Capítulo II
RPOV
Sonó el despertador y sentí como Kristen se estiraba lentamente…Tenía sueño, y si abría los ojos y ella descubría que estaba medio despierto, seguro iba a pedirme que la acompañara al gimnasio…No, mejor me quedaba un rato más, en dos horas volvería y quizás lograba que se metiera en la cama un ratito más conmigo…
Me había vuelto a dormir y los ladridos de Bear me despertaron. Enseguida sentí la llave en la cerradura y miré el reloj: 9.30, ¡qué bueno!, media hora antes que la hora de siempre. Sus pasos se acercaron y sin verla, sentí como se sentaba en la cama. Estiré mi mano y la puse sobre la suya...Qué raro, fría y sudada…No se movió, no entrelazó los dedos como lo hacía siempre, ni tiró de la mía para que me acerque…
Abrí los ojos y la miré. Adoraba perderme en sus ojos, pero algo le pasaba…
-"Qué hice ahora?"-, le pregunté… Seguro el perro había ensuciado el comedor porque no lo saqué a tiempo, o me llamó para que le pida al vigilante del sector que ahuyentara algún Papz metido que no la dejaba entrar tranquila a casa y no escuché el celular…
Pero su mirada era diferente…Era como si el verde de sus ojos de pronto se hubiese velado.
-"Tengo que contarte algo…"-, me dijo, y la gravedad de su voz me alarmó. Me senté en la cama y de pronto sentí el impulso de abrazarla fuerte…fuerte…Como si fuera a desaparecer, ¡qué tonto!, ¿qué me pasaba?...
Pero ella me frenó, las manos le temblaban, y antes de que le dijera o preguntara nada…Empezó a hablar.
-"No sé que me pasó, Rob, no sé…Creí que nunca te enterarías, quise que todo fuera un mal sueño…Te extrañaba tanto en Londres, él me enredó, me sentía tan sola, yo nunca creí que…"-
-"No pasó nada, fueron besos vacíos…Te lo juro!...", siguió,-"Hay veces que siento que este encierro en el que estamos obligados a vivir me quita el aire; la monotonía me agobia y fue un momento de locura. Era como si tuviera ocho años y solo quisiera vivir es aventura estúpida de estar sola y él, él estaba allí…Y yo era un personaje, uno que solo derramaba pasión, que jugaba…Qué hice, Dios, qué hice!..."-
¿Qué me estaba diciendo?, Rupert?, pero si su mujer, sus niñas, vivían tan cerca, ¿por qué?...¿por qué?...No grité, aunque la furia y el dolor se mezclaban adentro mío confundiéndome. Las frases le salían cortadas, y aunque hubiese dado cualquier cosa por no entender lo que me decía, comprendía cada una de sus palabras.
Dejé de escuchar…Oía sonidos que me atravesaban como flechas de hielo, su imagen se disolvía en un manto de noche, la más negra, la más oscura. Sus ojos…yo no podía ver a través de ellos como siempre. Mi vida se quebraba, mi historia, mi camino desaparecía. Ya hacía tanto tiempo que éramos "nosotros", nosotros contra el mundo, nosotros de la mano, con sueños encontrados juntos, yo cuidándola y ella cuidándome, riéndonos de las mismas cosas, discutiendo, pero seguros del reencuentro…Todo se derrumbaba, todo se despedazaba y caía en ese pequeño espacio que nos separaba…
Las lágrimas me quemaron los ojos, y desde lejos comencé a escuchar sus sollozos que se mezclaron con los míos, y solo quise abrazarla…Nos besamos con un beso amargo, y sentí que su boca era un túnel vacío en el que quería desaparecer. Era la última vez que la tendría cerca…Pero ya no era mía, cuánto hacía que ya no lo era…
Me separé y deseé que fuera una pesadilla. Ella entraría en dos minutos por la puerta con la sonrisa de siempre y…
-"Va a salir en una revista, en media hora estará en la web, hay fotos…Qué hice?"-sonó desesperada.
-"¿Por qué Kristen, por qué?"-
-Me miró, y por primera vez desde que empezó esta tortura vi a través de sus ojos, -"Perdón" -me dijo,- "perdón…"-
¿Podría perdonarla?...No sabía…Ya no tenía alma que pudiese hacerlo. Quizás, cuando volviese a sentir. Cuando pudiese armarme y llegar a mi corazón nuevamente…
Allí, aunque no quisiera, seguro la encontraría…Con su mirada dulce, sus cuerpo tibio, sus manos torpes y tiernas, su terquedad y su pasión…¿Y cómo?, ¿Cómo no perdonarla si aún siento que estoy lleno de ella?...
Pero ahora no, ahora tengo que partir. Solo así puedo, quizás, volver…
Tomé una maleta del closet y sin mirarla, la llené con mis cosas. Deseé que no haya nada en lo que me llevaba que ella hubiese usado últimamente, no soportaría respirarla estando lejos…Y me fui…
Me fui dejándola sola, abriéndome paso en un camino nuevo lleno de piedras, sin luz en el fondo…Yo, que seguía una luz tibia cada vez que cerraba los ojos y la tomaba de la mano…
¿Podría perdonarla?...
En la penumbra de la habitación del departamento de un amigo miro el techo…Acostado en una cama ajena, ya no me queda claro qué me queda…¿Qué es mío, qué no lo es?...
Mío es este nuevo camino, de ella es el que comienza sin mí…
¿Si se cruzarán?...No lo se…
Esperar, solo me queda esperar…
