Al principio ambos hermanos arremetían con ataques veloces y trataban de mantener la posición de caparazón contra caparazón para tener un buen grado de defensa pero de a poco sus movimientos iban descendiendo mientras que los otros parecían aumentar. Intentaron varias veces probar un escape pero sus rivales habían formado una especie de muralla circular justamente para evitar eso. De repente, fueron separados cuando las cuatro elites se precipitaron hacia ellos y la muralla circular moldeó otra formación para bloquear evasiones.

Leo trataba de forjar alguna debilidad pero no podía conseguir derribarlos. Raph por el contrario, no tuvo ni siquiera tiempo de sacarse el dispositivo y en su lugar trataba de eliminar a todos los rivales para alcanzar a su hermano. Sí el clan los separó tenía que ser por algo y él quería averiguarlo. Trató de buscar un punto débil para abrir espacio y salir pero estaba en constante desventaja porque rotaban a cada tanto o era atacado con arremetidas sorpresas, sin contar con los otros de sombrero gracioso que se habían unido.

Los dos restantes observaba la escena desde un nivel más alto y Leo que estaban de espaldas a ellos, pudo captar entre ratos algo de la conversación que habían empezado a tener:

-Sí… porque pueden escapar…

-y no debemos dejar que pase eso porque… después iremos… y haremos lo mismo con ellos.

Supo que lo último que dijo uno de ellos se hacía referir a sus otros dos hermanos y también que la urgencia de sacar a su hermano impulsivo era correcta. Ese repentino miedo que algo saliera mal lo carcomía de manera espantosa y la sola idea de estar apenas en pie y reforzando su defensa le hacía temblar incrédulamente:

-Dale, que se apresure antes de perder la oportunidad.

Sólo bastó esas palabras para que dirigiera una rápida mirada a su hermano y viera la precipitada retirada de los ninja justo cuando el líder, quién había salido unos momentos antes, había sacado un detonador y cómicamente hiciera cambiar repentinamente el tiempo, trascendiendo de forma lenta, mientras su pulgar descendía hacia el interruptor.

La adrenalina que saturó a Leonardo le dio el impulso de embestir a los ninja que obstruían el paso. Además, cada segundo que respiraba era contrariamente lo que le quedaba a su hermano y lo que a él le importaba más era salvarlo. Asique cerró los ojos, contó sus pasos, alimentó todo su sistema con la adrenalina que había ganado, embistió con todas sus fuerzas a Raphael que se encontraba de espaldas y sintió una especie de hormigueo recorrer todo su cuerpo. Poco después sus oídos fueron saturados por la explosión repentina y cuando sintió que al menos había intentado fielmente redimir a su hermano, permitió desganadamente que la oscuridad lo consumiera por completo.

Raphael había sentido que alguien se acercaba velozmente hacia él pero no pudo siquiera ver quién era porque para ese momento ya estaba volando a una enorme velocidad. El fuerte impacto que recibió en su caparazón, hizo que primero sufriera una fuerte torcedura en su tobillo derecho y después rodase unas cuantas veces antes de que una pared le hiciera el favor de detenerlo.

Su caparazón quedó contra el muro y una polvacera de tierra inundó sus fosas nasales inmediatamente. Poco después, un horrible sonido inundó las cuencas auditivas del pobre Raph y la polvacera aumentó su tamaño, nublando la visión por completo. No sabía si se trataba de un sueño o podía pasar varias sorpresas en un mismo día.

Cuando despejó la cabeza lo suficiente para ver a su alrededor, recordó que lo habían empujado. Sus pupilas se dilataron de miedo y a fuerza mayor logró no perder la cordura. Miró apresuradamente en busca de su hermano sin tener éxito y supo qué él había sacrificado su vida a favor de la suya. Mil pensamientos corrían por su mente al mismo tiempo que la culpa lo había inundado. Él sabía que por su culpa Leonardo había pagado su error y esta vez fue consumido por la ira. Se incorporó velozmente y sin importarle su tobillo, corrió hacia el agujero llamando a su hermano. En el transcurso pudo ver también a todo el clan retirarse y sabía que iban en busca de sus hermanos, aun así prefirió saltar y buscar a Leo aunque tal vez no lograse nada.

El líder verificó en su rastreador que la tortuga restante se había introducido en el pozo y por un momento tuvo la tentación de regresar y eliminarlo también pero descartó rápidamente esa idea y fue a ponerse al día con su grupo.

Mientras tanto, Raphael aterrizó casi sin problemas e investigó el lugar con la poca luz que había. La luna era su única guía y eso lo alivió un poco sabiendo que podría necesitarlo cuando lo encontrase.

Caminó unos pasos con el tobillo hinchado, rezongando pero sin dejar de llamarlo hasta que pudo verlo recostado contra un pedazo de escombro. Raph cayó pesadamente a su lado y le tomó el pulso.

Leonardo se hallaba inconsciente pero vivo. Lo abrazó momentáneamente y después se inclinó para levantarlo y llevarlo hasta la claridad. Ahí lo depositó suavemente y con precisión inspeccionó a su hermano. Sus ropas estaban desgarradas pero en pequeñas partes y algunos moretones adornaban su piel expuesta. Sólo un corte profundo en el lóbulo frontal parecía ser la más grave y enseguida Raph revistió la herida con las vendas que tenía adicionalmente. Además de eso, también consiguió su Shellcell y mentalmente se abofeteó por no recordar que lo tenía pero por desgracia, se encontraba roto y no le servía. También quiso probar con su hermano pero tuvo la misma suerte.

Primero habían sido atacados sorpresivamente con infinitos ninja que no dejaban siquiera respirar. Después la bomba o lo que fuese que provocó la explosión, Leonardo con heridas, sus Shellcell rotos y el tobillo de Raph que lo imposibilitaba para sacar a su hermano del edificio. Asimismo, no podía olvidarse de sus otros hermanos porque podrían correr la misma suerte que Leo.

Un gemido se oyó y unos ojos parpadearon con total confusión y dolor. Raph quedó inmediatamente petrificado y después estallo de alegría.

-¡Leo! No sabes el gusto que me das verte despierto ¡no vuelvas asustarme así!

Leonardo trató de incorporarse pero todo a su alrededor comenzó a moverse velozmente y prefirió quedarse donde estaba. Además, se sentía muy cansado, la polvacera lo estaba asfixiando, cada músculo reclamaba atención y la voz de su hermano sonaba estrepitosamente molesto para sus oídos.

-Nhhgg, calla… d-duele tu voz-Leo temblaba desconsoladamente-frío.

Raph le tomó la temperatura encontrándose con que había aumentado y además parecía estar sudando, aunque sonase incorrecto para una tortuga. No sabía qué hacer en éstos casos porque Donatello se encargaba asique se desprendió su chamarra y lo envolvió.

Algo le llamó precipitadamente la atención y agudizó sus oídos; eran pasos. Una breve mirada a Leo y confirmó que el mísero había sucumbido otra vez. Otra vez los pasos y Raph se incorporó lentamente, de espaldas al invasor, retiró sus sais de su chaqueta y bajó sus manos para que la otra persona viera que estaba armado. Cómo tenía la capucha, se le hacía imposible descifrar su figura pero cuando siguió escuchando las mismas vibraciones, supo que se trataba de una persona con experiencia y no de un bombero, policía, etc.

La única posibilidad era que se tratase de un ninja sabiendo que ellos fueron los causantes del desastre en primer lugar. Con la mayor dignidad que su tobillo podía permitirle, se volteó lentamente y para su sorpresa, se trataba ni nada menos que Karai.

Una llamarada de ira sucumbió a Raph y tomó posición de defensa automáticamente. Karai se asustó levemente y después siguió avanzando unos pasos hasta ser detenida por la mirada que recibía de la tortuga. Sabiamente conocía su gesto pero tenía que decirle lo más pronto posible que ella no tenía nada que ver con la emboscada así que trató de hablarle para hacerle llamar la atención pero lo único que obtuvo fue una muestra de los dientes en forma amenazadora.

Sin vacilar avanzó precipitadamente hacia ella sin darle oportunidad de defenderse y recibió un corte en su pómulo derecho, muy cerca de su ojo. Karai se limpió la herida y se alejó de él dando unos cuantos brincos mientras que Raph mantuvo su posición. No iba a permitir que ella o su clan lastimase a Leo mientras podía seguir sosteniéndose.

Continuará…