Había tenido una mala noche. En realidad, una mala noche y una pesadilla.
El "perfecto" Tan-tan, para sustanciar lo que su inocente Sakura, había estado hablando confiadamente con sus amigas.
Había llegado ya de por si tarde al entrenamiento. Y no sabia como concentrarse en su Icha Icha paradise, tenia mas de una hora en la misma pagina, y ciertamente tenia mucho que ver con la pesadilla, la conversación de Sakura, y el calor que azotaba el día.
Maldito verano.
Sakura entrenaba su destreza con las armas, que ya de por si era perfecta. Mientras no solo Kakashi seguía la ruta que tomaba una gota picara de sudor que bajaba por el abdomen plano de la Kunoichi, sino también Naruto y Sasuke. ¡Ja! Pero que poco disimulados eran…
Era un gota sin duda traviesa, y cualquiera de ellos tres hubiera estado encantados de secarla.
Era un día con demasiado calor, por lo tanto el equipo había ido ligero para el entrenamiento común. Grave error. Naruto, Sasuke y Kakashi, habían decidido entrenar con solo un pantalón y unas ligeras camisetas que quedaron regadas por ahí a la 3era hora bajo el sol, completamente empapadas de sudor. Mientras Sakura, solo había optado por un Top rosado, y una licra negra hasta las rodillas con su respectiva faldita rosada. Su cabello que por un rato estuvo suelto ahora se alzaba en una coleta con uno que otro mechón enmarcando su rostro, dejando que la mirada traviesa de sus compañeros de equipos recorriera su tersa espalda.
Espalda que Kakashi beso en sus sueños, Top que le hubiera gustado arrancar en otra situación para continuar su tan vivida fantasía…
-¿se van a quedar todo el día sentados? Per-ver-ti-dos…- Recrimino la Kunoichi, con sus jades acusadores encima de cada uno de sus compañeros de equipo.
Kakashi entrecerró su único ojo a la vista, que descaro tenia esta chica. Sabía que se había ganado esa extra-información, la cual jamás podría sacarle en cara a Sakura. Estaba en desventaja. Cerró su Icha Icha para empezar a entrenar, pero la voz de Naruto cortó la repentina tensión del momento.
-Disfruto más de la bella Sakura-chan…- Dijo el rubio con ojos iluminados.- Ne, ne… Nosotros no tenemos la culpa de que Sakura-chan sea un espectáculo…-
El rubor tomo parte del rostro de Sakura. ¡Ha era tan encantadora!. Con esa cara de ángel que engañaría al mas experimentado Ninja… Como Hatake Kakashi, por ejemplo.
Bueno después de todo no debió sorprenderle mucho – pero así fue- que las Kunoichis, y en este caso su Sakura-chan, fueran una expertas en seducción. Aunque en ese momento tenia el leve presentimiento de que no era su intención… por lo menos con Naruto no.
Y para comprobar esto… La mirada jade de Sakura se desvió por fracciones de segundo hacia Hatake Kakashi. Este ultimo, carraspeo un poco su garganta. Nervioso.
-Será mejor que sigamos el entrenamiento… TODOS- Tenia que distarse y tenia que distraer a sus alumnos. Por el bien de Sakura.
El entenamiento pasó sin ningún percance… importante. Exceptuando la lluvia de shurikens y kunais que provoco una de las tantas guerras de Sasuke y Naruto.
El equipo 7 caminaba tranquilamente hacia Konoha; eran mas de las 7 pm cuando el primer el atisbo de viento un tanto frío jugueteo con el ahora cabello libre Sakura, haciendo que sus vellos rosados y casi invisibles se erizaran.
Debajo de su mascara, Kakashi mordió su labio inferior. Era realmente tentador a sabiendas que ella también…
¡Por todos los cielos, cosmos, universos y entes del espacio, es Sakura!.
Pero era un poco de calor lo que le iba a proporcionar a su cuerpo… no de la manera más caballerosa pero sin compromiso alguno.
-¿Sakura, Te gustaría ir a tomar un te caliente?- Pregunto Hatake. Indiferente como siempre.
Y antes de que ella respondiera…
- Si, Kakashi-sensei, por Ichiraku ramen venden un Te…- Comenzó Naruto y no hizo falta terminar la frase para que su auto-invitación se viera cancelada. No solo la mirada de Sakura era aterradora, sino que ¡podía ver el shanringan dar vueltas bajo de ese protector!.
- Me encantaría…- dijo más que en encantada Sakura.
Sasuke alzo una ceja, con sus manos en los bolsillos cambio su mirada de Hatake a Sakura y viceversa. Pero Naruto no le dio tiempo de pronunciar alguna de sus perfectas acusaciones racionales, ya que el moreno fue arrastrado por el rubio con una de sus paroratas de " mujeres civiles es mas seguro…y bla, bla…"
La pelirosa intercambio una mirada con Kakashi.
Un escalofrío de parte de Sakura y Hatake se apresuro a buscar un abrigo a la mano. Maldita la suerte de ponerse justo ese mismo día el chaleco de Jounnin sucio…
-o-
El olor de Kakashi-sensei era sin duda a Hombre; seguro, confiable, fuerte y… Todo Kakashi en aromas. ¡Mmm, como no sacan una fragancia de ese olor!, es tan varonil.
Y tenia que agradecer que la abrigara. No solo la mirada molesta de Naruto y Sasuke le incomodaba, sino la de todo transeúnte que podía asesinar de un solo golpe.
Pero tener de nuevo a la vista la camiseta ligera de Kakashi mostrando esos pectorales era sin duda… inexplicable con palabras.
Ya hacia un tiempo se sentía atraída de alguna manera hacia su ex-sensei. Pero aquella atracción cada día era mas fuerte, a tal punto de tener la necesidad hacerla mutua, y vaya que habia funcionaba. Era tan gracioso y tierno el gesto del ojo de Kakashi, al recorrer su figura. Se sentía la mujer mas deseada por su hombre perfecto.
El local era acogedor, aunque seria una visita rápida. Por lo que optaron sentarse en la barra.
Y como supuso Sakura, Hatake no bebió, solo limitándose a escuchar lo nuevo del hospital, o lo divertido que fue el entrenamiento – si, como no- riendo ante lo que es evidente para ella y lo poco observador que era.
¿O solo lo aparentaba?. Si sin duda lo aparentaba. Aquel hombre era muy observador.
Río silenciosamente al recordad el rostro de su sensei en el entrenamiento, ¡No cambio de pagina en una Hora!. Kakashi pago la cuenta como el caballero oportunista que solia ser.
Como buenos ninjas que eran, saltaron al techo más cercano, yendo ágilmente por las residencias sintiendo el aire en sus rostros. Sin duda una noche perfecta.
-Bueno Kakashi-sensei, Gracias por todo…- ¡no quería que terminara esa noche!, por lo menos no de ese modo.
Una sonrisa traviesa se dibujo en su rostro. Tal vez…
-o-
- Solo me preocupo por ustedes- Dijo Kakashi, aun apoyado del marco de la puerta de Sakura. Dispuesto a irse y volver mañana en la mañana en busca de Sakura para el entrenamiento. Y con suerte algo más...
Se giro sobre sus talones, pero una presión lo suficiente para romperle el brazo lo hizo girarse abruptamente. Siempre tan delicada…
- Demo…- el aliento dulce choco contra la mascara, provocando un sin fin de cosas en el perturbado Kakashi. Si eso fue suficiente para desarmarlo mirar el poso de jades brillantes y enternecedores de Sakura le hizo olvidar definitivamente todo…
-… ¿Le gustaría?- hasta el sentido de entendimiento. Aun la Kunoichi con súper fuerza lo tenía sujetado inclinado hacia ella.
-¿Qué?- balbuceo Hatake.
Una sonrisa se cruzo en el punto de vista de Kakashi en ese momento; sus labios, los cuales acerco peligrosamente hasta el ya de por si aturdido Hombre.
Tenía que ser una… pesadilla.
Sakura lo tenía atrapado, embobado, hipnotizado. ¡Y él no podía hacer nada!.
La joven poso sobre la tela de la mascara que cubría los labios de kakashi, sus labios. Mientras un carmesí cubría sus mejillas y con su otra mano libre acariciaba la nuca de Kakashi.
Esa niña jugaba con fuego… y lo peor es que sabía como hacerlo sin quemarse.
- Si le gustaría que le agradeciera el gesto…- concluyo la Kunoichi, mirando con ojos de corderito a Kakashi.
Actualizando, Ji gracias por los reviews! he decidido culminar este fic con 4 capitulos!
