Camino por los pasillos y todos paran a mirarme. No sé si es porque soy la más popular del colegio o por mi belleza. No quiero sonar arrogante, pero tengo una belleza única, unos ojos miel profundos, unos labios finos y con unas siluetas que terminan en mis llamativas mejillas, típicas de muñeca perfecta. Mi cabello es suave y dorado, envidiado por la mayoría de las chicas. Y mi nariz es el detalle que completa mi rostro de "Barbie" como todos dicen. Mi cuerpo…bueno mi cuerpo es perfecto, ya que hago deportes desde los 6 años y siendo capitana de las Cheerios es algo inevitable.
Busco sus ojos entre los cientos que me están mirando en este momento, pero no los encuentro. Camino lentamente hacia mi casillero en busca de su olor, su voz, su vestuario…no está. Aunque no lo crean, disfruto las miradas de todas las personas en este colegio, es el premio que recibo por cuidar mi apariencia, después de todo, una chica como yo tiene como objetivo la envidia de las demás. Cada vez que me alejo dos metros de una persona escucho sus susurros, palabras como "su rostro es adorable" o "su cuerpo es asombroso", cosas que me encantan escuchar. Esas palabras me ponen sobre mucha presión, trato de evitar las frituras o los chocolates, también como frutas y verduras la mayoría del tiempo, y si me sale una espinilla el maquillaje es mi mejor amigo.
Llego a mi casillero y mientras lo abro, siento un aroma a vainilla que me hace acelerar el corazón, ese aroma…lo conozco. Es ella. Unos cuatro casilleros al frente se encuentra Rachel, con una enorme sonrisa en sus labios que expresa felicidad. Felicidad que no le dí yo.
-Hey Rachel – grita él con su masculina voz– te he buscado toda la mañana, ¿te gusto mi regalo?.
–Acabo de abrirlo, es hermoso, más que hermoso es perfecto– y su sonrisa se agranda más y más.
–Sabía que era la elección correcta, me alegra que te halla gustado¬–. Él se acerca a ella y le da un dulce pero corto beso…
Mi corazón se rompe…otra vez, al igual que todas las mañanas. Tengo que darme la vuelta, porque no soporto verlos así, se me hace un nudo en la garganta que es imposible evitar y las lágrimas empiezan a caer lentamente. Nadie se da cuenta, así que rápidamente voy hacia el baño.
Cuando entro, veo a mis mejores amigas hablando, entonces inmediatamente corro hacía ellas y las abrazo.
–¿Otra vez Berry y el estúpido de Hudson? – pregunta Santana– Quinn, ya debes parar con esto, te hace mal a ti y sabes que es imposible que ella se fije en ti, es hetero–. Sé que Santana tiene razón y eso me duele más, mis lágrimas empiezan a multiplicarse y mi llanto a tomar fuerzas.
–Ya no llores más Quinn, nosotras estamos aquí– el consuelo de Brittany es más dulce que el de Santana, así que me ayuda un poco.
Las suelto y les cuento todo, me libero de estos sentimientos horribles que me persiguen día a día.
–Debemos ir al ensayo, Mr Shue nos espera – me recuerda Santana. Había olvidado que hoy teníamos ensayo del Glee Club, al cual me uní solo para poder estar más cerca de Rachel. También obligue a Santana y Brittany a que se unieran, aunque no hubo que suplicarles mucho, ya que la idea les encanto desde el principio.
–Recuerda que hoy debemos ir a cenar con Lord Tubbington–
–Nunca me olvidaría Brittany, son mis cenas favoritas–. Y cierran esta conversación sin sentido con un beso. A veces me pregunto que sería de ellas dos antes de que estuvieran juntas pero no encuentro respuestas, son como dos gotas de agua y nunca se separan. Eso es bueno, porque nadie quiere tener dos amigas que se odien o se insulten diariamente, apestaría que eso pasara.
Entramos a la sala del coro y ya llegaron todos, o bueno, casi todos. Puck, Mike y ,el estúpido novio de Rachel, Finn aún no han llegado.
–Finn, Puck y Mike no vendrán hoy, tienen un entrenamiento extra en el equipo– aclara Rachel. Claro, como no darme cuenta de que hoy tuve que evitar a mi "novio" Karofsky, ni a sus amigos.
Al desaparecer Finn, Rachel esta sin nadie a su lado, así que aprovecho la situación y trato de sentarme a su lado.
–Oh, hola Quinn, no te he visto hoy en el descanso– me dice con su hermosa voz.
–Ah pues, estuve en el baño hablando con algunas amigas, quizás esa fue la razón– y largo una estúpida risa, de la cual me arrepiento.
Ella también se rie y me sonríe –Tu cabello esta diferente hoy, ¿te lo has cortado?¬–.
¬¬–No, solo me hice un poco de ondas, ¿te gusta? – le pregunto un poco avergonzada.
–¡Claro! Definitivamente mejor que el anterior–. Creo que me haré este peinado por el resto de mi vida.
Santana me hace señas indicando que todo va perfecto, a veces ella me dice que yo le gusto a Rachel, pero son solo tonterías que dice, al igual que cuando dice que Tina y Mr Shue salen en secreto, yo no lo creo, pero ella al parecer está segura de esto.
–La tarea de esta semana, es un dueto. Haremos una competencia, y la pareja ganadora cantará una canción en las Seccionales– comenta Mr Shue. Generalmente en estas tareas terminan siendo entre Kurt y yo, ya que somos siempre los que se quedan sin compañero. Pero, hoy Finn no está así que…
–Oye Quinn, tu voz es muy linda, no supera a la mía, pero juntas podríamos hacer un buen dueto, ¿te gustaría hacerlo conmigo?. – Oh por díos…Rachel Barbra Berry ¿está pidiéndome hacer un dueto juntas?.
