Eleonor y Terry decidieron callar, no le contarían a Candy lo que había sucedido con el Duque de Granchester. Dejaron pasar unos días a fin de que sanaran sus heridas y qué Candy no lo notara no querían preocuparla, Terry conocía el carácter de su novia y temía que quisiera renunciar a su amor al conocer lo mucho que le desagradaba a Richard su relación.

El lunes siguiente Eleonor fue a Buscar a Candy al hospital para llevarla a escoger el modelo de su vestido de novia.

-¿Te gusta la textura de la tela Candy?

-Señora Eleonor esta tela es muy fina y no creo que me alcance para comprarla

Al novio le corresponde comprar el vestido, recuerda que eres mi hija todo lo mío ahora es tuyo además no debes preocuparte los gastos de la boda correrán a cuenta de Terry, él ya me dio el dinero para solventarlos, el ahorraba la mesada que su padre le daba en el colegio aparte en sus cumpleaños siempre le regalaba una monedas de oro según los años que cumplía. Candy quiero preguntarte si ¿Ya sabes qué tipo de relación tengo con el Duque?

-Terry me lo explicó

-Sé que tengo mala reputación y me ven como una prostituta en todo Londres, yo quise encausar mí vida después de tener a Terry, pero no pude abandonar al Duque porque me tenía amenazada con no dejarme ver a mi hijo y matarme, según porque si fui de él no lo sería de nadie más y prefería verme muerta, el me da ciertos privilegios, tengo dinero ahorrado para que huyamos los tres a Estados Unidos por si se requiere, ayúdame a convencer a Terry de que nos alejemos de Europa y empezar una nueva vida en América.

-¿Tan peligroso es mi suegro?

-Si Candy, toda la vida le he temido, Terry no quería platicarte pero es mejor que no haya secretos entre ustedes, así sirve de que estés prevenida.

-Qué bueno que usted me ha enterado

-El quizás quiera hacer algo para impedir tu boda por lo que debes estar alerta, no confíes en nadie.

Se miraron las dos mujeres a los ojos, el encargado del almacén interrumpió preguntándoles si se habían decidido por la tela y ellas asintieron.

Después de eso fueron con la modista de Eleonor que era la misma que le costuraba a la duquesa de Granchester.

-Señorita Eleonor ¡Que sorpresa me ha dado! Tiene meses que no me visita, ¿Quién es la joven que viene con usted?

-Será mi nuera, queremos que usted le haga su vestido de novia ¿Tendrá tiempo o busco otra opción?

-¡Me imagino que la boda será majestuosa! Me contaron que en el cumpleaños de su hijo no escatimaron en gastos por lo que me imagino que esta fiesta superara a la que acaba de pasar.

-Al contrario será algo muy sencillo

-No conozco a la señorita ¿De qué familia es?

-Candice es enfermera, ella es huérfana

La modista la miró de pies a cabeza e hizo disimuladamente una mueca- Si, le haré gustosa el vestido a tan encantadora muchacha.

Después que se marcharon de ahí, la modista le mandó un mensaje a la Duquesa informándole que Terry pronto se casaría. La Duquesa al leer la nota sintió alegría—No le diré nada a Richard con esto desheredará a Terry y le cederá el título de Duque a uno de mis hijos, ella guardó aquella nota en su joyero.

Esa noche habría un concierto de piano el Duque y su familia fueron invitados, él estaba inquieto esperando que su esposa estuviera lista, mientras tanto se puso a husmear entre las cosas de su mujer abrió el joyero y encontró el mensaje, le dio curiosidad de saber su contenido y lo leyó.

La Duquesa salió del cuarto de baño y miró sorprendida a su esposo

-¿Cuándo me lo pensabas decir?-Le preguntó con el rostro enrudecido por el odio

-Todavía hoy me llegó el mensaje, precisamente …

El Duque no esperó explicaciones y la abofeteó, él se retiró, Terry esperaba a su padre en el salón principal.

-Vamos

-¿Y tu esposa?

-No vendrá se siente indispuesta

En el camino el Duque estaba sumergido en sus pensamientos planeaba la forma de impedir esa boda.

Cuando llegaron al teatro todos les hacían reverencia a los Granchester , Terry vio con melancolía todo aquello era como si se estuviese despidiendo—Quizás ya nunca más disfrute de estos eventos, mi papá dejará de hablarme en cuanto me case, no tendré los privilegios de un Granchester, pero renuncio a todos estos lujos por el amor de Candy.

Se sentaron en el palco exclusivo para ellos, el Duque miró a los asistentes para ver si reconocía a alguno digno de su saludo, vio que William Albert Andrew y su tía estaban en uno de los lugares principales.

-Mira Terrence aquel es William A. Andrew fue convocado para ser uno de los oficiales principales del ejército, viene de Escocia.

-Puedo ver su atuendo

Los Andrew llegaron en una embarcación a Londres para acortar el tiempo del viaje y despedir a sus sobrinos que ya iban camino a América.

A lo lejos se saludaron los Granchester y los Andrew. A la salida del Teatro se encontraron de frente.

-¡William Albert Andrew! ¡Es un gusto verte!

-Duque de Granchester me complace encontrarle en este recinto, le presento a mi tía Elroy

-Me imagino que fuiste convocado para unirte al ejercito dicen que eres un gran estratega militar y que heredaste las habilidades de tus ancestros.

-Recibí la convocatoria y heme aquí no pude negarme, desde mi niñez mi padre me enseñó con disciplina militar.

-Quiero que mañana me acompañe a Almorzar en mi casa, tenemos mucho de que platicar sería un gran honor ser su anfitrión

-Gracias Duque, no sé si mi tía tenga algún otro plan

-Ahí estaremos Duque-contestó la señora Elroy

Al día siguiente los Andrew fueron a la mansión Granchester, Terry le quedó mal a Candy habían quedado en verse pero tuvo que quedarse en casa para atender a los invitados de su padre.

Durante la comida.

-Le digo a William que se case con cualquier chica y que la embarace antes de que se vaya a la guerra, para que quede su descendencia ¡pero es terco! él quiere casarse enamorado.

Albert blanqueó los ojos— tía por favor el Duque no nos invitó para escuchar mis asuntos personales.

-William si me permite opinar creo su tía tiene razón, usted sabe que en una guerra podemos ir al frente y todo puede pasar.

-Lo sé, pero no voy a engendrar un hijo al que después no pueda verlo crecer.

-¡Por favor no sea egoísta William! usted no debe dejar que se apague la lámpara de su linaje.

Albert arqueó la ceja y se quedó pensativo—Yo sería el último de los Andrew si llegara a fallecer

-Es curioso que en Escocia no se escuchen rumores de guerra en cambio en cuanto desembarcamos en Londres no cesamos de escuchar sobre el tema—comentó Albert.

-Mi hijo acaba de entrar al ejercito quisiera que quedara bajo sus órdenes.

-Duque Granchester yo dirigiré escoceses no ingleses.

-Aun así

-Pero usted puede proteger a su hijo ¿Por qué no lo envía lejos del país?

-¡Los Granchester no somos cobardes!

-Más vale perro vivo que León muerto-contestó Albert

-¿Y por qué usted no se va de Europa?

-Usted sabe cuál sería mi castigo, por generaciones Los Andrew hemos recibido los favores de la corona por pertenecer al ejército y yo no romperé con eso, todos los oficiales del Reino Unido hemos sido convocados para las reuniones todavía no nos han asignado pelotones, recomiende a su hijo con los oficiales ingleses.

Al día siguiente el Duque también fue convocado pero el sería consejero militar solamente y no lo mandarían al campo de batalla si llegase a estallar la guerra.

Terry llegó a buscar a Candy al hospital y fueron a caminar al parque

-Candy después de que nos casemos te irás con mi mamá a Estados Unidos allá radica mi familia materna, los rumores cada vez son más fuertes, es más quiero que mañana renuncies al hospital.

-Terry, no puedo renunciar

-Si me amas lo harás, no podría soportar que te mandaran al frente para atender a los heridos ¡Debes renunciar! Prométeme que mañana mismo lo harás.

Candy lo miró a los ojos—Será mi esposo y debo obedecerlo en todo

El Duque iba pasando en su carruaje y se airó al ver a Candy y a Terry besándose

-¡Es una cortesana como su suegra! Tengo que ver la manera de que Terry se desilusione de ella.

-¿Qué dices mi amor renunciarás al hospital?

-Mañana mismo renunciaré pero tengo que hallar un lugar donde vivir

-Vivirás con mi madre, mañana mismo mandaré un coche para que lleven tus cosas a la casa de mi mamá ¿Estás de acuerdo?

-Si

El Duque planeó secuestrar a Candy y desaparecerla.

Al día siguiente Richard mandó a Terry a recibir el pago de la renta de una de sus propiedades, él se fue desde muy temprano y le dejó instrucciones a uno de los cocheros para que fuera a buscar a Candy al hospital, ella renunció y esperaba a que llegaran por ella, cuando el cochero iba a salir de la propiedad Granchester lo alcanzó un jinete.

-El duque ordena que regreses

-Pero tengo instrucciones del joven Terrence que…

-¿Quién te paga?

-El Duque

El cochero regresó

-Hacia donde te diriges

-Su hijo me envió a buscar a su prometida al hospital y llevarla con sus cosas a la casa de su madre

El Duque sonrió—Ciertamente la irás a buscar, pero no la llevarás a casa de Eleonor sino a la casa a donde llevo a mis amigas ¿me entiendes verdad? En el camino abordaran el carruaje dos de mis hombres para someter a la muchacha

-Duque ¡Por favor!

-Es mejor que cumplas mis órdenes o te mandaré al frente de la guerra con todos los tuyos.

Hola chicas gracias por seguirme en esta nueva historia, estoy pensativa en cuál será el siguiente fic que debo actualizar.