Después de entrar a la habitación, logra ver a la pequeña. Tal como sus padres le dijeron, su piel tenía un aspecto azulado. La niña no parecía tener más de ocho años, su cabello era sumamente negro. Se acerca a examinarla, y la nota extremadamente fría.
"Ésta niña se está congelando, su temperatura corporal es irracionablemente baja ¿Qué demonios sucede aquí?"
-Señor- llama tímidamente la niña.
-¿Qué sucede? ¿Te duele algo?
-No, sólo quiero preguntarle si me va a curar.
-Bueno, yo... haré lo mejor que pueda.
-Oh...- el rostro de la pequeña se apaga.
"Lo siento chica, pero no tengo ni la más remota idea de qué te esté pasando."
De pronto nota cómo su piel adquiría una especie de brillo que sólo él podía ver.
"¿Mushis?" Toma el brazo de la pelinegra y lo examina con más atención "Pero éstos están en todo su cuerpo... ¡Se alojó en su cuerpo! Creo que ya sé qué mushi es...."
Después de un rato Ginko sale de la habitación. Los padres esperaban ansiosos, se sienta enfrente de ellos y saca un cigarrillo.
-Pues parece que ya encontré una explicación para éste fenómeno.
-¿En serio?- preguntaros ambos padres con una naciente esperanza en sus ojos.
-Sí, se trata de un jakukou.
-¿Un jakukou?
-Así es. Se alimenta del calor corporal de los seres vivientes, pero no soporta el extremo calor del sol. Para poder sobrevivir se aloja en distintos cuerpos; una vez que termina el calor corporal de su presa en turno, la víctima muere.
-¡Eso es terrible, por favor salve a nuestra hija!
-Trataré de hacerlo, pero hasta hoy no hay registros de cómo combatir éste mushi.
-Se lo suplicamos, ella es todo lo que tenemos...
Ginko se levanta con expresión cansada.
-Bueno, primero necesito saber quién fue el primero que contrajo la enfermedad. La víctima no muere por lo menos después de dos años. Ésa persona aún debe seguir con vida.
-Me parece que fue un chico que vive a unas diez casas de aquí. Me parece que su nombre es Haku, ¿Para qué quiere verlo?
-Necesito saber cual fue el último lugar en el que estuvo antes de que su cuerpo absorbiera el mushi. Tal vez allí haya una pista.
-Entiendo.
Se coloca su morral y sale en busca del chico que posiblemente le daría las pistas para curar ésa extraña enfermedad.
Bueno, disculpen por la demora y por lo corto que es el capitulo. Hay otros fics que me tienen ocupada y se me fue la inspiración en esta historia cuando me puse a escribir los demás. Gracias Kakashilove78 por seguir mis historias de ésta serie, y por tenerme paciencia con mis actualizaciones, ¡procuraré no tardar tanto!
