SUCEDE UNA VEZ SUCEDE DOS VECES
De nuevo en esta extraña situación con Grimmjow, con estos sentimientos revueltos...
UN MES ATRAS
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Entre sueños y pestañas lanzo mi brazo para tocar la perfección hecha cuerpo. Mi rostro de felicidad cambia en cuestiones de segundos por la ausencia de lo que buscaba. Ya no se encontraba al lado mío y era lo único que pedía, que amaneciera a mi lado.
El sonido de la puerta hace que me siente rápidamente y observo como el lentamente ingresa con una bandeja y una sonrisa. Una maldita sonrisa que desaparece con el choque de la almohada contra él haciendo que forme un desastre.
― ¡¿Qué te pasa?! ― Me grita con furia mientras observa mi rostro, y estoy más que seguro que esta rojo.
―Si es necesario no me vuelvas a traer el ¡MALDITO! Desayuno…
―Qué estas…?
―Solo no me dejes despertando solo… No soy un prepago al cual puedes pagarle y dejar solo.
―¡Las prepagos no tienen sentimientos! ¡Pensé que sería romántico!
―¡Tan solo no dejes que vuelva a dejar despertar solo! ― Su rostro empieza a forzarse para finalmente soltar una pequeña risa.
―Si estás conmigo ―se acerca mientras yo lo observo con odio― nunca estarás solo. ―Me besa y suavemente me va impulsando hacia atrás, para acostarse conmigo, más bien sobre mí, y mientras su mano toca cada centímetro de piel bajo mi buzo voy volviendo a quedar dormido.
Al abrir los ojos, miro el reloj digital que se encontraba en su mesa de noche. Al confirmar que son la una de la tarde mi mano se vuelve a lanzar al lado que se encontraba vacío en la mañana para encontrarme con algo tibio, que subía y bajaba lentamente. Allí estaba él, tan indefenso, tranquilo y… Violable. Mi mano había caído sobre su pecho expuesto, por alguna razón se había quitado la camisa.
Esto era lo único que pedía "No lo de la camisa" pienso asustado "Que él esté aquí".
Había pasado ya un mes en este juego. Le decía a mi familia que iría a estudiar en casa de un compañero, y terminaba en estas. En realidad, ellos son muy despreocupados, saben que me puedo defender solo y con un mensaje de texto de Me quedare a estudiar no volvían a preguntar por mí.
―Grim… Grim... Grimmjow ―Sus ojos se abren y estoy más qué seguro que encuentra una sonrisa mía.
―De que te pones contento ―me dice un poco enojado―. Por tu culpa no pude hacer la comida.
―¿Mía? ―Le contesto con intriga.
―Sí ―toma mi cuello, eleva su rostro para poder besarme―. Dijiste que no te dejara solo y yo no rompo mi palabra.
―¡Ja! ―suelto un quejido―idiota...― Y estoy seguro que me he vuelto a poner rojo.
―Pediremos algo a domicilio, así que si quieres te puedes bañar ―Se pone en pie dejando ver la sudadera suelta que le permitía ver la "V" que apuntaba a su zona prohibida para todos, menos para mí―. Umm ―Da un quejido por el desastre que aún estaba desde la mañana. Me mira y yo le sonrió.
Siendo las tres de la tarde, el domicilio ya había llegado, nos sentamos en la mesa a comer en silencio y luego de terminar me marcho.
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Por fin el tan inesperado regreso a clases en la universidad, y el ingreso a todos los problemas. Tiempo después, de estos encuentros de "estudio" ahora que lo pienso, si no estaba en la universidad ¿a qué estudio creían mi familia que yo iba?.
Grimmjow me había comentado que ingresaría a estudiar medicina, no me había aclarado que sería en la misma universidad mía. Él vive a unas cuantas cuadras de mi casa así que íbamos y volvíamos juntos como… Un par de amigos más. Encuentros como el primero no habían vuelto a suceder. Al llegar a la universidad lo último que sabíamos uno del otro era el "hasta luego", esto debido a que mi bloque quedaba al otro extremo de donde él veía las clases.
Una grata sorpresa se nos fue dada por nuestro director semestral, un alumno por transferencia de una de las tantas cedes de la Universidad de las Estrellas. Su nombre es Hisagi. Si me preguntaran a mí, era muy serio para su edad, aun que Grimmjow era igual… ¿No?.
―¿Hola? ―escucho un susurro en mi cabeza y giro levemente para encontrarme al nuevo mirándome fijamente…
Una ceja mía se encubra levemente.
―Hola… ―contesto sin mucha importancia.
―Tu está muy bueno… ―me da una sonrisa medio ladeada. Mientras yo lo miro, esta vez, con las dos cejas arqueadas―. Soy activo… ¿y tú? ―Ahora mis cejas son acompañadas por mis ojos abiertos como faroles.
Mi vista vuelve con el profesor y la clase.
―A que serás mío… ―Me dice sin que yo lo mire.
Duran el día y la venida e ida de los profesores. Hisagi, no dejaba de darme pequeñas miradas provocadoras… Pero no de sexo o placer… Provocaban miedo… No lo voy a negar, las situaciones no se me eran indiferentes pues, por alguna razón, su forma de ser… Demonios me gustan las mujeres...… demonios y ¿Qué es Grimmjow?.
Ha llegado el final del día y con este, el inicio de muchos más problemas. Una joven, para ser más exactos mi… Ex… Decide comentarme, entre diversos chismes, donde vive él, Hisagi… Y su casa queda detrás dela mía.
En el diario vivir mío, me levanto a las siete de la mañana a trotara, llego a las ocho y media para desayunar y muy a las nueve de la mañana me estoy alistando para salir a la universidad. Ahora hago lo mismo… Solo que con Grimmjow.
Mis pensamientos con él… Para él… Por él… ¡Rayos!. No lo puedo negar, me atrae y las veces que estado con él… Bueno son… manoseadas y tocadas, En mi defensa se sentían bien, pareciera que él supiera donde tocar exactamente, como si tu viera un mapa en su mente y este tuviera barias "X" y cada una de estas, era un tesoro que él descubría para mí. Aun no tenía mente para ingresar en la penetración, sé que es algo que él en algún momento me pediría y no sabría que decir… Pues yo… Aun dudo sobre todo esto.
Una de las mañanas nos encontrábamos con Grimmjow trotando en el parque.
―Te digo que mi padre no pone pro… ―choco contra alguien y caigo sobre la misma persona.
―Te dije que algún día serias mío… Solo que te imagine en cuatro, o así enzima, pero sin ropa… Hola Ichigo ―me dice en el oído mientras aferra mi cintura a la suya.
Fuerzo un poco para levantarme.
―Lo conoces Ichigo? ― me pregunta Grimmjow, mirando desde arriba.
―Te gusta la escena? ―digo mirándolo desde abajo. Finalmente me logro deshacer del amarre―. Es un compañero de clases. Hisagi.
―¡Ha! Entonces si es amigo tuyo es amigo mío ―dice sonriendo Grimmjow.
―Que bueno… ―Sonríe maliciosamente Hisagi―. Podremos trotar juntos ―Culmina mirándome.
Durante el poco tiempo de trote que quedaba me sentía incómodo, Hisagi no dejaba de lanzarme sus miradas… Pero algo había cambiado ahora su mirada si lograba penetrarme en el cuerpo.
Terminamos de trotar y nos hicimos en una mesa de picnic, Grimmjow y yo de un lado y él del otro, frente a mí. Grimmjow pide permiso para ir a buscar algunas bebidas y en el preciso momento en que él nos deja, los pies de Hisagi encuentran mi entre pierna y la empieza a acariciar.
―Pero que… ―digo sosteniendo el pie.
―Ese es tu novio? ―Me miraba con una ceja elevada―. ¿Quieres saber si besa mejor que yo?
―¡Que te pasa! ―Le dije un poco enojado tratando aun forzando su pie.
―Limítate a contestar las preguntas ―Se ríe un poco.
Mi entre pierna empezaba a responder a los movimientos de su pie, a su mirada y movimientos de los labios, estoy seguro que me empezado a sonrojar.
―Te puse mal ¿eh?
―No es eso… Como esperas que reaccione… ―Le conteste nervioso
―Admítelo te pongo mejor que el estup... ―Un golpe lo detiene y lo manda al piso.
La única reacción mía es correr a mirar si estaba bien, me doy vuelta y me sale un grito.
―Que te pasa?! ―No me había dado cuenta. Grimmjow ahora se sobaba la mano.
―Te gustaba lo que estaba haciendo? ―Dice Grimmjow señalando con la mano lastimada a Hisagi que se apoyaba en un codo y sobaba su mandíbula.
―¡No! Pero estaba de broma… Creo… ―Le contesto en una mescla de bravo y confuso.
―Entonces cual es el problema ―Me contesta en un tono semejante al mío.
―Que yo solo podía solucionarlo ― le contesto.
―No pareciera eso…
Hay un momento de silencio en el que nuestras miradas luchan por saber quién tiene el control. No pasa mucho tiempo y se me acerca, me agarra del brazo, me aparte del lado de Hisagi y me acerca a él dejando a unos pocos centímetros nuestros rostros.
―Yo soy el único que te puede provocar ―Me besa. Fuerzo un poco al comienzo pero termino por dejarme llevar.
Hisagi se levanta, nos da una miraba y con un manoteo se marcha.
―Vamos ―Me jala sin soltar el agarre del brazo―. Te invito a desayunar a mi casa.
―Tengo opción? ―Le contesto un poco enojado saliendo del parque.
Al llegar a la casa de Grimmjow en realidad todo fue muy… Incómodo. Yo tome asiento en la mesa del comedor y al llegar el desayuno no hubo una sola palabra.
―Estoy harto de esto! ―dice cuando finalizado de desayunar. Se para me coge del brazo, me lleva al cuarto, me tira a la cama ahora me doy cuenta que me falta voluntad, se pone en cuatro sobre mí.
―Dime que no y me levanto ―Solo me quedo… Mirando, sus ojos apagados
―Y si digo sí… que? ―Quito la mirada…
―Esto.
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ACTUAL MENTE
De nuevo en esta extraña situación con Grimmjow, con estos sentimientos revueltos. Pero… Sí, él es hombre, aunque puede ser que me guste esto. Me empieza a besar. Y es aquí donde la poca voluntad que tenía desaparece Si me quedaba algo. No resisto, se sentía bien… Muy bien, era algo que no sentía con nadie… Las ganas de ver ese cuerpo bien formado se acumulaban en mi mente y en mis manos. Con suavidad, empiezo a quitarle el buzo con el sudor casi extinto, y el continua con el mío. Su mano empieza a viajar por mi cuerpo poco definido, mientras sus labios siguen trabajando en los míos.
―¡No! ― declaro al sentir la dirección de sus dedos bajo mi sudadera y ropa interior.
Él me mira sorprendido y luego suavemente me sonríe.
―Con el mayor de los gustos te esperare… ―Durante un momento se detiene y me observa―. Si me dices que hay esperanza en la espera.
Por un momento observo sus ojos azulados, sus cejas esperando el aviso para dar alarma a las pestañas de prepararse para poder llorar. No lo quería ver esa situación, no quería que el llorara, pero esa no era una razón válida para mantener una relación… Una relación… Tal vez esa era la verdadera razón de quererlo, y… Si era una razón validad. Que más razón válida que no querer ver llorar a la persona que quieres.
―No sé qué es lo que quiero… ―Sin darme cuenta mi mano tocaba su mejilla y este cerraba sus ojos y forzaba el roce.
―Yo tampoco… Lo siento… Por lo que paso hoy… Pero…
―Lo comprendo ―Lo callo inmediatamente―. En realidad, tampoco he estado nunca en una relación y… Temo que no sé cómo actuar frente a los demás o contigo…
En esa última palabra sonríe.
―Ósea que… Estamos en una relación?
Mi respuesta es una sonrisa de vergüenza.
―Lo primero es silenciar y… ―Dice seguido de morderse el labio mientras me sonríe maliciosamente―. Disfrutar.
Sin quitarme la mirada, y algo forzado. Me quita, y se quita, la sudadera dejándome en mis boxers negros y a él en sus slips blancos. Endereza su espalda dejándome ver su tronco moldeado, y se sienta sobre mí, acomodando mi bulto formado por mi ropa interior en medio de sus glúteos aun cubiertos por su trozo de tela blanca. Pone sus manos sobre mi pecho y suavemente empieza a mover su abdomen, pelvis y glúteos haciendo que frotemos aumentando el calor que me quemaba en el pecho. Este, a diferencia del primero, no cambia de lugar…. Se esparce por todo mi cuerpo.
El roce aumentaba o disminuían, se forzaba o suavizaban dependiendo de los gestos que se formaban en mi rostro. Mi rostro, no se apartaba del suyo que respondía con sonrisas combinadas entre mal intencionadas o placenteras en ciertos momentos cuando yo elevaba mi pelvis sin aviso y aumentaba la fricción. No hacía falta observar nuestras entrepiernas para saber lo que sucedía sin embargo la tentación mata. Mi cara se desvía momentáneamente para encontrarse con una escena que me enciende a un más.
Mi pene ya se había sobre salido más de la mitad sobre el elástico del bóxer, igual que el suyo que apuntaba hacia su abdomen mientras sus movimientos a masajeaban el mío. Su ropa interior mostrar pequeñas señas recién hechas de lo debió haber sido su liquido pre seminal dado en algún momento entre la lucha de su miembro por la libertad de la que ahora gozaba. Mi rostro vuelve con el suyo que sonreía al darse cuenta de lo que yo observaba.
―Tu amigo no ha tenido la misma atención que el mío… ―Él detiene sus movimientos y me mira sorprendido. Mientras mi mano sube por su muslo derecho.
―De eso me puedo encargar yo… Sin descuidar el tuyo. ―Detiene mi mano.
Se mueve un poco más atrás dejando sus bolas cerca de las mías; lleva una de sus manos hasta su cuello y mientras mueve su pelvis aparece un nuevo roce. Al dirigir mi rostro, observo una escena mucho más candente, pues el tronco de su miembro rosaba contra el mi eje. Al volver mi mirada encuentro a su mano bajando y pasando cada uno de sus dedos sobre sus pezones mientras su rostro muestra el esfuerzo que hacía por no enloquecer. Mi mano se eleva y llega directamente sobre el pecho y aprieta haciendo que el gima y aprisione más nuestro roce.
La mano de Grimmjow continua su camino sobre su abdomen y pasa momentáneamente por su cintura para ubicar su pulgar sobre su pene, mientras la mía aún se encarga de su pecho. Al bajar mi rostro para observar que es lo planeado, en realidad nunca me lo hubiese esperado. El resto de sus dedos se ubican debajo de mi miembro sin que el pulgar se vaya de su posición aprisionando los dos falos. Sus movimientos cambian, ya no eran circulares, ahora eran horizontales, viniendo y yendo. Penetrando en medio de sus dedos junto a mi miembro.
―Así que te gusta… ―dice haciendo que algo dentro de mi despierte mi malicia.
―Porque… lo piensas? ―contesto entrecortado
Mira hacia abajo y sin darme cuenta mi pelvis había comenzó a imitar sus movimientos. Subo, llevo mis manos hasta su cuello, lo jalo cerca de mi, lo beso, lo miro y exijo:
―Por favor… Mas… Rápido… ―su sonrisa maliciosa no se hizo esperar.
Me da otro beso profundo y sin soltar el agarre de los dos miembros, en una posición algo incomoda, pienso yo, logra acelerar los movimientos a un ritmo que más que agradable… era placentero… Nuestras respiraciones se aceleran y se intercambian por la cercanía, mi pecho se encuentra punto de estallar. Mis manos viajan a su espalda y bajan hasta poder aprisionar sus glúteos y exigirles más velocidad obedeciendo sin esperar.
―Voy a llegar… ―declaro yo.
―Por fin… ―Me contesta en una cara que demostraba haber encontrado el alivio luego de una tortura.
Su mano aferra más el agarre, las embestidas descienden la velocidad, pero aumentan en fuerza haciéndome sentir perdió en placer, quemando mi pelvis, mi pecho y finalmente mancho mi abdomen y parte de el de Grimmjow junto a un suspiro. Este embiste un par de veces más. Con un gruñido de fuerza y sosteniendo el aire finaliza con mayor cantidad igualmente sobre mí y parte sobre él, dejándose caer y sosteniéndose a unos centímetros de mi rostro.
Nuestras respiraciones se cruzan con nuestras miradas…
―Te quiero solo para mi… ―me dice dándome un pico.
―Eso se podría arreglar.
Mi mano se dirige al lado buscando en el bolsillo de la sudadera mi iPhone, lo logro encontrar junto a una gran sorpresa de hora.
―Diablos! ―declaro rápidamente elevando mi tronco. Lo que produce que Grimmjow termine sentado en mis piernas y con sus manos alrededor de mi cuello.
―No hay problema… Pagaremos carro.
Espero les haya gustado tanto como yo disfrute en escribirlo...
Pido disculpas por la demora... E tenido que acomodar algunas cosas en mis horarios para no tener que abandonar esta cuestión de escribir... que tanto me encanta...
Que tal ese Grimmjow?... Y que tal la voluntad de Ichigo...
Comenten y esperen nuevo capitulo:
"Rosa Negra"
