Aclaración: En esta historia Blaise mantiene la descripción de Rowling, excepto por una cosa, tiene los ojos verdes, por recomendación de Serpent Noir ya que me pareció interesante. Gracias por la sugerencia.

Capitulo 2: Busca y encontraras… aun que no sea exactamente lo que buscabas.

Por la mañana se levanto con desgana, había tenido sueños malos, y es que aun le quedaban heridas que sanar.

- De nuevo te movías en sueños… no habrás soñado cosas que veía el… verdad?- Ron aun se ponía nervioso cuando escuchaba que Harry tenia pesadillas.

- No, son escenas, no es fácil olvidar- Se levanto para tomar un baño antes de ir a desayunar la perspectiva de tener que hablar con Malfoy por ordenes de Hermione no le hacia mucha gracia.

-Si, a las personas les cuesta olvidar, Ginny sigue esta aceptando que ya no son pareja- La voz del pelirrojo salió un poco áspera, aun que lo peor había pasado, recordaba como se había puesto Ron el día que se lo había contado, gracias a Merlín su hermana había sido más madura al respecto, al menos tubo la dignidad para desahogar sus sentimiento en su cuarto y no hacerle a Harry una maldición imperdonable, que era lo que el se esperaba.

Un mes atrás

- Hola Harry, que bueno que vinieras de visita antes de que empezaran las clases, Ron no mencionó que llegarías hoy- La señora Weasley lo abrazo y lo invito a sentarse a la mesa, había llegado de improvisto.

- En realidad el tampoco sabia que venia, fue algo espontáneo- Sonrió un tanto nervioso por la conversación que tendría que mantener pronto con la menor de los integrantes-

- Ah bueno siempre eres bienvenido, lo sabes ya verdad cariño?- le dio un beso en la mejilla y se puso a revisar algunos platos – RON! Harry esta aquí!-

- Ya voy!- la voz de su amigo surgió de arriba de las escaleras mientras los demás miembros se reunían poco a poco para comer-

- Que gusto verte Harry- Al parecer Bill y Fleur había venido, genial, mas personas con varita para colgarlo.

- Lo siento camarada, no avisaste- Su amigo al fin llego a la mesa acompañado del motivo de su visita, que le sonreía y que se acomodo en el asiento frente al suyo, Ron, junto de él.

-Lo se, es que quería entregarte tu libro de los Chudley Canuts- Era una mala excusa, pero ya estaba allí. – Hola Ginny ¿Cómo estas?- La chica le devolvió el saludo con alegría y Harry comenzó a sentirse mal.

La comida paso pacifica con noticias de cómo iba la situación y del próximo regreso a Hogwarts, pero después del postre una lechuza aterrizo en medio del comedor trayendo una carta de Hermione para Ron, por lo que se excuso, mientras que Harry llevaba a su actual novia al patio para un poco de privacidad.

- Así que… como van las cosas en tu nueva casa?- Harry se había mudado al numero 12 de Grinmuld Place recientemente.

-Todo bien, Kretcher esta haciendo un gran trabajo para hacer habitable la casa por completo-

- Oooh, podría visitarte alguna vez?- Miro un tanto incomodo su ingenua sonrisa y el brillo en sus ojos… ya no le cautivaban.

- Claro, todos son bienvenidos… aun que no se si después de esto quieras ir…- La pelirroja lo miro sin comprender – Ginny, seré honesto y directo contigo, quiero que terminemos- Volteo su rostro a otro punto, la chica se había quedado callada y bajo su cabeza lentamente.

-Lo sabia, tu mirada cambio, tu manera de tratarme también- Su brazo se alzó y toco el rostro de Harry suavemente – Te agradezco la honestidad, prefiero que esto termine ahora y no dentro de unos meses cuando te descubra con alguien más a mis espaldas-

Quería argumentar que el no haría tal cosa, pero ella puso un dedo en sus labios y suspiro.

- Esta bien Harry, no te odio y nadie en mi familia lo hará, lo prometo-

-Gracias- Ambos se dieron un abrazo de despedida y la chica entro a su casa con algo de prisa. El pelinegro pensó que era la chica mas madura que había conocido después de Hermione.

Se retiro dejándole una nota a Ron donde prometía invitar a cenar a todos.

Presente

Tal como lo había prometido nada había cambiando en su relación con la familia, aun que su amigo monto una buena batalla antes de tomar las cosas bien.

Después de todo, había terminado por aceptar que a la mas joven de los Weasley la apreciaba como lo hacia con Hermione, como una mejor amiga. Era cierto que la había querido como algo más, agradecía que ella lo hubiera apoyado en momentos duros, pero después se dio cuenta de que ya había pasado.

- Vas a discutir conmigo…?-

- No, se que ella estará bien-

Ron se levanto y comenzó a buscar su uniforme así que Harry entro al baño mientras trataba de pensar como iniciar conversación con Draco Malfoy sin que acabaran hechizándose, y después de todo lo que habían aprendido, no terminarían bien parados.

- ¿qué se supone que haga? Llegar y decir ¡Hola Malfoy!, recuerdas que evite que fueras a Azkaban? Como va todo?- Negó mientras el agua caliente caía sobre su cuerpo y se relajaba por un momento. – Seguro me lanza un crucio…- Rio ante su propia invención y comenzó a enjabonarse.

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Nunca en su vida había tenido sueños mas aterradores y espantosos, lo probaban dos grandes círculos negros bajos sus ojos, no había dormido nada en toda la noche, teniendo visiones extrañas de personas que sufrían, algunas las conocía, otras no. ¿Qué demonios le pasaba?

- Mientras no me molesten no tendré que maldecirlos- De todos modos tenia una loción especial que los escondería hasta que pudiera dormir bien. – Y hoy que tendré cerca a Potter…- Suspiro solo de pensar que tendría a Blaise encima diciéndole que hablara con el. –Hora de ir a clase- tenia Aritmancia, dos horas con los Ravenclaw.

-Estas listo para desayunar?- Esta vez Blaise había entrado sin tocar primero, cosa que al rubio no le molestaba pero estaba de malas.

-No, no estoy listo, y no entres sin mi permiso o te lanzo una maldición-

- Estamos de malas ¿no?-

- No conseguí dormir-

- Suspiras ya por tu media naranja?- Si que le daba gracia, el rubio nunca había manifestado estar enamorado de alguien, le daba curiosidad como se portaría ahora.

- Si, como no- Ahora que recordaba, había enviado una carta anoche no? Donde estaba esa lechuza con la respuesta? – Vamos a desayunar, seguro que mi padre ya contestó la carta- Él ojiverde asintió y ambos salieron.

- Claro, no te dejaría desamparado ahora que te aferraras a algún alumno de manera nada aristócrata- Blaise comenzó a reír mientras se imaginaba como se vería el rubio en semejante situación.

- Que gracioso Blaise, seguro que te harás comediante- Llegaron a las puertas del gran comedor y para su sorpresa vieron Lucios Malfoy de pie esperándolos junto a la Directora.

- Hola, Draco- Su padre parecía algo nervioso de volver al lugar donde se había llevado a cabo la derrota del señor tenebroso.

La animaga felina carraspeo - Señor Zabini puedo ir a desayunar ya, se le hará tarde para las clases- El moreno asintió y entro al gran comedor momentos antes de que una tropa de primero se arremolinara en la entrada.

- Señor Malfoy creo que estaremos mas cómodos en mi despacho, Draco, ya avise que podrías no asistir a la clase de hoy de Aritmancia, así que, ¿Vamos?-

Padre e hijo caminaron silenciosos tras la sucesora de Dumbledore, que a pesar de ser temida por los estudiantes primerizos por su aparente severidad, resguardaba un carácter muy protector para con la escuela y todos los estudiantes que ingresaban en ella. Pronto llegaron a la escalera de Águila que custodiaba la entrada.

- Déjanos pasar por favor- La escalera comenzó su movimiento en espiral dejando a la vista los escalones – Por aquí -

Caminaron hasta el despacho donde Macgonagall ocupo el puesto en la silla del director.

- Draco, tu padre me ha puesto ya al tanto de tu situación-

El ojos grises se sintió un tanto indignado, el aun no conocía los detalles, además esa información no era para ser divulgada sin cuidado, aun que siendo la directora parecía lógico que lo supiera.

Lucius notó la indignación de Draco - Si no le importa, quisiera explicar a mi hijo algunos de los detalles que le revele a usted hace un rato, no esta completamente al tanto de su situación-

- Por supuesto, iré a atender un asunto un poco urgente, regresare en unos momentos- En cuanto la directora dejo el despacho Draco se volteo con una mirada asesina que hizo que su padre carraspeara un poco.

- Bien, no me mires así, tuve que decírselo cuando llegue-

- De acuerdo, pero ahora mismo necesito que me expliques por que reacciono mi cuerpo de esa forma-

- Tu cuerpo magnificara con los sentidos lo que percibas de tu pareja, por lo que relataste en tu carta si su olor llego a ti como olores que disfrutas, supongo que su voz serán tonadas que aprecies, van a compartir un vinculo muy fuerte, su magia va a conectarse y eso te permitirá saber si esta enfermo o herido- De entre sus ropas saco un libro esta vez con la cubierta hecha de plata y letras grabadas – Este libro contiene la recopilación de otras personas que fueron o son aun mitad veela, no es igual para todos, entre mas poderoso el mago y/o veela, mas difíciles son de predecir los efectos que habrá- Draco lo sostuvo con cuidado era un tanto pesado pero si quería sobrevivir a su "Herencia" mejor tener cualquier arma posible a su alcance.

- De acuerdo, cuando mencionaste que sabré si esta enfermo o herido, que significa eso?- No le había gustado nada esa oración.

- No le pasa a todos, pero dependiendo que tan fuerte sea la unión, podrías experimentar por momentos sus síntomas-

Draco maldijo internamente, ojala que su "pareja" fuera alguien que disfrutara vivir, no como el loco de Potter que al parecer seguía adelante con su propósito de ser auror.

- Ahora, los celos y tu territorio- Si alguien hubiera visto la cara del Slytherin en ese momento se habría reído por meses.

- Perdón… creí escuchar "celos y territorio"- su padre inmutable prosiguió como si se hubiera aprendido esa parte de memoria. Draco continuo mostrando una cara como un poema.

- Cuando estés cerca de tu pareja y otra persona tenga intenciones de usurparla, es cuando tus instintos se marcaran mas e incluso atacaras a esa persona sino se replantea la idea de tocar a tu pareja- Draco estaba horrorizado, Él nunca, NUNCA iba a montar una escena dramática por otra persona en medio de algún pasillo o semejante, ¿qué acaso su padre olvido todos las reglas de etiqueta que le hicieron aprender desde que tenia 1 año de edad?

- Pero, qué no existe una manera de parar esto? Alguna poción o hechizo como el que tenia antes?- El podía vivir sin saber quien era su otra mitad.

- Draco, se que mi ejemplo no ha sido bueno- El rubio casi se ríe en su cara por ese comentario- pero sino afrontas esto tu magia se debilitara, es parte de ti, además, desde el momento en que ubicaste esa esencia estas ya conectado, aun que de manera débil a tu pareja, no hay vuelta atrás- El heredero Malfoy se sintió furioso, el no había pedido nada de esto

"¡solo quería terminar el curso para entrar al ministerio de magia!" Esto estaba arruinando sus planes.

- Es hora de irme, tengo negocios que atender, si me necesitas puedes simplemente enviar a la lechuza- El padre de Draco camino a la salida del despacho y antes de salir se volteo a verlo por ultima vez – Buena suerte hijo-

Draco bufó –Para salir de esto necesito una botella de Felix Felicis, padre-

La profesora Macgonagall entro en ese momento al despacho y mirando la hora lo envió a clase de pociones.

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- Vamos Harry que toca pociones- Hermione estaba con el en esa clase, lo cual apreciaba mucho, pues aun que sus conocimientos habían aumentado gracias a que había logrado estudiar un poco antes de entrar, no era lo suficiente todavía.

- Yo los veré luego, tengo este periodo libre, aprovechare y comeré algo- Ron había decidido perseguir su sueño de ser comentarista deportivo, y tal vez escribir en la sección de deportes del profeta.

Harry también quería comer algo - Guárdame un pastel de calabaza!- Se separaron y entraron al aula tranquilamente, seguía tiendo esa clase con los Slytherin.

- En verdad no entiendo como es que Ron puede comer tanto-La castaña se sentó en su lugar habitual y se puso a renegar de los hábitos alimenticios de su novio.

- Ya sabes, algún día se le pasara- Su estomago hizo un ruido extra.o- ﷽﷽﷽﷽﷽﷽o hizo un ruido extraño – Ugh-

- Tanta hambre tienes Harry?-

- No, se me hizo tarde para desayunar y me comí uno pastel que Hagrid me envió al inicio de clases-

- No debiste- El estomago del de gafas se rebelo de nuevo.

- No debí- Se levantó del asiento – Iré a ver a Madam Pomfrey ahora regreso-

- Pero no vayas a regresar tarde! Le diré al profesor que estas allá!-

Justo en el pasillo estaban saliendo los alumnos de segundo y tercero para tomar la siguiente clase, y no eran los únicos, una rubia serpiente se adentraba en la multitud para dirigirse a clase de pociones.

- Maldición, ¡apártense! – Estaba de muy mal humor y ellos lo iban a sufrir, ya casi sacaba su varita para lanzar un petrificus, cuando ESE aroma lo golpeo de nuevo.

- No … no ahora- el flujo era tan cercano, tan atrayente – "Solo… quiero saber…debo saber…"-

La gente se arremolinaba cada vez mas, sentía que se asfixiaba, el aroma lo llamaba, era horrible no saber de donde venia, el mundo comenzaba a ponerse oscuro, pero los brazos de esa persona ya lo tenían, el aroma estaba en su punto máximo, Merlín…era como si fuera a ahogarse de euforia…una voz lo llamaba de lejos, pero estaba ya todo negro, la voz se distorsionaba…

- Malfoy! Malfoy!- Había notado al Slytherin entre los estudiantes, pero parecía estar mal, aun que se dirigía en la dirección correcta y por ende hacia él, estaba por desmayarse, logro atraparlo antes de que la marejada de personas lo pisotearan.

- Al parecer el que necesita ir a al enfermería es otro- Cargo al rubio hasta llegar con Madam Pomfrey que estaba fuera cuando entro en el reciento, no queriendo comenzar su conversación de mas tarde con el incidente de la enfermería le dijo a la enfermera que cuando había llegado el rubio estaba ya allí, y ella lo tranquilizó diciendo que él estaría bien, solo parecía necesitar un descanso.

- Toma, esta poción debería disolver lo que sea que estaba en ese pastel- Harry le dio las gracias y salió de la enfermería, Malfoy no parecía estar muy bien, pero si llegaba a tomar pociones realmente hablaría con el cuando la clase terminara.

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- Mi cabeza … - Sentía como si lo hubieran pisoteado.

- Oh, señor Malfoy ya despertó- La bondadosa enfermera le paso un vaso con agua.

- ¿Qué…? ¿Cómo llegué hasta aquí?- No entendía nada, primero ese aroma…"Espera! Lo tuve cerca, me sujetó! Me trajo hasta aquí!" Saltó de la camilla sorprendiendo a la enfermera.

- Señor Malfoy!- Se acercó a el – No haga eso podría marearse!-

- Quien me trajo aquí?- Debía saberlo, por fin se libraría de ese problema.

- Uno de sus compañeros, pero que pasa?

- Quien era? De que casa?- Aun tenia el aroma encima, lo cual no le dejaba pensar con total claridad.

- No lo se señor Malfoy- La señora Pomfrey no entendía lo que pasaba – tuve que salir un momento cuando volví ya lo habían traído-

Draco estaba deshecho, tan cerca, no que pensara que se enamoraría de esa persona, pero al menos podría controlar esos horribles ataques.

- Gracias, iré a clase ya…- No podía sentirse peor.

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Hasta aquí por hoy, les agradezco sus comentarios estaré actualizando los lunes principalmente, o por mucho el martes. Sigan leyendo y tengan buen día.