Desde ese encuentro cercano con vampiros cerca de la reserva, las cosas cambiaron. Yo presentía que esto era el principio del fin.
Cuando Bella regreso de la casa de los vampiros y después de un buen regaño de mi parte partimos a la reserva, ella explico ahí que no había hablado con ellos pero por lo que vio en aquella casa ellos no eran un aquelarre, eran una familia y no nos atacarían.
Dejo muy claro que nadie debía cruzar el límite entre las dos especies y que el respeto entre ambas era esencial para la paz. Cuando termino de decir esto fuimos directo a nuestra casa y me conto lo que vivió ahí. No sin antes dejarme atónito por cómo empezó la conversación.
- Bella: Jacob tú sabes que hay unos años y recuerdos específicos o momentos específicos que por alguna razón no recuerdo y sé que tú sabes todo.
- Jacob: Yooo….
La verdad era que sí, yo recordaba todo con lujo de detalle pero le había prometido a mi propia hija que ella no se enteraría de nada por mí. Tendría que ser por ella misma por su propio bien.
- Bella: Sé que no me lo dirás, sé que no me lo contaras. Pero contéstame algo… por que llegaste a la conclusión de que no es bueno para mí que me recuerdes todo eso…
Pasaron varios minutos en que me quede atontado y tratando de controlar mi transformación, sentía miedo a su reacción e instintivamente mi cuerpo intentaba protegerse. Cuando por fin me calme, ella se sentó en la gran cama en nuestra habitación y me hizo un gesto para que me sentara a su lado. Lo hice.
- Bella: Por favor, contéstame. Digas lo que digas no lo tomare a mal y tienes mi palabra que mucho menos te atacare o me iré.
- Jacob: Yooo,,, bueno veras Bella, yo,,, cuando,,,
- Bella: Tranquilo, recuerda que te quiero y no hare nada malo contra ti, jamás lo haría. Además no sé por qué pero estoy seguro que ha sido por mi bien.
- Jacob: Bella,,, no fui yo, fue… Maa… Marie…
- Bella: Marie que,,, lobito.
No sé, si porque me dijo lobito me tranquilizo y me dio valor pero por fin con mucho esfuerzo le conté.
- Jacob: Marie fue la que llego a la conclusión de que era lo mejor para ti.
- Bella: Porque, como fue que llego a eso. Amor.
- Jacob: Bella, logras aun recordar como hace muchos años cuando sucedió el incidente del aquelarre en México cuando regresaste como estuviste muy mal durante 3 días y perdiste el conocimiento.
- Bella: Si, si lo recuerdo. Estuve como ida y cuando desperté no controlaba mis sentidos. Si lo recuerdo bien pero que tiene eso que ver con lo que estoy preguntándote.
- Jacob: Pues no sé si es bueno que yo te lo diga, Marie me convenció que era por tu bien que no debía decirte y yo confió en mi hija. Fue la gran mujer que fue, gracias a ti. Así que solo diré lo que creo no te afectaría de acuerdo.
- Bella: Esta bien, yo confió en mi hija también, si llego a esa conclusión, estoy de acuerdo.
- Jacob: Bella, tu tuviste un episodio de pérdida del sentido hace unos años atrás cuando ella tenía 18 años. Todo empezó por una pelea tonta entre tú y yo, eso nos llevó a sacar a colación un conflicto entre tú, yo y… bueno otra persona.
- Bella: Si te oigo, no me digas su nombre. Si ella pidió que no lo hicieras lobito, yo lo entiendo o bueno creo que lo entiendo, después te explicare el por qué, continua.
- Jacob: Nos enojamos, tú te fuiste y días después regresaste diciendo que te ibas y que me dejabas…
- Bella: Eso si no puede ser…
- Jacob: Así fue, hablaste primero con ella cuando regresaste, yo intuí que habías regresado y te busque para hablar, fue cuando me dijiste que te ibas de mi lado. Empezamos a pelear y dijimos cosas hirientes, te dije cosas que te lastimaron y…
- Bella: Continua por favor…
- Jacob: El punto es que la pelea no la acabamos. Tú te desplomaste al suelo sin sentido, yo pensé que ibas a estar así 3 días como la vez pasada que te enfermaste así,,, Marie y yo estábamos muy preocupados por ti, ella hizo una especie de cama cerca de la fogata de la cabaña y ahí nos acostamos los 3, tú en medio de los dos… nos quedamos dormidos entre sollozos ella y yo.
- Bella: Supongo que me alimentaste y todo lo demás que hiciste la vez pasada que me,,, perdí así, no lobito.
- Jacob: No Bella, en realidad no. La siguiente mañana ella estornudo o titiriteo de frio por tu contacto y tú nos dijiste que volviéramos a dormir, cosa tonta dijiste que si nos enfermábamos era nuestra culpa por ponerte en el centro.
- Bella: Que, yo dije eso. Que no estaba enojada contigo…
- Jacob: No Bella, no entendiste. A la mañana siguiente tú despertaste como si nada, despertaste o reaccionaste como si no hubiese habido pelea y no recordabas nada acerca de edw… bueno acerca de la pelea.
- Bella: No recordaba la pelea.
- Jacob: Marie y yo nos dimos cuenta que no solo no recordabas la pelea, no recordaste lo que vivimos en Chicago, no recordabas nuestra boda, no recordabas tú tiempo de institutriz, ni siquiera recordabas siquiera cuando curaste a Marie y a mí del ataque que hubo de vampiros aquí en la aldea.
- Bella: No recuerdo todo eso,,, recuerdo que Marie me conto lo de nuestra boda y tú mismo me relataste otra parte pero entonces no recuerdo cosas específicas,,,
- Jacob: Otra vez no, Bella. Tú no recuerdas casi 5 años específicos y esa pelea.
Nos quedamos callados durante un buen rato, ella pensando en lo que dije y yo pensando en si no dije de más. Empezaba a sentir mi corazón calmarse cuando ella volvió a hablar.
- Bella: Sabes Jacob, creo que Marie tenía razón en que no debes decirme esto. Pero debes saber que cuando fui a casa de esos vampiros. Recordé algunas cosas.
- Jacob: Quee-
- Bella: Pero si es algo que nos lastima a los dos, creo que no debo decir nada…
No sabía que decir antes sus palabras pero como anteriormente había descubierto, yo no viviría tranquilo si no me lo decía… la incite a hablar abrazándola y diciéndole que se sintiera en confianza de contármelo.
- Bella: Específicamente recuerdo una vivencia y solo partes de ella, no todo.
- Jacob: Cuéntame, tal vez yo sepa de ello.
- Bella: En un prado cercano a la ciudad del Chicago yo me hice una promesa a mí misma y fue por eso que me lastime el dedo, en donde tengo la herida que cubre mi anillo de casada.
- Jacob: Si Bella así fue y tú no estabas sola cuando pasó eso. Sabes eso sucedió el mero día que yo llegue a Chicago de la reserva con Marie muy mal herida.
- Bella: Si recordé muchas cosas en las que Marie estuvo presente, recuerdo como la cure y como te… bueno como te cure a ti también. Recuerdo todo hasta que íbamos caminando en el bosque rumbo a la reserva, de ahí solo recuerdo que tú estabas muy enojado conmigo y me dejaste sola en la cabaña. De ahí recuerdo todo.
- Jacob: Bella, Marie y yo llegamos al acuerdo de no recordarte nada porque ponías muy mal y no queríamos lastimarte, luego de la nada olvidaste todo y creímos que era lo mejor.
- Bella: Si lo sé y lo más raro es que algo me dice en mi interior que no debo preguntarte y que tarde temprano recordare esa promesa que hice pero no será en este momento. No es el tiempo.
- Jacob: Ahí esta otra cosa que dijo Marie, que tú misma le dijiste. No es el tiempo, lo que sea que tengas que hacer o la promesa que tengas que cumplir, tu misma sabrías o descubrirías que es y cuando lo harías. Tú y solo tu lobita, nosotros no debíamos intervenir.
- Bella: Bueno entonces asíserá y ahora más que nunca estoy segura en pedirte esto.
- Jacob: Que lobita, que me quieres pedir. Tu solo dime amor…
- Bella: Vámonos de aquí, me carcome la tentación por ir otra vez a esa casa y no es bueno, sé que no es bueno y no es tiempo, lobito. Vámonos y sigamos explorando por el mundo juntos. Que te parece.
No sé si ella había recordado que cuando partimos de Chicago me dijo que se quería ir porque cada díahuía a ese prado por no ir a ver a Edward, me estaba pidiendo lo mismo. Irnos por no caer en la tentación de ir a donde no tenía que ir.
No me iba a torturar con lo que recordó o no, no iba a dejar que los celos nacieran tontamente de nuevo en mí pues él estaba muerto y sobre todo, le cumpliría su petición. No le conteste, solo la abrace y le hice el amor toda la noche hasta caer rendido, antes de dormirme solo dije.
- Jacob: Te amo lobita y contigo me voy al fin del mundo…
Me quede profundamente dormido. A la mañana siguiente y durante los dos días consecutivos ayudamos en la aldea, reunimos varias veces el consejo para resolver algunos asuntos pendientes y cosas del tratado. De ahí partimos sin rumbo fijo.
Nuestras vidas recuperaron la alegría, el amor y el deseo que nos había unido tanto desde que nos conocimos hasta que yo engañe a Bella. Fuimos por todo lados a lo largo y ancho de todo el globo terráqueo, descubrimos nuestro amor por las islas grandes como Australia, el gusto por los lugares fríos aun a pesar de estar al sur como la hermosa Argentina, Bella caso leones en África asegurándome que era lo más cercano al placer de comer no concedido de la sangre humana y era tan desierto de humanos que pasamos ahí varios años. Incluso nos atrevimos a regresar a Europa, yo la espere en un mini bosque escoces mientras ella recorrió gran parte de Europa, se encontró otros vampiros y por lo que me conto conoció a otros vampiros errantes que por su edad y vivencias le mostraban respeto y admiración. Nos volvimos a encontrar y nos dirigimos hacia Rusia, ahí nos encontramos con los tigres, Bella se alimentó de uno y decía que sabía igual o muy parecido que el león pero jamás mato otro, decía que desde ese momento ese era su animal favorito, después del lobo claro y que jamásvolvería a matar uno, que si pudiera se llevaría uno con ella para tenerlo de mascota ya que le encantaban. Para mí no eran más que gatos grandotes con la misma pijama que las cebras, pero en fin, ese gatote era su animal favorito.
Seguimos después de que ellasaciara de su curiosidad por los benditos tigres de bengala, ella descubrió que odiaba las selvas aun cuando amara los bosques, los malditos insectos eran mi coco en ellas, esos animalejos me llevaban al punto de locura cuando me encontraba transformado en lobo. Ella vio en una selva cerca de Brasil que había vampiros ahí que se vestían con pieles de animales eran muy salvajes aun cuando eran educados y amables.
Como estas vampiras me vieron ella me presento ante ellas como su mascota, esto en lugar de enojarme me dio risa pues me trataban como un noble animal al ser ella mi dueña.
Me sorprendió el trato de respeto y la actitud sorprendida de ellas hacia Bella por su antigüedad, si supieran que su mascota ha estado con ella más de 400 años me tratarían igual. No estuvimos con ellas más de dos meses porque yo ya estaba harto de no poder intimar con mi esposa y de no poder transformarme en humano.
Llegamos hasta centro América cuidándonos del exceso de sol y la posible exposición de Bella debido a esto, decidimos entonces volver a bajar hasta Brasil y tomar ahí un barco para regresar a África y de nuevo recorrer esos 3 continentes juntos.
Pasaron más años todavía, hubo varios descubrimientos que nos asombraron primero el radio que ya tenía muchísimos años pero cuando llego la televisión fue algo que cambio mucho las cosas, los teléfonos revolucionaron al mundo para comunicarse pero el internet era aúnmás impresionante. A Bella le encantaban los autos pero para mí lo máximo eran las motos.
Todo iba cambiando y yo extrañaba mucho la tribu, la reserva. Nunca perdimos contacto con ellos ya fuera por cartas o después por teléfono jamás nos separamos del todo pero mi tierra me llamaba.
- Jacob: Bella, porque no regresamos a la reserva, hemos andado de allá para acá sin rumbo o hogar fijo, ya me canse de eso. Quiero volver a nuestro hogar, lobita. Tú que piensa de eso.
- Bella: Mmm
- Jacob: Mmm, esa es tu respuesta. Eso que significa en español Bella. Si quieres o no.
- Bella: Yo no quiero si es lo que quieres saber, no quiero regresar y aproximarme a mis fantasmas.
- Jacob: Por qué dices eso, Bella. En esa misma zona esta nuestra cabaña, hemos pasado años y años sin acercarnos a nuestro verdadero hogar. Lobita ahí platicamos por primera vez lo recuerdas, fue el lugar donde nos hicimos el amor por primera vez. Ahí en el fondo del lago están nuestras iniciales porque esos recuerdos tan hermosos entre nosotros, ahora son malos para ti.
- Bella: Jacob, sabes a lo que me refiero. Yo no quie…
No me quede a escuchar estupideces o excusas, la verdad era que era imposible que esos vampiros siguieran ahí y el mismo Eprhaim nos lo confirmo poco después de que nos fuimos y antes de morir. Su propio hijo nos lo confirmo a nosotros, que era el mismo con quien hablábamos y nos comunicábamos cada semana.
Llevaban años sin estar ahí y no se suponía ninguna razón de que regresaran pues ellos mismos en el tratado avisaron que en caso de hacerlo avisarían de alguna manera para que no se tomara a mal. Billy Black estaba más que seguro que no regresarían en las inmediaciones y no había habido vampiros en las cercanías por años, no había signos de muertes inexplicables ni nada de eso,,, a que malditos fantasmas se refería ella.
Ya estaba harto de andar sin hogar, de ser presentado como mascota, de soportar los malditos viajes en barco que tan mal me ponían, odiaba tener que volver a regresar a una selva con sus malditos insectos y sobre todo, ya no quería andar cargando mi casa, mis cosas, mi vida al lomo.
Iba corriendo pensando en todo esto en las orillas de Afganistan cerca de las grandes montañas, me detuve en seco al ver un campamento de alpinistas, me hizo darme cuenta que yo no era el único que cargaba con sus pertenencias a cuestas. Cambie el rumbo, aun cuando tuviera que llegar corriendo al primer barco que me llevara a América eso haría.
No supe como pero vendiendo las cosas que traía encima y utilizando dinero que tenía guardado en el banco, compre un boleto de avión. Algo que agradecí a todos los santos pues un mes en barco era lo último que quería.
Llegue a Nueva York un montón de horas después muy cansado de estar siempre sentado y comiendo insípida comida. Lo primero que hice al toca tierra fue hablar con Billy Black por teléfono le avise que iba para allá y que por favor mandara a limpiar mi casa.
Días después de eso llegue por fin a la reserva, no sin antes verificar que como Billy nos había dicho no había ningún indicio de vampiros cerca desde hace ya tiempo, la casa que habían habitado durante el tiempo que se hizo el tratado ahora estaba abandonada, llena de plantas y polvo.
Pase por nuestra cabaña, nuestro hogar. Estaba peor que la casa de los vampiros, tenía grandes hoyos por todo el techo, maderos faltantes por todo el. Tenía varias paredes que por lo que logre ver estaban a punto de caerse, los muebles estaban inservibles y se notaban enmohecidos, técnicamente expuestos a la intemperie a causa del mal estado del techo.
Por un momento me dio gusto recordar que las cosas de Bella y mías las habíamos pasado a la nuestra casa en la reserva por lo tanto estaban bien y protegidas.
Meses vinieron y se fueron, yo permanecí en la reserva me había hecho gran amigo de Billy Black y para los amigos de él que venia del exterior de la reserva y algunos aldeanos de la propia reserva que no sabían del todo de la capacidad de algunos de convertirse en lobo y esto se debía principalmente a que como hacía años de la muerte de Eprhaim que murió joven y él era el último en transformarse en lobo como yo pero tuvo igual varias hermanas que se habían casado con otras familias de aquí mismo de la reserva.
Por el bien de la reserva en el último consejo en el tiempo de la juventud de Eprhaim se dijo que la tribu sabría de las leyendas de lo Queliutes pero no lo experimentarían a ciencia cierta, es decir, no lo verían. Ni yo me transforma en presencia de los aldeanos y me conocían como su hijo que se fue a estudiar al extranjero y regresaba.
Incluso su mejor amigo que vivía en el pueblo cercano llamado Forks no sabía de mí pero la historia se la creyó. El tenía una pequeña hija de apenas unos meses pero la madre de la niña se la llevo del pueblo y se fue a vivir a otro estado. Fueron tiempo difíciles, su mejor amigo pierde a su familia y meses después mi propio tataranieto perdió a su esposa embarazada en un accidente automovilístico quedando el mismo paralitico.
Yo mismo me encontraba muy dolido, abandone a mi esposa en algún lugar de Asia y tenía casi un año que no la veía, varias veces estuve a punto de salir a buscarla pero mi propia inteligencia me detenía. Podía estar en cualquier parte del mundo, por donde buscarla, en donde empezar.
Me dedique a despejar mi mente, ayudando a Billy con su situación. Arregle nuestra cabaña, la amplié y le puse ventanas por toda la casa, pues ya parecía más una casa que una cabaña. Era 31 de diciembre de 1988 estaba a punto de volverme loco por que no quería pasar otro aniversario sin ella, sabía que estar solo era porque era mi culpa yo la había dejado por ahí en algún lado pero estaba arrepentido, me arrepentí menos de 1 semana después de llegar aquí.
Era cierto era que no sabía que más hacer, adoraba mi tierra, mis raíces, mi familia… pero ella, me faltaba ella.
Estábamos reunidos en mi casa los tres hombres, el viudo, el abandonado y el… bueno yo. Acabábamos de terminar de cenar, Charlie Swan el abandonado ni idea tenia de lo que era la cocinar pero Billy, Billy Black aun con esa silla que lo cargaría el resto de su vida era un excelente cocinero y para nuestra buena suerte yo un excelente cazador.
Terminamos de cenar entre pláticas que no recordaran a las mujeres de nuestras vidas por que los 3 nos derrumbaríamos. Gracias a Dios la situación para uno de los tres cambio.
En la tele lográbamos escuchar la cuenta regresiva que daba final al año. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1.
- Billy: Felicidades hijo, compadre. Feliz año nuevo, espero que este año sea mejor que el anterior.
- Charlie: Feliz año nuevo muchacho, Billy. Felicidades a ambos, que este año traiga bendiciones a sus vidas.
- Jacob: Felicidades a ambos, buen año.
Los tres nos abrazábamos y entre unas pocas lagrimas que los 3 hombres de esa casa trataban de ocultar, nos encontró.
- Bella: Feliz Año Caballeros… Feliz Aniversario Jacob.
Los tres volteamos a ver a la dama que entraba con los cabellos blancos por la nieve y la ropa totalmente húmeda.
- Bella: Yo sé que no me enfermo pero podrían por lo menos ayudarme con el abrigo, después de todo soy una vampiro pero también una dama.
Me quede helado, Billy conocía de ella aun cuando nunca la hubiera visto pero Charly no tenía ni idea de la situación. Me puse pálido y Billy igual pero Charlie fue el que reacciono, ayudo a la hermosa mujer a quitarse el abrigo, darle la bienvenida y propinarle un abrazo grande.
- Charlie: Niña estas helada, pasa, pasa. Tú debes ser la esposa de Jacob, me alegro mucho que decidieras regresar. Pasa hija, acércate al fuego estas muy fría.
Estaba atónito y aterrorizado, feliz de la vida por verla y a la vez sentía horror por todo mi ser, ella acaba de delatarse ante un humano y ni en cuenta.
- Charlie: Por todos los santos ustedes dos, reaccionen. Jacob tiene más de un año que no vez a tu esposa y te quedas ahí pasmado… Billy tu nuera está aquí y te quedas paralizado.
Creo que en ese momento tanto Bella como mi padre reaccionaron. Ella dándose cuenta del humano común que se encontraba ahí y mi padre en que no había hecho nada por hacer notar las diferencias. Bella se acercó a mí con una mirada de duda y fue Billy el que hablo.
- Billy: Perdón, solo me sorprendió verte niña. Feliz Año Nuevo. Charlie, creo que los planes han cambiado y los Black querrán hablar, vámonos a tu casa ahí podremos tu y yo seguir la fiesta.
Ambos salieron de la casa en la patrulla que Charlie manejaba y se perdieron en el horizonte segundos después de despedirse. Hasta entonces yo me moví.
Corrí hacia ella y la abrace con todas mis fuerzas, una humana cualquiera con ese abrazo hubiera terminado con varios huesos rotos ella no, no ella.
- Jacob: Bella, yoo.. Bella perdón, yoo.. yo no debí irme. en cuanto llegue aquí, quise regresar a buscarte pero no sabía dónde buscarte, no sabía qué hacer, te envié cartas a todos lados, no sabía dónde estabas y pensé que vendrías acá, y yo…
Aun la tenía entre mis brazos pero ella no hablaba ni decía nada, yo hablaba como desesperado. Me disculpe, explique, excuse y divague en todo aquello que podía decir y hasta lo que ni al caso iba. No sabíacuál iba a ser su reacción, había estado muy callada en todo este tiempo en que yo hablaba y no sabía si seguir o no, me quede callado en algún momento sin saber que más decir e indeciso si realmente me estaba haciendo caso o no.
- Bella: Jacob primero que nada, feliz año nuevo en realidad aunque ni yo misma lo crea me alegra verte y ver que estas bien. Segundo, no te disculpo y debo decirte que me siento la mujer más decepcionada de su pareja que alguna vez pueda existir pues nos prometimos o más bien, me hiciste prometer que no nos abandonaríamos jamás de la manera en la que tú lo hiciste,,, tu hiciste exactamente lo que me hiciste prometerte jamás hacer, abandonarte a la mitad de la nada. Y tercero y no menos importante, debo decirte que regrese porque te extraño y aunque ya no seamos pareja no dejas de ser mi amigo. Si es que todavía me consideras tu amiga, de perdida…
Sus palabras calaron en mi alma, tenía toda la razón, no había ni una sola palabra de todo lo que acaba decir que no fuera cierto y yo era un verdadero idiota.
- Jacob: Lo se Bella, sé que te deje sola en algún lugar y te juro que en cuanto entre en razón quize regresar pero no sabía si seguirías ahí, la verdad mi estúpido enojo no me hizo pensar con claridad hasta que no estuve aquí en la reserva y no estaba seguro si aún estarías en el mismo lugar, estúpidamente al estar siempre junto a ti jamás me aprendí tu número de celular y no supe que hacer, me quede aquí en la reserva esperando que vinieras o más bien esperando que llamaras y jamás lo hiciste, yo pensaba en el momento que tu llamaras preguntarte donde estabas e irme contigo pero ahora que estas aquí podemos arreglar las cosas.
- Bella: Me resulta increíble que en primer lugar me dejaras, si no me hubieras dejado así sin siquiera poder hablarte no tendrías por qué haber hecho todo lo demás que según tu hiciste por mí.
- Jacob: Bella, sé que la culpa es mía. Yo debí decirte desde 3 años antes que yo extrañaba mucho la reserva que quería volver, no te decía nada porquesabía que me dirías que no. Maldita sea, ese día me di valor para hablarlo contigo y en cuanto dijiste que no aun sin siquiera pensarlo me enoje demasiado y no quería escucharte, Salí corriendo de ahí, no pensé las cosas. Lo siento Bella, debí ser honesto contigo y decirte como me sentía.
- Bella: Jacob yo también lo había pensado y era cierto, no quería regresar por que no quiera encontrarme a los vampiros de acá pero tú no me dejaste ni siquiera decirte nada, no me dejaste explicarte mis razones sencillamente te largaste corriendo.
- Jacob: Mi amor en serio lo siento, perdóname. Sé que soy un estúpido no debíactuarasí, yo….
- Bella: Te espere durante 6 meses en la maldita ciudad más soleada del mundo sin ningún bosque alrededor,,, te espere 6 meses y nunca volviste por mi… maldición si no estuviera yo aquí, tu jamás hubieras ido por mi…
Torpemente en un momento auto flagelador mire sus ojos, sé que no podía llorar pero sus ojos estaban rojos como si estuviera a punto de hacerlo… no tenía coraje, enojo o rencor en sus ojos, en su mirada aprecie algo peor, decepción, decepción cargada de tristeza, desilusión y… no se mas había en su mirada pero no quize seguir mirándola, simplemente me partía más el corazón y ella tenía toda la razón.
- Jacob: Perdóname Bella en verdad lo siento. Lamento mucho lo que hice… yo…
Me arrodille ante ella, mientras me seguía disculpando… lo que me dijo fue como si un rayo cayera en ese momento sobre mi partiéndome en dos.
- Bella: No, no Jacob. Me has lastimado mucho, me heriste muy profundamente y ya no confió en tu palabra.
- Jacob: Pero Bella, yo lo…
Se me fue la voz, se fue la fuerza, se me escapo el alma y ella siguió hablando.
- Bella: Lo siento Jacob pero no, de hecho solo vine porque en realidad te extrañaba y deseaba verte, saber que estas bien, que por lo que vi y escuche eres feliz aquí.
- Jacob: Bella, por favor. Solo les deseaba buen año al que por ahora en fachada es mi padre y su mejor amigo. No les podía decir que extraño a mi vampira… las cosas han cambiado, ya no saben de ti. Solo conocen sobre que existen "los fríos" y ya…
- Bella: Bueno más a mi favor, si no existo lo mejor es que no esté por aquí cerca…
- Jacob: Bella, por Dios no digas eso. Tu sabes las situaciones de nuestras condiciones… además yo me puedo ir contigo, no necesitamos estar aquí…
Mis palabra salían forzadas por que el llanto ya varios minutos atrás me había ganado… nos quedamos en silencio durante un minuto hasta que ella de nuevo hablo…
- Bella: Así como sabes, que no vine para quedarme, sabes muy bien que tampoco vine a llevarte conmigo. Solo quería verte, decirte,,, por si te importa… que estoy bien y que estoy dando clases en Canadá, por lo demás todo seguirá igual, tu aquí y yo allá.
- Jacob: Nooo…
Fue lo único que pude decir, me lance a sus brazos y la agarre con todas mis fuerzas, ella no me abrazaba pero yo si a ella. Trate de besarla y me rechazo sin ningún reparo…
- Jacob: Bella, por favor. Te suplico no me dejes aquí, fue solo un error no quiero terminar lo nuestro por un error.
- Bella: No te estoy dejando como tú lo hiciste conmigo, después de todo fui yo la que vine a buscarte, pero estas equivocando mis razones…
- Jacob: Amor, lobita, yo te amo con todo mi alma y con todo mi corazón,,, por favor no hagas esto…
Yo no la soltaría jamás, estaba arrodillado a sus pies y no dejaría que se fuera aunque tuviera que ocupar toda mi fuerza. Como pude sin soltarla me pare y ahora la abrazaba de cintura…
- Bella: No haría más de lo que tú me hiciste a mí, Jacob Black…
Sus palabras penetraron duro en mi corazón, ella tenía razón… no tenía forma de debatirle eso ella no solo estaba en toda la razón, tenía derecho a botarme cual perro…
- Jacob: Bella, sé que te lastime pero… acaso tú ya no sientes nada por mi… Bella, me amas…
En el segundo que formule esa frase, sabía que su respuesta era todo o nada… si me decía que no, yo mismo ya no insistiría en nada. Pero en sus ojos vi duda, duda… eso era exactamente lo que necesitaba… y sus palabras me lo confirmaron.
- Bella: Jake, yoo…
Era mi oportunidad, se quedó paralizada pensando que contestarme, no sabía que decir y yo aproveche esto al máximo. Lo que haría sería mi sentencia de muerte si se defendía o mi gloria si lopermitía…
En el segundo que dudo, solté mis brazos de su cintura y la atraje a mí, pegándola completamente. La bese, la bese con todo el amor y el arrepentimiento que pudiera haber existido y por existir. Ella levanto un brazo tratando de zafarse de mí, yo la abrazaba ahora a la altura de sus brazos manteniéndola en el aire con su cara a la altura de la mía. Note que ella trato de alejarse de mí, la primera vez puse todo mi fuerza para evitar que me apartara, la segunda vez que lo intento me di cuenta que no puso toda su fuerza…
En ese instante mecaí en cuenta, ella era mucho más fuerte que yo… ella es muchísimo más fuerte que yo, de querer, me hubiera aventado al otro lado del salón sin el másmínimo esfuerzo y no lo hizo, ella estaba teniendo un combate interno entre aceptarme o no, de nuevo… yo sin dudar aproveche esto.
En el segundo siguiente, la puse sobre el suelo sin dejar de besarla. Ella hasta el momento no me respondía el beso y no me daba mucho acceso a su boca pero tampoco me quitaba del todo. Era todo o nada.
En un rápido movimiento con una mano arranque toda su ropa, le rompí hasta los zapatos. Ella estaba estática y con cara de sorpresa. La empecé a besar tiernamente mientras la acariciaba por todo el cuerpo aunque la tenía desnuda frente a mí, no me atrevería a tocarle un pecho o su entrepierna hasta no ver el másmínimo gesto de aceptación.
- Jacob: Aunque ya no me ames Bella, déjame amarte yo a ti…
- Bella: Lobito, me lastimaste, yo no voy a regre….
Eso necesitaba yo, ella me llamo lobito. Interrumpí lo que seguro era una frase para negarme su presencia, no la deje terminar tal blasfemia.
En ese momento, la empecé a besar con más pasión e intensidad, constantemente con mi lengua pedía respuesta de la suya. Pasaron varios minutos de besos y caricias discretas pero sensuales de mi parte para que ellapor fin me mostrara un pequeño atisbo de respuesta, ella abrió su boca un poco más para mí, sin mover su lengua perodejándome entrar más a mí. Esa era mi confirmación, ella empezaba a ceder.
Con estos pequeños centímetros más de acceso, logre hacer que ella dejara de ser de piedra como hasta el momento, en un punto alzo sus brazos. Yo me temí que me diera un trancazo y me mandara hasta el infierno de un súper golpazo pero fue todo lo contrario. Ella me abrazo tímidamente por la cintura. No necesitaba más, ella había caído en mi red.
La cargué por los aires y a toda mi velocidad humana, sin dejar de besarla y sin mirarla para que no pensara en lo que estaba haciendo, la lleve hasta nuestra recamara. La deposite con mucho cariño sobre la cama y ahora si la bese donde a ella más le gustaba, por debajo de sus senos, sus pezones, las parte interna de sus mulos, sus pies, la bese por todos lados poniendo atención en su mirada perpleja. Aun se debatía en su interior y cerró los ojos por esto.
No supe cómo actuar cuando cerró los ojos pero no me detuve, no deje de besar su entrepierna. Sabía que le encantaba y como estaba con los ojos cerrados, aproveche para desvestirme lentamente sin hacer ningún ruido. Estaba a punto de llegar a su orgasmo a pesar de que trato de hacerse la que no sentía nada pero cuando este llego, su cuerpo se relajó totalmente y convulsiono lindamente con mi lengua aun entre sus piernas. Me levante rápidamente y me puse sobre ella, no la penetre solo pegue su cuerpo al mío, ella abrió los ojos.
En su mirada, logre darme cuenta de un abismo de sentimientos. Ese orgasmo había sido placentero para ella pero aun había dolor y pesar en sus ojos, le di un beso tierno en los labios y dije.
- Jacob: Lobita, permite amarte y demostrarte que te amo aun cuando tú no sientas lo mismo.
Abrió sus ojos de par en par y trato de desviarme la mirada,,, con mis propios labios voltee su rostro hacia mí y nuevamente se cruzaron nuestras miradas. Permaneció callada todavía.
- Jacob: Lobita, te amo. Nunca dudes que te amo, puedo ser un idiota pero te amo. Me perdonas, vida mía. Me permites amarte, lobita…
No me contesto, solo sollozo y ese sonido tan inofensivo me partió el alma, en verdad la había lastimado, se quedó completamente callada y solo otro sollozo salió de su boca. No lo soporte, las lágrimas me traicionaron y yo mismo solté otro sollozo…
- Jacob: Perdóname, mi amor. Te suplico que me perdones… yo te amo… te necesito, eres todo para mí, lobita…
Mis lágrimas caían, la tenía abrazada por la espalda y aun sollozando me sostenía la mirada pero tímidamente aunque seguía sin decir nada. No sé qué me dio el valor o la osadía para hacerlo pero lo hice.
- Jacob: O,,,
Te amo,,, dije muy lentamente mientras aun abrazado a ella la penetraba tierna y lentamente. Ella no cambio su facción al sentirme o su mirada, fui yo el que desvió la mirada para acercar mi boca a su oído.
- Jacob: Te amo Bella, me perdonas… soy tuyo, solo tuyo y quiero permanecer a tu lado, si tú me lo permites.
Era su decisión, siempre seria su decisión aun cuando estuviéramos en esta posición.
- Bella: Me lastimaste, tú me dejaste a mí…
Me dijo en un susurro, todo mi cuerpo tembló de culpa y arrepentimiento. Sus palabras eran ciertas y me dolieron más que una bofetada.
- Jacob: Lo se lobita, sé que fui yo el que se equivocó y suplico por tu perdón. Yo te amo chiquita, fue una tontería de mi parte pero te amo con todo mí ser, amor…
- Bella: Me dolió…
Sus susurros eran tímidos, sus palabras cortas pero sensatas y yo un idiota,,, pero en ningún momento me alejo de ella o me quito de su entrepierna… me moví tan solo unos centímetros adentrándome todavía más en ella…
- Jacob: Lobita, déjame demostrarte que te amo, que te amo y no me quiero alejar de ti… no es deseo amor,,, es necesidad. Te necesito porque te quiero y sobre todo, porque te amo… perdóname…
Ella no me contesto sí me perdonaba o no… pero me abrazo muy tiernamente pero con fuerza, ella se aferró a mi pecho y vi como escuchaba mi corazón, que latía como loco. Mi corazón, le imploraba su perdón… por fin hablo.
- Bella: Te extrañe, te necesite…
Dijo en otro susurro, no la haría hablar más, sabía que cada palabra le dolía en el alma pues la lastimaba más. Estaban de más las palabras, supe que con su abrazo me demostró que me perdono…
Comencé a besarla con devoción mientras empecé a salir y entrar de ella, tiernamente. La deseaba mucho pero en este momento le demostraría mi amor, le haría el amor.
Toda la noche, le hice el amor. Salió el sol y yo seguía dentro de ella, no me vine ni una sola vez aunque ya me dolían hasta las piernas. Esto era para placer de ella, no mío. No cambiamos de posición en toda la noche, yo permanecí siempre sobre ella, no la deje moverse más que para acariciarme o para apretarme a ella con sus piernas. Yo sabía que ella no se cansaba y aunque yo estuviera exhausto, no había poder humano que me hiciera dejar de complacerla pues aun en esta única posición, ella había tenido tantos orgasmos y tanto placer que por pequeños ratos me pedíaque me estuviera quieto tantito pero jamás salía de ella.
Yo era un idiota que lastimo a la mujer que lo ama… y se lo compensaría, haciéndola sentirse complacida y amada… estaba pensando en esto cuando ella por fin hablo entre susurros desde la madrugada que empezamos a hacer el amor…
- Jake: Te amo amor,,,
- Bella: Jake, ya no quiero que me hagas el amor…
Me dejo estático, mis ojos volaron a sus ojos que me veían con una mezcla de ternura y picardía, ya no había dolor en ella, solo placer y cariño…
- Jacob: Porque chiquita, si por la forma en que me están abrazando tus espasmos sé que lo disfrutaste…
- Bella: Si lo disfrute lobito y yo también te amo Jake… pero ya no quiero que me hagas el amor, quiero que hagamos el amor juntos,,,
- Jacob: Tu solo déjate amar, lobita. Dime quieres otra posición…
- Bella: Jake….
- Jacob: Dime, amor mío. Tu solo pídeme, yo estoy a tus pies…
- Bella: Crees que no me doy cuenta de lo que estás haciendo, lobito sé que no lo has sentido ni una sola vez y para este momento te debe de doler…
- Jacob: Lobita, no se trata de mí, se trata de ti.
- Bella: Sabes muy bien, que mis mejores orgasmos se dan por sentir ese elixir hirviendo que solo tú puedes colocar en mi…
Mi orgullo de hombre se duplico con sus palabras… y mi adolorida erección clamaba por que le pusiera atención…
- Jacob: Lobita, te amo… por favor déjame complacerte…
- Bella: Deja de complacerme y hagamos juntos el amor.
- Jacob: No, hoy es tu día y solo tuyo… lobita quieres…
- Bella: Lobito, me dejas amarte…
No creí escuchar eso de su boca, sabía que me perdonaba pero pensé que por un tiempo estaría un poco sensible… no se esperó a que le contestara. En el acto, me rodo quedando ella sobre mí…
- Bella: Vamos, solo disfrútalo conmigo.
Esto último que hizo me excito aúnmás, me dolíamucho la entrepierna pero ella se empezó a mover de arriba debajo de manera exquisita y torturadora, poco a poco el dolor fue remplazado por placer… menos de 2 minutos después, ella lo logro…
- Bella: Vamos amor, quiero sentir que vibras dentro de mí, hazme sentir que hiervo por dentro…
Se dio cuenta que estaba a punto de explotar por mis jadeos y gemidos,,, apresuro el vaivén sobre mí y grito mi nombre… sus espasmos lograron su meta. Saque todo… todo lo que contuve toda la noche, lo deposite en lo más profundo de ella…
No podía respirar bien, mis piernas y sobre todo mi miembro no dejaban de temblar,,, había pasado al menos 3 minutos y yo NO podía controlarme, ella me miraba satisfecha.
- Bella: Vez como es mejor cuando hacemos el amor juntos,,, disfrútalo lobito.
- Jacob: Teee Aaamoooo…..
- Bella: No más que yo a ti, mi cachorrito.
Ella se recostó sobre mi pecho aún unidos, se quedó ahí escuchando mi corazón hasta que me logre calmar y dejar de temblar esporádicamente.
- Bella: De acuerdo, vamos a bañarnos amor y salimos a cazar, tengo sed y sé que tú tienes hambre.
- Jacob: Eso quiere decir que te quedas o que me voy contigo…
- Bella: Ni uno ni otro,,, pero hablamos de eso al rato mientras cazamos si,,,
Mi panza contesto por mí, rugió tan alto que me puse rojo de vergüenza y ella solo esbozo una sonrisa de victoria.
- Jacob: Me dejas bañarte…
- Bella: Con la condición de que tú me dejes bañarte, yo…
Salimos corriendo al baño y nos bañamos el uno al otro… 30 minutos de caricias después estábamos saliendo rumbo al bosque en busca de presa…
Nos alimentamos y vagamos por toda la reserva, llegamos tan al norte que topamos con playa nuevamente. Ella me hizo sentarme junto a ella… era momento de hablar.
