Disclaimer: Los personajes y todo lo que sea referente a los libros de C.S Lewis no son mios, ok?

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¡Hola! Casi olvido publicar el capítulo jajaja

Y se me pasó contestar los review pero desde aquí les agradezco que se hayan tomado el tiempo de comentar y me alegra que les haya gustado n.n

Este es un poco más cortito pero necesario :P

Espero que lo disfruten igualmente :)

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2- Adaptarse

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La mañana llegó más pronto de lo que Susan habría deseado, sentía que apenas había cerrado los ojos cuando fue despertada junto a las demás niñas por Isabel, haciéndoles saber que era hora de prepararse e ir a desayunar. Lucy se veía igual de cansada que ella sin embargo fue de las primeras en estar lista para bajar.

La noche anterior apenas y habían tenido tiempo para presentarse antes que bajaran todas a cenar. Pero la mayoría de las niñas se mostró indiferente a su llegada y prácticamente las habían ignorado hasta el momento, sólo Julie se había mostrado amable con ellas, así que igual a la noche anterior se sentó con ellas en el desayuno.

— Sé que puede ser difícil adaptarse al principio —les explicó— por eso intentaré ayudarles en todo lo que pueda.

Poco después sus hermanos junto a todos los demás niños entraron al comedor y en cuanto tuvieron su comida se sentaron frente a ellas, seguidos por el chico que habían conocido ayer, Jimmy.

— ¿Descansaron bien? —preguntó Peter nada más llegar, siempre preocupado por los demás cuando él mismo se veía que había tenido una mala noche y no se diga de Edmund, de quien no había escuchado una sola palabra desde que se subieron al coche el día anterior.

— Podría decir que mucho mejor que ustedes —respondió Susan.

— No se preocupen, con el tiempo se acostumbrarán —les aseguró Jimmy mientras se metía una cucharada de avena en la boca.

— Es normal que las primeras noches lo pasen mal —dijo Julie— lo he visto muchas veces, pero pasará.

— Nina parece dormir perfectamente —comentó Lucy mientras jugueteaba con la cuchara en la avena— Nunca había visto un bebé que no se despertara a media noche por comida.

— Ella ya ha pasado esa etapa —respondió Julie— pero debieron haberla visto cuando llegó, estuvo llorando todo el día hasta que por fin cayó rendida.

— Es cierto —dijo Jimmy— podíamos escucharla desde nuestra habitación.

— ¿Cuánto tiempo tiene aquí? —preguntó Susan, la noche anterior no había tenido oportunidad de preguntarlo, pero sin duda le había sorprendido que una bebé tan pequeña hubiera quedado huérfana.

— Un par de semanas —dijo Julie después de meditarlo un poco— pero seguramente se irá al final del mes.

— ¿Por qué? —Preguntó Peter confundido, sin duda Susan también tenía la misma duda.

Julie y Jimmy intercambiaron una mirada un tanto extraña, antes de que Jimmy se aclarara la garganta para hablar.

— Bueno… —dijo dubitativo— el último fin de semana de cada mes es día de adopción, lo más probable es que sea adoptada. Los bebés siempre son los primeros en irse.

— ¿Adoptan muy a menudo? —escuchó preguntar a Edmund, sorprendiéndola un poco.

— No mucho —respondió Jimmy— por lo general sólo a los más pequeños. No hemos tenido adopciones desde que la guerra comenzó, pero ahora que ha acabado he escuchado que tal vez reanuden muy pronto.

— Y con muy pronto —interrumpió Julie— quiere decir que hay un movimiento inusual entre el personal y eso nos hace creer que al final de este mes comiencen de nuevo. Pero no se preocupen, la mayoría de nosotros hemos estado aquí cuando aún éramos lo suficientemente pequeños para ser adoptados, no es tan común como parece.

Susan sólo esperaba que tuviera razón y ellos pudieran permanecer juntos, la idea de separarla de sus hermanos la horrorizaba. No tuvieron mucho más tiempo para hablar ya que las clases comenzarían pronto, Julie le pidió a otra niña llamada Amelia que guiara a Edmund y Lucy a su clase mientras ella y Jimmy los acompañaban a ellos a la suya.

Las divisiones eran simples, de doce años para arriba tomaban clases con el señor Carson y los demás con la señorita Johnson.

El salón de clases estaba en el segundo piso, un aula normal con varios pupitres ordenados en filas dónde uno por uno fueron tomando asiento, Peter tomó un asiento junto a Jimmy y Susan se sentó a su derecha, los murmullos terminaron en cuanto un hombre alto de rostro alargado entró en el aula y se paró frente a ellos.

— Para los recién llegados —dijo mirando de Peter a Susan con seriedad— soy el profesor Carson, no tolero interrupciones en mi clase, permisos de ningún tipo y ausencias sin justificar —pausó unos segundos mirándolos expectante y después continuó— espero que cumplan con las tareas dadas, lleguen puntualmente a las clases y deberán ponerse al corriente de los demás en su tiempo libre; no me atrasaré por ninguno sin excepción— dijo contundente— Sigan al pie de la letra mis indicaciones o aténganse a las consecuencias.

Por la forma en que lo dijo parecía muy en serio con eso de las consecuencias y Susan esperaba nunca tener que averiguar a qué se refería.

Dicho esto el profesor comenzó la clase, estaba segura que ella no tendría problemas para ponerse al corriente con los demás, siempre se le habían dado bien los estudios y después de algunos repasos estaba segura de poder recordar todo lo que alguna vez había aprendido; por otra parte no estaba muy segura de Peter, no era un mal estudiante cuando iban a su vieja escuela pero aunque solo había pasado un año en este mundo desde que habían asistido, habían vivido en Narnia por mucho más de diez años. Sería difícil para él recordar todo lo que había aprendido en su infancia, por supuesto, Peter era un adiestrado en la espada, diplomacia, batallas y muchas cosas más que podía enumerar pero aquí todas esas cosas le eran completamente inútiles.

Como todo primer día, las clases pasaron tan rápido que para cuando se dieron cuenta era la hora de comida. Susan estaba aliviada de poder sentarse con sus hermanos por lo menos en cada comida, no era lo suficiente, sobre todo porque no podían hablar tan abiertamente como quisieran con Julie y Jimmy presentes, pero bastaba por ahora. También agradecía poder estar con Peter durante las clases aunque obviamente no podrían conversar entre ellos a menos que quisieran ser castigados, sin embargo extrañaría poder estar más tiempo con Edmund, así como sabía que Peter también echaría de menos a Lucy.

Desde que se sentaron a la mesa su hermana no paraba de hablar sobre las clases y cómo la señorita Johnson no era tan mala como parecía, solo un poco estricta y también de todo lo que habían aprendido ese día y que no recordaba lo difícil que eran las matemáticas.

Desde que habían llegado era la primera vez que veía a Peter y Edmund sonreír mientras escuchaban a Lucy hablar, olvidaba el efecto que ella causaba en sus hermanos y en ella misma, siempre un rayo de alegría en medio de la oscuridad.

Mientras comían, Julie y Jimmy les explicaron unas cuantas cosas para familiarizarse con la rutina del orfanato, por ejemplo: Las niñas se encargaban de ayudar en la cocina después de la comida lavando los platos entre otras cosas, mientras los niños estaban a la merced (palabras de Jimmy) del viejo Larry que se encargaba del jardín y la limpieza de todo el edificio. Susan no recordaba haberlo visto en todo ese tiempo pero por la manera en que Jimmy lo describía no parecía ser muy agradable.

Desafortunadamente el tiempo de la comida terminó y tuvieron que decir adiós a sus hermanos, a quienes les esperaban un par de horas con el viejo Larry mientras ellas se dirigían a la cocina junto a las demás niñas.

Gretel ya las estaba esperando con una montaña de platos sucios, las dividió en varios grupos para lavar, enjuagar, secar y guardar los platos, las más pequeñas entre ellas Lucy se dedicaban a sacar la basura; y un par más a pelar los vegetales que se usarían en la cena, una de ellas era Susan junto a otra muchacha de cabello azabache que parecía ser la mayor de todas llamada Sasha, trabajaron en un incómodo silencio después que Susan intentara entablar una conversación y Sasha la ignorara por completo, por eso se le hizo extraño cuando ella habló.

— ¿El castillo era acogedor? —preguntó sin apartar la vista de la zanahoria que pelaba.

— ¿Qué? — preguntó Susan desconcertada. Por un momento se preguntó si ella sabía sobre Narnia.

— Con tantos hermanos deben de venir de una familia muy bien acomodada —dijo con desdén— Tal vez ya no tengan nada pero seguramente tienen una buena herencia esperándoles cuando salgan, sin embargo tendrán que acostumbrarse a la vida dura mientras estén aquí.

— Te equivocas —dijo Susan cortante— Nosotros vivíamos modestamente y sabemos lo que es trabajar, no deberías saltar a conclusiones antes de conocernos.

— No necesito hacerlo —replicó dirigiéndole una mirada de desagrado— Se te nota hasta cuando hablas, como si fueras de la realeza o algo. Todos aquí hemos pasado por muchas más carencias de las que ustedes jamás imaginarían terminó de pelar la última zanahoria con durezasolo son unos niños ricos que desafortunadamente quedaron huérfanos, pero a diferencia de nosotros, esto sólo es un pequeño inconveniente para ustedes que pasará en cuanto sean mayores y sin más salió de la cocina después de decirle a Gretel que habían terminado.

Susan estaba muy contrariada por la visión que tenía Sasha de ellos, no llevaban ni un día bajo el mismo techo y ya se había hecho una idea de ellos completamente errónea. Pero tenía que admitir que habían pasado muchos años en Narnia siendo Reyes y Reinas, debían tratar asuntos diplomáticos y a cientos de nobles, era normal que ciertas formas de hablar saltaran a la vista pero nunca imaginó que resaltarían tanto, al menos para Sasha. Pero en lo que definitivamente se equivocaba es que ellos no entendieran lo que era la escasez, en Finchley ellos vivían de lo justo, no tenían más que otros y tanto ahí como en Narnia sabían que las cosas no caían de los árboles y se tenía que trabajar por ellas.

Terminó sus deberes y junto a las demás fueron a una sala de estar en el ala oeste para un tiempo recreativo. Isabel era la encargada y enseñaba a hacer bordados, pinturas y manualidades con arcilla.

Tanto ella como Lucy escogieron bordado, puesto que en Narnia habían hecho algunos junto a la señora Castor y les traía buenos recuerdos, tomaron lugar junto a la ventana y disfrutaron de un rato recordando las enseñanzas de la señora Castor. Isabel estaba muy impresionada con sus avances y las felicitó elogiando encantada sus bordados. Susan pudo observar que desde el otro lado de la habitación Sasha les dirigía una mirada de enfado mientras continuaba con su bordado, sin duda eso no mejoraba para nada la imagen que tenía de ella y sus hermanos, pero no podía hacer nada al respecto, al menos por ahora.

Julie estaba en una esquina junto a un grupo de niñas más pequeñas y les ayudaba con sus modelos de arcilla mientras ella trabajaba en el suyo propio, sin duda tenía un toque para enseñar pues las niñas la escuchaban atentamente con un brillo en sus ojos que le sacó una sonrisa.

Aún estaba preocupada por el destino de sus hermanos y de ella misma, pero sabiendo que podían contar con alguien que entendía por lo que estaban pasando la ayudaba a creer que no todo era tan terrible y que podrían llegar a adaptarse a este nuevo escenario, como lo habían hecho antes.

— Vamos a estar bien —dijo Lucy sacándola de sus pensamientos. Susan la vio darle una sonrisa tranquilizadora y llena de su brillo particular— Estamos juntos— No pudo más que corresponder su sonrisa, agradecida por su pequeña hermanita. Lucy tenía razón, aún estaban juntos y eso era todo lo que importaba.

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No se olviden de hacerme saber su opinión :)

Nos vemos en el siguiente :D

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