Mis hijos (¿?) vengo a alimentarlos con otro capítulo, les dije que no iba a tardar, todo bien y más que perfecto. Pues nada, en realidad estaba yo, haciendo nada jajaja, cuando me dio frío –comienza a hacer frío–, y pues entre mi ropa para el frío (lol) encontré un suéter llamativo (lol) era un helado con chispas y caramelos alrededor y pues así. Me miré por unos instantes y me dije "va a ser fácil éste". Y es que es cierto, espero no hacerlo tan largo, porque me pongo en el lugar de Mabel a los casi 18 y entonces, ya saben, sucede. Momentos después me quité el suéter y lo guardé en el rincón más oscuro del clóset :I
¡Gracias a todos aquellos que leen y esperan con ansias para que llegue el siguiente capítulo, no dejarán review (aunque me alimente de ellos), pero están atentos a mi historia, gracias, en serio!
Por cierto, quiero agregar (cosa que se me olvidó, tonta, en el primer capítulo), agradecerle a "Koschei0", que vagando por tumblr y buscando una imagen para la portada del fic, me enamoré completamente de una imagen y la contacté y soy muy feliz, porque tengo su permiso y wuwuwu, queda hermoso con el fic y lalalá, muchas gracias, a ti, gracias!
Gravity Falls no me pertenece, solo soy una fan reprimida que escribe para satisfacerse, le pertenece al gran Alex H.
"Dame una descarga de mentiras"
Capítulo II: "Ella"
-Mabel Pines. 17 años. Mujer.
| Quiere ser tomada en serio,
pero las personas la tratan según su
personalidad… Ah y no está loca. |
–¡Cuidado Mabel!
Gritaba una chica de cabello oscuro, negro, una piel pálida, con ligeras pecas en sus mejillas, ajustaba sus lentes mientras se secaba con la toalla. Antes de que pudiera escuchar, una ola había impactado por la espalda de la morena, había sido una escena cómica, para nada trágica. El impacto había sido tanto, que la había arrastrado hasta la orilla. Boca abajo. Candy, la chica que la acompañaba, y quien se encontraba sentada en la arena, corrió hacia ella.
–¡Mabel! –corrió hasta quedar a unos centímetros de ella, observó que el cabello largo de la chica se le pegaba al cuerpo, pero aun así, Mabel no levantaba la mirada–, no seas tonta, responde… –se colocaba las húmedas gafas, nerviosa.
–¡Ta-ráaa! –brincaba con el cabello en la cara–, mantenía una amena conversación con mi amigo Patricio 33 –carcajeaba mientras se quitaba de la cara la estrella de mar, para luego llevarla a la orilla.
–¡Tonta! –gritaba mientras le lanzaba un montoncito de arena, sentada aun–. Casi me da un infarto –reía mientras se ponía de pie.
–Candy, es época de bonito cielo, bonito sol, bonito clima y… –respiraba hondo, las dos se habían mirado.
–¡Turistas! –gritaban al unísono mientras se tomaban de las manos, emocionadas.
–Pásame una toalla, ¿quieres? –se rascaba el abdomen, lleno de arena. Candy le había lanzado una de la Jeep que tenían cerca–, en la noche pasaré a tu casa, te pondrás el vestido más sexy que tengas y hoy tendremos pareja.
–Mabel… sabes que yo no… –respondía avergonzada.
–Está bien, entonces te prestaré uno mío, penosa –le sonreía de una manera poco saludable.
Y es que las playas de Oregon no eran para nada habitadas, y eso era lo que gustaba a los habitantes. Había una época donde el clima era precioso, y justamente era en verano. Esta parte del mapa se caracterizaba por ser fría, de tener playas no habitables, pero eso era también la ventaja, eran playas pacíficas, tranquilas, que contaban con cuatro semanas de espectáculo. Justo en esas semanas, en todo el año, era el punto donde las estrellas brillaban con más intensidad y se juntaban todavía más. Llegaban de toda parte de Oregon, no sólo de ahí, por igual de Washington y de California. Los puestos abundaban por la noche, era como una fiesta. Mabel puso una toalla sobre su cuerpo, advirtió la puesta de sol y fue así como le avisó a su mejor amiga que tenían que partir, ya volverían en la noche.
–¿Por qué tan estresada? –Candy examinaba la cara de la chica al volante.
–Como si no supieras –golpeaba ligeramente el volante–, tú eres una chica brillante, tus calificaciones son… ¡extremadamente buenas! Mientras las mías…
–Ah, ya sé… Tienes miedo que no te den el intercambio –decía lentamente.
–¡Boom! Diste justo en el blanco –se estacionaba en la casa de la chica y saludaba ahí mismo a la madre de la misma en la puerta–, en cuanto te llegue la carta, no dudes en decirme, ¿está bien? Puede que no me lo den a mí, pero tenemos que festejar si te lo dan a ti.
–Mabel, no digas idioteces, te lo darán –se despedían con un saludo, mientras veía a la chica de lentes entrar–, y festejaremos para celebrar que las dos nos iremos, para poder llegar a ser las mejores historiadoras y antropólogas de Oregon –gritaba desde la puerta de su casa, para luego cerrarla.
Además, qué podía pasar, sólo era un pueblucho. "Gravity Falls" bah, no es que ese "pueblucho" fuera tan rico en historia, mucho menos tener los mejores museos del lugar, o lugares históricos, realmente, o profesionistas en la materia… ¿verdad? Algo malo tenía que tener. Pero, no, no podía perdérselo en realidad. Aunque eso no era lo único que le bajaba el autoestima en ese sentido, "Mabel, qué haces en historia y antropología, no va para nada con tu persona", "Deberías intentar ser como, esos hombres que hacen espectáculos en los hoteles", "¿Sabes qué? Te hubieras quedado en la pintura". Estaba harta. Sí claro, lo había pensado demasiadas veces. El diseño gráfico pasó por su mente hasta dejarla sin dormir, pero, decidió dejarlo más de hobby, ya que si algo había que le gustara a la par, era la historia.
Llegando a su casa, dejó las llaves en el recibidor, para correr descalza por los sillones de la sala y tirarse en uno de ellos. Quitó el cabello que molestaba y marcó al teléfono. Era su padre, él era editor en jefe de una revista, entonces siempre se encontraba en constante movimiento por el Estado, y no sólo del Estado, también del país. Avisó que estaba en casa y que le ayudaría a la Sra. Tully (quien era propietaria de un restaurant tradicional, a la orilla de la playa, y a quien conocía desde pequeña) a montar el puesto en la "Noche de estrellas" que sería en unos momentos. Aunque el Sr. Pines sabía muy bien que todo estaba bien y que en el lugar que vivían era muy seguro, Mabel siempre prefirió avisar siempre que no estuviera, todo lo que hacía, cosa que al padre, no le molestaba ni poquito.
Entró a darse un baño, para quitarse lo salado del mar, al salir, puso su lista de reproducción favorita a todo volumen, el sonido de las olas romper era su favorito, se acercó a su balcón. Respiró el olor a mar y la humedad se quedó impregnada a su piel. Necesitaba en realidad ese intercambio para conseguir los créditos, sino, tendría que volver a hacer el año de la materia, el estrés se apoderó de ella en esos momentos. Se quedó pensando en mil cosas en menos de 5 minutos.
–¡Mamá, una exhibicionista! –un niño apuntaba hacia el balcón de la chica. La mamá había tapado los ojos de su infante y se habían retirado de ahí. Mabel tenía una pequeña toalla que apenas le cubría un poco más abajo de la cadera. El comentario la hizo salir de su fantasía y se puso colorada al saber que había salido así al balcón. Y en qué ángulo la podían ver…
Fue así como abrió el clóset, sacó un vestido precioso, rosa, que le llegaba poco arriba de la rodilla, cepilló su quebrado cabello y su flequillo de lado, colocó una diadema. Sonaba su celular, era la Sra. Tully, apurándola, mandaría a su sobrino Mermando, para recogerla, la necesitaba antes, resultaba que el número de turistas había aumentado este año. La playa le quedaba a unos diez minutos, fue cuando rápidamente le avisó a Candy que llegaría antes y que no podría pasar por ella. El claxon de un automóvil sonó, debía ser él. Apurada tomó unos zapatos a juego y salió corriendo del lugar.
–Tardaste.
–Mentiroso –colocaba el cinturón de seguridad–, acabas de tocar el claxon.
Mermando era el sobrino de la Sra. Tully, un chico apuesto de tez morena, alto, decía que le encantaba peinar su cabello en una coleta, así que generalmente no lo cortaba tan seguido, trabajaba en el restaurant, también en la zona hotelera montando espectáculos, era un año más chico que ella, en alguna vez en su vida le había gustado tanto a la chica, ahora en el presente, si le volvía la idea, casi vomitaba.
–Cuántos son este año –preguntaba arreglando su cabello.
–No tengo una menor idea, pero son muchos, y ni son las ocho –daba una vuelta para llegar a ver la playa–, es por eso que tía Tully te necesitaba, no es mi culpa.
–No, no importa, estaba lista, de hecho –Mermando la miraba para darle una desaprobación en su "arreglo express" –, ¡oye! Mejor que tú, me veo.
–Claro que no –reía–, este año quieren registro de cuántas personas fueron y de dónde. O eso dice la policía.
–No me bromees…
–No es mi culpa de nuevo, creo que ya nos tocaba trabajar de esta manera.
–Te harás cargo de ello, ¿verdad? –lo miraba con ojos de cachorro.
–Lo siento señorita –reía de nuevo–, me toca el espectáculo. Antes de bajarte del carro, toma la basura que me dejaste ahí, boba, y tírala, por favor –le sonreía. La chica puso los ojos en blanco.
–Tully, esto no es una buena idea, son demasiados –Mabel perseguía a la señora que se encontraba arreglando todo, mientras veía aterrada los vehículos que llegaban a acampar.
–Maby, tengo a toda mi gente ocupada, hazme este pequeño favor.
Decirle que no a la Sra. Tully era como decirle no a su propia madre. Mamá, ojalá tuviera a la suya. Papá había dicho que ella había enfermado y muerto en cuanto había dado a luz, que no tenía que sentirse del todo mal, así que cualquier muestra de afecto entre la Sra. Tully y ya ella debía ser bien recibido.
Cuando el Sr. Pines había dejado Gravity Falls, llegó a dar a las costas, donde encontró refugio en el restaurant de Tully, ella se había sorprendido, cuando vio a Ed con una pequeña niña, en brazos, la cuidó mientras él comió y ella misma le dio casa hasta que lograra tener un lugar dónde establecerse; no le costó poder encontrar trabajo, pues era experto en su profesión. Sólo quería desaparecer de la vida de algunas personas. Mabel en un inicio era cerrada con las personas que "pretendían ser su madre", pero después aprendió a vivir con eso. Era una persona inquieta, extrovertida, sencilla, risueña, no eran el tipo de cosas que le molestaran.
–Correcto, dame esa libreta –soplaba para después ir al registro.
Había tres tipos de lista, quienes llegarían a acampar, quienes iban a ver el espectáculo, o quienes querían transporte y hotel juntos. Pues ella…
–Entonces, ¿con cuántos vas a acampar? –preguntaba aburrida.
–Pero ¿ya te dije que vengo con mi novio?, ay, se me olvidaba contarte eso, en realidad… –decía una chica.
–Entonces son ustedes dos –interrumpía.
–Ash, aguafiestas, sí.
–Claro, ¡el que sigue! –le gritaba a la chica que seguía en la fila. Al fin, llegábamos al final de la larga fila.
–Hola, qué pasa.
–Qué tal, ¿qué te parece la costa? ¿Linda no?, ¿Cuántos vienen a acampar? –anotaba.
–Venimos unos cinco. Te dejo mi identificación. –la entregaba mientras no dejaba de ver su celular.
–Tambry, ¿eh? –guardaba la identificación–, y, según lo que tengo aquí, iban a quedarse cinco, hasta el domingo por la mañana, ¿verdad?
–Claro –mascaba una goma.
–Sólo necesito lo último –anotaba–, ¿podrías decirme de dónde nos visitas?
–¿Realmente importa? –la chica había apartado la vista del teléfono. La observaba enfadada por haber hecho fila.
–Ah, bueno, sí, quiero decir, necesito saber las preferencias, pero si no quieres decirlo está…
–Gravity Falls –interrumpía la chica con perforaciones. Mabel se sorprendió.
–Oh –sonreía, era una señal, o el mundo quería que sufriera–. Puede, que te incomode esta pregunta, pero, ¿cómo es allá? –preguntaba inocente.
–Cariño, no es Hollywood –decía de mala gana por el claro interés de la morena–, ya sabes, todo muy rústico, sin playas, sin diversión, muchos ancianos, idiotas, mi ex…
–Vaya, suena lindo –firmaba en la lista–, aquí tu ficha, no olvides venir por ella, tengo tu identificación –reía.
–Perfecto –la miraba seria, mascando su goma de nuevo, sin encontrar el chiste–. Necesitas ir a Gravity Falls, por cierto –se retiraba–, tienes unas altas expectativas del lugar –susurraba mientras corría con su grupo de amigos.
¿Había sido eso una señal? ¿O era el hecho de que había un Dios malvado que disfrutaba cuando Mabel tenía sus malos ratos? Prefirió no pensar en eso. Miró el sol caer rápidamente, a Mermando hacer concursos mientras los fuegos artificiales comenzaban, las parejas abrazadas mientras veían el manto de estrellas, los amigos, los amigos ebrios, los que cantaban alrededor de su hoguera, todo fue fantástico. Después de ayudar un poco por igual a llevar comida y al servicio de la Sra. Tully, volvió a casa.
La madre de Candy se había ofrecido a llevarla, al llegar, Candy le había deseado suerte, pues pasaba de media noche y estaba segura que la lista de admitidos a los créditos extra, había salido. Los investigadores que se adentrarían a un trabajo final en algún lugar del estado, histórico. Gravity F. era el lugar que más estudiantes preferían, principalmente por su cultura, desbordaba historia por sus lugares. Quedaba a unas cuantas horas de casa, sería por igual buen distractor, es que su clima era tan perfecto, su flora, fauna, ¡todo! Y sólo había cinco lugares, era un pueblo, después de todo.
Caminó hacia la puerta de su casa cuando se había dado cuenta que el coche ya no estaba. Suspiró. Entraba a su hogar, para después mandar un mensaje de buenas noches al editor en jefe; se había quitado los zapatos, para pisar algo extraño ¿papel? Una carta. Sus ojos se abrieron lo más que pudieron, ¿quién lo había mandado?...
"Universidad U.C.O" "Señorita Pines, se le informa…"
Rápidamente marcó el número que se sabía de memoria.
–¿Hola, Mabel? ¿Olvidaste algo en el coche? –decían del otro lado de la línea.
–Nos vamos a Gravity Falls –decía pausadamente.
–¿Qué? –contestaba para gritar tres segundos después.
N.A- *Inserte risa estúpida* bueeeno, pues, aquí de nuevo, les dije que no tardaría, -soygenial-. Tengo que contestar mis pequeños reviews de una manera muy rápida, porque en serio quiero contestarlos y sentirme amada y feliz(?) y todo eso. Gracias por el apoyo hasta ahorita, en serio, gracias. Dicen por ahí que el 28 es el cumpleaños de los hermanos Pines, ¿es cierto? según yo no había algo confirmado jajaja, quien sepa, contésteme con un review, gracias, son un amor .
¡Wuuu! ¡El cameo genial de Mermandooo! Bueno, no crean que lo verán muy seguido, quería aprovechar la situación de Mabel + playa + arena + chicas, lol, probablemente salga por ahí más adelante, who knows, esto apenas empieza. Se me olvida otra cosa. Ahh sí, una pequeña nota sobre Mabel. Quise claramente que no fuera la típica niña que no creció, (como generalmente lo hacen en los fics) ¡claro que hay que conservar su personalidad!, pero personas... ella ya no tiene 12, ya no más :'(, o al menos en mi fic. Así que la hice más abierta, más explosiva, más atrevida, pero sin perder el piquete del mosquito de la adolescencia, que en cualquier momento nos toca a todos. Ya saben, nunca está de más explicar estas cosas. Lo mismo con Dipper bebé. Lol.
¡Revieeews!
Koschei0: Como ya te lo he dicho mujer, infinitas gracias al mundo y a ti(?) principalmente porque hablas español jajajaja, cuando creía que era todo lo contrario. Tevasahacermásfamosa AMIGOS, VEAN SU TUMBLR, QUE ESTÁ PRECIOSO -el link en la descripción lol- de nuevo, muchas gracias. Infinitas, infiiiiinitas.
StkAmbln: I knooow, soy una enferma mental masoquista que le gusta hacer todo dramático jajaja, siento eso, no te me asustes, todo está perfectamente planeado, a menos que a la mitad del fic se me ocurra otra cosa y lo cambie lol, quenocreoesperfectoacomoloimagino, pero bueno, verás después que todo resultará genial gracias a eso. Ni yo sé por qué escribo de esto, jajaja en eso estamos igual, pero ya sabes, cuando llega, llega. ¡Muchísimas gracias, aquí te espero :)!
4Meiko4: O eso es lo que quiere la televisión que pienses... jajajaja mentira, como digo acá arriba, todo tiene un por qué, igual yo, casi me daba latigazos mientras lo escribía, soytaninsensible :'( en fin, me emociona leer tu review y saber que hay lectores siguiendo esto desde el inicio, como dices, yo tampoco soy la gran fan del incesto entre estos dos personajitos, pero, me encantó mucho la idea en cuanto la pensé y la quise plasmar. ¿Te cuento algo? Gracias a los fics yo he juntado parejas que antes no me gustaban nadita, oooh sí. El poder de los fics ~~~~
Alissa P: ¡Jajajajajajajajajajajaja! Me recordaste a mí misma escribiendo reviews jajajajajajajaja, bueno qué te puedo decir... ¿sabes lo difícil que es tener seguidores tan geniales y mantenerlos? :'( Muchas gracias , espero tu cuenta jajajajaja, y además te agradezco por cada cosita escrita, en serio, ya, acá te traigo el otro, disfrútalo.
Y así es como termino -graciasaDios- toda mi palabrería, muchas gracias por seguirme, por leer, por dejar en favoritos, por visitar, por odiar(?) lol, todo, tooodo, vale, en serio. Millones de gracias a todos, esto, al final es para ustedes, yo sólo hago el trabajo sucio. Es todo, nos vemos a la próxima (:
elviernesentroalauniversidad...porquéeeeeeee T_T
