Cap. 2: adoptada
- ¿Cómo? ¡¿Sólo has encontrado un gato?!
Sakura se despertó sobresaltada ante el grito. Se había quedado dormida en el brazo del chico, con el suave movimiento de sus pasos. Se estaba tan bien que no pudo resistirse. Y al despertarse aún seguía en el mismo sitio. Delante de ella tenía a una chica también de su edad, de pelo negro y ojos rojizos, que la miraba seriamente. A Sakura esos ojos la pillaron por sorpresa y dio un saltito, haciendo que casi se caiga del brazo/asiento que se había agenciado.
Miró alrededor, estaba dentro de una casa muy bonita y decorada con cosas chinas. Eso quería decir que el hechizo no había salido mal. La casa le sonaba, le parecía haberla visto antes. En el sofá vio a Nieve, el gato blanco, que dormía plácidamente encima de un cojín. Antes de que pudiera darse cuenta de qué pasaba, la chica la tenía cogida por el pescuezo y pegó su nariz a la de ella.
- ¿Cómo puede ser que este gatito tan pequeño tenga magia?
- Yo no he dicho que la tenga, sólo que desprende un poco.
- Es precioso – la chica puso a Sakura en su hombro, acariciándola, y la gatita pudo verse en el espejo que tenía detrás de la chica: tenía el color de su pelo, con la nariz rosa, los ojos verdes como linternas y con una mancha blanca en forma de estrella justo encima de los ojos. Además, su cola y su vientre eran de pelo largo – ¿Es macho o hembra?
- No lo sé, no me ha dejado verlo.
- ¿Cómo que no te ha dejado? Eso es que no sabes – y con una rapidez que pilló a Sakura de sorpresa ya le había levantado la cola – Es una hembra. ¿Lo ves? - a Sakura se le puso el pelo de punta y se tapó la zona nuevamente. ¡No pensaba dejar que un chico le viera sus partes!
- Ya te he dicho que no me dejaba verlo – en la voz del chico se notó que le hacía gracia.
- Claro. Es porque es una chica – le sacó la lengua y volvió a centrarse en Sakura, acariciándola – ¿Qué harás con ella?
- Pues de momento mi madre y yo intentaremos descubrir el porqué de esa magia.
- ¿Y luego?
- La dejaré donde estaba.
- ¡¿Qué?! ¡Pero Shaoran mírala! Es tan pequeñita y bonita… ¡No puedes dejarla sola en la calle, apenas es un bebé!
Sakura se sobresaltó (sentía cierta debilidad por las caricias) y miró a la chica y luego al chico. ¿Había oído Shaoran?
- Mira Meiling, si pretendes que me la quede, vas bien.
Sakura dio tal salto que se cayó al suelo de espaldas y soltando un "¡Au!" de quejido, pero no dejó de mirarles el uno al otro, aún sin poderse creer que realmente fueran ellos. Meiling cogió a la gatita con cierta sorpresa.
- Ha caído de espaldas.
- Ya lo he visto.
- Pero los gatos siempre caen de pie.
- Pues ésta es una patosa.
- "Claro, ¡como es tan fácil ser gato!" - pensó Sakura mirándolo enfadada.
- Mira, Shaoran – le puso la gatita delante de los ojos, haciendo que la pobre se ruborizara – Mira qué bonita es…
- No me la pienso quedar.
- ¡Pero…!
- Quédatela tú.
- No puedo, yo ya tengo a Nieve. ¡Anda, Shaoran!
- ¡Te he dicho que no la quiero!
- Hum – hinchó los carrillos, enfadada, y se le ocurrió una cosa – ¿Sabes? - miró a la gatita – Estoy segura que a Sakura le encantaría esta gatita.
- ¿A Sakura? - el chico se ruborizó levemente.
- "¿Se ha ruborizado? Sharoan..." - Sakura lo miraba atentamente.
- Quédatela, y cuando vayas a Japón se la regalas.
- Pero Meiling, sabes que no podré ir a Japón hasta que termine los estudios. Y eso si mi madre cumple su palabra.
- Miiiiuuuu. "Por favor" - Sakura se bajó de los brazos de Meiling y se fregó en las piernas de Shaoran, ronroneando.
- ¡Oh, mira! Te ha cogido cariño…
- Pero es que a mí no me gustan los gatos – cogió a la gatita y la miró a los ojos – No te va a servir de nada que vengas haciéndote la mimosa…
- ¿Miiuu? "¿Por favor?" - le miró fijamente poniendo su típica cara de gatito apenado, con los ojos llorosos y orejas bajadas.
- No me mires así – bajó una ceja – Pones la misma cara que Sakura… - su cara de enfado se esfumó – Está bien, puede quedarse hasta que llegue mi madre… al fin de cuentas es ella quien tiene la última palabra en esta casa.
- ¡Bien! Hola pequeñita, yo me llamo Meiling y él es Shaoran Li.
- ¡Miau! - exclamó – "¡Sí, son ellos! Aún no me lo puedo creer… ¡Qué suerte he tenido!"
- Como si pudiera entenderte – dijo Shaoran.
- Insensible… - Meiling lo fulminó con la mirada - Lo primero que hay que pensar es un nombre.
- Búscaselo tú.
- Bien pues… - la miró a los ojos y sonrió – Me recuerda a Sakura con estos ojos y esa mancha en forma de estrella… ¿Y si la llamamos como ella?
- Por mí…
- ¿Te gusta Sakura-chan, gatita?
- ¡Mi! "¡Sí!" - Sakura afirmó repetidas veces – "Esto sí que es suerte, estoy con Shaoran y Meiling y además me llamarán por mi propio nombre."
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- Así que sólo estaban la gatita y el libro, ¿no viste a nadie más, seguro? - Ilean Li, la madre de Shaoran, observaba a la gatita que se había subido a su falda nada más sentarse.
- Segurísimo – aseguró Shaoran – El único rastro de magia la emitía la gata, no noté ninguna presencia más por el bosque.
- Qué raro… - miró fijamente a Sakura, que intentaba sonreír lo más que podía.
- ¿Qué crees que puede haber pasado, madre?
- Realmente… - pensó unos momentos - No lo sé. Quizás alguien intentaba, o estaba practicando algún hechizo con el animal, y al notarte cerca, desapareció.
- ¿Y cómo alguien puede esfumarse sin dejar ningún rastro mágico? - preguntó Meiling.
- Con el hechizo de aparecerse – dijo Shaoran.
- ¿Cuál?
- Es un hechizo que te permite desaparecer de un lugar y aparecer en otro en un solo segundo.
- ¡Caray, qué práctico! - aquí Sakura asintió con la cabeza, pero nadie la miraba – ¿Tú sabes hacerlo?
- Aún no lo he aprendido – dijo Shaoran, adivinando las intenciones de Meiling – Si esa persona ha usado este hechizo, nunca sabremos quién era ni lo que pasó.
- En eso tienes razón – dijo su madre.
- Por cierto, tía… - Meiling la miró con cara de súplica – ¿Shaoran puede quedarse con la pequeña Sakura-chan? - suplicó.
- ¿Sakura-chan? - miró a la gatita – ¿Le habéis puesto Sakura?
- Sí – Meiling sonrió – Sakura-chan.
- Se lo ha puesto Meiling – dijo Shaoran.
- Pues le viene muy bien ese nombre. Me acuerdo de esa niña, y esta gatita se le parece muchísimo en el aspecto y el carácter, desde que he entrado que no se ha despegado de mí.
- Qué raro… - dijo Meiling pensativa.
- ¿El qué?
- Bueno… antes le dije a Sakura que debía ser muy buena y cariñosa cuando llegaras, tía – miró a la gatita – Sé que es una locura, pero parece que se porta así porque yo se lo dije. Parece que realmente me haya entendido.
- Tonterías – exclamó Shaoran – Esta gatita ya es cariñosa de por sí sola, no porque se lo hayas dicho.
- Lo sé, pero realmente lo ha parecido. Y entonces… ¿se la puede quedar? - suplicó de nuevo.
- Hum… - miró a la gatita, que suplicaba con la mirada.
- ¿Miiiuu? "¿Por favor?"
- Sí, puede quedarse.
- ¡¿De verdad?! - dijeron a la vez los chicos, ella con ilusión y él con sorpresa, mientras Sakura lo pensaba.
- Hace mucho que no tenemos una mascota en casa. Además, Sakura-chan es muy bonita y cariñosa – los tres la miraron sorprendidos – También me recuerda mucho a Sakura y a Clow con estas tres manchas blancas…
- ¿Tres?/¿Meu? - dijeron a la vez los primos y Sakura.
- ¿Cómo que tres? - dijo Shaoran.
- Si sólo tiene una – dijo Meiling – la que tiene forma de estrella – Sakura asintió, pero tampoco la vieron.
- Pues yo le veo tres – puso el dedo en la frente de Sakura – Ésta es la que dices tú, Meiling – pasó la mano a su pecho – Ésta otra con forma de luna – le tocó la espalda – Y ésta última, con forma de sol. Los dos muy parecidos a los símbolos de Clow.
- ¿Pero cómo?
- Déjamela – Shaoran la cogió y tocó las nuevas manchas, como si mirara que no fueran falsas, y haciendo que Sakura se ruborizara al tocarle la media luna del pecho – Pero antes estas manchas no estaban. No lo entiendo.
- "Yo tampoco" - pensó Sakura.
- Qué gatita más rarita – dijo Meiling – Ji, ji, queda bien – miró a su primo y le surgió una gota – Vale, bromas a parte… quizás aún se le están definiendo los colores.
- ¿Tú crees? Sakura-chan debe tener ya unos dos meses.
- Bueno, "maestro", pueden haber excepciones, ¿no?
- Seguramente. Pero yo apostaría más a que tiene que ver con el tema de la magia.
- Sea como sea, ahora está aún más mona que antes – la cogió y la acarició – ¿Quieres verlo, Sakura-chan?
- Meu mau. "Ya mismo". "Aún no lo entiendo, quiero asegurarme."
- Bien, vamos – empezó a andar.
- ¿A dónde te la llevas? - preguntó Shaoran.
- Al baño, para que se vea – dijo sin pararse.
- ¿Cómo va a darse cuenta de que no la entiende? - suspiró.
Meiling se llevó a Sakura hasta el baño, donde había un gran espejo que llegaba hasta el suelo. Sakura se miró las manchas muy fijamente, buscando una explicación a eso, mientras que Meiling la miraba sonriendo divertida ante la expresión de la pequeña. Entonces Sakura encontró la explicación. Claro, su símbolo mágico era la estrella, por eso tenía esa mancha. El sol y la luna influían más indirectamente con su magia, por eso no le habían salido al mismo tiempo. Sonrió, había encontrado la respuesta por sí sola.
Pensó en lo orgulloso que se pondría Kero cuando se lo contara… Y le asaltaron las preguntas. ¿Cómo podría volver a ser normal? Ahora no podía hablar. ¿Lograría hacer que alguien leyera el conjuro? ¿Y si no lo conseguía y se quedaba así para siempre?
- "¡No! Quiero volver a ser humana. Debo hacer que Shaoran lea el hechizo como sea. Pero… ¿cómo puedo hacerlo? Soy tan pequeña que me es imposible hacer algo como levantar el libro mágico y llevárselo a Shaoran… A saber dónde lo ha puesto… Tengo que encontrarlo y mostrarle el hechizo".
- ¡Sakura-chan! - Meiling la cogió por el lomo – ¿A dónde ibas? - la había cogido saliendo por la puerta.
- Miauu… "A buscar…" "Bah, da igual, no me entiende."
- Ya querías explorar la casa, ¿eh? Tendrás todo el tiempo del mundo después, ahora tenemos que ir al comedor. Dentro de poco será hora de cenar.
- ¿Miau? "¿Ya?" - y la tripa le hizo ruido - "Sí, ya"- pensó mientras Meiling se reía.
Se dejó llevar en brazos hasta el comedor, donde en seguida se hizo con el cariño de Wei, que para su sorpresa lo vio idéntico a la última vez. ¿Qué tomará para conservarse de esa manera? En la cocina el anciano hombre le preparó algo de comer que a Sakura le supo a gloria. Estaba terriblemente hambrienta y cansada. Aún sí, la gatita no se separó de Shaoran.
- Definitivamente, la gata es tuya – rió Meiling cuando vio que Sakura se subía a su regazo en cuanto se sentó.
- No le veo la gracia – dijo el chico con un deje de enfado.
No obstante, no se la sacó de encima, y Sakura siguió con su empeño de seguirlo por allá donde iba, incluso cuando quiso ir a acostarse.
- ¿Quieres dejar de seguirme de una vez? - dijo el chico, ya harto, parándose – Quieta ahí – la señaló mientras ella se sentaba y él daba 2 pasos hacia atrás – Así, no te muevas – dio otros pasos y, al ver como ella le hacía caso, se giró y abrió la puerta para entrar en su cuarto – ¿Pero qué…? - no había puesto un pie dentro que ella ya se había colado entre sus piernas – ¡Será posible! ¡¿No pretenderás dormir en mi habitación?! - pero Sakura ya se había trepado a la cama y lo miraba con las orejas bajadas – Ah, está bien… pero te pondré este cojín en el suelo y dormirás aquí.
Dicho y hecho. Sakura obedeció y se sentó en el cojín. Shaoran la miró y abrió otra puerta. La pequeña pudo ver que era un cuarto de baño antes de que él cerrara la puerta. Pudo oír el ruido del agua de la ducha, así que mientras esperaba a que él terminara, se puso a inspeccionar la habitación.
La mejor palabra para describirla bien podría ser "envidiable". Dos veces más grande que la de Sakura, tenía todo lo que un adolescente desearía: televisor plano enfrente de la cama, equipo completo de reproductor digital, ordenador completo y a su lado un portátil, un equipo de música y una videoconsola que Sakura no conocía, pero parecía muy nueva. Las paredes eran de un tono verde-azulado, dándole un toque de estilo a la habitación. ¡Ya le gustaría a ella tener sólo la mitad de todo aquello!
Un momento, ¡el ordenador! ¡Podía escribir un mensaje en él! Se acercó corriendo pero vio que estaba apagado. Tenía que acordarse de intentarlo en cuanto lo viera encendido. ¡Esa podía ser su salvación!
También vio que al lado del ordenador había una estantería enorme llena de libros. Sakura corrió hacia allí a ver si veía su libro mágico, pero no tuvo suerte. Seguía mirando cuando oyó abrirse la puerta y corrió a encontrar a Shaoran. En cuanto lo vio se paró en seco, notó que su cuerpo se helaba mientras que su cara ardía de vergüenza y, sacando humo por las orejas, escondió la cabeza bajo el cojín.
- ¿Eh? ¿Qué te pasa? Ni que te avergonzara verme así.
Sakura no sacó la cabeza hasta que no lo oyó tumbarse en la cama.
- "Ma… ¡madre mía! ¡Qué vergüenza! ¡¿A quién se le ocurre salir del baño sólo con la toalla alrededor de la cintura?! ¡Casi me da un infarto! ¡Tierra, trágame!"
Cuando por fin le oyó meterse en la cama sacó la cabeza para respirar un poco y le miró, aún sonrojada. Se había puesto un pijama de un color parecido al de la pared y estaba mirando algo. Sakura se acercó y empezó a trepar para subir con él, pero Shaoran la cogió y le ahorró el esfuerzo.
- ¡No arañes las sábanas! - pese a que usó un tono autoritario, la dejó en su falda.
- ¿Meu? - Sakura miraba lo que parecía ser un pequeño marco en las manos del chico.
- ¿Esto? Es una foto – se la enseñó y se vio a sí misma de niña, junto a él y Tomoyo – Es de cuando tenía 12 años, poco antes de marcharme de Japón – miró a la gatita, que miraba fijamente la fotografía – Oye, tú puedes entenderme, ¿verdad?
- Miii. "Sí" - afirmó con la cabeza efusivamente.
- Lo sabía, hay algo especial en ti. ¿Qué te habrán hecho?
- Meu miaau. "No me han hecho nada". "Me lo he hecho yo sola, soy idiota" - pensó tristemente, bajando las orejas. Shaoran lo notó.
- No te preocupes, lo averiguaré – le acarició la cabeza.
- "Ojalá pudieras entenderme, Shaoran"- pensó apenada – "Estoy aquí contigo y ni siquiera puedo hablarte".
- Te voy a contar una cosa, pero no te rías, ¿eh?
- Miau. "Prometido"
- Mira – se centró en la foto – Ésta es Tomoyo, una muy buena amiga. Gracias a ella me animé a declarar mis sentimientos.
- ¿Mee? "¿Quee?" "¿Tomoyo? No lo sabía…"
- Y ella – sonrió – es Sakura, la chica de la que me enamoré de pequeño – la gatita se sonrojó un poco – Es bonita, ¿verdad? Si la conocieras sabrías porqué me gustaba. Tiene un corazón de oro, siempre está llena de alegría y siempre está dispuesta a ayudar a la gente. Es un tanto ingenua y despistada, y siempre llegaba tarde – rió – Me volvía loco – Sakura enrojeció aún más sin dejar de mirarle. ¿Porqué hablaba en pasado? ¿Ya se había olvidado de ella?
- Mauan... "Shaoran..."
- Le confesé que la quería justo antes de volver a casa. Ella vive en Japón, y no la he vuelto a ver desde entonces. Pero le prometí que volvería – sonrió, y Sakura se dio cuenta de que no miraba ningún punto en concreto. Estaba recordando – Y cuando vuelva, sabré su respuesta. O eso espero. Lo prometió.
Se quedó en silencio, recordando. Sakura sabía que estaba recordando la llamada que le hizo ella al poco de llegar a China. En la mesa de noche pudo ver el teléfono que compartían ella, Shaoran y Tomoyo. Recordó que fue Tomoyo quién la animó a llamar.
#Flashback#
Shaoran cerró la puerta de su habitación de un portazo, claramente enfadado. Se había peleado con su madre por haberle hecho volver a casa. Odiaba haber vuelto. Quería estar en Japón, donde tenía una vida agradable. Allí estaba la niña que le gustaba y los amigos que había hecho. En China su vida giraba alrededor de sus deberes como futuro heredero de su clan. Tenía ganas de gritar, así que fue a darle puñetazos a su almohada.
De repente oyó un sonido. Era un teléfono. Le costó un par de segundos darse cuenta de que era el teléfono que en su día le dio Tomoyo. ¿Seguía funcionando? ¿Desde tan lejos?
- ¿Diga? – preguntó con curiosidad. Hubo unos segundos de silencio y pensó que el teléfono, efectivamente, no funcionaba.
- ¿Shaoran? – los ojos de Shaoran se abrieron de la sorpresa.
- ¿Sakura?
- Hola – le oyó responder tímidamente – ¿Cómo estás?
- Bien, ahora bien – respondió sonriendo, aún impresionado – ¿Y tú? ¿Estás bien? ¿Ha pasado algo? – preguntó preocupado.
- No, no ha pasado nada. Estoy bien.
- Menos mal... – susurró aliviado.
- Esto... ¿te puedo llamar?
- ¿No lo estás haciendo ya? – dijo para oírla reír, cosa que funcionó.
- Me refiero a que... si te importa que lo haga.
- Sakura, podrías llamarme a las tres de la mañana y sólo lograrías hacerme sonreír – hubo una pausa al otro lado de la línea al mismo tiempo que oía una risita a lo lejos. Shaoran pudo imaginarse la cara sonrojada de Sakura – ¿Esa es Tomoyo? ¿De qué se ríe?
- De-de-de-de... ¡de nada! – tartamudeó nerviosa. Ahora era Shaoran quién se reía levemente.
- Siento haberte incomodado – hubo otra leve pausa – Sakura, me encantaría que siguiéramos en contacto. Si quieres.
- Claro – si él hubiera estado con ella, hubiera visto brillar sus ojos como en el día que se despidieron – Shaoran... ¿cuándo vas a volver?
- No me dejan ir hasta que acabe mis estudios primero.
- ¿Tanto tiempo?
- Sí, lo siento.
- No te disculpes, no es tu culpa. Oye, Shaoran, cuando vuelvas... hablaremos.
- ¿De qué? – parpadeó sin entender.
- De... lo que me dijiste.
- ¿Eh?
- De... ¡lo del juicio final! ¡El aeropuerto! ¡El oso de peluche! – exclamó ya sin paciencia.
- Va-va-va... ¡vale! ¡Lo he entendido! – tartamudeó ruborizado.
- Te lo prometo, Shaoran – dijo ella en tono decidido.
- De acuerdo, es una promesa mutua.
#fin del flashback#
A Sakura se le iluminaron los ojos recordando, y miró de nuevo a Shaoran, que había vuelto a mirar la fotografía sonriendo.
- Mauan... "Shaoran" – él levantó la cabeza al oírla, y le acarició la cabeza.
- Perdona, estaba recordando cosas. ¿Sabes? Todavía hoy me pongo muy nervioso cuando recibo una cara suya o cuando hablamos por teléfono. Aún la quiero, no he vuelto a sentir nada parecido por nadie – Sakura de nuevo sintió las mejillas arder – Pero ella seguramente ya habrá olvidado incluso cómo es mi cara…
- ¡Meeeuu! ¡Miau mau meu! "¡Noooo! ¡Eso no es verdad!" – maulló poniendo sus patitas delanteras encima de la foto y mirándolo fijamente – "¡Maldita sea Shaoran! Si pudieras entenderme, ¡ahora mismo te diría que te quiero como a nadie!"
- Tienes razón, nos seguimos carteando y llamando. Por lo menos se acuerda de quién soy – ambos sonrieron.
- "Shaoran…" – frotó la cabeza a su pecho, ronroneando nuevamente.
- Bueno, vamos a dormir – se tumbó y apagó la luz, mientras notaba que Sakura salía de encima suyo pero no para bajarse, sino para acurrucarse en el hueco entre el hombro y el cuello, con la cabeza apoyada en su hombro – ¿No habíamos acordado que dormirías en el cojín? – la oyó ronronear tan suavemente que lo relajaba y lo adormecía – Está bien, duerme conmigo – la acarició – ¿Sabes? No está tan mal eso de tener una mascota – y los dos se durmieron a la vez con las caricias y el ronroneo.
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Notas de la autora:
Espero que os haya gustado el capítulo. El cambio más notable del fanfic es que Sakura, en su forma de gato, pasa a llamarse "Sakura-chan" en vez de "Sakura" como antes. No suelo utilizar estos diminutivos en mis fics, ¡pero no he podido resistirme a pensar que sería más adorable así! ^^
Y bueno, comentar que si alguien mira los reviews y ve que se pedían los dibujos de Sakura en su forma de gatita... no los pidáis, porque los perdí hace tiempo ^^U
Por respeto a la gente que me escribió hace tanto tiempo, dejaré las contestaciones de los reviews que estaban en el capítulo antiguo. Los demás ya podéis pasar al siguiente capítulo XD
A Keiko12: ^^UUUUUU en q nombre quedamos? Keiko o Laura? Y pq será q no me extraña verte?! Cómo tu por aquí eh? Normalmente me llenas de reviews el de Yu Yu Hakusho y no éste XDD pero me alegra q me escribas ^^ Gracias x10000 veces x hacerlo, me animas mucho (y me río mucho xDDD)… tranquila, te prometo que intentaré seguir un poco d cada fic (tengo 5 fics escribiendo a la vez!)… aunque no hago milagros ^^UUUU Este fic avanza, d momento, a buen ritmo (calculo 1 capítulo x semana más o menos… MAS O MENOS) y con respeto al de Yu Yu Hakusho 2: la Nueva Generación… cierto, lo dejé en lo más interesante! :D (asomando colita de diablo) muahahahahaha! (risa diabólica)… te pido un poquito d paciencia… y gracias!
A Lady Kaoru: (bonito nombre ^^) muchísimas gracias! Sí, tienes razón, habrá situaciones divertidas ^^ (aprovecho para decir q si alguien tiene propuestas estoy abierta a ellas :P… cosas q hayan hecho vuestros gatos, x ejemplo ^^). Bueno, ya ves q sí q era Shaoran… y aunque no lo parezca será un dueño muy sobre protector XDDD Y cierto, es el típico error de lectura q nos pasa a todos XD Se lo mostrarás a tu profesora? o.O No serás capaz?! /^/^/ Me veo dentro d unos años con mi hijo/a llegando a casa: "mamá, hoy nos han dicho un ejemplo d lo q pasa x no leer bien… una chica se convirtió en gato"… "O.o XDDDDD pero hija d donde sacaste eso?!"
XD! Menuda escena ¿no? Bueno muchas gracias por el review, espero q con este capítulo te rías un buen rato. ^^
Aaaaahhhh se me olvidaba… debería darte un premio! (Kina abraza y besuquea a Lady Kaoru) Muchas gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias! Muchas gracias por dejar review en "Guia'm"! ¡_¡ Buaaaaaaaaa q feliz soy! Alguien se acordó, al fin! Aunque siguen habiendo fics vírgenes d reviews… ya es mucho q dejaras uno! ;_; snif… q contenta estoy… snif snif… ahh, muchas gracias ^_^
A The Dark: Mauaus! Mi, me Mauan n_n Mo mau miau meuau au O.o (traducción: Gracias! Sí, es Shaoran n_n No sabía que supieras maullar gato O.o). jejeje… me alegra que te gustara ^^ Ya lo continúo, ya… y te digo lo mismo q ha Keiko… lo continuo como puedo pq tengo 5 fics q seguir -_-UU
Y x cierto… sabes q tienes el mismo nombre con el q me llaman a mi mis amigas góticas? (somos 3: Death, cuyo símbolo es la capucha y la guadaña d la muerte; Black, la calavera; y yo, Dark, el dragón negro ^O^) Q coincidencia! n_u Aunque en mi caso es algo tétrica n_nUUU XDD
Venga, que gracias y besos a ti tb!
A Fairy: me alegra q te guste ^^ A q sí? *-* Como he dicho al principio, hize unos dibujos de Sakura en gatita… si los quieres ver escríbeme! Gracias por el review!
A Sailor Aoi: XD no creo, Tomoyo se hubiera puesto aún peor XDD Aunque la retirada la tienes XD! Gracias, me alegro que te gustara… ah no? Ninguna? O.o hum… tengo q decirle a Khari q publique el q hizo de Shaoran convertido en lobo, entonces!
No esperes más x este, ya lo tienes XP ahora a esperar el 3º ^^UU XD
De nuevo gracias x el review, nos vemos!
