DISCLAIMER:

Esta historia no está escrita con fines de lucro y los personajes no son mios son de J.K. Rowling, pero la historia si que es mía. Participa en el reto anual ¡Esto es random! Del foro "El triangulo, donde tres, están unidos.

Capítulo 1: Herido

-¡¿Como?!- exclamaron a la vez.

- Lo que oyen- les conteste.

En ese momento le hice un hechizo al profesor para vigilar sus constantes vitales. Estaba muy débil, demasiado. Si queríamos salvarlo teníamos que actuar, y debíamos actuar ya. Pensé rápido en diferentes curas y noté un bulto olvidado en mi bolsillo. Llevaba 2 frascos con poción en el. No estaba de mas ser previsor pues no todos los cuerpos habían sido recogidos y cabía la posibilidad de que alguno estuviera vivo. Actué sin pensar: le abrí un poco la boca a Snape y le vertí la poción cicatrizante, ya que la herida de su cuello no dejaba de sangrar, y también le di una poción revitalizante para que ayudara a estabilizarlo. Espere unos instantes a que hicieran su efecto. Parecía respirar un poco mejor y su pulso iba aumentando lentamente, teníamos que llevarlo a San Mungo ya, o no sobreviviría. Pero había un problema: la herida del cuello aun no se había cerrado, la poción cicatrizante no hacia su efecto. Supuse que tenia una gran cantidad de veneno corriendo por su torrente sanguíneo. No podía ser transportado así, y si los métodos mágicos no funcionaban utilizaría los muggles.

Los chicos estaban en medio sin hacer nada. Yo me moleste un poco ¿Por que diablos no reaccionaban? Ese hombre nos había salvado la vida a todos, y no solo una vez, varias veces. No podíamos dejarlo morir.

- No se queden hay parados, ayúdenme. Necesito una venda o algo para poder parar la hemorragia.

El primero en reaccionar fue Harry, se acerco y rasgo un trozo limpio de la capa del profesor y con cuidado levanto su cabeza para facilitarme el vendado de la herida. Yo le mire agradecida. Impregne con esencia de díctamo que llevaba en mi bolso la improvisada venda y con cuidado se la puse al profesor en el cuello. La herida aun no estaba cerrada, pero si tapada de manera que evitaba la excesiva perdida de sangre.

-Chicos tenemos que llevárnoslo ya o no sobrevivirá- les informe.

-¿Como pensáis llevároslo, en brazos?- Dijo el pelirrojo.

-No estamos para bromas Ron, esto es serio. ¿Mione y si transformas una camilla y lo sacamos de la casa levitando sobre ella.

-Buena idea- dije.

La verdad no es que Harry fuera muy aplicado en clases pero tenia buenas ideas.

Transfigure una madera en una camilla mullida y lo subimos sobre ella entre los tres. Para que no cayera le lance un hechizo de sujeción, y le lance un Leviosa para poder llevarlo al castillo.

Salimos del túnel todo lo rápido que pudimos y atravesamos los jardines frondosos de antaño. Al llegar a la doble puerta de roble, volví a revisar sus constantes: se había desestabilizado un poco, pero aun había esperanzas de salvarlo. Ron abrió la puerta de un solo empujón y entramos apresurados para llegar al Gran Comedor, donde podíamos acceder a una chimenea. La gente, al vernos entrar corriendo, se nos quedo mirando sobresaltados. Minerva McGonagall junto a los Weasley se acerco a nosotros para ver que sucedía.

- ¿ Hermione que sucede?- me pregunto confundida.

- Profesora necesitamos ir a San Mungo con urgencia. ¿Nos puede facilitar una salida con Polvos Flu por favor?

- ¿Pero por que? ¿Que suce...?- Se callo de golpe al reconocer quien iba en la camilla.-¿¡ Se puede saber por que esta este traidor malnacido aquí?!- Pregunto con furia, sacando su varita para apuntar al profesor.

-Profesora el no es un traidor, al menos no nos a traicionado a nosotros- Respondió Harry dejándome con la palabra en la boca.

-¿Es cierto lo que dice Potter?

-Si profesora-miro hacia las otras personas que había en el lugar, muchas de ella con la varita en ristre-¡Bajar las varitas!

-¡Es un asesino!- grito uno entre la multitud.

-¡Que se pudra el traidor!-dijo otro.

Algunos de ellos avanzaron preparados para hechizarlo.

-Quien se atreva a ponerle una mano encima tendrá que vérselas con migo- dije ya enfadada situándome delante de él para protegerlo con la varita lista.

-Y conmigo- dijo Harry poniéndose a mi lado con la varita preparada.

- También conmigo- respondió Ron haciendo lo mismo.

-¿¡Pero que están haciendo?!-nos pregunto Minerva estupefacta.

-¡Ron, Harry, Hermione bajar las varitas ahora mismo!- Dijo Molly Weasley reprendiéndonos.

- No, mama-dijo serio Ron- no lo haremos. Snape no sera de mi agrado, pero Hermione y Harry tienen razón, no es un traidor.

Molly miro sorprendida a su hijo. Ron nunca la había contradecido, los gemelos si pero de él no se lo esperaba.

-Da igual lo que sea este hombre, necesita ayuda y la necesita urgentemente. O nos ayudan o por favor apártense y déjenos pasar- dije decidida.

-De ninguna manera irán ustedes solos con él-nos dijo la profesora de transformaciones-voy con vosotros.

Yo acepté, cuanto mas rápido nos marcháramos mejor, pues no sabia cuanto rato podría permanecer estable Snape.

Fuimos a la sala de los profesores tan rápido como pudimos, callados los 4 con un silencio incomodo.

-¿Por que lo defienden? Lleva veinte años mintiéndonos. Es un asesino, un traidor-nos dijo en la puerta.

-Profesora, el profesor Snape no es un traidor. Habrá hecho muchas cosas mal, pero no nos ha mentido- Le respondí ya mas tranquila.

-¿Se puede saber como están tan seguiros? Díganlo, porque aquí nadie lo entiende ni se fían de él.- replico molesta al no saber la respuesta.

- Mire tenemos nuestras razones, y no podemos decírselas a nadie. Es él quien tiene que explicarlas.

- Ustedes no me lo dicen, pero yo tengo que ayudarlos a salvar un asesino ¿verdad?

- Profesora o vamos ya o Snape morirá. Esta muy débil y apenas lo he logrado estabilizar, necesita atención médica urgente.

- Y yo necesito una respuesta

Los tres nos miramos interrogándonos con la mirada.

- Harry díselo- dijo exasperado el pelirrojo.

Harry y yo nos miramos otra vez y le asentí ya derrotada.

-Esta bien- suspiro el pelinegro-se lo diremos, pero antes iremos a San Mungo.

La profesora acepto a regañadientes, y con un hechizo abrió la puerta de la sala. Los cuatro cogimos polvos Flu y fuimos entrando uno a uno por la chimenea.

FIN CAPITULO

Nota de la autora:

Espero que os haya gustado, como podéis ver Snape no morirá. Nunca me gusto que muriera, siempre pensé que se merecía una segunda oportunidad.

Jeannine Matweus: Me alegra que te guste la historia. En cuanto tenga nuevos capítulos los iré colgando. La verdad a mi no me gusto la muerte de Severus, siempre creí que después de todo lo que había sufrido se merecería ser feliz. No adelanto acontecimientos, pero quizás tengas razón.