Capítulo 2: momento de debilidad

Todo lo que había ocurrido, la dejo sin habla… en dos minutos tu vida puede cambiar algunas para bien… y otras para mal, y en este caso, o en ese momento todo cambio para mal…

En la noche no pudo dormir, ni si quiera un poco, todo lo que sucedería al día siguiente le quito el dueño…

-nada…-eso era lo que su mente le repetía cada vez que se preguntaba qué era lo que iba a hacer –nada… no haría nada-

Se levantó con desgano de su cama… realmente no tenía ganas de hacer nada, no quería la fiesta, ni tampoco conocerlo, ni tampoco el compromiso… pero cada vez que pensaba en ello una voz en su mente le decía- que ese era su beber…-.y por mucho que le doliera esa maldita vos tenía la razón… ese era su beber como hija… como Runo Misaki.

Respiro profundamente, sacaría ese maldito pensamiento de su cabeza y seguiría, para adelante sin importar lo que suceda…se levantó rápidamente de su cama, respiro nuevamente para sacar todo mal pensamiento que tenía en su mente, y una fugas sonrisa se hizo presente en su rostro… no quería más pena.. Y no lloraría más su vida era así, y tenía que seguir adelante sin importar que…

Pasaron algunos minutos y bajo de su habitación, con una sonrisa que la acompañaba, se sentó para poder desayunar con su familia, de manera tranquila… como si nada de la noticia le hubiera afectado…

-buenos días-saludó

-buenos días- respondieron ambos a la ves

-veo que te levantaste con ánimos…-dijo su padre mientras tomaba su tasa de café.

-¿sí?-pregunto inocentemente- es que el día acompaña- dijo mientras miraba una de las ventanas de la sala-.

-realmente sí… Hoy el día esta hermoso-dijo su madre mientras miraba la ventana al igual que su hija

-bueno… ¿puedo invitar a mis amigas a la cena de hoy?-pregunto con un poco de seriedad en su vos.

-si claro ¿porque no?- dijo su madre.

Al terminar de desayunar, se despidió de sus padres gentilmente, ella ya le había avisado a sus amigas para poder encontrarse en el shopping. En ese lugar le contaría todo a sus amigas, y le pediría una opinión… pero realmente no serviría de nada, porque todo estaba listo, este era un encuentro que no se podía evitar, si siquiera por el mismo creador.

Llego al shopping tranquilamente, vio como la gente entraba y salía de algunas tiendas, todo parecía normal, se encamino en una de las tantas tiendas que había en su alrededor tenía que escoger un vestido para esta noche, esa también era una de las tantas cosa que la trajeron a aquel lugar.

Pero de pronto escucho dos voces femeninas muy familiares, que provenían a sus espaldas, se dio vuelta muy tranquilamente y en su rostro una linda sonrisa de alegría se hizo presente en compañía de algunas lágrimas, se acercó a una de sus amigas ambas jóvenes se miraron… pero luego Runo se aferró a ella, se aferró tan fuerte que casi la deja sin aliento, luego poco a poco se fue soltando de ella acompañado por algunos sollozos de amargura mesclado con angustia, lloraría ya no aguantaría tanto, soltaría todo lo que tenía, todo lo que escondió en la noche al enterarse de aquella terrible noticia…

La amiga de cabello anaranjado la miro con preocupación, acarició el cabello de su amiga muy lentamente y con cariño, como lo haría una madre al ver a su hija llorar, para poder tranquilizarla.

Al pasar un rato las tres jóvenes se sentaron en una mesa que estaba afuera del restaurante, runo pidió un vaso con agua para poder tranquilizarse. Agarró el vaso muy lentamente, casi se podría decir que con desconfianza y lo bebió con amargura como si se tratase de un veneno al terminarlo dejo el vaso con cuidado, respiro profundamente.

-y bien runo puedes empezar…-dijo Alice

-si… cuando tú quieras-dijo animadamente una julie

-estoy comprometida-dijo casi sin vida, como si ella estuviera hecha de piedra

De repente el aire se tensó de manera agresiva, era como si el tiempo se hubiese detenido, el aire era tan pesado que costaba mucho poder respirar…

-que…-dijo Julie incrédula de lo que dijo su amiga

-estoy comprometida-dijo ella nuevamente.

-que… con quien-dijo incrédula Alice

-con un completo desconocido-exclamo con un tono un poco elevado- me siento estúpida, es como si me vendieran, realmente me siento herida… realmente quiero morir en este preciso momento- dijo con dolor. Las lágrimas no tardaron en recorren el camino que se sabían de memoria por su rostro.

Julie miró con tristeza a su amiga. Había conocido a Runo cuando eran unas niñas. Siempre la había admirado por la fortaleza que siempre mostraba y aunque nunca se lo dijo sentía que ella ya lo sabía. Ahora la encontraba allí, frente a ella, débil, llorando como nunca en su vida se imaginó que alguna vez pudiese suceder. Y para que negar la tristeza a ella también la invadió. Confundida, sin saber cómo reaccionar centró su mirada en la única que en ese momento podía ser su salvación. La muchacha de largos cabellos ondulados color caramelo.

Alice se levantó de su silla y encaró a la muchacha de cabellos celeste.

-¿y?-preguntó con indiferencia en su voz. Logrando llamar la atención de ambas.

-¿q-qué?-tartamudeó Runo. Sorprendida por la actitud de la persona a la que siempre consideró cálida, dulce y amable.

-yo conozco a una Runo valiente, que en vez de llorar como una niña le diría a…su futuro marido que no la tiene fácil. Que Runo Misaki no es cualquier mujer…que tiene que descubrir lo maravillosa que eres-hablo decidida mientras se acercaba a ella.

-pero yo…no…

-lo sé. Con esto no te dijo que te enamores de un completo desconocido. Trata de encontrar en él un amigo que nunca tuviste. Demuéstrale que se tiene que ganar tu confianza; que con firmar un papel no ha ganado nada-dijo Alice abrazándola por los hombros con ternura.

-regresa por favor a ser la persona fuerte que siempre fuiste-le habló suave. Como su le contara un secreto del cual estaba avergonzada.

Runo se aferró a la muchacha y no pudo evitar volver a llorar. Julie se acercó también y se les unió en ese abrazó grupal.

Sabía que no había hecho mal en confiar en Alice. Ella siempre sabía que decir; por algo era la más madura de las tres. Además su historia de vida se lo exigía.

Con el pasar de las horas Runo volvió a ser la misma persona que conocieron sus amigas, esa persona fuerte que desde pequeña fue.

"espera Daniel Kuso, ahora veras quien es Runo Misaki. Solamente espero que estés preparado" sonrió decidida.

FIN.

Ufff…decidí cambiar un poco la personalidad de Alice. Je, pero creo que salió a flote justo en el momento adecuado para hacer entrar en razón a Runo. Pero bueno fue eso lo que se me ocurrió.

Ahhh, gracias por apoyarme y dejarme reviews en esta nueva historia y espero a que como se desarrolle no los decepcione. También saben que cualquier cosa dejar su opinión en los reviews.

También quiero agradecer a mi nee-san Maria, (je ella todavía no es de la familia de fanfiction y espero poder convencerla de que sea rápido así lean sus historias), ya que es la que me está ayudando con ambas historias.

Entonces hasta la próxima; Nadia-chan!

25 de enero de 2013.