Disclaimer: Nada de lo que reconozcas es mío. Escrito esto sin ánimo de lucro, sólo por diversión.

Summary: Viñetas independientes sobre la saga Crepúsculo secuela de Retazos de mi vida. Spoliers de Breaking. Todos los rátings, todas las advertencias.

Nota de Autora: Lo que va en negrita es la frase del día nº2.

Simbiosis

Disclaimer: Nada de lo que reconozcas es mío. Escrito esto sin ánimo de lucro, sólo por diversión.

2. Actores pésimos.

El teléfono móvil de Bella vibró con insistencia en la pernera de su pantalón. Mike asintió con rapidez y se levantó, ambos murmurando cosas sin sentido hasta que la campanilla que anunciaba que alguien había entrado en la tienda sonó.

-¡No puedes pedirme eso, Mike! Jessica es mi amiga –exclamó ella, fingiéndose totalmente afectada. Miró al suelo y Mike dio dos pasos frente a ella.

-Por favor, Bella. Sé que no debería pedirte esto, pero eres la única persona en la que confío. Por favor. –le pidió él, atento a la puerta del almacén.

-No, Mike. Tienes que hablar con Jessica ahora mismo, por favor. ¡La quieres, y seguro que ella siente algo por ti aún! No puedo seguir fingiendo que no sé nada. –alegó ella, moviendo la mano con un gesto teatral digno de Edward.

-Sólo sigue ayudándome un par de días más. Seguro que ella no se ha dado cuenta de que soy yo el que le manda las flores. Por favor, Bells.

-Oh, Mike. ¿Cómo voy a seguir adelante? –suspiró ella, dándose por vencida. –Está bien. Te daré dos días más, a Edward tampoco le hace gracia que tenga que ayudarte para que puedas darle celos.

-¿Mike? ¿Bella? –la cabecita rubia de Jessica pareció sorprenderles in fraganti. –Oh. Esto. Yo. –parpadeó, confusa ante lo que acababa de oír. –Eh… Volveré más tarde.

-¡Jess, espera! –exclamó el rubio californiano para luego salir tras la otra chica. –Gracias, Bella.

La morena se puso de puntillas y les vio salir, ella por delante y él siguiéndola a la carrera. Sonrió imperceptiblemente y se giró hacia algo que no se veía entre las sombras.

-No hace falta que lo digas. Soy pésima actuando –comentó, deshaciéndose de su chaleco.

-Has estado bastante exagerada, sí. Ninguno de los dos tendría futuro como actor –opinó Edward, rodeándola con los brazos. -¿Pero sabes qué?

-Hmm… -contestó entre desorientada y mareada. La boca de Edward seguía confundiéndola igual que el primer día. -¿Qué?

-Me gustas más cuando te enfadas de verdad -y luego, simplemente la besó.

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Ando hiperactiva perdida. Siento espamearos las alerts y tal. 3333