CAPITULO I UN EXTRAÑO ENCUENTRO

El Sengoku, una época del Japón antiguo, donde las guerras civiles llevadas a cabo por diversos bandos en busca de poder y tierras o los ataques a indefensas aldeas realizados por asaltantes de caminos en busca de algún valioso botín que aumente su riqueza, por extraño que parezca, eran un espectáculo que en ese entonces resultaban ser algo rutinario.

Sin embargo, otra de las características de aquella era, no fueron solo los enfrentamientos entre hombres, sino también, pese a la incredulidad que en la actualidad eso podría llegar a causar, eran también las batallas libradas entre los humanos y los seres sobrenaturales de aquellos tiempos, la mayoría de ellos, impulsados por el ávido deseo de hacerse con el ilimitado poder proporcionado por uno de los fragmentos de la legendario Shikon no Tama.

Tal vez por eso, y dado a que la convivencia entre la raza humana y los demonios y espíritus no resultaba en lo absoluto extraño en aquellos días, casi diariamente podía verse a algún monje realizando un exorcismo, a una sacerdotisa llevar a cabo un ritual purificador o, en el más violento de los casos, a un taiji exterminando a un demonio sumamente peligroso.

-¡Dame eso InuYasha!-chillo una voz infantil

-¡Ni lo sueñes Shippo!-respondió el aludido-. ¡Este ramen es mío!

Aunque claro, ver discutir a un hanyou y aun pequeño kitsune por la posesión de una mundana y común sopa instantánea, era algo que no se ve todos los días.

-¡Pero tu ya te comiste cuatro!-rebatió el niño-. ¡Si sigues así pronto te parecerás a Hachi!

-¡¿Qué quisiste decir intento de demonio?!-bufo el mestizo

-¡Exactamente lo que estas pensando!¡Perro glotón!

-¡Ven acá!-vociferó el hibrido atrapando el rostro del zorrito entre sus manos y comenzando a estirarle sus mejillas-. ¡Retira eso!

-¡AAHH!-se quejo el kitsune

-Vamos, vamos-se escucho la conciliadora voz de un monje que hacia acto de presencia en la escena en compañía de un par de mujeres jóvenes-. ¿Qué sucede aquí?

-¡Kagomeee!-lloriqueo el pequeño pelirrojo liberándose del hanyou y arrojándose a los brazos de la miko

-InuYasha-lo reprendió la chica al intuir lo que había pasado-. ¿Qué le hiciste a Shippo?

-Absolutamente nada-el aludido se cruzo de brazos-. Solo le enseñaba un poco de respeto de sus mayores

-¡Difícilmente puedo respetar a alguien que también se comporta como un niño!-rebatió el pequeño

-¡¿Cómo te atreves…?!-reclamo un más irritado InuYasha

-¡Osuwari!

"ZAZ"

Irremediablemente el mestizo termino con la cara de lleno el piso

-Eso debió doler-murmuro con pesar el monje mientras su mano se movía peligrosamente hacía…

"PLAFF"

Tremendo chichón en la cabeza del houshi

-¡¿Cuándo será el día que aprenda a comportarse!? ¡Houshi-hentai!-reclamo la exterminadora

Kagome dejo escapar un leve suspiro de sus labios, si, definitivamente era otro día normal con el hanyou y los demás en el Sengoku, claro, a excepción de su casi ya diario encuentro con Naraku, no había día que no se toparan con él, aunque…, últimamente, no había sido así.

Habían pasado ya casi un par de meses desde que aquel demonio se apoderara de casi toda la Shikon no Tama y del nacimiento de Hakudoshi, a raíz de eso, la situación por la que pasaban se había vuelto mucho más complicada, si no se daban prisa en reunir los últimos fragmentos…

-¡AYUDA!

Un sonoro grito de auxilio saco a la joven miko de sus cavilaciones, al parecer, la aldea cercana a la cual habían ido hace un par de horas en busca de alguna pista que los llevase hasta Naraku, se encontraba en problemas

IIIIIIII

No entendían porque los veían de esa manera, después de todo, tras haber convivido por casi más de un año con un hombre mitad bestia, el verlos a ellos no debería resultarles para nada extraño, ¿verdad?

-Creo que no causamos una muy buena impresión-señalo el chico pelirrojo

-No les des mucha importancia Ryoga-concilió Makoto-. Es normal que un grupo como el nuestro causa algo de revuelo-concluyo con cierto deje de presunción

-Además lo importante es encontrar a Kaede-sama-secundo el joven hanyou-. No podemos preocuparnos por cosas tan triviales como agradarle a los aldeanos

-Hablando de Kaede-sama-intervino Kaoru-. ¿Alguno de ustedes sabe donde encontrarla?

Una enorme gota hizo acto de presencia en la cabeza de los tres jóvenes, evidentemente, no tenían la más remota idea.

-¿Por qué los hombres nunca piden direcciones?-se quejo Minako-. Disculpe-llamo a uno de los habitantes del pueblo que iba pasando por ahí

-¿Hai?-el aldeano presto toda su atención a la joven

-¿Aquí vive Kaede-sama?

-¿Para que la busca?-cuestiono escéptico

-¡Eso no te importa!-interrumpió Ryoga-. ¡Tenemos prisa! ¡Así que limítate a contestar!

-¡Baka! (idiota)-lo reprendió el hanyou golpeándolo bruscamente en la cabeza

-¡¿Por qué rayos hiciste eso Touma?!-bufo el chico

-¡¿No te enseñaron a ser educado Ryoga?!

-¡En estos momentos mis modales son lo último que me importa!

-¿Es que nunca pueden dejar de discutir?-se quejo la castaña por lo bajo

-Déjalos expresarse libremente-hablo Makoto bastante divertido por el espectáculo-. Es mejor que saquen toda su ira reprimida para evitar un mal karma. ¿Entonces?-continuó dirigiéndose al aldeano cortésmente-. ¿Sabe donde podemos encontrar a Kaede-sama?

-Eh…pues-el hombre lo medito por unos segundos y de no ser por el amable comportamientos del par de jóvenes castaños, seguramente se habría negado a responder-. En estos momentos debe encontrarse en su casa. Esta ahí-dijo apuntando en dirección al norte-, cerca de la entrada del templo

-Arigato (gracias)-agradeció el muchacho-. Es usted muy amable

El aldeano asintió con la cabeza para, inmediatamente después, continuar su camino y sus labores.

-Bien, vamos por buen camino-señalo Kaoru visiblemente animada

-Hai-asintió el castaño-. Touma…Ryoga

-¡¿Cómo me llamaste intento de lobo?!-rugió el hanyou

-¡Pulgoso!-repitió el pelirrojo todo pulmón-. ¡¿O es que no aseas bien tus oídos?!-dijo haciendo ademan de rascarse el interior de la oreja

-Eh…chicos…-intento calmarlos Makoto

-Déjalos-sentenció Minako con cierto fastidio-. Ya se cansaran. Vámonos

-"¿Por qué niisan y Ryoga siempre hacen lo mismo?"-pensó Kaoru totalmente colorada de vergüenza

IIIIIIII

Efectivamente, en cuanto llegaron a la aldea se encontraron con un panorama que, a estas alturas, no les resultaba para nada extraño, una enorme y espantosa criatura, con gigantesca forma de una serpiente de dos cabezas destruía todo a diestra y siniestra atemorizando a los habitantes del pueblo.

-¿Y por qué siempre tenemos que ayudar a gente tan débil?-se quejo amargamente el hanyou

-Vamos InuYasha-le animo el monje-. ¿No has oído que ofrecer tu ayuda al prójimo purifica el alma?

-Yo lo llamaría pérdida de tiempo-refuto el mestizo mientras desenfundaba Tessaiga (en algunos lados ponen Tesusaiga pero Tessaiga me gusta más, dejémoslo así ^_^)

-Matte (espera) InuYasha-pidió Sango-, debemos esperar a que la gente se ponga a salvo

-¡Argh! ¡Pero que molestos!-volvió a bufar el aludido-. ¿Al menos hay un fragmento de la perla dentro de esa cosa Kagome?-pregunto fastidiado

-No, no tiene nada-respondió la reencarnada sacerdotisa-, se trata solo un monstruo común

-Bien… ¡Entonces ya no hay porque esperar!-exclamo InuYasha arrojándose contra la enorme serpiente al mismo tiempo que el resto de sus amigos movía la cabeza de forma negativa, paciencia no era precisamente una de las cualidades del hanyou-. ¡Acabare de inmediato con esa cosa!

-Este perro nunca cambia-murmuro Shippo

-¡KAZE NO KISU!

La poderosa ráfaga del viento impacto de lleno contra la terrible criatura, no obstante, para sorpresa del hanyou, el monstruo logro resistir su ataque y mantenerse en pie.

-¡Masaka! (imposible)-exclamo incrédulo el hanyou

-¡InuYasha!-grito el monje-. ¡Cuidado con su cola!

-¡¿Nani?! (que)-vocifero el aludido justo a tiempo para evadir el poderoso golpe-. ¡Kuso!-maldijo por lo bajo

-¡¿Qué te pasa InuYasha!?-exclamo Shippo desde el hombro de Kagome-. ¡¿No dijiste que la acabarías rápido?! ¡¿O es que todas las ramén que te comiste te están haciendo lento!?

-¡Cállate Shippo!

-¡InuYasha! ¡Detrás de ti!-grito Kagome

La advertencia de la miko llego a oídos del hanyou en el momento adecuado para que este lograse esquivar sin ningún problema el viscoso veneno que la criatura escupió desde su boca, y una vez el mitad bestia se encontró a una distancia prudente de su enemigo, empuño su espada realizando un nuevo Kaze no Kisu mucho más fuerte que el anterior dando por segunda vez en el blanco logrando que la enorme serpiente decidiese optar por la graciosa huida.

-¡¿Adonde crees que vas cobarde?!-gruño Inu-. ¡Aun no termínanos con esto!

-Ya, ya, tranquilo InuYasha-lo tranquilizo el monje palmeando levemente uno de sus hombros-. Ese monstruo se ha marchado y la aldea esta a salvo

-Miroku tiene razón InuYasha-apoyo Kagome-. Déjalo así

-No tiene caso que te empeñes en seguirla-secundo la exterminadora

El hanyou miro al monje, a la taijiya y a la joven miko de reojo, si había algo que no le gustaba era dejar una pelea pendiente, pero dadas las circunstancias, no tenía más remedio que hacer caso a las palabras de sus compañeros, además, cuando ese trío se lo proponía, en más de una ocasión, lograban que hiciera cosas que él no quería, así que tras emitir un leve bufido, enfundo de nuevo Tessaiga para inmediatamente después, emprender el camino de regreso donde la vieja Kaede, necesitaba unos días de descanso.

IIIIIIII

Sin más compañía que su siempre verde y leal sirviente y seguido de cerca por un enorme dragón de dos cabezas en cuyo lomo se encuentra una pequeña humana, el youkai de cabellera plateada y ojos dorados continua con la búsqueda del engendro conocido como Naraku, aun tienen cuentas pendientes que saldar.

La última vez que supo de ese infeliz fue después de que esa mujer secuestrara a Rin, el muy canalla se había atrevido a usarla como señuelo para que él hiciera su trabajo sucio y eso no podía quedarse así, nadie, absolutamente nadie, lo utilizaba como un mero peón sin recibir su merecido.

Y por si eso fuera poco, no solo ese maldito, sino que también la muy descarada de su hija, después de todo lo ocurrido, le había pedido sin el menor atisbo de vergüenza que acabase con su creador.

Aunque claro esta, se negó rotundamente, hacer favores a los demás, y en especial a criaturas como esa mujer, no era algo que distinguiese al taiyoukai, si había decidió cortarle el cuello al infeliz de Naraku con sus propias manos era única y exclusivamente por iniciativa propia y nada más.

-Sesshomaru-sama…-lo llamo un titubante Jaken al ver a su amo detenerse de manera tan abrupta

-¿Ocurre algo malo Sesshomaru-sama?-pregunto la pequeña humana

-Hay alguien aquí-respondió el demonio más para si que para su par de acompañantes

-¿Nani?-lo miro confundido su sirviente

Con un rápido y ágil movimiento, el taiyoukai lanzó un certero zarpazo de su garra hacía unos arbustos cercanos de los cuales emergieron un par de siluetas que lograron esquivar su ataque. Por extraño que pudiera parecer, esperaba que quien lo estuviese siguiendo fuera la hija de Naraku ya que últimamente se le había hecho costumbre a la mujer seguirlo a la distancia, pero para su sorpresa, descubrió que quienes lo espiaban eran una joven de cabello negro y ojos de un intenso color dorado y un muchacho de cabellera plateada hasta los hombros, levemente más oscura que la suya y, si su vista no lo engañaba, una desafiante mirada extraña mezcla de castaño y escarlata.

No cabía duda que ambos eran youkais, y por la fina tela del kimono de la chica y la armadura de su acompañante tan parecida a la de él salvo por la hombrera derecha que consistía en una pieza completamente cerrada, unos de jerarquía muy similar a la suya.

-Supongo que tu debes ser el taiyoukai Sesshomaru-hablo el joven-. Lord de las tierras de occidentes

-Y el hermano mayor del hanyou InuYahsa-secundo la chica

-Si son amigos de InuYasha y aprecian sus vidas-amenazo fríamente el demonio-, será mejor que desaparezcan de mi vista ahora mismo

-Vamos, relájate un poco-pidió divertida la jovencita-. No somos amigos de tu hermano menor

-¡¿Entonces qué es lo que quieren?!-intervino un molesto Jaken-. ¡Mi amo bonito es alguien demasiado importante como pare perder su tiempo con…!

-Supongo que tu eres Jaken-interrumpió el chico-. Y la niña sobre el lomo de ese dragón es Rin

-¿Eh…?¿Cómo saben eso?-los miro confundido el sirviente

-Sabemos de ustedes más de lo que se imaginas-aclaro la chica

-Solo lo repetiré una vez más-continuo amenazante el lord-. Si no tiene nada importante que hacer apártense de mi camino, o yo mismo me encargare de hacerlo

-Vamos no te pongas así-concilió el muchacho-. Creo que empezamos mal, permite que nos presentemos. Mi nombre es Ryusei y ella es mi hermana Hikari

-Bien, ya sé que nombre debo grabar en sus tumbas-dictó el taiyoukai preparándose para atacar

El joven youkai se limito a dibujar una leve sonrisa y tras dirigir una fugaz mirada a su hermana, que de inmediato asintió con la cabeza, dio un impresionante salto alistando sus garras para un golpe certero; cualquiera que no contase con una buena vista o percepción habría caído en el error de que el ataque iba dirigido al taiyoukai, sin embargo fue todo lo contrario, el muchacho paso de largo a Sesshomaru para, casi de inmediato, asestar su golpe contra los arbustos ubicados a unos cuantos metros del lord de donde surgió la figura de la dominadora de los vientos.

-¡AAHH!-exclamo sorprendido Jaken-. ¡Esa mujer!

-Kagura-susurro el taiyoukai mirándola de reojo

-Vaya, veo que aun te molestas en recordar mi nombre Sesshomaru-señalo la aludida con cierta ironía

-Si vienes nuevamente a pedirme que acabe con la vida de Naraku, ahórrate la molestia-respondió cortantemente el lord-, regresa por donde viniste

-Ese no es el motivo de mi visita-repuso la youkai mientras sacaba su abanico para después recargarlo en su barbilla-. Pero…, si no te interesa…-finalizo maliciosa dando la media vuelta

-Habla-ordeno autoritariamente Sesshomaru

-Al menos podrías ser más amable-se quejo la mujer volteándose nuevamente

Ryusei se mantenía al margen de la conversación, por lo que podía apreciar, no era la primera vez que esos dos "conversaban" tan amistosamente, por otro lado, Hikari opto por acercarse discretamente hasta el dragón bicéfalo donde se hallaba la pequeña humana, necesitaba aclarar algunas cosas.

-¿Disculpa?-llamo la joven youkai a la niña

-¿Hai?-la miro Rin curiosa

-¿Ellos…?-dijo señalando a ambos youkais-. ¿Siempre son así?

-Últimamente-respondió la chiquilla

-¿A qué te refieres?-pregunto confundida

-En los últimos día, Kagura-sama-continuo la humana (¡Hey! ¡Además de ser una ternura la niña es educada! ^-^)-, ha visitado a Sesshomaru-sama y tras conversar un poco se va. Después de eso, Sesshomaru-sama se queda muy pensativo

"¿Conversar un poco?" fue el pensamiento que cruzo por la mente del hermano de Hikari que había escuchado todo gracias agudeza auditiva, obviamente lo que observaba en esos momentos distaba mucho de una charla amistosa, pero por otro lado, sus suposiciones eran correctas, esos dos se habían frecuentado últimamente y, al menos para él y su hermana, ese era un buen indicio.

-¿Quieres que deje de buscar a Naraku?-repitió con una ceja enarcada el taiyoukai al escuchar la petición de la mujer-. ¿Acaso ahora me suplicas por la vida de tu padre?-pregunto burlonamente

-Para nada-contesto Kagura despectivamente-. Por mi él puede irse al infierno

-Entonces…

-Ahora esta muy ocupado buscando una joya parecida a la Shikon no Tama-continuo la dominadora de los vientos-. Y se ha encargado de desaparecer su presencia para que tu, InuYasha o cualquier otro no lo moleste. Así que no lo encontraras por mucho que lo busques

-¿Y tu crees que eso me importa?-cuestiono desafiante Sesshomaru

-Vamos, no te pongas así Sesshomaru-intervino Ryusei-. ¿Por qué no la escuchas y mejor descansas unos días en tu palacio?

-No necesito que un chiquillo me de consejos-señalo despectivamente el lord

-¿Amigos tuyos Sesshomaru?-pregunto una curiosa Kagura

-No exactamente-respondió el chico-. Por cierto no me he presentado, soy Ryusei, y ella es mi hermana Hikari

-Y de hecho-secundo la joven-. Veníamos a informarle exactamente lo mismo que tu

-¿En serio?-comento escéptica la youkai

-Pero bueno, fuiste muy amable en adelantártenos-declaro el muchacho afablemente-. Aunque no tenías porque hacerlo, a menos que…, ¿no me digas que te preocupa este sujeto?-pregunto socarronamente

-No sé de hablas-negó Kagura incomoda

-Que malo eres niisan-comento Hikari siguiendo el juego de su hermano

-Bueno, creo que es mejor que regreses con Naraku, o podría pasarte algo-continuo el chico-. Y no queremos que eso, ¿verdad Sesshomaru?

-Me tiene sin cuidado lo que le suceda a esta mujer-contesto fríamente el aludido

-¡Y yo no necesito de la preocupación de nadie!-refuto la mujer de ojos escarlata

Una tremenda ráfaga viento soplo repentinamente por todo el lugar y en cuestión de segundos, Kagura surcaba los aires sobre su enorme pluma alejándose de la vista de Sesshomaru y los dos jóvenes youkais.

"Tan altanera como me habían dicho" pensó el muchacho.

-¿Y ustedes que esperan para largarse?-cuestiono amenazante el taiyoukai

-No tienes porque ser tan rudo-respondió tranquilamente Hikari-. Ya nos íbamos

-Por cierto…-hablo Ryusei una vez estuvo al lado de su hermana-. Me sorprende que no hubieras notado la presencia de Kagura

-Tengo mejores cosas que hacer que preocuparme por aspirar el aroma de esa mujer-respondió cortante el lord

-Tienes razón niisan-continuo la joven-. Con los sentidos tan desarrollados que tienes me sorprende que lo hayas pasado por alto

-Solo puedo tener dos suposiciones-concluyo el chico-. En verdad no lo notaste, o no querías que ella se diera cuenta

-¡Hum!-bufo el demonio-. Por si no lo sabes, el olor de Naraku no pasa desapercibido para mi

-¿Y quién dijo algo del olor de ese tipo?-pregunto divertido el joven youkai-. El olor que yo detecte era muy suave, similar al de una ligera brisa de primavera. ¿De verdad no te diste cuenta?

-Parece que no-confirmo Hikari

-Están comenzado a cansarme-Sesshomaru les dedico una mirada asesina

-Ya me di cuenta-acoto Ryusei sin perder su socarrona actitud-. Vamos neechan

-Hai niisan

Ambos jóvenes dieron un impresionante salto desapareciendo entre las copas de los arboles dejando tras de si, aunque la expresión de su rostro no lo demostrara, a un pensativo Sesshomaru. ¿Qué demonios le habían querido decir con todo eso?

-¿Qué opinas niisan?-pregunto Hikari una vez se hallaron a una distancia prudente

-Ellos estarán bien-respondió su hermano con aplomo-. Lo que ahora me preocupa es que Naraku comenzó la búsqueda

-Y no sabemos cuanto tiempo tenga de haberlo hecho-completo la joven

-Hai

-Ojala que Touma y lo demás tengan mejor suerte

-Eso espero

-¿Qué haremos ahora?-pregunto preocupada

-Buscar a otra persona

NOTA DE LA AUTORA: Bueno, este es mi primer fic de InuYasha a algunos les parecerá familiar ya que lo tenía en otro sitio (antes de que digan que hay plagio y eso) y con otro formato pero dado que creo que mi escritura ha mejorado me dije ¿Por qué no? Y re-escribi esta historia para compartirla con todos ustedes. ^^