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-¡Se me hace tarde!- grito en automático al momento de levantarse, pero se quedó estática en su lugar, parpadeo para poder despertar y vio que esa NO era su habitación, asustada miro a todos lados.
Si alguien alguna vez le hubiera dicho que despertaría como en esas películas de terror, donde la protagonista despierta de la nada con un dolor en alguna parte de su cuerpo y perdida sin saber dónde estaba, definitivamente le hubiera dado un buen golpe al pobre diablo; pero ese no era el caso ,no señor, ahora ella misma se encontraba en una habitación (acogedora) con un dolor aun costado (debido a que se había caído de la cama por el sobresalto) bueno a quien engañaba ¡nada de eso era su caso! Pero no quitaba el hecho de que no tenía ni idea de dónde estaba!
-Que rayos hago aquí, lo último que recuerdo es…- sus pensamientos la llevaron al hospital de como el doc. Shinoda le inyectaba algo y a ese chico y claro las ideas empezaron a surgir –de seguro me secuestro y ahora me mantendrá aquí para siempre- se horrorizo levantándose de golpe, pero resbalando con las sabanas que estaban en su pie, saludando al piso (una vez más).
-Calmate Ochako!- respiro y dejo de pensar en cosas absurdas, se paró y logro mantener el equilibrio, miro en la mesita de noche que había una nota
Te quedaste dormida cuando iba a llevarte a tu casa, así que te traje a mi casa, por favor no te asustes, si necesitas algo mi habitación es la continua a la izquierda, siéntete cómoda.
-Un día este chico raro me causara un infarto- dijo ella con las manos en su cara para tranquilizarse
Se quedó un rato estática y más pensamientos entraron en su cabeza, un sonrojo se apodero de ella, ese raro la trajo de su coche a esta habitación de seguro cargándola, porque no quería creer que la haya arrastrado, esperaba no... De cualquier forma era vergonzoso ese detalle, pero ya no podía hacer nada, suspiro y por fin miro curiosa la habitación, vio una puerta que definitivamente no era la salida se acercó a inspeccionar y se sorprendió. El baño era al menos el triple de grande que su baño, definitivamente no sabía dónde se había ido a meter. Sin pensar en otra cosa decidió darse un baño caliente, su cuerpo se lo pedía a gritos.
Una vez lista salió de la habitación y decidió probar suerte al tocar la puerta de alado, esperando que estuviera despierto el raro, ni siquiera sabía su nombre que vergüenza.
Espero unos momentos y de repente la puerta se abrió dejando ver al chico con ojos heterocromaticos mirándola seriamente y sin expresión alguna.
-Buenos días, gracias por dejarme quedar en tu casa, disculpa las molestias ocasionadas ya me voy- dijo ella dándole una leve inclinación.
-Espera yo te llevo- salió de su habitación y empezó a guiar a la chica por su casa lo más natural.
La castaña ni pudo replicar debido a que el chico ya se encontraba a lejos de ella, reaccionando rápidamente fue a alcanzarlo, y no pudo evitar mirar la casa con una fascinación real, definitivamente tenía una casa hermosa, aunque era extraño que en una casa tan grande no hubiera más persona. No le dio importancia, a fin de cuentas no era quien para preguntar. Salieron y ella se adelanto
-Realmente no hay problema ya mucho hiciste por mí y te debo lo del hospital, ehhh así que ya sabes dónde trabajo puedes ir los fines para el pago-
-Realmente estás loca- susurro el chico al ver la actitud de la chica –lo del hospital fue gracias a mí, así que no me debes nada, sin embargo yo si te debo algo- le miro directamente a los ojos con la intensión de acabar con todo.
-Ehhh- le dijo sin entender nada –espera antes de seguir hablando déjame presentarme soy Uraraka Ochako-
-Soy Todoroki Shouto- le respondió –ya subirás al auto- le dijo mientras le abría la puerta esperando a la chica
Uraraka lo miro y suspiro resignándose, además de raro e inexpresivo era terco, entro y espero a que el chico se pusiera en marcha.
Después de un momento en un silencio algo incómodo Shouto la miro directamente
-Quieres ir a desayunar- volvió su mirada al frente –ayer el doctor dijo que no tenías que mal pasarte-
-No, no gracias ya cause muchas molestias- le dijo algo apenada además de que no tenía el suficiente efectivo para ir a desayunar –es más de aquí puedo irme a casa, no se preocupe-
Shouto se detuvo a causa de un semáforo y miro seriamente a la chica. No entendía su actitud, ella actuaba como si ella le debiera a él, cuando el que realmente se sentía en deuda era ÉL.
-No dejare que te vayas hasta que no desayunes algo, ayer el doctor fue muy claro- fue lo primero que se le ocurrio.
-Pero…- la chica no pudo decir nada más porque en ese instante Shouto se estaciono se bajó del vehículo y fue a abrirle directamente la puerta de la castaña.
-Te invito a desayunar, lo del doctor no fue ningún inconveniente realmente fue gracias a mí que saliste herida, además podrás decirme cuanto quiere por salvar mi vida- empezó a caminar tranquilamente, por fin se quitaría un peso de encima y volvería a su rutina.
Ochako se quedó mirando un rato hacia donde se encontraba el chico raro, él al no sentir la presencia de ella volteo a verla extrañado.
-Todoroki, no quiero nada por salvarte tu vida- sus ojos castaños capto aquella mirada heterocromaticade no comprender lo que ella decía.
-Salvaste mi vida y mi vida vale algo- dijo seriamente mirando a la chica, esas palabras que ella utilizo debía admitir que movió algo muy dentro de él.
-Vaya… no sabía que podías ponerle precio a la vida de una persona- la castaña lo miro entre recelosa y sorprendida por lo frio de sus palabras –no tienes que pagarme- dijo agitando su mano restándole importancia a aquella situación.
-Insistes que mi vida no vale nada- realmente esa chica comenzaba a exasperarlo.
-Simplemente no puedes ponerle precio a una vida- dijo ella reforzando sus palabras con una mirada melancólica.
-Claro que puedes, cuando la gente nace tiene un costo ese nacimiento, al igual cuando enfermas o mueres todo tiene un precio- en su lógica el bicolor sabía que tenía razón.
-Lo que vale son los servicios, dime a una mujer embarazada le han cobrado una cuota por traer a un niño a la vida, en caso de la muerte son los servicios fúnebres lo que cuesta a nadie se le pide una cuota para morir y los enfermos…- miro a un punto fijo perdiéndose en sus recuerdos.
Shouto suspiro con fuerza y arrastro a la chica de la mano –no puedo contigo, pero al menos mientras comemos podemos llegar a un acuerdo-
Dicho esto último ambos se dirigieron a un pequeño restaurant sencillo pero agradable, se sentaron y pidieron sus respectivos desayunos, el mitad albino miraba a la chica tratando de descifrar o leer a la chica al menos una idea o lo que fuera por saber qué es lo que ella quería.
-Uraraka de verdad no piensas pedirme nada- su pregunta le confundía hasta a él mismo.
-No quiero tu dinero Todoroki, no podemos poner precio a la vida.- volvió a recalcar -Sé que suena poético pero es la verdad, que te haya salvado fue desinteresadamente, me doy por pagada el ver que usted está sano y que no le haya pasado nada- su tranquilidad y serenidad volvió a reinar en su rostro y todo rastro de incomodidad se esfumo-
-Cuantos años tiene Uraraka-
-Tengo 17- le dijo tomando un poco de su jugo, miro al chico que tenía enfrente de ella, era guapo debía admitirlo pero a simple vista a ella no le llamaba la atención.
-Bueno al menos podría ir a su casa para hablar con sus padres a ver cómo les podría pagar por el acto heroico y generoso que realizo-
-Bueno Todoroki es imposible eso, mis padres están en… un viaje por ende vivo sola-
Esa declaración fue como un balde de agua fría en la cara del bicolor, miro por primera vez a la chica directamente.
-Bueno ¿hermanos? ¿Tíos? Algo- un tic en la ceja empezaba a surgir en su cara siempre estoica.
-No lo siento, soy hija única tampoco tengo abuelos o tíos…- se limitó a decir la chica zanjando ese tema –mis padres me enseñaron a que ayude a la gente sin importar quien sea y eso fue lo que hice. Shouto Todoroki perdona si te ofendo pero no necesito nada de ti, lo hice porque quise- sus palabreas y su convicción dejaron de cierta forma fascinado al joven, nunca había visto a alguien tan decidido como ella.
-Bueno es respetable y me has dicho claramente lo que tus padres te han enseñado Uraraka Ochako, pero quiero que también entiendas esto: mis padres me enseñaron a pagar mis deudas, no me gusta deberle nada a nadie y eso te incluye, no dejare que te muevas de aquí, hasta no llegar a un acuerdo-
Fue una pelea de miradas entre un tono café y unos ojos heterocromaticos, ninguno de los dos retrocedía.
-Créame que no me voy a rendir hasta que usted acepte- le dijo simplemente el chico bicolor.
-Todoroki de verdad no tiene que hacer esto- le dijo seguro y con una sonrisa grande.
-Eres tú la que me dije sin opciones-
Le sonrió a la chica que estaba enfrente de él, esa sonrisa de medio lado significaba que no iba a dejarse manipular por ella, no importa que pusiera su cara inocente y ella le contestaba con una mirada decidida y una sonrisa tranquila. Sirvieron el desayuno mientras ellos todavía compartían miradas, pero pronto la atención de la chica se desvió y sonrió como si fuera una niña pequeña al ver su desayuno llegar.
Shouto fue menos expresivo con su comida, pero no por eso menos entusiasmado- agradecía que la chica también estuviera muy entretenida con su comida para no molestarlo, algo que no toleraba era que irrumpieran en la hora de comida era una hora sagrada para él.
Comieron sin ninguna prisa y disfrutando sus alimentos, pero cuando ambos terminaron los dos sincronizadamente se miraron de nuevo.
De un momento Shouto lo pensó, si se quedaba con la castaña un tiempo podría ver sus necesidades y con base a eso hacerle una nueva oferta para que ella pudiese aceptar, no podía dejar las cosas como estaban tanto para su orgullo como su moral, pero se sentía extraño. Definitivamente Ochako Uraraka era todo un enigma para él.
-Bueno Uraraka, te advierto que no te desharás tan fácilmente de mí-
-Suena como una amenaza- le sonrió tiernamente –pero lo veré como un "seamos amigos"-
Shouto pidió la cuenta en ese instante, ante el reclamo de Ochako por querer aportar algo. Después lentamente volvieron al coche. La chica le dio explicaciones de cómo ir a su casa aunque su celular sonó a unas cuadras antes de llegar
-Jefa que pasa- pregunto con una leve sonrisa
-Ochako lamento interrumpirte pero te necesito en el café- la voz de su jefa sonaba muy desesperada y se escuchaba a las demás personas apuradas y gritando a sus espaldas
-No se preocupe Jefa estaré ahí lo más pronto posible- sonrió algo cansada pero motivada
-¡Por favor trata de no tardar! Muchas gracias Ochako-
-Es aquí Todoroki-
La castaña ni se despidió del joven, solo salió corriendo rumbo a unas escaleras que tenía el pequeño edificio. Shouto miro por donde se fue la chica, miro su reloj y eran las 11 de la mañana, sí que se pasa el tiempo rápido, bajo de su auto y se recargo alado de la puerta del copiloto esperando aquella chica de cabellos castaños, definitivamente esa chica acabaría con su paciencia si no llegaban a un acuerdo rápido.
No tardo más que 5 min. cuando escuchaba los pasos apresurados bajando por las escaleras
Ochako bajo apresurada y cuando vio al bicolor esperando algo o alguien (a ella) mirando en su dirección y abriendo la puerta del copiloto, una clara invitación a que se subiera de nuevo.
-Te llevare, por lo que veo tienes mucha prisa-
En su mente una pequeña vocecita le decía que era abuso de confianza y que mejor se fuera corriendo, pero la otra parte le gritaba que aceptara, fue unos pequeños segundos en blanco para después sonreír agradecida
-Gracias Todoroki-
Sin más que decir se pusieron en marcha, tardaron alrededor de 15 min. En llegar al lugar, Shouto miro a la chica quitándose la chaqueta que tenía puesta exponiendo su vestimenta de trabajo, un traje de Maid, lo hizo que el chico la mirara con curiosidad.
-Muchas gracias Todoroki- sonrió una última vez para bajarse del auto junto a su mochila y antes de que cerrara la puerta del vehículo agrego –espero volverte a ver pronto sin tener que negociar ¡Por cierto te debo una!- se despidió con una sonrisa
El bicolor siguió con la mirada a la chica viéndola entrar por la parte de atrás de un Maid Coffee. ¿Qué clase de chica era Ochako Uraraka? Hasta ahora sabía que vivía sola, trabajaba en un antro y en un Maid Coffee, lo que significaba que tenía dos trabajos y que definitivamente era trabajadora… agito su cabeza y se puso en marcha a su casa.
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-Hola jefa- la chica llego con una sonrisa y agarrando una charola preguntando a donde tenía que ser servida
-Ohhh ochako gracias por venir- chillo emocionada Yoko Saotome una mujer de aproximadamente 34 años que disimulaba perfectamente su edad –de verdad gracias-
-No se preocupe- con bandeja en mano, fue directo al salón principal donde todas las mesas estaban ocupadas y sus compañeras apuradas.
Sirvió, atendió y hasta ayudo en la cocina debido al trabajo, definitivamente era un día muy agitado, por suerte para ella sabía trabajar bajo presión, apenas pudieron respirar a eso de la cinco de la tarde, comió algo y fue cuando le dijo a su jefa Yoko que era tiempo de irse. Se cambió para irse al antro, su turno comenzaba a las 7.
Se lavó la cara para refrescarse un poco, después se dirigió a su locker para sacar un neceser y maquillarse, miro su rostro adornado con unas ojeras algo llamativas, suspiro fuertemente, estaba acostumbrada las cubrió lo más que pudo, riso sus pestañas delineo sus ojos, puso rubor y labial roja mate. Con esto podía disimular un poco su edad.
Una vez que iba a salir del café Yoko la miro preocupada.
-Ochako no deberías esforzarte tanto, perdóname por dejar que trabajaras en tu día de descanso, te pagare el triple- le dijo con una mueca de angustia
-No se preocupe Jefa- le sonrió tranquilamente –usted hace mucho por mí y esta es una forma en que yo puedo pagarle-
Se despidió de todos y fue rumbo a una noche agitada por ser sábado, solo esperaba que el dolor de cabeza que empezaba a molestarle desapareciera para aguantar la noche.
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Shouto se encontraba cómodamente en su pieza, en sus manos se encontraba un libro lo cual trataba de leerlo en lo que iba de la tarde, otra vez su mente lo traiciono y pensó en aquella peculiar chica que acababa de conocer, recordó que ayer estaba en el antro que había ido con sus amigos y un pensamiento fugaz lo invadió ¿y si hoy también iba? Era casi imposible que fuera hoy, debía estar loca para ir después de lo poco que durmió hoy, apenas una horas y después de trabajar en un café, debía estar loca.
Pero por otra parte por lo que también pudo notar ella era muy terca, claro que nadie la detenía definitivamente iría, respiro profundamente para luego dejar el libro en su mesita de noche, ponerse de pie y cambiarse de ropa.
-Que rayos me pasa- se dijo mientras agarraba sus llaves.
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-Uravity-
Ochako volteo para encontrarse con su amiga, una chica de cabello rosa hasta los hombros, con una sonrisa contagiosa, además de ser su compañera de trabajo también era su compañera de escuela, de hecho ella le había recomendado para entrar a trabajar.
-Mina ¿qué pasa? ¿Quieres que ahuyente a alguien?- pregunto divertida
Como aún era temprano, no había mucho trabajo así que podían platicar un rato.
-Mi amada novia porque esa cara- la abrazo por la espalda y recargo su cabeza en su hombro
Ese era el juego de esas dos, fingían ser pareja para que ningún idiota ebrio se acercara a ellas, funcionaba con algunos chicos que no se atrevían a hablar con una mujer al ver como otra mujer lo mataba con la mirada, pero a pesar de su buena actuación aun había patanes que se acercaban a ellas ahí usaban otras técnicas, como golpes además de amenazas ayudaban mucho para alejarlos.
-Oh amor- era divertido para ambas tener que llevar esa farsa, solían decir muchas ocurrencias –estoy algo cansada eso es todo, estuve en el café hasta las 5-
-¡Me dejaras viuda mucho antes de casarnos! – Exclamo preocupada –está bien que quieras darme la vida de lujos que me merezco –ambas rieron –pero enserio Ochako no deberías sobreesforzarte tanto, ayer estaba muy preocupada con lo pálida que estabas –se sentó encima de la barra mirando a su amiga con una mirada de preocupación –y hoy estas un poco roja ¿segura que te sientes bien?-
-Estoy bien, aun puedo trabajar Mina- sonrió tranquilamente –ya verás que con dormir 12 horas será más que suficiente, pero si te hace sentir mejor si me llego a sentir realmente mal te lo diré-
La pelirosa suspiro resignada, así era Ochako después de todo, lo único que podía hacer era estar al pendiente de ella miro hacia un lado y una mueca de desagrado apareció en su hermoso rostro
-Hmmmm llego tu acosador de ayer- miraba directamente al chico sin vergüenza alguna –ayer serví en su mesa debido a que tenía un amigo ahí y en todo momento que lo veía te estaba viendo o buscando- si algo caracterizaba Mina era que cuidaba de sus amigos – y viene hacia acá, déjamelo a mí- salto de la barra, mientras caminaba hacia el chico.
Ochako no supo de que iba la cosa cuando vio que su amiga detenía a su supuesto acosador, le tomo uno segundos en reconocerlo.
-Hey tu bicolor- detuvo el paso de Shouto –que tanto le ves a mi chica- cruzo de brazos enojada.
Shouto se quedó un momento en blanco tratando de entender que pasaba.
-¿Disculpa?-
-Si idiota, que tanto le miras a mi Uravity, no te enseñaron a no mirar lo que no es tuyo- de un momento a otro agarro a la castaña y la abrazo posesivamente.
-Ehh- en su rostro se veía algo sorpresivo, no esperaba que la chica tuviera pareja y más viendo que la chica pelirosa estaba loca. Definitivamente los gustos de Ochako eran raros.
-Are- dijo Ochako de repente cuando todo cuadro en su mente, miro a su acosador y le sonrió amigablemente y luego miro a su amiga –tranquila Mina, es… un amigo- sonrió despreocupadamente – lo conocí ayer en la mañana y el me ayudo con unos chicos que querían asaltamer al salir anoche-
-Ahhh- dijo la pelirrosa sorprendida de que la dulce Ochako saliera en defensa de aquel chico que apenas conocía –acaso mi hermosa novia me engaña con este- miro al sujeto de arriba abajo despectivamente pero se volteo a verla, dándole la espalda a Shouto, y le guiño un ojo en aprobación –bueno haya tu si me engañas, no te tarde mucho tiempo te cubriré con lo que pueda- se despidió.
-Ehh una vez saliendo de su shock, Shouto miro avergonzado a la chica –disculpa que te ocasione problemas con tu novia, no era mi intención-
Ochako rio un poco –tranquilo no es celosa solo dramática, aunque acá entre nos, no es mi novia así que no te avergüences-
-Pero ella y tú y luego ella…-
-Verdad que si parecemos convincentes- le dijo ella con nuevos ánimos –es un pequeño método que ahuyenta a patanes; los idiotas no se acercan a una mujer que esta con otra mujer al saber que serán rechazados, aunque hay veces en que hay que sacar las uñas, por suerte Mina suele ser algo intensa- explico sencillamente Ochako.
-Ya veo- Shouto asintió dándole toda la lógica a ese hecho –supongo que en su entorno de trabajo es fácil que quieran propasarse con ustedes y más siendo bonitas- lo último lo dijo para sí mismo.
-Gracias por el cumplido Todoroki- sonrió –hmmm si vienes con tus cosas de negociar le diere a Mina que me estas molestando…- la mirada amenazante de la chica hizo que el bicolor sudara frio –así que te pregunto Todoroki… ¿Qué te trae por aquí?-
Shouto se quedó callado un momento pensando en que decir -recuerda que el doctor dijo que debías descansar- fue lo primero que se le vino a la mente y se sintió estúpido, el siendo un genio y ¿esa su respuesta? (patético)
-Lo sé pero de verdad me necesitaban en el café y no te preocupes hoy llegue temprano y descanse un poco y comí algo, mírame estoy bien-
Shouto la miro directamente y noto que sus mejillas estaban rojas
-Agradezco que te preocuparas pero necesito trabajar-
-Uravity-
Desde la barra le llamaron así que tuvo que irse a servir más tragos, ella casi no atendía las mesas era más bartender y le quedaba excelente tenía un pequeño don para calcular la medida exacta de alcohol para la gente, además de que su espectáculo con las botellas era llamativos.
La gente empezaba a llegar y con eso empezaba el verdadero trabajo.
Shouto no perdió detalle de la chica, se manejaba bien bajo presión no olvidaba los pedidos, pero el ritmo se iba perdiendo y se le notaba agitada.
-Esa chica definitivamente no sabe cuándo parar- dijo la chica que le había armado un escándalo hace rato estaba cerca de él, sin que él se diera cuenta.
-No es su estilo, créeme- le dijo mirando a la pelirosa.
-Y definitivamente no lo es bicolor- suspiro resignada –Uravity se esfuerza demasiado, pero dime ¿para que estas aquí? ¿Qué asuntos tienes con ella?- su mirada era pesada y se cruzó de brazos
-Bueno no creo que sea de tu incumbencia- vio que la chica le iba a gritar y continuo –pero te diré, he tratado de negociar con ella-
-¿Negociar?-
-Ayer ella salvo mi vida y…-
-Ahhhhhh con que eres tú el idiota que cruzo la calle-
-¿idiota?- pregunto con una venita en la cabeza
-Bueno Ochako solo se refirió a ti como el chico que se pasó la calle, lo de idiota fue mi extra. ¿Y por eso la buscas?-
-Si, no ha aceptado que le pague por a ver salvado mi vida-
-Ohh Ochako no recibe dinero gratis- la chica comenzó a reír de una manera escandalosa –lo siento desteñido, pero no será así, si ella no trabaja no recibirá de ti nada, a ella no le puedes comprar. Ayer me dijo que se sintió muy mal de no haberte llevado al hospital a que te revisaran y se fue sintiéndose en deuda contigo, y ahora vienes desde ayer con kirishima y dices que le quieres dar algo a cambio, que irónico- dijo soltando otra pequeña risa –suerte desteñido-
La pelirosa dejo a Shouto al ver que Ochako tenía problemas para atender la barra, pero después de unos minutos una canción de moda empezó a sonar, ambas chicas empezaron a bailar entre ellas divertidas y un chico se les unió, los clientes estaban felices de ver tal show.
En un momento libre que tuvo la castaña pidió que la relevaran para tener un descanso y vio a Shouto todavía ahí
-Todoroki perdón pero te puedo ayudar en algo más- la castaña amablemente se acercó a él y le tendió un vaso –es limonada, no sé qué quieras tomar pero mientras te lo ofrezco-
-gracias Uraraka- acepto el vaso y tomo un poco de el –bueno primero sigo queriendo negociar contigo y segundo te veo algo roja y ya no pinta en lo normal-
-No puedo creer que quieras seguir con eso, ya te dije que no aceptare nada además no es el mejor lugar para negociar, y por cierto estoy bien no hay nada de qué preocuparse-
-No puedo llamar negociar a esto, es más bien un rechazo, eres realmente muy terca-
-Uravity- le llamaron de nuevo.
-Bueno el deber llama- le dijo al chico con una sonrisa cansada.
Shouto no se había percatado pero ayer que conoció a la chica y hoy estaba definitivamente más ojerosa y pálida pero con un sonrojo en la cara nada normal, observo el antro y empezó a observar a la gente en busca de alguien, definitivamente esa chica era demasiado terca.
-Ochako, deberías descansar- un rubio llego a la barra al ver a la chica con unas ojeras más marcadas que de costumbre
-Ahhh si no te preocupes estoy bien- agito su mano restándole importancia
De un momento a otro Ochako no pudo mantener su ritmo habitual y es que apenas podía estar cuerda, realmente no se sentía bien.
-Ochako el jefe te llama- un chico alto y de cabello negro llamo a la castaña –te espera en su oficina-
La chica solo asintió y fue rápidamente al lugar indicado, cuando llego toco un par de veces hasta que le dieron permiso de pasar
-Oh ochako, siéntate- su jefe era un señor entre los 40 no era el típico viejo, se le veía siempre con una actitud jovial, pero claro que su verdadera personalidad no la daba a conocer con cualquier persona –bueno iré directo al grano, quiero que te tomes lo que resta de la noche libre, además de mañana y el próximo fin también estas libre-
La cara de la chica denotaba miedo
-No te estoy despidiendo niña- le dijo al ver su cara asombrada –veraz para mi es importante la salud de mis empleados, podre ser un desgraciado, pero las personas que trabajan para mí, al menos su salud, es importante para mi y hoy me llego tu expediente… ¿con que principios de anemias?- le miro acusador.
-como se enteró señor- pregunto sorprendida.
-Oh bueno recuerdas el examen de salud de la semana pasada? Bueno llegaron los resultados y tu estas más delgada y pálida, no quiero ser el causante de una enfermedad, no te preocupes tomare todas esas horas extras que has estado haciendo las últimas semanas para que se te page tu sueldo base. Aunque no puedo hacer nada con las propinas de esos días- le dijo –bueno ya vete disfruta tus días-
Iba a replicar pero la mirada matadora de su jefe le fue suficiente para dar media vuelta e ir al lugar donde los empleados guardan sus cosas, se cubrió todo lo que pudo tomo su mochila y nada más al salir del local, no pudo ni dar dos pasos hasta que colapso.
-De verdad no sé si es casualidad o coincidencia pero siempre que te veo sucede algo nuevo- le dijo Todoroki para ayudarla a caminar y subirla a su auto.
-Perdóname por ser una molestia- susurro Ochako
Captando la mirada de Shouto
-Insisto que tu estarías bien si no me hubieras ayudado, así que no eres una molestia- le ayudo a poner el cinturón y se puso en marcha al departamento de la chica.
Y una vez más seria una noche larga…
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Mil gracias por todos los favoritos leídos y follows y en especia al review de MoonstoneIce31585, no sabes lo feliz que me puso leerte!
