NARUTO NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, PERO LA HISTORIA SÍ

Sin más que decir ¡A leer!


EL BRILLO DE TUS OJOS

CAP 2

ESTA ES MI VIDA

"Digamos que no tiene comienzo el mar, empieza donde lo hallas por vez primera y te sale al encuentro por todas partes."

"Tarde o temprano"

-José Emilio Pacheco

La vida era una mierda, una completa mierda, lo había comprobado desde muy joven, la gente no era más que caras hipócritas e interesadas buscando cualquier debilidad para atacarte y destruirte. Por eso prefería estar solo, no tenía la necesidad de protegerme de las personas y toda su mierda. A veces sentía el imperioso deseo de desaparecer y olvidarme de todo, de absolutamente todo. De la estúpida gente, de mi padre, de la empresa... Pero no era un cobarde, estaba condenado a enfrentar todo y lo haría por más amarga que hiciera mi existencia.

Miré el cielo, me tranquilizaba de cierta forma, las nubes moviéndose libres por él y el viento recorriendo mi rostro. Imaginar que las buenas personas estaban felices allí, como me decía ella, era reconfortante, quería creer eso y creer que algún día yo tendría esa misma felicidad, porque en la tierra era imposible para mí eso que todos llamaban ser feliz, quizás lo había experimentado en mi infancia, pero había pasado tanto tiempo que lo había olvidado. Intentar recordar esa época no traería más que dolor y la inútil melancolía.

Me levanté al escuchar la voz de Naruto escandalosa como siempre, era la única persona a la que "soportaba". Lo conocí a los 10 años, sí mal no recordaba o quizás menos, no tenía importancia. Al principio me irritaba de sobremanera, pero por alguna razón me acostumbré a tenerlo pegado a mí. A pesar de todo lo que pasó y de que yo no era lo que solía ser. Era extraño incluso que no se hubiera alejado aún. Ni yo mismo lograba soportarme

-Tengo mucha hambre teme- gritó aturdiendome con el estúpido apodo.

-Deja de gritar dobe-respondí sin levantarme si quiera.

-Que amargado teme ¡Vamos a la cafetería!

-Acaso no tienes una clase que ver en vez de estar jodiendome.

-Lo dices tú que tampoco estás en clase-refunfuñó.

-Hmp.

No tenía más nada que decir, solo quería que me dejara en paz.

-Vamos temeee- gritó nuevamente tapándome la vista con su cuerpo.

-Ve con tu novia, no me molestes.

Pensé que al juntarse con ella me dejaría tranquilo, y se olvidaría de todo lo relacionado conmigo como hacen las personas normalmente, pero Naruto siguió jodiéndome sin descanso.

-Temeee seguiré aquí hasta que me acompañes-me amenazó.

Lo miré con odio para levantarme, no sabía si era peor acompañarlo o quedarme escuchando sus gritos. Era prácticamente lo mismo a la larga

-Pediremos ramennn-gritó ¿Por qué siempre tenía que gritar?

-No voy a comer esa mierda otra vez-le advertí.

-Pero...

Le mandé una mirada antes de que continuara. No estaba de humor para discutir.

-Está bien, está bien. Pero la próxima comeremos ramen.

Me fijé en la hora, quizás me fuera de una vez a cualquier otro lugar. No tenía problema con las materias, iría a presentar el día del examen y no habría problema. No tenía nada nuevo que aprender de todas formas y mientras menos tuviera que lidiar con la gente mejor, en especial con Karin y el grupo de patéticas que buscaban llamar mi atención.

-Teme ¿Me estás escuchando?-Natuto me miró con esa ridícula mueca suya de ofendido, ya debería estar acostumbrado.

-Hmp.

-Teme, esa no es una...

Una avalancha de chicas se aglomeraron alrededor de nosotros haciendo preguntas estúpidas que ni lograba escuchar debido al bullicio que tenían armado, por el lado bueno habían callado a Naruto, por el malo, me sentí ofuscado. Odiaba cuando pasaban este tipo de cosas, por esa razón estaba en sitios poco frecuentados que por maldición del destino Naruto seguía encontrando. Quise abrirme paso pero llegó la que faltaba

-Sasuke...-dijo con aquella voz chocante a mi juicio, no era ningún idiota sabía lo que quería.

Se aferró a mi brazo, haciendo que me recorriera un escalofrío, no me gustaba para nada que me tocaran sin mi consentimiento.

-Sueltame Karin-le ordené con rudeza, no era la primera vez que me ponía en esta situación.

-Sasuke estaba pensando que podrías venir hoy a...

Un grito agudo se hizo sonar interrumpiendo lo que sea que iba a proponerme y de un momento a otro todos empezaron a lanzar comida. Qué desperdicio, todo esto me pasaba por andar haciéndole caso a Naruto que de paso se había ido, después de haberme arrastrado al desastre.

Maldito dobe.

Si no me movía me iban a lanzar algo a mí también y no pensaba dejar que mi día empeorará más de la cuenta.

-Me tengo que ir Karin-me zafé de su agarre y me alejé sin esperar su respuesta.

Me coloqué detrás de un muro a esperar que se calmara lo que sea que estuviera pasando. No podía dejar de maldecir al idiota del dobe. Pude haber estado tranquilo en otro sitio pero tenía que estar en medio de esa ridiculez.

Luego de que pasaron los 15 minutos más desperdiciados de mi vida, pude salir.

Bajé las escaleras y me encontré con una chica, parecía estar inconsciente. No es que me gustara entrometerme en cosas que no eran de mi incumbencia, más bien siempre las ignoraba pero si no lo hacía sería un completo insensible y a pesar de todo aún no lo era o al menos no tanto para dejar a una chica herida tirada en el suelo e irme como si nada.

Ya decidido ese punto me acerqué a ella, nunca la había visto por la universidad, tampoco es que me relacionara mucho para reconocer algún rostro. Le tomé el pulso por si acaso y como me esperaba simplemente había perdido el conocimiento, aun así no sólo era eso sino que tenía varios golpes en la cara y unos cuantos rasguños en los brazos ¿Qué le habría pasado? Era inútil preguntármelo y no me importaba de todas formas, la dejaría en la enfermería y sería libre de irme.

La levanté entre mis brazos y la llevé lo más de prisa que pude a la enfermería, no pesaba casi nada así que fue menos trabajoso de lo que pensé. Ya allí entré de golpe a lo que las enfermeras se exaltaron y dejaron de chismear entre ellas, ya tenían trabajo que hacer.

-Joven ¿Qué sucedió?- preguntó una que no comprendía que los enfermos deben tratarse antes de hacer las preguntas.

-Creo que no es momento para hacer preguntas-respondí cortante.

La enfermera regordeta comprendió y con la mano me indicó que la dejara en la camilla, cosa que hice de inmediato.

-Espere afuera por favor. La revisaré y dentro de poco le daré un informe y las indicaciones correspondientes.

-Espere…

Y no me dio tiempo de terminar cuando la grosera mujer me cerró la puerta en la cara. Sentí unas inmensas ganas de encararla por su actitud, pero sabía que sería una pérdida de tiempo y un montón de disculpas vacías. De paso tenía que esperar ¿Por qué no me iba de una maldita vez? Ni yo mismo supe la respuesta, me pareció que quedarme era lo correcto y no había nadie más. Pronto me iría y olvidaría todo, solo un poco más.

15 minutos después

-Joven acérquese- me dijo la enfermera incompetente haciendo que me exaltara un poco, sin que se notara a la vista.

¿En qué momento me había dormido?

Estaba más dormido que despierto en esa silla ¿Cuánto tiempo había pasado? Me levanté un poco adormilado y la seguí.

Nos adentramos en la enfermería. La chica estaba acostada en la camilla y respiraba normalmente, no me había fijado bien en ella por todo el ajetreo, tenía la piel de un tono muy pálido, tanto como el mío, el cabello de color ¿Rosado? Y era pequeña y delgada. Su cara estaba llena de curitas al igual que sus brazos. Alrededor de la cabeza tenía una venda al igual que en el torso. Se veía tranquila, como si estuviera en un sueño placentero, me dio algo de envidia por un momento.

Me pregunté si algún día podría sentirme de esa forma, tranquilo.

-¡Joven! ¿Me está escuchando?-preguntó sobresaltándome la enfermera ¿Acaso había dicho algo?- Veo que no, le estaba diciendo que la señorita Haruno no sufrió ningún daño significativo, solo unos moretones en la espalda y en el rostro, también un golpe en la cabeza que ya me encargué de tratar. Ya es mi hora de salida y tengo prisa así que quédese con ella hasta que despierte-dijo mientras agarraba sus cosas.

-Pero…

-Aquí están los medicamentos que debe tomar- puso un papel en mi mano.

Y como la vez anterior se fue dejándome con la palabra en la boca ¡Qué rayos le pasaba a esa mujer! Ahora tenía que cuidar a esa chica, abrí la puerta por donde se había ido para ver si lograba alcanzarla y recordarle su trabajo, pero para su suerte y mi desgracia ya había desaparecido. Resignado me senté en el banquito que estaba junto a la camilla, quería irme pero no podía despertarla, no me gustaba estar en enfermerías, ni en hospitales de ningún tipo, me recordaban cosas que me atormentaban. Cerré los ojos para relajarme un poco y sentí el sueño aproximarse, mis noches de insomnio me estaban pasando factura.

POV SAKURA

Una punzada en mi cabeza me atacó sin piedad, dolía, el pálpito incesante me incomodó de sobremanera. Abrí los ojos de golpe y un as de luz me obligó a cerrarlos nuevamente. ¡Qué tonta! Tenía que ir con más calma. Poco a poco volví a abrirlos y me adapté a la luz en cuestión de segundos.

¿Dónde estaba? ¿Qué había pasado?

Mi cabeza volvió a exigirme paciencia, dolía. Una serie de imágenes fueron pasando por mi mente con rapidez.

Karin, cafetería, pelea

Ya recordaba todo, solo que aún no hallaba explicación al lugar donde me encontraba, se supone que me había caído por las escaleras, o mejor dicho, me tumbaron. Repasé el lugar con la mirada, paredes blancas, ventanal con cortinas de poca tela, estante con medicinas, un escritorio y a mi lado ¿Una persona? Estaba dormida claramente. Me fijé más en ella y descubrí que era ¡Sasuke!

Me senté de golpe y el mundo empezó a girar con violencia enviándome por completo a la camilla otra vez. Deseé no haberlo despertado, al parecer no. Su perfil se veía fantástico como siempre con los rayos del Sol reflejados en su pálida piel como si la estuviera acariciando. Sus mechones azabache bailaban libres en su rostro, desde ahí pude ver unas ligeras marcas oscuras debajo de sus ojos. No había dormido bien.

Abrió los ojos de repente atrapándome en el acto. Volteé el rostro con brusquedad y el mundo volvió a girar. Estúpido mareo, estúpida yo.

-Ya estás despierta-afirmó levantándose.

Su voz me sonó mejor de lo que la había imaginado, grave, pero no demasiado, incluso profunda. Volví a mí realidad y lo ví ya en la puerta ¿Ya se iba? Así como así, sí estaba ahí debía ser gracias a él.

-¡Espera!-grité sin pensar, solo no quería que todo terminara allí

Me miró con el ceño levemente fruncido. Los nervios me invadieron de repente ¿Ahora qué? Rápido cualquier cosa.

-Yo...

Su rostro me indicó que se estaba impacientando, no era alguien de mucha paciencia al parecer.

-Yo...

Tu puedes Sakura, lo has estado observado por 4 años y medio, tú puedes.

-¿Qué pasó?-solté un poco forzada y me sentí algo estúpida, sabía que me había caído solo quería escucharlo un poco más.

-Te encontré en las escaleras y te traje, no se más-respondió seco, no pude determinar cómo se sentía, era muy inexpresivo- La enfermera te dejó unas instrucciones- dijo señalándome un papel blanco en la silla.

-Ah... Gracias-respondí sin saber que más agregar

Me sentí un poco aliviada y frustrada a la vez por no poder sacar más tema de conversación. Otra vez los nervios.

Asintió dándome a entender que me había escuchado, esperaba algo como un "No hay de que" "Cuando quieras" pero Sasuke no era alguien de muchas palabras por lo visto.

POV SASUKE

Yo lo único que quería era salir de ese lugar y esa chica no dejaba de importunarme. Estaba a punto de perder la paciencia.

-¡No puede ser!-exclamó antes de que tocara el pomo de la puerta.

-¿Qué pasa?-pregunté ya irritado.

De pronto empezó a bajarse de la camilla como si tuviera prisa. Apenas puso un pie en el suelo, su cuerpo se inclinó hacia adelante.

Mi instinto me hizo correr para auxiliarla. La tomé por los hombros sin excederme, me daba la sensación de que se podría romper con un toque, quizá por lo débil que se veía. El contacto se me hizo extraño, no estaba acostumbrado.

-Oye- la llamé y empezó a abrir los ojos. Al tenerla tan cerca me fijé que eran de un verde esmeralda, muy llamativos, muy brillantes

Se puso roja ¿Tendría fiebre? No me atreví a comprobarlo.

-Lo siento mucho, yo... no quise. Tengo que irme- dijo apurada, antes andaba retrasándome y ahora tenía prisa, que extraño.

Intentó deshacerse de mi agarre, pero no se lo permití, se iba a ir de bruces al suelo otra vez, su semblante estaba muy pálido. Claramente no se sentía bien.

-Tengo que trabajar-susurró.

-En ese estado lo único que harás es estorbar.

¿Qué rayos estaba haciendo? Yo no era ningún metiche, sí ella se quería ir a donde le diera la gana no era problema mío. Me dejé llevar al verla así, claro. Había sido suficiente, no me iba a involucrar más.

La solté sin ser brusco dejándola sentada en la camilla.

-Me tengo que ir- le avisé para no ser grosero y sin esperar que dijera algo, le di la espalda, lo más probable es que no la volvería a ver .

Antes de cerrar la puerta tras de mí escuché un murmullo que no llegué a descifrar. No le di mucha importancia y me apresuré a irme antes de que la vida me pusiera otro obstáculo para retenerme. Los ojos esmeraldas aparecieron en mi mente desconcentrándome. No volvería a ver a esa chica, solo había sido casualidad y una rara buena obra de parte mía para recordar que aún quedaba algo de humanidad en mí. Nada más.

Nada más...


Hasta aquí el cap, espero que les haya gustado tanto como el primero, me encanta leer sus comentarios ¿Review?

Chintiaa: Muchísimas gracias por comentar, tu comentario me hizo muy feliz, espero no decepcionarte. Saludos :)

Kiome: Gracias por comentar, me alegra que te haya gustado, intenté que se apegaran a su personalidad en la serie, aunque no es fácil, pero ahí voy.

Laira Elizabeth: Pues en realidad si está completo, pero sentí que pudo quedar mejor y decidí rehacerla, me alegra que te haya gustado el resultado.