(2)

Cambio de roles

Eres mi juego experimental, simplemente naturaleza humana.

No es lo que las chicas buenas suelen hacer, no es como deben comportarse.

/ . . . /

Amanda siente un dolor fuerte en su pecho, algo semejante a un golpe bastante cruel.

El reloj digital de su teléfono indica que apenas es la medianoche, así que ir a la enfermería de Luna Nova no es una posibilidad, nunca le ha gustado exagerar o ser dramática. En su propia lógica si se sigue sintiendo mal irá a la enfermería por la mañana, si no, pues no irá.

Sin embargo, el dolor la consume y se revuelca entre sus propias cobijas, se siente como algo que la estira cual prenda recién lavada. Todo su cuerpo se envuelve en una tortura.

Cierra los ojos y trata de soportar las lágrimas, ni siquiera sabe porque quiere llorar. ¿Tanto es su propio dolor?

Mira de nuevo el reloj, son quince minutos pasadas de las doce. El tiempo avanza con lentitud y el dolor no aminora. Se levanta de su cama con dificultad para finalmente sentir un zumbido en sus oídos y caer rendida al suelo. No siente ahora dolor.

. . .

Sucy ha tenido presentimientos extraños desde la broma fallida hacia Akko. Si bien la pócima que supuestamente le suministró aún no la tiene identificada se sorprende que Akko no haya mostrado ningún síntoma extraño. Incluso en el desayuno la nota normal, no parece ser diferente.

—¡Hey, hola Amanda!

Amanda camina hacia el comedor, su rostro denota total desconcierto. No saluda a Akko sino que directamente se dirige a Sucy.

—Ven.

Tanto Lotte como Akko no entienden la reacción de Amanda, pero Sucy tiene una ligera idea.

—Oh, rayos…

Las dos se dirigen hacia un lugar alejado de Luna Nova. Sucy inspecciona a Amanda de pies a cabeza y nota cambios un poco insignificantes.

—La broma salió mal—dice Amanda, con un tono de voz diferente al habitual—, en la noche sentí dolores terribles en todo mi cuerpo y en algún momento me desmayé. Fue ahí donde me di cuenta.

—¿De qué?

—Tengo… algo…

Sucy se alarma un poco de ver a Amanda apenada, no es nada habitual en ella. Amanda siempre se caracterizó por ser una chica desinhibida.

—Creo que me he vuelto hombre.

Sucy abre los ojos como platos.

—Eso no puede ser posible.

—¡Qué demonios! ¿Entonces si ves esto que pensarás?

Amanda baja sus pantalones de pijama y ante Sucy apareció una imagen nada predecible. Incluso para ella el ver el miembro 'inexistente antes en ella' fue demasiado.

—Eh…

—¡Un pene! ¿Se supone que las mujeres tienen uno?

—Bueno, vale, ya entendí.

Amanda se sube de nuevo sus pantalones de pijama y da vueltas alrededor de Sucy.

—No sé ni siquiera cómo se usa esto—señala al interior de sus pantalones—, es incómodo. Pero más incómodo es lo que siento, mi cuerpo se siente diferente. Maldición, yo nunca tuve senos pues ahora definitivamente no tengo ni un poco.

—Confundí la pócima para Akko—confiesa Sucy un poco más tranquila—, lo que no me queda claro es que si era para ella porque tú…

—Algo debió haber pasado—dice Amanda seria—, esto es grave. No puedo usar falda definitivamente. Si descubren que ahora soy un hombre me expulsarán.

—Je. ¿No es lo que siempre has querido?

—¡Sí! Bueno… No. No sé, no me esperaba esto. Tengo ganas de orinar desde la mañana pero no puedo, bueno más bien no sé cómo hacerlo.

Sucy suelta un suspiro y mira de nuevo a Amanda.

—No te ves tan mal como hombre.

—Gracias, no sabes como ayuda—responde con sarcasmo—, no sé qué voy hacer. Me siento más alta, más… diferente. Aunque siga teniendo este cabello se siente raro, todo es distinto.

—Amanda se divertiría de esto, ¿no?

—Sucy, tú eres la única que puedes ayudarme en esto.

—Hm. Vale, lo mantendremos como nuestro secreto.

—Debo irme de Luna Nova.

—¿Y cómo harás eso? La directora ni Finnelan creerán algo que tú les digas, saben que odias estar aquí.

—Desapareceré, un par de días deben bastar para que arregles esto, ¿no?

. . .

Amanda se mira en el espejo del baño de un centro comercial. Está en el baño de mujeres, sin embargo todo es extraño a su alrededor. Sabe que Sucy encontrará la solución puesto que no hay nadie mejor en las pociones que ella.

Quizá, la parte más razonable de ella, le dice que debería buscar a una profesora de Luna Nova y hablarle del caso. Sin embargo las consecuencias podrían ser fatales. Ciertamente ella no quiere estar en Luna Nova pues odia las reglas, pero eso no significa que quiera ser expulsada. No quiere dar más problemas a su familia.

Su rostro es más grueso, incluso sus facciones. Su piel es un poco más rasposa y su mirada más afilada. Nunca la ha importado su apariencia, aunque el hecho de tomar las tijeras para cortar su cabello se siente… interesante.

Poco a poco corta el cabello hasta que queda totalmente como un corte de hombre. No hace falta ocultar sus senos puesto que la poción se los ha quitado.

Los mechones de su cabello quedan en el lavadero, los toma y los tira al piso. No llora, ella nunca ha llorado. Aprieta sus puños con fuerza y se mira nuevamente al espejo, ahora su reflejo le muestra la apariencia masculina, ya no es como una mujer.

—Amadeo…

. . .

—¿Amadeo O'Neill? No había escuchado nunca a esa familia.

Amanda mira la oficina del director de la Academia Appleton, es grande y lujosa. Aquello le da un poco de asco, ya que nunca le han gustado los lujos.

—Mi familia es de Estados Unidos—explica—, pero yo quiero continuar mis estudios en esta escuela.

—Es inusual que estudiantes extranjeros quieran estar aquí.

Amanda observa el rostro de aquel hombre, es duro. Se nota en sus facciones que aquella persona nació para hacerle imposible la vida a los demás: Blackwell, el temible.

—Bueno, bueno. ¿Entonces no aceptará la estancia temporal de un estudiante extranjero? ¿Es acaso porque soy de Estados Unidos?

—Qué remedio, no es como que puedas sobrevivir en la Academia Appleton.

—¿Es un reto?

Blackwell mueve su bigote en señal de protesta y golpea su escritorio.

—No desafíes a la autoridad, apenas llegando y causando problemas. Pero si así lo quieres…

—Si sobrevivo dos días en la Academia Appleton…

—¿Dos días?—Mr. Blackwell se cruza de brazos molesto—, te someteré a diversas pruebas. Una semana bastará.

Amanda asiente y extiende su mano para pactar el acuerdo.

. . .

—Oye Sucy.

Sucy mira a Akko y alza sus hombros.

—¿Y Amanda?

—Hm, no sé ¿por qué?

—No la he visto por la Academia, no es usual.

—Hm, seguro debe de andar por ahí.

—Sí, puede ser.

Akko mira el piso ligeramente triste. Sucy nota aquello y decide no mirar más a Akko. No quiere delatar el secreto de Amanda. En cambio, se dedica a seguir buscando en libros de hechicería y pociones cualquier cosa que haga regresar a Amanda a la normalidad.

—¿Y qué buscas Sucy?—pregunta con curiosidad Akko, husmeando entre el escritorio de Sucy, donde únicamente hay un montón de frascos color ámbar y libros.

—Una poción.

—¡Genial! ¿Puedo ayudarte?

—No.

Akko frunce el ceño molesta.

—¡Por favor!

—No Akko, debo poder con esto sola.

Lotte deja a un lado su libro de Night Fall para observar la peculiar escena entre Akko y Sucy.

—Pero yo puedo ayudarte y…

—Akko, en serio no—dice Sucy nuevamente un poco molesta—, debo poder con esto yo.

—La carga compartida es menos.

—Akko, tú ni siquiera puedes volar.

—¡Oye!

—Es la verdad.

Akko pisotea el piso y se marcha de la habitación. Sucy suelta un suspiro de alivio y continua con su búsqueda.

—Sucy, ¿pasa algo?—Lotte, quién hasta ese momento se había mantenido al margen se atreve a hablar—, estás un poco rara.

—No es nada.

. . .

Amanda —ahora Amadeo O'Neill— inspecciona la Academia Appleton, tanto lujo realmente la asquea. Uno de los motivos por los cuales es como es, es debido a su propio pasado. Trata de no pensar en ello y decide buscar algo con que entretenerse. Se sienta en el comedor de los alumnos y se siente incómoda, pues todos los chicos se le quedan mirando como preguntándose quién es el nuevo alumno.

Rueda los ojos y no le da mucha importancia y se dedica a observar el juego de cartas que se desarrolla frente a ella, un joven rubio está jugando contra uno de cabello negro. A continuación el juego se ve mágicamente favorecido por el rubio y recibe algunas libras por parte de su contrincante.

—Nadie puede vencer al gran Luis Blackwell—anuncia él—, si hay alguien capaz de hacerlo que se manifieste.

Amanda rueda los ojos con aburrimiento y se levanta.

—Con trampas cualquiera podría ganar y anunciarse como victorioso.

Todos los estudiantes la miran —lo miran— y provoca que incluso Luis Blackwell se acerque.

—¿Cómo has dicho?

—Que eres un tramposo.

—Oye, oye—un estudiante habla desde lo lejos—, ¿eres un nuevo estudiante?

—Mi nombre es Amadeo O'Neill. ¿Algún problema con eso?

Amanda se siente divertida, quizá ser hombre por un par de días no sea tan malo después de todo. Podría mofarse de todos esos niños riquitos sin problema alguno.

—Te reto a que me ganes—dice Luis—, yo el hijo de director te reto.

—Por supuesto, pero deja de hacer trampas.

—Bien…

Minutos más tarde, los estudiantes de Appleton miran sorprendidos la derrota del siempre ganador Blackwell. Amanda sostiene las libras en su mano y sonríe triunfante.

—Esto es ridículo—dice Blackwell por lo bajo—, eres un brujo.

—Claro, claro. Y tú un hijo de papi.

—¿Cómo has dicho?

—Lo que escuchaste, estúpido.


N/A Muchas gracias a todos por sus comentarios, alertas y favoritos. De verdad que me anima muchísimo. Asimismo, lamento la tardanza en la actualización. Espero en estos días compensar el capítulo del jueves pasado.

Por otro lado, como mencioné, este fic será muy corto. Espero que este capítulo les haya agradado mucho :3

Si les gustó, si no les gustó sean libres de comentar, ya que me anima un montón.

Los invito a leer mis otras historias de Little Witch Academia que tengo publicadas y próximamente esperen nuevos proyectos...

¡Saludos! :D