Dioooos! lo admito me ha tomado una eternidad subir este capitulo! D: no tengo excusa u.u hacer roleplay en facebook me ha consumido por completo...bueno! aqui esta el capitolo 2 la proxima semana subo el 3 (ya esta trabajando en el) :D
nada me pertenece bla bla bla...
Capitulo 2.
A la mañana siguiente Francis se levanto temprano y desayuno rápido para encontrarse con su nuevo amigo, se vistió bastante casual para la ocasión, después de todo solo iría a jugar con un niño.
El francés camino por el pueblo hasta que llego al lugar acordado el día anterior, había llegado más temprano de lo prometido y decidió esperar al chico, pero no tuvo que esperar ni un solo segundo porque Arthur estaba sentado en el suelo en el mismo lugar en el que lo había dejado un día antes, Francis se acerco a él y noto que el pequeño estaba hablando con alguien pero al mirar a su alrededor no pudo ver a nadie ahí.
-Arthur? -pregunto curioso, el pequeño en cuestión dio un pequeño salto asustado pero se alegro de ver al joven rubio ahí parado
-volviste! Cumpliste tu promesa! -se levanto rápidamente y abrazo al mayor ensuciándolo un poco, Francis sonrió y lo despeino un poco más de lo que ya estaba
-claro que volví petito lapin~ -le sonrió y tomo su mano -adonde me llevaras hoy lapin? Ayer dijiste que me querías mostrar algo...
Arthur salto de la felicidad y aun sosteniendo la mano del Francés corrió hacia adentro del bosque, corrieron por unos buenos veinte minutos hasta que se detuvo y lo volteo a ver con una gran sonrisa en su rostro -este es un lugar muy especial...nadie más que yo está permitido entrar...pero estoy seguro que a ellas no les molestara que vengas conmigo
-ellas? Quienes son ellas? -pregunto curioso mientras miraba a su alrededor, no había nada más que arbustos sobre crecidos y arboles bastante tupidos
-ellas, son mis amigas las hadas...son muy buenas y siempre me acompañan- le sonrió y lo guio por los arbustos y los arboles hasta que al fin llegaron a un pequeño valle escondido, estaba rodeado de los arboles tupidos lo que le daba la impresión de un paraíso escondido, había una cascada que caía sobre un pequeño rio, a su alrededor familias de conejitos y venados pasteaban tranquilos
-es...hermoso- fue lo único que pudo decir el francés al verse rodeado por tantas cosas increíbles en ese pequeño paraíso
-verdad que si? A mí me gusta venir aquí...ven! Te enseñare mi casa! -tomo su mano y lo llevo corriendo a una pequeña casita rudimentaria, sus paredes estaban hechas de barro y el techo era de paja, si Francis pensaba que el pueblo se veía antiguo al ver esa casita sentía que estaba en tiempos de robín Hood o algo así
-aquí vives petit lapin?
-bueno...solo cuando me escapo de mis hermanos...- se puso algo nervioso y comenzó a jugar con sus manitas sin levantar la mirada, era obvio que no quería hablar de eso, Francis comprendió y le sonrió
-me parece una linda casita -miro a su alrededor y se acostó en una vieja cama hecha mayormente de paja y hojas, Arthur sonrió y se sentó a su lado
-quieres jugar? Tengo ganas de jugar! Pero tiene que ser algo divertido!- el menor casi saltaba de la emoción, hacía mucho tiempo que no hablaba con alguien, además de sus amigos mágicos
-Claro lapin, a que quieres jugar? -se incorporo en la cama para verlo mejor sonriendo al verle tan emocionado
-quiero jugar...a las escondidas! -se levanto de la cama y corrió hacia la puerta -tu cuentas y yo me escondo! No hagas trampa!
-moi? Yo no hago trampa, yo juego limpio- lo siguió hacia afuera y se recostó en la pared para comenzar a contar
-no mires!- divertido corrió adentrándose en el bosque buscando un buen lugar donde esconderse, después de intentar varios lugares decidió subirse a un árbol y esconderse entre sus ramas
-28,30...listo o no allá voy -se dio la vuelta para buscarlo algo emocionado también, había algo en el menor que hacía que quisiera pasar más tiempo con el -oui, quien diría que estaría jugando a las escondidas con un petit lapin -rió divertido y comenzó a buscarlo por entre los arbustos- donde estas petit lapin?
-shhh no hablan las va a escuchar? -entre risitas callaba a sus amigas mágicas que siempre lo acompañaban, aunque siempre se terminaba metiendo en problemas por ello, pero no le importaba, eran sus mejores amigas
-ahh~ escuche una risa -levanto la mirada para ver de donde provenía el sonido y se encontró con el pequeño hablando solo otra vez, no le dio mucha importancia y sonriendo grito- te encontré mon amour!
-eh? Noooo! No es justo me delataron! -haciendo puchero trato de bajarse del árbol pero cuando iba bajando se tropezó y cayó al suelo golpeándose la cabeza con una roca, el golpe no había sido tan fuerte, pero la caída lo había asustado a él y al francés que no pensó dos veces en correr a su lado
-Arthur! Arthur! Mon diue! Estas bien? -lo levanto con cuidado para no lastimarlo más y le acaricio con cuidado la cabeza- estas bien? Donde te duele?
-m-mi cabeza -dijo entre sollozos- m-me duele...m-me muero
-no te estás muriendo mon cher- solo para asegurarse revisa bien su cabeza buscando algún golpe grave o una cortada- estarás bien, solo es un golpe -besa su frente con cariño haciendo que el ingles se ruborice
-n-no hagas eso... -desvía la mirada incapaz de verle a los ojos, levanta una mano con cuidado y acaricia su mejilla- Francis...tú me quieres?
Confundido por una pregunta tan directa del pequeño piensa que lo mejor es hablarle con honestidad -nos hemos conocido ayer mon amour pero...si, te quiero
Arthur sonrió y sin decir nada mas levanto su rostro para conectar sus labios con los del francés para darle un inocente beso, el ojiazul estaba más que sorprendido pero poco a poco cierra los ojos y profundiza el beso haciendo que un gesto inocente por parte del menor se convirtiera en algo mas
-f-Francis?- abrió sus ojos como dos platos al sentir la respuesta del francés, el ojiazul simplemente le sonrió y acaricio su cabello rubio
-así es como besas a las personas que amas mon cher, quieres que te enseñe como hacerlo mejor?- sonrió de una forma bastante peculiar para el menor quien solo asintió ruborizado –lo primero que debes hacer es abrir un poco mas tu boca- el menor hace lo que el francés le dice y tímidamente abre su boca un poco mas –bien, ahora voy a besarte otra vez, pero esta vez voy a meter mi lengua en tu boca, no te vayas a asustar ¿de acuerdo?
-¿m-meterás tu lengua en mi boca?- pregunto confundido mirando al francés como si estuviera loco, dicho francés solo sonrió y acaricio su cabello –veras que te gusta petit lapin, anda cierra los ojos y abre tu boca
El ingles hizo como le indico el rubio, respiro profundo antes de cerrar los ojos y abrir su boca, sin perder el tiempo el francés conecto sus labios con los contrarios, su lengua lamio el contorno de los labios rosa del menor y poco a poco la introdujo en la cavidad del ingles masajeando la lengua contraria levemente profundizando el primer beso francés del menor
