás del extraño comportamiento?


¿Qué clase de persona oculta algo así? Más bien ¿quién confesaría eso? El aroma del pan recién horneado llegó a su nariz y su boca comenzó a salivar, dividida entre el hambre y el asco. Su estómago se revolvía de sólo recordar lo que vio, afortunadamente nunca desayunaba antes de ir a clase y ese día no había sido la excepción.

¿Ahora qué haría? No podía volver a casa; era demasiado temprano y de inmediato sabrían que nunca había llegado a clases. Y también era demasiado tarde para que le creyeran que estaba en cita médica. Vagó por los límites del bosque, no se sentía valiente como para entrar; y menos sabiendo lo que había allí.

Jamás pensó que algo así fuera real. ¿Quiénes son ellos en realidad? ¿Qué son? Es decir, en qué clase de mundo viven. Definitivamente los límites entre la ficción y lo real son cada vez más difusos; quién se imaginaría lo que había visto. ¿Acaso sus padres o Seth le creerían si les contaba? No. Sólo la internarían sin hacer preguntas.

Siendo sincera, ni ella misma se creería. Pensaría que a la pobre chica al fin le había pasado la factura el estrés y las películas de terror en la madrugada. Oh, claro; sin olvidar también los tenebrosos libros sobrenaturales. En definitiva tenía un problema grave.

Se dirigió a su casa sin ánimo, quizá si jugaba bien sus cartas podría decir que no estaba bien. A pesar de que no mentiría: no estaba bien. El sonido de las garras clavándose en la tierra, y aquellos bramidos ensordecedores le hicieron taparse los oídos ahí, en plena calle. Ni se molestó en preguntarse que dirían los vecinos, ya la tildaban de loca ruidosa; aunque al menos no la consideraban peligrosa. Todavía le pedían que cuidara al gato cuando salían de vacaciones. Leah gritó cuando la sirena de una ambulancia pasó por aquel lugar, su corazón dio un salto frenético. ¿Y por qué esta tan asustada? No es normal lo que vio, y es comprensible que tenga los nervios crispados.

¿Acaso la evitan por eso? ¿Esa era la razón detrás del extraño comportamiento? Sus pasos se apresuraron en cuanto vio el coche estacionarse en la mitad de su portal. Su mente dejó de funcionar en ese momento, los sonidos representaban un eco muy lejano que no podía entender; y ni siquiera supo en que momento había llegado alguien hasta ella y la abrazaba con fuerza.

En los ojos castaños de Leah se reflejaba la escena: una camilla siendo metida a la ambulancia con evidente premura; en ella yacía su padre. Parpadeó mecánicamente y no reaccionó hasta que sintió una tibia estela de agua recorrer su mejilla, el llanto sofocado de su madre trajo el mundo auditivo de regreso.

Nada de lo que pensó antes de llegar tuvo sentido ahora…


Gracias por leer.