!11 Favoritos y 13 Fllows¡, !muchas gracias a todos¡, siendo sincero cuando publique esta historia no esperaba que tuviera ni siquiera 1 favorito...
!pero enserio muchas gracias por su apoyo¡
Sin más, el capitulo...
-MESES DESPUÉS-
Para el joven Potter, su estadía en Hogwarts fue mejor de lo que esperó, aun recordaba su primera noche, Harry aun podía sentir la poderosa erección entre sus bóxer después de unos cuantos minutos del concierto de gemidos y los sonidos sucios de piel chocando con piel
Fuera de eso, todo pasó como en una escuela normal, comían, entraban a clases, jugaba con Oscar y Samanta, jugaba bromas a los maestros y cosas así...
Aunque en clase de pociones, Harry se sentía observado por su maestro, lo cual le hacia tener escalofríos en la espalda, el pelinegro estaba casi seguro de que Snape tiraba para el otro lado...
-hola, Harry-la voz de Oscar lo saco de sus pensamientos, el pelinegro lo vio extrañado, pero Harry se encogió de hombros, cosa que Oscar imito
-hola, ¿Qué cuentas?-pregunto distraídamente, mientras observaba su plato, aun consideraba que no estaba balanceado para nada
-nada, todo normal, ¿tienes algún paquete?-señalo las lechuzas que dejaban caer paquetes desde el cielo, una de las cuales callo frente a Oscar, quien se sentó al lado de Harry
-no lo creo, ¿Qué tienes ahí?-para Harry seria algo normal que sus tíos no le enviaran nada, no es como si quisiese algo
-veamos-el Roberfort abrió el paquete con curiosidad, misma que se convirtió en pavor ante la mirada curiosa de Harry
-y bien...-pregunto Harry, impaciente por saber, a lo cual Oscar voltea el paquete a su lado, inmediatamente se puso blanco del miedo y aparto la mirada
Dentro del paquete había unos mangas yaoi del fuerte, se podía apreciar claramente en la imagen de la portada, cosa que el escritor de este fic se niega a describir para evitar traumas
-hey, siento la tardanza, ¿de que me perdí?-Samanta llegó, había tenido problemas con MacGonagall en su clase y tuvo que quedarse a escuchar su sermón, a parte de quitarle diez puntos a su casa
Arqueo una ceja al ver a su hermano a punto de vomitar y a Harry más pálido de lo normal, sin decir nada, los chicos señalaron la caja sobre la mesa como si fuera el mismísimo Señor de las Tinieblas, lo que genero curiosidad en la chica
Samanta con curiosidad se acercó a la mesa, después de una semana, había aprendido que Harry no era alguien que se asustaba con facilidad, y su hermano...bueno, el era más miedoso que un niño con pañales
Rápidamente su cara ardió en fuego de vergüenza, !le dijo a su madre que lo pusiera a su nombre!, más rápido que cierto superhéroe de rojo, usó un hechizo que había aprendido estas semanas al estar adelantada en su clase, y con un movimiento de varita, mando la caja a la mochila especial que su madre había hechizado para que no tuviese fondo
Los chicos la miraron con incredibilidad, poniéndola más roja de lo que estaba, un silencio muy incomodo se formo en el ambiente, incluso todos en su casa se habían callado...
-y-yo...no se que decir-murmuro Oscar totalmente fuera de sí, él estaba consiente de que su hermana era rara, pero que le gustaran ese tipo de cosas era...
-a-al menos sé que no es tuya-en un vano intento de aligerar el ambiente, Harry murmuro una broma, que al menos sacó una ligera risa a los demás, aunque el ambiente seguía igual de incomodo
-s-solo olvídenlo...por favor-murmuro Samanta, sentándose frente a Harry, quien solo asintió con la cabeza, al igual que Oscar, rogando a cualquier deidad que sacara esas imágenes de su cabeza para siempre...
En la mesa de Gryffindor, Lily estaba mirando a su hermano con anhelo, desde que entraron a Hogwarts se propuso conversar y conocer más a su hermano gemelo, aunque fallando estrepitosamente
En un principio culpo a sus amigas, quienes siempre que estaba buscando a Harry la acompañaban, cosa que su hermano no quería y por eso era tan frío con ellas
Luego, se culpó a sí misma, en esta semana se pasó a rememorar su estadía con sus tíos, y recordó que ni siquiera se daba cuenta de la existencia de Harry en la casa...
Cumpleaños, cenas donde toda la familia asistía, desayuno, comida, viajes de familia, idas al zoológico, al museo, al acuario, juguetes, Lily ni siquiera tiene la certeza de que su hermano tuviera un cuarto donde pasar la noche...
Paso toda una noche llorando en su habitación, la cual por cierto estaba separada de los hombres, sus amigas constantemente intentaban consolarla, incluso después de contarles todo lo que hizo indirectamente a su hermano
Después de cansarse de llorar, Lily decidió hacer todo lo posible para que su hermano la perdonase, pero le resultaba difícil, aún así no se rendía todavía, MacGonagall le había dicho que tenían una clase en conjunto con Slytherin, la del manejo de escobas, así que sabia que tenia una oportunidad
-y ¿Qué es lo que intentaras hoy?-pregunto Ron interesada, no era nada nuevo que Lily intentara algo todos los días, aunque siempre le sorprendían sus planes
-hoy tenemos una clase en conjunto con Slytherin, la del manejo de la escoba, según MacGonagall me informo, intentare acercarme a él e iniciar una conversación, para luego pasar a disculparme, así de simple-Lily no tuvo tiempo de crear un plan, por lo que lo acaba de improvisar, igual tenia la esperanza de que funcionase
-okey, al menos este es más normal-murmuro Hermione, aún recordaba los viejos planes que implicaban libretos o noquear a su hermano
-y al menos no tenemos que arruinar esa hermosa cara-murmuro Ron, aun recordaba que un plan involucraba darle al Potter con una sartén
Y sin más, volvieron a comer y reír por tonterías como hacían normalmente...
Regresando a la mesa de Slytherin, el ambiente incomodo se había dispersado, aunque los chicos aun molestaban a Samanta por lo sucedido, claro, después de superar el shock inicial
-oye Harry, ¿Qué harás después de las clases?-Oscar estaba intentando cambiar un poco el tema, si bien, ya lo había superado, aún le era un poco incomodo
-pues...creo que iré a la biblioteca, escuche de uno de los de séptimo grado mencionar sobre un hechizo interesante-eso levanto al curiosidad de los hermanos, después de todo, con el tiempo descubrieron que para Harry era muy extraño tener curiosidad, y siempre era algo grandioso cualquier cosa que le diera curiosidad
-¿Qué clase de hechizo?-pregunto Samanta, entendió que iba a ser extremadamente divertido al ver como Harry sonreía, una sonrisa demasiado inocente
-un hechizo que puede convertir agua en wiski-Harry sonrió con diversión al ver como las mandíbulas de los hermanos caían al suelo, eran demasiado fácil de impresionar
-¿necesitas ayuda?-pregunto Samanta totalmente impresionada, Harry siempre sabia donde estaban las cosas interesantes, algo que por supuesto estaba buscando
-no lo sé, Danny-sonrió al ver como Samanta se sonrojaba, descubrió hace unos días que le avergonzaba que le llamaran por su primer nombre, cosa que Harry por supuesto aprovechaba
-!n-no me digas así¡-Samanta apretó los puños mientras se paraba, con la cara roja, y pequeñas lagrimas formándose en sus ojos...la reacción fue natural
-!mis ojos¡
-!es demasiado tierna¡
-!mierda¡
Eso y mas se escucho, sorprendentemente, en la mesa de Slytherin, los cuales no pudieron ignorar al grupo como siempre, y acabaron con una hemorragia nasal
-bueno...ahí van los honorables Slytherin-comento divertido Harry, viendo a la mitad de su casa tirados sobre un charco de su propia sangre y la otra mitad con la cara roja, igualmente desmayados, pero con una sonrisa mientras las mujeres se mantenían impasibles, aunque un poco celosas de que la rubia de puntas rojas haya acaparado la atención de todos los hombres
-mira quien habla-comento Oscar al ver como, disimuladamente, Harry limpiaba un pequeño hilo de sangre que salía de su nariz
-n-no se de que hablas-y aparto la mirada, levemente avergonzado, aun no podía creer que la de puntas rojas fuera tan tierna, demasiado...
-l-lo siento-Samanta se sentó de nuevo, avergonzada, aun no entendía muy bien que acaba de pasar, pero las exclamaciones de sus compañeros rápidamente le dieron una idea
-bueno, si incluso Harry cayo en tus encantos, supongo que tienen razón-comento Oscar divertido, algo le decía que iba a tener muchas formas de avergonzar al pelinegro
-como sea, volviendo al tema, si me ayudan a encontrar el libro indicado, los tres saldremos muy beneficiados-corto Harry, no tenia ganas de soportar al castaño, otra cosa es que le encantaban los libros de magia, incluso estaba terminando el libro de primer año, por lo que iba mas avanzado que los demás, aunque ningún maestro lo supiera realmente
-si, me interesa, ¿sabes la cantidad de dinero que pagarían los demás por conseguir una botellas de wiski?-exclamó emocionado el castaño, ciertamente no podía encontrar que hacer con tanta cantidad de dinero
-¿venderlo?, ¿Por qué no mejor lo tomamos nosotros?-pregunto Samanta, interesada en saber en que se siente tomar alcohol, algo raro en niños de 12 años
-tsk, tsk, tsk, amigos, se limitan mucho-Harry movió el dedo negativamente, consiguiendo una mirada curiosa de sus compañeros
-¿Qué tienes en mente?-curioseaba el castaño, también sabia que Harry tenia mucha más mentalidad de adulto que de niño, lo cual aun los sacaba de apuros
-imagínense la cantidad de información que nos podrían dar a cambio de las botellas, respuestas de exámenes, mejores bromas, tareas, chismes, inclusive poner hechizos de vigilancia en la sala del director-Harry sonreía ante cada idea, por supuesto que los de séptimo año no tenían ni la menor idea de lo que les esperaba, ya que pocas veces iban a la biblioteca, incluso al que escucho creía que era solo un cuento, !que divertido¡
Los hermanos tragaron saliva al ver como sonreía Harry, astuto y divertido, como si estuviera a punto de hacer lo que quiera contigo, como si fueras su presa, Oscar incluso tembló al ver como su sonrisa se hacia colmilluda y peligrosa
Samanta, por otra parte, estaba emocionada, prácticamente serian los amos de Hogwarts, nada seria secreto para ellos, nada les faltaría, nada que no pudieran conseguir, sin duda, ser amiga del pelinegro tenia muchas ventajas, aunque un pequeño escalofrió le recorrió la espalda, al ver su sonrisa, esa sonrisa que prometía nada bueno a sus enemigos
-aunque aun no he resuelto el tema de tenerlos ligados completamente, es algo obvio que los primeros días todos querrán una, y nosotros seremos los únicos que tendremos, pero después se hará muy común que por la escuela circulen botellas y no habrá necesidad de ir a nosotros-comento Harry, era algo común que siempre se adelantara unos cuantos pasos para verificar que tan efectivo era su plan, aunque casi nunca encontraba fallas
-creo que leí sobre un hechizo para hacer a una persona dependiente de algo-comento Samanta, ahora entendía la utilidad de leer libros de la que tanto habla su mama
-¿Dónde?-pregunto Harry, era algo muy conveniente para ellos, además, siempre es bueno tener variedad en sus hechizos
-en un libro que me regalo mi papa de cumpleaños, solo lo ojee por un rato, pero creo haber visto un tipo de hechizo un tanto viejo para hacer a las personas dependientes a otras personas, pero creo que tendrá el mismo efecto, ¿no?-comento pensando si seria acertada su idea, por puro reflejo se quedo mirando a Harry, quien también estaba pensativo
-y que...¿funcionara?-pregunto el castaño, en temas de pociones no era un maestro como lo eran su hermana y su mejor amigo, pero entendía el concepto básico, por lo que quería ayudar en todo lo que pudiera
-mmm...he oído de una poción parecida, una poción de amor, si, creo que solo habrá que modificar unos pocos ingredientes para que, en vez de enamorarse de la persona que este parada frente a la persona que lo ingiera, se enamore del wiski y por defecto, se hagan dependientes-analizo Harry, ya imaginando que tipo de poción era de la que hablaba su amiga, además, tendrían que hacer varias pruebas, no estaba totalmente seguro de que el amor era igual a la dependencia, pero lo dejaría de lado por el momento
-si, de todos modos traeré el libro con la receta después de clases, por cierto, ¿Qué clase nos toca después de la comida?
-manejo de escoba-contesto Oscar emocionado, era muy bueno en eso, aunque no sabia porque sentía que le iba a causar problemas
-bueno, reorganicemos nuestro plan, Harry, ilumínanos, por favor-Samanta pidió, sabia que Harry ya lo tenia todo resuelto, incluso estaba comenzando a pensar que eran un tipo de pandilla y el pelinegro era el líder
-primero, buscaremos el hechizo para convertir agua en wiski, lo practicaremos un par de veces para asegurarnos de que nos salga perfecto, después, averiguaremos los ingredientes necesarios para la
poción de Samanta, intercambiaremos botellas por los ingredientes, y finalmente lo ponemos en el wiski-recibiendo un asentimiento de sus amigos, Harry sonrió contento, al parecer sus amigos estaban tan locos como él
Llevaba rato observándolos, viendo como cuchicheaban cosas y el pelinegro sonreía, Snape pudo notar el brillo malicioso en los ojos del Potter, iguales a los de Lily cuando iba a hacer una travesura, solo que las travesuras de ella no iba a ser peligrosas, en cambio con el Potter, Snape dudaba que fuera con buenas intenciones
Un par de ojos más intercambiaban de lugares entre los dos hermanos Potter, al contrario de Snape, esta mirada era llena de maldad disfrazada de timidez, oyen concejos en su cabeza de un ente desconocido, quien tampoco parecía ponerse de acuerdo en cuanto a que Potter era el más indicado para sus planes, al parecer era una decisión difícil...
-por cierto ¿tus audífonos?-pregunto el castaño, el primer día parecía no querer separarse de ellos y que ahora no los trajera consigo era algo curioso
El pelinegro toco su cuello, comprobando, efectivamente, que sus audífonos no estaban, sin mediar palabra salió corriendo a la sala común de Slytherin, para desconcierto de todos
-vamos-exclamo Samanta, ya corriendo detrás de Harry, mentiría si dijera que no le preocupaba la cara de terror que el pelinegro tenia al salir del gran comedor
-si-un poco vacilante al principio, Oscar la siguió, un poco aturdido por los acontecimientos
-SALA COMÚN DE SLYTHERIN-
Harry llego corriendo a su litera, rebuscando en su cama, en su baúl, en su armario, nada, en ninguna parte, eso lo desespero, ese era el único regalo que sus padres le habían dejado
Si, y aunque Lily no lo supiera, su collar en forma de un corazón lila también era recuerdo de sus padres, el se había enterado de eso debido a que escucho a escondidas la platica de sus tíos
Y de pronto, la sala se oscureció más de lo que estaba, los cuadros mágicos que estaban viendo temblaba y lloraban, los pisos de todo Hogwarts temblaron y el cielo se lleno de nubes negras dejando caer truenos escalofriantes
Sobre la cama de Draco Malfoy, una nota, escrita a puño y letra por el mencionado...
-"para que aprendas a no meterte con tus superiores, Potter"
Junto a los pedazos de sus audífonos, el ultimo recuerdo de sus padres, el único regalo que ha tenido en toda su vida...
-o-o-oye, Harry, ¿t-todo bien?-pregunto Oscar, con las piernas temblorosas y a punto de vomitar del miedo, había sentido miedo por diversas personas, pero ninguna le había hecho sentir tanto miedo como Harry
-H-Harry, v-vamos amigo, t-tranquilízate-Samanta estaba igual que su hermano, conocía esta sensación, era lo que su padre hacia para espantar a personas indeseadas de la casa, pero era tan diferente, su padre lo hacia hasta que quedaran desmallados, pero Harry era una cosa totalmente diferente, era como si se alimentara de tu miedo y no dejaba que te desmallaras, una cosa horrible
Los dos hermanos tragaron saliva cuando el Potter les clavo la mirada enzima, una fría y sin sentimientos, cruel y despiadada, exigiendo sangre...
El pelinegro avanzó sin prestarle atención a sus amigos, ya le mostraría al bastardo quien era el superior, y lo aprendería con sangre, después de todo, las letras con sangre entran...
-GRAN SALÓN-SEGUNDOS ANTES-
-oye Draco, ¿crees que hicimos lo correcto?, me refiero a lo de Potter-pregunto un alumno gordo al rubio, quien sonreía con arrogancia
-claro, !Potter tiene que aprender quienes son sus superiores¡-exclamo con arrogancia, haciendo que su voz retumbara por el gran salón, llamando la atención de todos
-¿se puede saber que es lo que hizo?, señor Malfoy-pregunto Dumbledore, algo le decía que no le gustaría el resultado
-nada, director-contesto con miedo, si descubrían lo que había hecho de seguro le notificarían a su padre
-Señor Malfoy, le recomiendo que hable, si no quiere problemas-amenazo Snape con su típico tono frio e indiferente que le puso lo pelos de punta a todos
-b-bueno yo...-y de inmediato se callo, al igual que todos en la habitación, a punto de vaciar sus vejigas del miedo
Una terrible sensación lleno la sala, junto con temblores constantes y truenos cayendo con fuerza a los alrededores de Hogwarts...
Los profesores se miraron, sabían claramente que era manifestación de poder mágico, uno demasiado fuerte, discretamente, Dumbledore reviso la barrera que rodeaba la escuela de posibles enemigos, pero no encontró nada...
Pasos comenzaron a resonar por los pasillos en dirección al gran comedor, mientras la manifestación de poder mágico se hacia más intensa y más grande...
Las puertas fueron abiertas suavemente, dejando ver la silueta que atormentara a muchos durante días...
Ahí, parado, Harry James Potter, con su flequillo tapando sus ojos verdosos, cubierto de un manto de magia de color rojo brillante, los presentes podían jurar ver la mirada penetrante y afilada del Potter...
Sin pensarlo camino hacia Malfoy, quien tenia una mancha de dudosa procedencia en sus pantalones, rápidamente todos le abrieron paso para que tomara asiento frente a el, cosa que hizo, para terror del mencionado...
-dime, ¿Quién es tu superior?-la voz del Potter sonó distorsionada, como si tres voces se mesclaran, solo una persona fue capaz de reconocer esas voces, los demás, estaban demasiado ocupados intentando no llorar del miedo
-t-tu-murmuro lleno de miedo, demostrando que solo es un cobarde, cosa que hacia a Harry sonreír
Sin que ninguno de los presentes se dieran cuenta, el pelinegro lanzo un puñetazo a la nariz de Draco, rompiéndola y haciendo que caiga de espaldas al suelo
-entonces...¿aprendiste a no meterte conmigo, tu superior?-pregunto el Potter con una sonrisa cruel, que espanto a la mayoría de los presentes
-s-si-murmuro con miedo y frustración, ni siquiera su padre le hacia sentir tanto miedo
-y cuando hablas con tu padre, ¿le dirás lo que esta sucediendo?-pregunto sin dejar de sonreír
-n-no
-excelente-
Y sin más se paro y se dirigió a la puerta, con Samanta y Oscar siguiéndolo, ambos preocupados por el comportamiento de Harry...
-le recuerdo que tiene clase de escobas en media hora, Señor Potter, después de eso me gustaría que pasara a mi oficina-la vos de Dumbledore interrumpió el paso de Harry, quien sin siquiera voltearse...
-lo tendré presente-y salió de ahí, dejando a todos aun congelados del miedo...
-SALA COMÚN DE SLYTHERIN-
En la litera del Potter, el dueño de dicha litera se encontraba tirado, observando fijamente esos audífonos, el único regalo que ha tenido en su vida, el único recuerdo verdadero de su familia, lo único que lo mantiene cuerdo...
Las lagrimas salían sin poder evitarlo, ahora mismo agradecía estar solo, sus amigos de seguro lo verían como a un monstruo y no estaba preparado para eso, aun no...
Tuvo que ahogar un sollozo de si quiera imaginarse sus miradas, pero por ahora no tenia tiempo para eso, tenia que encontrar algún hechizo de reparo para sus audífonos...
Pero el simple hecho de levantarse de la cama le causaba pavor, suspiro, por una vez en su vida, dejaría que sus emociones se expresaran por él en lugar de palabras...
-y-yo...lo siento-murmuro con voz quebrada, para segundos después poner los restos de sus audífonos en su pecho y llorar...
Llorar sin restricciones, sin preocuparse por que alguien lo viera, sin preocuparse si parecía débil, simplemente lloro todo lo que no había llorado a lo largo de sus 12 años de su vida...
Lloro la negligencia de sus tíos, la muerte de sus padres, la terrible infancia que había pasado, imagino las caras de sus amigos, llenas de odio y miedo, lloro todo lo que había estado aguantando desde que tenia uso de razón...
-ya, tranquilo, todo estará bien-una voz cálida hablo en su oído al mismo tiempo que unos delicados y suaves brazos lo rodeaban, inmediatamente la identifico
-S-Samanta-en un vano intento de secar sus lagrimas, Harry paso sus manos sobre sus ojos, no podía parecer débil ante quien posiblemente lo odiaba
-tranquilo, no tienes nada que ocultar, eres humano no un robot-comento divertida, aunque por dentro estaba devastada, con el tiempo que había conocido a Harry siempre se veía sereno y calmado, hasta cierto punto confiado, si, pero nunca con malas intenciones, y verlo en ese estado le partía el alma...
Harry no contesto, simplemente se abrazo con todas sus fuerzas a Samanta, no sabia porque pero algo en esa niña lo reconfortaba, simplemente se mantuvo abrazado a ella...
-¿Quién te dio los audífonos?-pregunto Samanta, mentiría si dijera que no estaba celosa con la idea de que una amiga más cercana que ella misma se los haya regalado, aunque sin razón aparente...
-mis padres, antes de morir me regalaron los audífonos, el único regalo que he recibido en mi vida... el único recuerdo que tengo de mis padres...-finalizo con amargura, acorrucándose más en Samanta
-siempre vivirán en tu corazón mientras los recuerdes-sonrió con cariño, no sabia porque pero ese niño sacaba lo mejor de ella, la mayor parte del tiempo
-ya lo sé, aunque no niego que necesitaba que alguien me lo recordaba-admitió, en estos momentos se sentía muy débil como para poder mentir
-siempre nos tendrás, Harry-la voz de Oscar a sus espaldas lo hizo voltear, para verlo sonriendo recargado en la pared, con los brazos cruzados
-¿desde cuando...?-rápidamente se separo de Samanta y limpio su cara, ante la diversión de los hermanos
-oye, tranquilo, todos tenemos unos momentos de debilidad, nada que unos amigos no podamos guardar-guiño un ojo con complicidad, a lo cual Harry le sonrió agradecido
Harry se levantó del piso, ayudando a Samanta, agradecido de que no lo odiaran y que guardaran en secreto su pequeño momento de debilidad, cosa que seria el primero y el ultimo...
-bueno, suficiente de cursilerías por el resto de mi vida, ahora, vamos a la clase de manejo de escobas-dijo tranquilamente, caminando hacia la salida, no paso mucho tiempo para que sus amigos lo flanquearan
-!y tenemos a Harry de vuelta¡-se rio Oscar, contento de que su mejor amigo se recompusiera, aunque algo asombrado de que tan rápido se recompuso
-aunque será demasiado problemático, es bueno tenerte de vuelta-comento distraídamente Samanta, ocultando muy bien su alegría
-bueno, prepárense para el caos-y sin más salió de ahí...
!Y CORTE¡
Hola de nuevo, si, esteeee...creo que me pase un poco por la escena donde Harry entra en el modo súper mega ultra boss, lo sé, es un poco ridículo considerando que apenas esta entrando en el mundo de la magia...
!Pero no pude evitar escribirla¡
En el próximo capitulo se aclarara porque Harry y sus amigos van avanzados en todo lo referente a la magia...
Si tienen algunos concejos o criticas por favor que no sea tan severa en cuanto al poder tan excesivo de Harry
Sin más, Que La Voluntad y Determinación Guíen Su Vida, se despide Issei Uchiha Namikaze-Dragneel
