Hola! He vuelto xD este capítulo es viejo igual, perdonen cualquier falta ortográfica y demás. Sólo un review... bueno, no importa lol. si lees mi historia creo que es suficiente, pero si dejas review puedo agradecerte, como a fannyhikari, gracias por tu review :B

Disclaimer: Death Note no me pertenece


Capítulo 2.- Hirari Hirari

No lo soportaba más, él la estaba ignorando ya completamente. Al principio era leve, pero ahora era más que obvio. Cada que trataba de hablarle caminaba más rápido, y cuando lograba alcanzarlo ponía la excusa de que 'había tenido mucho trabajo' y que no podía GASTAR su tiempo con ella. Gastar. ¿No pudo haberlo dicho de un modo más despreciable?.

Qué molesto. Cuando llamaba a su puerta, los miércoles a las 8 AM no respondía. Como si en verdad estuviera dormido, no estuviera, o no la escuchara.

Pero eso no era posible, tocaba fuerte porque sabía que estaba adentro y que la escuchaba, pero ¿qué hacía? Ignorarla.

Habían pasado ya más de 7 meses, le pareció muy triste que el día de su cumpleaños, L no le dirigió ni una palabra ni mirada. Se había rendido. Trató de olvidarlo. Ahora dedicaba más de su tiempo en clases y en hacer sus tareas. Si no podía, iba a la biblioteca para leer hasta el cansancio y poder resolver lo que debía. Cuando era la hora de desayunar lo hacía rápido y sin despegar la vista del piso. Fruncía el seño todo el tiempo, estuvo molesta por mucho tiempo. Todo comenzó a ir bien, hasta que un día, como siempre, tenía que cambiarlo todo.

Un día lluvioso, parecido al día en que Gwen se unió a Wammy's. Pero ésta era más bien una tormenta eléctrica. Desde que se despertó, Gwen estuvo de un modo devastador. No enojada, sino más bien decaída. Hizo lo de siempre y salió a desayunar. Su actitud respecto a bajar la mirada todo el tiempo mientras estaba en el comedor había cesado, ya no lo hacía, pues le estaba yendo bien en ignorar a L. Ahora llevaba la nariz en el aire.

Se sentó en una de las sillas, al lado de unos chicos más pequeños, como d años. Uno Rubio, que discutía con un Albino. Dicho albino provocó ternura en Gwen, era pequeño y completamente blanco, seguía en pijama, y respondía de una manera bastante lógica a todo lo que le gritoneaba el rubio. Al lado del rubio había otro, aparentemente mayor que los otros 2, de pelo café claro y lacio. Acompañaba a los otros, pero no les prestaba atención pues estaba entretenido jugando en su consola portátil. "Qué simpáticos" pensó, quizo verlos por un rato más; pero, a pesar de su edad, el chico rubio lanzó una mirada con dagas a Gwen. Así que apartó la vista de inmediato. "Un niño de 5 años acaba de intimidarme…". Cogió los cubiertos que estaban en la mesa y comenzó a desayunar.

Comenzó a sentir un cosquilleo en el hemisferio derecho de su cara. Se rascó pero el cosquilleo no cesaba. Removió el pelo que caía en su oreja y nada. Entonces volteó a ver si alguien le estaba jugando alguna broma, pero no vio nada, más que 2 ojos grandes, grises, y ojerosos viendo a su dirección. No duró mucho, porque en cuanto se conectaron con los ojos pardos verdes de la niña cambiaron su dirección.

Ahí estaba él, la estuvo mirando, después de haberla ignorado tanto tiempo. No le agradaba que L diera una señal de interés en ella, le molestaba. Que se hiciera el tonto cuando ella quería comunicarse con él y éste la ignorase. Le molestó tanto que dejó sus cubiertos en el plato a medias, se levantó de mala gana y se dirigió a su cuarto. ¿A qué? a susurrarle a sus libros de nuevo, sin que nadie la escuchara.

Varios insultos en diversos idiomas escapaban de sus labios mientras trataba de concentrarse en el libro de astronomía que tenía en frente. Debía relajarse y tratar de olvidarlo, de nuevo. Lo logró como en 20 minutos, hasta que su mente se pegó de una vez por todas sobre de qué se constituían las galaxias, las estrellas, etc. Había logrado leer sin que su mente divagara a otros pensamientos.

¿Y qué pasó? Se fue la luz, y a su paso dejó otra maldición en otro idioma en todo el cuarto de Gwen.

Pronto se arrepintió, porque alguien tocó a su puerta y la abrió. Era Wammy, había llegado casi al instante, sosteniendo una vela. "'¿Te encuentras bien?" preguntó preocupado por oír el grito. Lo primero que pensó Gwen fue: '¿De dónde sacó una vela encendida tan rápido?' y después respondió "Sí, disculpe el grito. Sólo estoy… un poco frustrada, prefiero no hablar de eso.."

Wammy no insistió más y cambió el tema "Pronto arreglaremos la luz… un rayo ha dado justo al poste, venía a dejarte una vela. Supongo te será útil, estabas leyendo."

Wammy entró a dejarle la vela a Gwen, cuidando que no estuviera cerca de ningún tipo de objeto que pudiera quemarse. Gwen pensó en preguntarle de dónde había sacado una vela, a menos que llevara una en el bolsillo siempre, o que curiosamente estaba caminando con una vela prendida en mano.

Mejor no preguntó. El hombre cargó una maletita que había dejado en el piso y se retiró.

Prosiguió con su lectura, le faltaban sólo 20 páginas y al cabo de 10 minutos había terminado ya el libro. Sin quedar satisfecha de leer, cogió el candelabro y el libro de astronomía, que había tomado de la biblioteca. Salió de su cuarto y caminó lentamente.

Para un niño normal, no sería nada agradable visitar la biblioteca a las 6 de la tarde, una tarde lluviosa con truenos muy fuertes, y sin luz eléctrica. Pero a Gwen no le importaba, el pasar días en las calles le había enseñado que no había nada en la oscuridad que pudiera salir y hacerle daño. La oscuridad no tenía control sobre sus nervios.

Una vez que llegó a la biblioteca estaba como se lo había esperado, oscuro y silencioso. Uno que otro crujido de los libreros llenos, de mundos literarios. Caminó hasta donde había agarrado el libro de astronomía. Lo dejó en su lugar, el cual había marcado con un pedacito de papel de color. Después vagó por los pasillos de libros, leyendo títulos al azar a ver si uno llamaba su atención. Al caminar y logró ver algo brillante al fondo. Caminó hasta allí y no había nadie, sólo otro candelabro.

Pensó que era muy descuidado dejar un candelabro en un sitio lleno de papel, eso podría crear una catástrofe increíble. Aunque pronto hizo lo mismo, dejó su candelabro al lado del otro, pues un libro de Biología había llamado su atención. Se acercó para tomarlo, estaba un poco arriba, y no lo alcanzaba, así que buscó las escaleras con ruedas para poder tomarlo.

Pero al parecer estaban ocupadas, se escuchaban las ruedas de la escalera moverse por el riel de madera, pudo divisar una silueta en la escalera, cogiendo varios libros. Pelo alborotado y espalda encorvada… decidió apartarse de ese lugar y buscar otro libro. Comenzó a retroceder, y escuchó otros pasos, más rápidos que los de ella. Volvió a ver los candelabros, los cuales no despedían luz, sino oscuridad visible. Una sombra visible.

Ahí estaba él, viendo sus acciones. Sabía que lo había notado, pero lo estaba ignorando.

"¿No le temes a la oscuridad?" preguntó L, tratando de ganar su atención, pero sólo ganó una mirada fulminante. No lo espantó en lo más mínimo, siguió insistiendo, siguiendo a Gwen con su propio candelabro en mano.

"¿Qué libro buscabas?" inquirió una vez más.

"Se llama 'Piérdete'" contestó agresiva "No sabía de él, ¿de qué trata?" Casi le dieron ganas de pisarle el pie –que sabía estaba descalzo- con su talón. No podía ser tan ingenuo, la voz de Gwen había derramado sarcasmo con esa última declaración.

"Obvio no existe, al menos no sé nada de él. Lo que quiero decirte es que me dejes en paz, si tú me ignoras a mí entonces yo haré lo mismo contigo." L permaneció callado, pensando en decir algo, bajó la mirada, y escuchó de nuevo la voz de Gwen "El problema, ¿sabes?, eres tú. Si no actuaras como lo haces estaríamos leyendo juntos. Pero también fue mi culpa, de creer que alguien como tú tomaría importancia de alguien como yo. Además-"

"Gwendolyn A. Kimball" L alzó su voz, por primera vez que había hablado con Gwen "Sé que odias tu nombre y sabes que odio interrumpir, pero es importante y no me escucharás de otro modo. Así que, lo siento, no era mi propósito alejarme, pero no puedo estar todo el tiempo leyendo en la biblioteca, tengo que atender otras cosas. Debes entender, tengo un grado superior en el orfanato, por eso tomo clases distintas a las tuyas. Ya tengo un trabajo y debo estar al pendiente de."

Gwen sentía ya el nudo en su garganta, tenía ganas de gritarle. Aunque no sabía precisamente qué. Quiso hablar pero no pudo, de todos modos, L continuó hablando. "Sólo quería dejarlo claro, no quiero que me odies del todo, tengo ya mucho peso sobre mis hombros como para cargar con esa sensación. Sólo quería dejarlo claro" sonrió, cerrando los ojos al hacerlo. Gwen ya no sabía qué sentir, pensó que estar agradecida sería lo más apto, se tomó la molestia de explicarle el por qué de su ausencia con ella.

Nunca había pasado por su mente que L ya tenía trabajo. Bueno, sí. L le había dicho una vez que había tenido mucho que hacer y no podía atenderla. ¿Entonces fue ella la causante de todo? ¿Se había vuelto paranoica e imaginó todo ella? No... no era posible. Estaba segura de que había otra causa. Si tenía mucho trabajo, bien pudo haberle pedido ayuda a ella, y no dejarlo todo para él.

"¿Por qué no me pediste ayuda?" preguntó encontrando su voz, L volvió a su expresión neutral, explicando como si fuese tan obvio "Porque hay cierta información que no puedo compartir con nadie, y ya te lo había dicho una vez, un ejemplo, mi nombre. Además…" dudó en decirle la VERDADERA causa por la que se había alejado de ella. El abrazo, el beso, y esa sensación de calor cuando jugaba con ella. Pensó en las posibles reacciones que Gwen podría desarrollar.

Bien podría decir que le pasaba lo mismo, pero había un 5% de probabilidad.

Podría llamarle 'freak' como todos en la calle le decían al verlo, 45%.

O podría apartarse por miedo, 50%.

Mejor 'modificó' la verdad un poco. "¿Además…?" Gwen llevaba ya 30 segundos esperando a que terminara su argumento "Nada, olvídalo. Esa es la principal causa. Debo irme, adiós."

Más cortante que nunca, L pasó al lado de ella. Gwen se quedó quieta, viendo hacia el frente hasta que escuchó la puerta de la biblioteca abrirse y cerrarse. Unos pocos pasos de L en la distancia hasta quedar en silencio.

Emociones se mezclaron dentro de ella. Emociones negativas. ¿Por qué actúa así tan de pronto? No dijo nada para incomodarlo. Sólo preguntó por qué no pedía ayuda.

"Baka" le insultó en japonés, la había confundido de nuevo.

Regresó sus pasos, hasta llegar al estante donde estaba el libro de biología. Dejó el candelabro en el piso, recorrió las escaleras, y tomó el libro.

Salió de la biblioteca, lentamente de nuevo. Alumbró el reloj de péndulo que estaba en el pasillo, eran ya las 7, había pasado 1 hora muy rápida. Llegó a su recámara de nuevo y se puso a leer el libro. Pero su mente divagó de nuevo.

"Tal vez imaginé las cosas de nuevo. Quizá tenía prisa. Tiene razón, debo entender que no tiene su vida para mí. Mañana le saludaré en el desayuno, todo será como antes." Pensó, muy positivamente para su persona "Espero". Aunque pudo leer con facilidad el libro, se cansó al poco rato y se fue a dormir, con esperanzas de que mañana todo estuviera mejor.

Eran aproximadamente las 5 de la mañana. Wammy se encontraba arreglando una maleta, preparándose para un viaje que, se supone, iba a ser dentro de 3 meses pero L decidió que se hiciera esa misma madrugada.

Hablando del joven genio, de igual forma estaba arreglando unas cosas antes de que se fuera. Se aseguró de cerrar la puerta de su recámara con llave, en caso de que alguna mentecilla traviesa entrara y desordenara todo. Justo cruzaba por su mente Gwen, que era precisamente por ella la razón de que bloqueara su puerta.

Lamentaba mucho el tener que irse de Wammy's, él también hubiera querido quedarse los próximos 3 meses, pero por dos razones, lo decidió de otro modo. Una era completamente falsa, pero L quería creer que esa era la principal causa: quería hacer su trabajo de una vez por todas y no gastar el tiempo resolviendo otros 'problemas' en Wammy's.

La segunda causa, era lo contrario. Muy en el fondo él sabía que esa era la causa principal de su partida, pero quería creer que era lo que menos le importaba; el hecho de pasar tiempo con Gwen, es lo que lo motivaba y animaba. Pero sentía raro, no sabía si era agradable o no cuando sentía que su corazón saltaba tanto que se podría colar por sus costillas. Le molestaba tanto que incluso lo platicó con Wammy, algo de lo que se arrepintió, porque el hombre mayor le dijo que había desarrollado un 'sentimiento especial' hacia la compañía de Gwen.

No, no y no. Rotundamente no. Sabía que no era posible, quería hacerse creer a sí mismo que en realidad esa sensación le repugnaba. No quería que continuara, por eso iba a irse, durante mucho tiempo –Aunque ni él sabe cuánto-, a otro país.

Mientras esperaba a Wammy, vagaba por los pasillos del orfanato. Quizá extrañaría el lugar, quizás no. Continuó caminando hasta llegar frente a la puerta de Gwen, y dudó.

Lo había estado discutiendo con sí mismo desde ayer que se fue de la biblioteca. Y por cierto, él sabía y estaba consciente de que la manera en la que se fue pudo haber dejado a Gwen muy confundida. Pero en esos instantes en que estaba frente a ella, ofreciendo su ayuda, le hizo recordar lo mucho que cambiaba cuando no estaba ella. Como había pasado bastante tiempo de que dejó de hablarle, cuando volvió a escuchar su voz le hizo recordar lo que no quería recordar, aquella inseguridad y nerviosismo; dejándola así en la biblioteca.

Dio un suspiro, algo no muy característico de él. Subió la vista a las letras inglesas en la puerta 'Gwendolyn A. K.' leían. Tal vez… sólo tal vez, debería tocar la puerta y despedirse, para darle un fin a todo lo que se había atormentado en la noche. Pero su puño se quedó a pocos centímetros de la puerta, debía ser capaz de darle la cara tan si quiera.

"¿L?" preguntó una voz detrás de él, la voz de Wammy. No estaba ahí, pero se escuchaban sus pasos aproximarse. L se congeló unos segundos, pero rápidamente se dio la vuelta y dio pasos largos hasta llegar con Wammy. "¿Sucede algo? Sería bueno si se despidiera de Gwen, ella ha estado con usted bastante tiempo" sugirió ya que L estaba frente a él, que lucía más pálido que de costumbre. "No hay tiempo, Watari" contestó, utilizando el que sería el 'nuevo nombre' de Wammy al salir del país, tanto L como Wammy debía acostumbrarse. L se apresuró a bajar las escaleras y salir del orfanato, Wammy siguiéndolo. No quiso cuestionarlo más, llevaba ya muchas cosas en la cabeza y no quería atrofiarlo con otra más.

Ya afuera, L se subió en la parte de atrás del lujoso carro negro de Wammy, quien iba manejando. Partieron en silencio. L deseaba poder dormir un rato en lo que llegaban al aeropuerto, pero debía leer unos documentos importantes que atender. Si seguía así, algún día iba a terminar, efectivamente, asemejando un panda con semejantes ojeras. ¿Tenía que mencionar a los pandas? Tocó un objeto en su bolsillo. Se había propuesto a olvidarla por completo, pero un solo recuerdo no iba a hacer nada. Quién sabe qué será de Gwen una vez que regrese, eso depende del tiempo que se tarde. Con su intelecto y habilidad podría irse del orfanato para dedicarse a algo que ella quisiera, probablemente se olvide de él y no la vuelva a ver. Y había una posibilidad de menos del 0.01% de que fuera a buscarlo. Y eso era aumentar las probabilidades, según L.

Dio un suspiro de nuevo, y sólo por esta vez, dejó los documentos a un lado, se recostó en el asiento, muy parecido a un feto, cerró sus ojos y trató de dormir. Al final dormiría 20 minutos, y con eso podía permanecer despierto por mucho más.

Corría y corría como loca por toda la casa, iba buscando de puerta en puerta, pero no hallaba nada. Buscó en la cocina, el jardín trasero, e incluso se atrevió a girar la perilla de su puerta, pero estaba bloqueada. Estaba a punto de rendirse, pero le quedaba un lugar en donde buscar.

Caminó, ya cansada de tanto correr, a la biblioteca sin muchas esperanzas. "¿Dónde estás, pequeño gran panda?" le preguntaba al aire. Caminó tranquilamente por los pasillos llenos de libros, pero no había nadie, Salvo el pequeño niño albino que había visto ayer en el desayuno, sentado en una mesa con varios libros sobre ella. Estaba tan concentrado en su lectura que no quiso molestarlo y siguió buscando por su cuenta… Aunque notó algo, cómo torcía un mechón de su pelo en sus dedos. Ella creería que eso sería una distracción, pero para él no parecía serlo… Bueno, como sea.

Claro, no encontró nada. Dejó escapar un suspiro frustrado y salió de ahí.

Arrastrando sus pies descalzos, bajó las escaleras hasta llegar al cuarto principal, después se dirigió a la cocina por algo de comer. Se había saltado el desayuno para buscarlo. No había nadie en la cocina, normalmente está la cocinera ahí todo el tiempo, entonces pudo tomar lo que quisiera, aunque no fue más que una manzana y un vaso con jugo.

Esa mañana le parecía algo rara. Ni L, ni Wammy, ni Roger estaban ahí. Se preguntaba a dónde habían salido. Se quedó pensando en la cocina, recargada en el marco de la puerta. Ya que terminó su almuerzo, husmeó un poco en el refrigerador y sacó unas fresas, que iba comiendo despacio mientras salía de la cocina. Cuando pasó por el cuarto principal, vio a Roger, justo saliendo del carro negro, el que él consideraba como "su hijo", y Wammy no hacía más que dejarlo en su fantasía, porque ese carro le pertenecía a él, no a Roger.

Gwen caminó hasta la puerta, se quedó a medio camino porque Roger ya se había metido al orfanato y se había acercado a Gwen.

"Roger" llamó Gwen "¿Qué se te ofrece, Gwendolyn?" Escuchó su nombre completo, pero no se quejó, había algo más importante "¿Sabes a dónde han ido L y Wammy? Los he buscado toda la mañana. ¿Tú dónde estabas?"

Roger sonrió a sus preguntas contestando una por una, "L y Wammy han ido a… resolver unos asuntos importantes" Asuntos importantes, siempre era eso, ¿verdad? "No los encontraste durante la mañana porque partieron desde las 5:30 AM; y yo fui a recoger el carro, que se quedó en el aeropuerto por obvias razones."

"¿Aeropuerto?" preguntó Gwen, ahora entrando en un poco de pánico. "¿A qué te refieres? ¿Hasta dónde han viajado?" "Lo desconozco, pequeña. Yo sólo fui a recoger el carro" "¿Cómo no vas a saber a dónde fueron? ¿Sabes al menos cuando regresan?" "No te preocupes, si L está con Wammy, es completamente seguro. No sé cuando regresen, pero no te preocupes, viajan constantemente para los mismos propósitos y vuelven al cabo de 1 mes."

Con los hombros decaídos, Gwen se retiró –no sin antes agradecerle a Roger- a su cuarto, mientras terminaba sus fresas. Se sentó en la silla frente a su escritorio, girando en su silla mientras avanzaba por su cuarto. "Con que 1 mes…" se dijo a sí misma. Anduvo un rato más en su silla giratoria comiendo la última fresa lentamente, porque le daba flojera tener que bajar por más, así que la disfrutó. Una vez terminada la pequeña fruta, se levantó y se dejó caer en la cama con su cara en la almohada.

Tuvo que cambiar su posición pronto, se le dificultaba respirar con la nariz pegada a una tela, además sentía la necesidad de dar respiraciones aún más profundas, tratar de calmar la extraña sensación en su estómago que ni ella podía definir.

Soltó un suspiro. No quedaba más que esperar 30 días. Normalmente ese tiempo se le pasaría rápido, pero sólo si se divertía en ese lapso de tiempo, pero ahí estaba el problema, su fuente de diversión, aun que era pequeña, no se encontraba ahí. Deseaba tener el poder de adelantar el tiempo para que regresara de una vez por todas al orfanato.

Se sorprendía ante tal inmadurez, se sentía diferente. Casi hacía berrinche para que regresaran a Wammy's, que era lo que más anhelaba en ese instante. Pensó en quedarse dormida un rato, no tenía nada que hacer, después de todo. Bueno, sí, podría ponerse a leer, pero eso ya lo había hecho bastante desde que L se había apartado de ella. Y tal vez, sólo tal vez, podría relajarse un poco y aceptar que tenía que esperar le gustara o no.

O… que mágicamente cuando abriera los ojos, se encontrara en la mesa de la biblioteca, con su mejilla apoyada en un libro y con una manta encima de ella, que volteara y que viera a L aún leyendo. Con una lámpara para aclarar la vista, porque la luz de la luna ya no era suficiente para alumbrar.

Suspiro una vez más. Ahí estaba de nuevo L en su mente. Ni si quiera ella sabía con certeza por qué le gustaba tanto estar con L. Suponía que era porque es muy diferente a los demás niños, y eso se veía a simple vista.

Con él leía y platicaba, no se dedicaban a jugar como niños normales. Aunque no eran tan extraños en ciertas cosas, pues comían dulces de vez en cuando y… bueno, eso es lo más normal que hacían.

Se sentía tonta también… muchas veces había viajado, y había vuelto. Gwen no se decaía tanto cuando se enteraba de que se iban a ir unos días. DÍAS. Ni si quiera 1 semana. Entonces ¿Cuál era la razón?

Tal vez era el hecho de que L no le dijo nada de que se iría. Normalmente él lo hace… o más bien Wammy, pero venía acompañado de L para que se despidiera de la niña, que era su compañía ahí en el orfanato ya sea moviendo la mano de un lado a otro, sin contacto, o estrechando las manos, a veces.

Cuando llegaba a ir L solamente, se atrevía a darle un abrazo, corto, pero abrazo. Sólo pasaba un brazo por sus hombros. L no hacía nada, no estaba acostumbrado a los abrazos, entonces lo único que podía hacer era esperar a que pasaran 3 segundos, despedirse con la mano, darse media vuelta y regresar con Wammy.

Todavía era temprano como para volver a dormir, pero después de tanto pensar, su cama se volvió más cómoda que al principio y quitó las sábanas de su lugar para sumergirse en ellas. Puso una mano bajo la almohada se preparó para tener una pequeña siesta. Quería eliminar de inmediato esas punzadas que sentía en su cabeza, que cada vez amenazaba con convertirse en un dolor de verdad.

Pronto cayó en un mundo oscuro de nuevo y afortunadamente, tranquilo.


Eso fue todo~ :3 Habrán más por venir xd espero.. lol

Hirari Hirari es una canción de Miku Hatsune