Disclaimer: Shugo chara no es mío la historia sí.

Bien un nuevo capítulo, en este se observa a mi parecer mucho OCC pero es algo inevitable. Todo lo que está aquí escrito paso de verdad y voy escribiendo acordándome de todo —cosa que se me hace divertida— bueno adelante con el fic.


Observé a Saaya —quien se veía en un estado de desesperación indescriptible— se había vestido realmente bien, sin duda alguna se veía genial. Dirigí mi atención al juego de Básquet, estúpido Takayuki, se suponía que cuando fuera la hora de la fiesta él y sus sucios amigos se ducharían y se vestirían con ropa "decente", en lugar de estar como idiotas atrás de una pelota vestido con shorts y camisetas sudadas.

Noté como Saaya se levantaba dispuesta a ir a su casa —o a su cuarto a llorar— miré a Utau, ambas asentimos, y fuimos tras ella.

—Vamos Saaya no te deprimas —trató de animarla Utau.

—Cómo quieres que no me deprima si a esta fiesta no vino nadie —gritó poco más que histérica.

En ese instante un taxi se estaciono frente al parque y de él bajaron nada más y nada menos que Syaoran y Tadase.

Ambos estaban vestidos muy similares, pantalón negro y camisa blanca, no obstante, se veían más que apuestos.

Caminaron hacia nosotras, en esos milisegundos el rostro de Saaya cambió a uno de desesperación por una radiante sonrisa.

Ambos la abrazaron y le desearon feliz cumpleaños, Syaoran nos saludo a Utau y a mí con un típico beso en la mejilla.

Tadase tan solo estaba parado enfrente de nosotras observándonos con detenimiento.

—Ah es cierto ustedes no se conocer —exclamó Syaoran refiriéndose a Tadase, Utau y a mí.

Todos negamos con la cabeza.

—Pues bien, Tadase, ellas son Amu y Utau —nos presentó— señoritas este es mi mejor amigo Tadase —él se acerco y nos beso en la mejilla a las dos.

Luego de eso no pasó mucho mas, llegaron unas cuantas personas pero no demasiadas. En fin la fiesta nunca vivió, aun así Utau, Tadase, Syaoran y yo lo pasamos de lo mejor, comimos, hablamos, reímos, así que se puede decir que nosotros cuatro si disfrutamos la fiesta.

Ya era tarde y Utau y yo debíamos irnos, nos despedimos de los chicos a quienes decidimos llamar en secreto muñequitos de torta, para luego irnos cada una a su casa.

Durante el transcurso de la semana siguiente conseguimos los correos electrónicos de Tadase y Syaoran, sus facebook y hasta sus números de teléfono. Eran chicos geniales sin duda alguna, y Utau y yo estábamos dispuestas a compartirlos entre nosotras.

Yo me llevaba mejor con Tadase, y Utau con Syaoran, no obstante, a ambas nos gustaban ambos. Durante esa semana los conocimos más. Yo por mi parte descubrí que Tadase y yo teníamos realmente mucho en común, y eso me agradaba, me agradaba bastante.

Ya era jueves —penúltimo día de clases— mis amigas y yo habíamos decidido ir al instituto solo por ir, puesto que ya en esas fechas no entrabamos a clases, Rima, a quien se la da realmente bien la cocina, nos dijo que llevaría un pie de limón para compartirlo.

Nagihiko y Kairi no fueron ese día, puesto que decían que preferían estar en su cama durmiendo que en el instituto comiendo pie.

Utau, rima, —por desgracia— Saaya y yo estábamos sentadas en recepción —lugar que servía de entrada y salida al instituto— habíamos comido ya algo de pie, estaba realmente delicioso, y en ese instante nos hallábamos esperando la llegada de alguno de nuestros "muñequitos de torta".

—Amu ¿por qué no le envías un mensaje a Tadase a ver a qué hora llega? —me dijo Saaya.

—Es verdad Amu envíale un mensaje —me animo Utau.

Suspire, saque mi celular le envié un mensaje preguntándole a qué hora vendría al instituto y que le esperaba un pie.

Lo envié y esperamos la respuesta. Cuando el celular sonó el revuelo que se armo entre nosotras fue épico.

Hola, llegare a eso de las 8:30

Sonreí al leer el mensaje.

—chicas, son las ocho con quince —grito Saaya.

Todas comenzamos a arreglarnos entre nosotras esperando la llegada de Tadase. Y Utau hablo:

—Chicas tengo sed, ese pie estaba muy dulce —Rima la golpeo— tranquila estaba delicioso, pero lo dulce me da sed.

—Te acompaño —le dijo Rima en un suspiro.

Y así ambas se fueron rumbo a la cafetería.

En el momento en que ellas desaparecieron de nuestra vista se diviso por la calle a Tadase.

Tuve que hacerles muchas señales a Saaya para que lo viera.

Él entro al instituto y nos observó antes de agacharse para darnos un beso en la mejilla a cada una.

—¿Quieres pie? —le pregunté señalando el pie de limón.

El se comenzó a reír a carcajadas.

—Con que era "ese" tipo de pie —sonrió de oreja a oreja— yo pensaba que me esperaba un "pie" —En ese instante no pude evitar reír yo también— lo siento chicas pero no me apetece.

—Bueno pero por lo menos acompáñanos un rato —le pidió Saaya.

—De acuerdo —aceptó él.

Charlamos un rato con él, y en ese momento vino Takayuki a recoger a Saaya —ambos vivían en la misma residencia y los padres de Saaya le habían pedido que la fuera a buscar, ella se fue con él, dejándome sola con Tadase, él se tuvo que ir a clases y apenas él se fue volvieron Utau y Rima. Al cabo de unos minutos vino Syaoran y él también rechazó el pie.

El resto del día pasó aburrido, Utau se fue, rima y yo fuimos un rato a casa de Saaya, para luego finalmente montarnos en el autobús que nos servía de transporte escolar.

Rima tenía una gran amistad con un chico de primero de preparatoria. El chico era su vecino y ella siempre lo ayudaba con sus desgracias amorosas. El chico se llamaba Toji, a mi me caía muy bien, claro que no me esperaba que durante el transcurso de la tarde me enviara mensajes de texto, muy comprometedores, el chico me dijo que yo le gustaba y que si nos podíamos besar al día siguiente, yo como me sentía realmente solterona… acepte.

Y así llego el viernes —ultimo día de clases— me desperté temerosa, me arreglé, tome el bus —en el viajábamos Rima, Toji y yo— la traidora de Rima se sentó apartada dejándome sola con Toji, y lo inevitable paso. El chico sin previo aviso poso sus labios sobre los míos, yo por vergüenza de quedar mal le correspondí, aun así era una experiencia desagradable besarlo, no me gustaba para nada y aun menos cuando metió su húmeda lengua en mi boca.

En esa tortura pase mi viaje al instituto, llegamos notando que no había casi nadie en el lugar. Nos sentamos en unos bancos que se ubican entre dos edificios y nuevamente Rima me dejo a solas con él.

Me beso de nuevo, y esta vez lo hizo con más confianza, intente empujarlo pero él me abrazaba mas contra él, eran besos fogosos y sosos, eran horribles, no podía respirar me sentía morir.

Y entonces llego mi salvación.

—Jovencitos espero mas nunca verlos en esta situación inadecuada en el instituto —ambos asentimos apenados y yo aproveché para ir a saludar a Utau —a quien entre besos logre divisar en un banco lejano—.

Casi corrí junto a ella, estaba sentada junto a dos chicos de preparatoria.

—Amu, ese chico te estaba comiendo —me dijo con expresión de asco mientras los dos chicos se reían.

—Lo sé por favor, Utau, sálvame de él —le roge.

En ese instante llego rima.

—Traidora —le espete.

—Amu colmate —me pidió Utau— Rima vayamos a la cafetería.

—Yo voy con ustedes —y así lo hicimos, me fui con ellas a la cafetería a comer algo y luego nos fuimos a recepción a huir de Toji, al cabo de unos minutos divise a Syaoran venir por la calle.

Los saludamos con un beso y un abrazo, y le contamos lo de Toji —omitiendo detalles tales como que fui yo con la quien se besó— pasamos como media hora junto a él y un chico de su clase llamado Takumi. Syaoran se tuvo que ir a buscar a unos amigos. Nosotras nos quedamos con Takumi —quien solo se burlaba de mí por culpa de Toji— hasta que llego Tadase…


Si lo se dirán ¿Dónde demonios esta Ikuto?, y yo les diré calma.

La cosa es que me baso en lo que paso, Yo escribo desde el punto de vista de Amu porque es el mío en sí, y pues lo que es Ikuto en ese entonces aun no llegaba a mi vida pero aguarden n.n que ya en el siguiente capítulo hay una sorpresita n.n