Los personajes aquí mencionados no son de mi propiedad, son de la grandiosa Stephenie Meyer, yo solo invente la historia y las situaciones en las que se desarrollan en la historia.
Primera impresión.
POV Edward.
Me encontraba en el aeropuerto esperando la llegada de mis inquilinos, según la pantalla su vuelo había llegado a tiempo así que lo más seguro es que no demoraran tanto.
Y así fue como a los 2 min., vi a Jacob, estaba mas fornido pero de ahí en fuera seguía igual, venia con una gran maleta y una hermosa chica de la mano. Wow!! La novia de mi amigo si que era linda, era un belleza sencilla nada exuberante, pero precisamente era su simplicidad lo que la hacia hermosa. Tez blanca, cabello largo, ondulado y de un lindo tono café, pero lo mas lindo eran sus ojos, conforme se iba a cercando me fui perdiendo en esos grandes ojos color chocolate.
"Demonios Edward, reacciona ahora, antes de que se den cuenta, recuerda que se están acercando, si es hermosa pero también es la novia de tu amigo, por si no lo recuerdas, no debes de reaccionar así por ella, así que contrólate" Me regaño mi voz interna, rápidamente compuse la expresión de shock que había dejado la primera impresión.
-Edward- grito Jacob agitando su mano, tan pronto llego a donde me encontraba, nos saludamos con un apretón de manos y un abrazo.- Que gusto volver a verte- dijo sinceramente.
-Igualmente, cuanto ha pasado ya 6 años?- pregunte.
-Si eso creo, pero mírate casi no has cambiado nada, aun sigues sin peinarte eh!-
-Ey! No te metas con mi cabello, sabes que es mi maraca personal- dije con falsa molestia- pero mírate se ve que has trabajado duro, creo q ya estas mas fuerte que yo.
-Bueno pues si, ya vez uno que no tiene genes mágicos, tiene que esforzarse mas para mantenerse en forma- en eso escuche un risita que provenía de su novia, al parecer estaba disfrutando de nuestra pequeña conversación, Jacob reacciono y dijo- OH! Lo siento amor, que mal educado soy, haber deja los presento. Bella el es Edward, Edward ella es mi novia Bella.
Estire mi mano para que la estrechara, y en el momento en el que nuestras piles se tocaron sucedió algo extraño, un tipo de cosquilleo recorrió la palma de mi mano y siguió hasta mi brazo, se que algo raro estaba sucediendo y no se si ella se había percatado de esto, también sabia que tenia que soltarla pero no podía, aunque todo era muy confuso la sensación no me molestaba.
-Mucho gusto- dije al fin un poco desconcertado.
-Igualmente- respondió- al fin te conozco depuse de oír tanto acerca de ti- parecía que ella tampoco quería deshacer nuestro saludo no daba señales de retirar su mano. Una pequeña sonrisa apareció en su rostro y me pareció ver que se sonrojaba. OH se veía aun mas linda con ese rubor en sus mejillas. "Por dios, BASTA Edward contrólate" grito la voz racional en mi interior, y retire mi mano.
- Así que has estado hablando de mi eh?, espero que no me hayas estado difamando- dije recomponiéndome nuevamente y tratando de alejar mi atención de la linda chica.
-No como crees, a menos que que te arrepientas o hayas hecho algo malo en el pasado de lo que te avergüences , en ese caso entonces si- dijo mi amigo con una sonrisa.
-Yo? no, no tengo nada de que avergonzarme, y si no mal recuerdo el que tenia mala conducta era otro- dije sonriendo y siguiéndole el juego solo para distraerme, vi que habría su boca para decir algo pero lo corte- Pero bueno supongo que estarán cansados por el viaje, así que mejor vamos a mi casa para que se instalen y descansen un poco.-
-OK esta bien, - dijo Jacob, aunque pude notar que no dejaría pasar el comentario anterior- Te agradezco nuevamente que nos alojes en tu casa hermano, te prometo que no causaremos mucha molestia.-
-No te preocupes, claro que no son molestia, vamos- Y así nos dirigimos hacia mi auto.
POV Bella.
Por fin conocí al famoso Edward y, WOW! Me quede impactada cuando lo vi, que hombre! Era guapísimo, alto, bueno cuerpo, su cabello era de un lindo y extraño tono cobrizo y despeinado lo cual lo hacia verse condenadamente sexy, pero lo que mas me había llamado la atención habían sido su ojos, eran de un hermoso color verde, como esmeraldas, con un brillo peculiar y muy expresivos.
Me reprendo por tener esos pensamientos por el chico teniendo a mi novio a mi lado, pero bueno tampoco era que estuviera haciendo nada malo, solo estaba constatando un hecho, Edward era guapísimo, y cualquiera se daba cuenta de eso.
Cuando Jacob nos presento, algo muy curioso paso, al estrechar su mano un leve cosquilleo recorrió desde la palma y siguió por mi brazo, era algo extraño, además parecía como si nos hubiéramos quedado pegados, ninguno de los dos retiraba su mano y estuvimos así mas tiempo del debido, pero curiosamente a mi no me molestaba.
Finalmente el retiro primero la suya, y después de las presentaciones nos dirigió hasta su auto, que era un hermoso Volvo plateado, metimos las maletas a la cajuela y nos subimos al carro, Jacob se sentó en el asiento del copiloto, supongo que quería platicar con su amigo y ponerse al día, yo sin ningún problema me senté atrás, así estaría mas cómoda, ya todos arriba emprendimos el viaje.
Edward y Jacob platicaban animadamente sobre sus vidas, al principio les preste un poco de atención, escuche que mi novio empezaba a hablar de su trabajo, y yo sabia que pasaba en esos momentos, el se iba a enfrascar a hablar sobre ellos y dar todos los detalles posibles, así que mejor decidí recargar mi cabeza en el respaldo, mire el techo y luego cerré los ojos.
Creo que el cansancio del viaje, y el movimiento suave del auto, me arrullaron, a lo lejos escuche que mencionaban mi nombre, debían de estar conversando sobre mi, pero ya no escuche mas pues me quede dormida.
