Hola c: pues aquí continuando con esta historia, lamento que halla sido corta pero era sólo el prólogo, ya saben lo que aparezca aquí no me pertenece a menos que indique lo contrario al final.


Sentí que alguien me golpeaba en la cabeza, por una extraña razón me sentía extraña, lentamente me senté y abrí mis ojos, todo lo que ví era oscuro.

-"¿Donde estoy?" - Fue lo primero que pensé al ver que me hallaba en otra parte.

-¿Eres... realmente tú? - Escuché una lejana voz detrás mío y voltee, había una chica de tez blanca con cabello y ojos azules, a primera vista tenía un aspecto de una asesina frente mío, me miró sorprendida pero honestamente yo esta un poco más sorprendida por su extraña vestimenta, una túnica de color azul rey con unas botas cafés altas.

"Estaba en mi cuarto..." - Pensé, pero sin darme cuenta lo había dicho en voz alta.
-¿Que es lo que significa eso? ¡Tu has sido enviada! - Comenzó a decirme molesta tomando mis hombros con fuerza. Me quedé estática a la fría mirada que tenía.

-¿Eres el espíritu de la lámpara?, porque definitivamente saliste de la lampara.
-No... ¡No sé de que me estás hablando! - Contesté temerosa a su pregunta, pues no sabía de que me hablaba.
-Sí no eres el Espíritu, ¿¡Entonces quién eres?! - Me preguntó con un tono más molesta, que comenzaba a sacudirme hasta que me soltó.
-¿Y que estabas haciendo en la lámpara...? - Comenzó a decirme en un tono más calmado, mientras alejaba su mirada hacia otra parte.
-¡Por aquí! - escuché una voz desde lo lejos y salté un poco por la sorpresa.

La chica volteó a ver en dirección de donde venía la voz, volteó hacía a mí y tomó mi brazo al mismo tiempo haciendo que me levantara del suelo.
Por un momento pensé que iría detrás de ella mientras tomaba mi brazo, pero ocurrió lo contrario; me puso una bolsa cargándome como si fuera una bolsa de papas.
No podía ver nada alrededor mío, pero podía escuchar las otras voces acercándose a lo lejos.

Después de cargarme, empecé a sentir que ella comenzaba a correr y sin poder evitarlo comencé gritar.
-¡Me estás lastimando! - le grité porque no estaba ni en una posición cómoda ni sabía lo que ocurría.
-Déjelo ahí por un momento - dijo una voz distinta a la de la chica, sentí que me bajaba hacia el suelo por un momento y volvía a subirme entre sus brazos, sentí que ella comenzaba a correr, escuchaba sonidos de metales por el camino.
-¡Maldita! ¡¿Dónde lo dejaste!? - gritó aquella voz y seguía escuchando sonidos de metales, no podía saber que sucedía.
-¿Donde lo escondiste? - seguía gritando esa voz masculina pero no había respuesta por parte de la muchacha.
-Sí no me dices, sabrás el sabor de mi espada.
-¿¡Espada?! - Fue mi expresión cuando oí eso, y mi temor era de qué iba a pasar conmigo.

Sentí que alguien quitó la bolsa que me cubría, permitiendo poder ver la luz de la luna lastimándome los ojos, cuando de repente vi que estaba un hombre frente a mí ¡apuntándome hacia mi cuello con una espada!.

-¡AH! - Grité asustada por la espada apuntándome hacia mi cuello.
-¡Cúbrete! - Me gritó la chica, sin dudarlo un momento obedecí y me agaché cubriendo mi cara.

"¿Qué va a pasar con nosotras?" - Pensé al momento en que me mantenía en el suelo, volteé a ver que ocurría y
observé a varios hombres vestidos de la misma forma, había con unos 10 más o menos, todos estaban vestidos de forma extraña con sus espadas, parecían ser soldados.

-Te lo diré una vez más, ¿donde lo pusiste? - Empezó a decirle el soldado a la chica, sin que esta respondiera.
-Bien, lo haremos a tu manera, ¡te cortaré las manos y te haré hablar! - Dijo aquél soldado y con una seña llegaron los otros soldados rodeándonos.
-¡Jefa! - Se escuchó la voz de un hombre y de repente vimos a la nueva persona atacando a los soldados, uno por uno.
-¡Jefa, terminemos y salgámonos de aquí! - Dijo aquél muchacho que era de tez morena, cabello rubio, ojos color miel y vestía una camisa sin mangas azul con pantalones azules.
-¡No voy a seguir tus órdenes! - Dijo la chica y me cargó como si fuese un equipaje pesado, me cubrí con mis brazos para evitar caerme.

Solo por unos momentos, los soldados estaban siendo atacados por los otros hombres pero ahora, solo dos estaban luchando con espadas.
-Woow - fue mi expresión al ver cómo luchaban con espada.
-Jefa, hay sólo uno - dijo el de la camisa sin mangas azul.
-¡Cállate Nasr! - Gritó la peliazul que era considerada la jefa de aquellos hombres que habían llegado, cuando de repente la chica amable usó su espada y atacó al soldado que todavía restaba en lo que la peliazul me mantenía cargada.
-Me salvaste la vida - dijo la peliazul.

La chica me bajó hacia el suelo sin que me golpease con algo al terminar la aparente batalla.
-¿Uh? - fue mi exclamación cuando me bajaron.
-¿Estás bien? - Dijo una muchacha de tez blanca, cabello rosado largo y ojos anaranjados, que con una vestimenta extraña también, tenía su cabeza cubierta con una manta
Aquella chica me ayudó a sentarme en el suelo amablemente, ella sonreía haciendo que esa sonrisa por una extraña razón me hacía sonreír también haciéndome sentir segura.

- De nada Azuma, aunque la chica es inteligente, sigue siendo impresionante que pudiste cargarla y luchar al mismo tiempo.
-No fue nada, y lamento haberte botado de esa forma, estas bien? - Me preguntó Azuma.
-Um sí.. -respondí.
-Que hay de la chica? viste extraño - comenzó a decir Nasr.
Nasr volteó a verme mientras tomaba la manga de mi pijama.
-¡Oye! - Fue mi expresión al ver que curioseaba mi ropa.
Al ver que me incomodaba, Azuma le dio un golpe en la cabeza a Nasr.
-¡Auch!
-Jaja, Nasr déjala en paz - dijo la pelirosa de vestimenta extraña - Es de mala educación husmear ropa de mujer así, pero sí tiene ropa extraña, nunca había visto algo así en todos mis viajes.
-¿Qué? En todo el mundo Izuke no había visto algo así?
-Nope, ¿entonces qué?
-¿La vas a conservar jefa?
-¿Qué? - dijo Azuma
Los dos voltearon a ver a Azuma, pero esta sólo los miró.

-¿Por qué habría de conservarla? - Preguntó molesta Azuma
-¿Bueno, eres la única que la trajo aquí y no la podemos dejar en alguna cueva como pieza de tesoro. - Contestó Nasr.
-Tiene razón, tienes que hacerte cargo de ella - Dijo Isuke.

"Me sentía como si fuera tratada como una mascota"
-No la traje de ningún lado, sólo apareció de la nada - Dijo en defensa Azuma.
-No tiene sentido lo que dice, Jefa - Dijo Nasr mostrando incredulidad a las palabras de su jefa.
-Umm - fue lo que comenté, cuando dije algo los tres voltearon a verme, haciéndome sentir tensa.
-Er... estaba en mi cuarto, y no sé... en el siguiente momento supe, que estaba aquí... No sé realmente que pasará conmigo.
-Lo que dices es... - Empezó a decir Izuke pero Nasr continuó.
-¿Fuiste secuestrada? - Dijo sorprendido Nasr completando lo que había empezado a decir Nasr.
-Er... - Fue lo único que supe decir, no sabía como explicar mi situación.
-Isuke y Nasr me veían seriamente por un momento antes de empezar a acusar a Azuma.
-¿Jefa, como pudo hacerlo? ¿En serio estaba tan desesperada que tuvo que raptar chicas?
¿¡QUE?! - dijo Azuma sorprendida por la acusación.
-Juzgando por su extraña vestimenta... podría ser alguna miembro de la realeza de algún país lejano - dijo Izuke
-¿En serio? - Dijo Nasr interesado a la conclusión de Izuke.

"Siento que algo pasará conmigo"

-Bueno, quien sea, tenemos que hacer algo con ella, tal vez podríamos obtener un buen precio por ella. - Dijo Izuke.
-¡Genial! Hagamoslo y obtengamos algo de dinero! pero por ahora, Jefa, es toda tuya. - Dijo Nasr con emoción a la propuesta de Izuke.
-¡Ya cállense! - Dijo Azuma fastidiada
-¡Ah! - Fue mi expresión cuando sentí que todo mi alrededor se movía, cuando vi que estaba cargándome Azuma por los hombros
-¡Hey! ¿A donde se supone que vas? - Le reclamé a Azuma pero esta no hizo movimiento alguno en bajarme.
-Sujetate bien - Fue todo lo que me respondió mientras me mantenía cargando sobre su hombro.

No había nada alrededor excepto una alta montaña, Azuma comenzó a correr en dirección hacia ella para poder subir.

¡Se sentía tan alta la inclinación que me hizo marearme!


Espero no haberlos decepcionado con este capítulo w y bueno, en esta historia Izuke es una mercenaria, tomé la idea por su deseo de juntar dinero para vivir bien, y Nasr, pues es un personaje que ya estaba allí y decidí conservarlo como tal, como notarán, Azuma es la líder de un grupo de hombres, de allí el nombre del fic n.n más tarde iré agregando más gente y así. 3 Reviews mínimo o algún favorito o Azuma tratará a Haru como la punta del pie (?)