Descubrimientos

Las cosas no habían cambiado en las últimas semanas. Pero definitivamente había algo diferente. Twilight podía notar que había algo distinto entre ella y su asistente. O sería mejor decir que su forma de percibir su relación y convivencia con él habían cambiado. Era como si se sintiera un poco más alegre al estar con él. Como si disfrutara más de su compañía, de sus pláticas e incluso como si su comida fuera aún más deliciosa. La pregunta era ¿Por qué? ¿De dónde venían estos cambios? Su rutina de vida no había cambiado. Twilight estudiaba, atendía la biblioteca y a sus nuevos alumnos. Spike trabajaba por las tardes en el ayuntamiento y los fines de semana pudiese ser que fuera a ayudar a Rarity con sus vestidos o con Applejack a cosechar, más que nada como ejercicio.

¿Qué era lo que hacía que sintiera diferente las cosas entonces? No lo entendía. Y si había algo que fastidiara sobre manera a Twilight era no poder entender algo. ¡Ella no entender algo, era como si Pinkie Pie no pudiera volverse amiga de alguien! ¡NO TENÍA SENTIDO!

Tenía que ponerle fin al asunto, sobre todo porque ya estaba empezando a afectar su vida diaria. Spike a menudo notaría en ella como algo andaba mal y trataría de confrontarla al respecto, provocando incómodas conversaciones entre ambos. Y a veces incluso sus alumnos notarían que algo andaba mal.

Finalmente un sábado en que Spike la dejara sola para ir con Rarity, Twilight decidió que era hora de encontrar las variables desconocidas de la ecuación de una vez por todas.

Se acomodó frente a su escritorio con barias hojas en blanco frente a ella.

-Muy bien Twilight ¿Cuáles son las cosas nuevas que hemos visto?- dijo tratando de hacer una lista de cosas que en las últimas semanas pudiesen estar afectado recientemente su percepción del entorno y de su compañero.

-Bueno pasemos ese punto… ¿Qué son las cosas que siguen igual?... ¡Todo! Nada ha cambiado- dijo rechinando los dientes.

-No, no, sin perder la calma. Tenemos toda la tarde- se tranquilizó exhalando profundamente.

-Muy bien… ¿Cuándo fue que empezó a pasar esto exactamente?- intentó buscar otro punto de referencia.

-Poco después del huracán- concluyó después de unos instantes.

-Pensándolo bien esa noche Spike y yo dormimos en el mismo colchón por primera vez después de más de 10 años- dijo riendo un poco.

-Un momento… ¡Eso es! La noche en que Spike y yo dormimos juntos fue cuando sentí por primera vez estos… Extraños patrones emocionales- escribió en sus notas a falta de un nombre más adecuado que describiera lo que sentía.

-Tan solo al revelar Spike que había vuelto desde Canterlot solo para estar a mi lado y protegerme de la tormenta sentí… me sentí muy alagada. Spike y yo habíamos compartido miles de abrazos en nuestras vidas, pero en esa ocasión se sintió distinto. Sentí como si me envolviera una calidez de… extraña naturaleza. En mi estado de desesperación y aunque no gozaba de pleno control de mis actos le pedí a Spike que me prometiera que siempre estaría a mi lado. Después pensé que, a pesar de haber respondido que sí, solo lo había hecho para calmarme o en todo caso porque yo lo obligué. Pero la mañana siguiente reafirmó su juramento y me aseguró que era totalmente por iniciativa propia y su apego hacia mí. Saberlo me hizo sentir… una gran e inusual alegría-

Así siguió un rato más tratando de encontrarle las 5 patas al gato.

-¡Ugh! ¿¡Twilight qué diantres estás escribiendo!- gritó frustrada echándose ambas pesuñas a la cara.

-¡Solo estás poniendo las mismas boberías subjetivas y ambiguas que ya sabes! Si, convivir con Spike es una actividad que últimamente disfrutas en mayor medida que antes. Si, te sientes mucho mejor ahora cuando te hace un cumplido cuando antes no le dabas mucha importancia. ¿Qué no puedes aunque sea poner algo un poco más concreto? Algo como… ¡No lo sé! "Me he enamorado de Spike

Twilight sintió como si de pronto el hámster responsable de hacer girar los engranajes de su cerebro hubiera sufrido un ataque cardiaco fatal.

-¿Qué acabo de decir?-

Twilight sintió que a su corazón de pronto le costaba más trabajo de lo normal bombear sangre a través de su cuerpo.

-¿Yo… Enamorada de Spike?... ¡Pff! ¡Hahahahah! ¡Qué tontería!- rió a carcajadas.

-¿Cómo podría enamorarme de Spike? El es mi… Mi…- la risa alegre de Twilight se volvió nerviosa al notar cual difícil le era de pronto dar respuesta a dicha pregunta.

-Es… ¡Es mi asistente, por supuesto! Y yo soy su… Soy su- su nerviosismo creció de mano de un gran pánico al darse cuenta que estaba frente a una pregunta que probablemente no se había hecho en mucho, mucho tiempo.

-¿Qué diantres soy para Spike?-

Cuando recién nacido Twi solía pensar de sí misma como mamá adoptiva de Spike, aún cuando este rol era sin duda mayormente ejercido por la Princesa Celestia. Durante su infancia y aún parte de su adolescencia se visualizó siempre como su hermana mayor. Cuidándolo y guiándolo, pero sin ser una figura tan autoritaria como la de una madre. ¿Pero y qué era ahora? ¿Era su patrona? ¡NO! Para empezar no le pagaba…

-¡Eso no importa!- gritó.

-Hemos estado toda la vida juntos. Somos como familia… Confiamos con nuestra vida el uno en el otro. El me dijo que yo era la poni más importante en su vida. Lo cual claramente indica que me ama ¿No? Pero de seguro hablamos solo de un amor fraternal, nada romántico. Igual que yo. Yo am… Amo a Spike. Como lo he hecho siempre, jejeje- rió nerviosamente tratando de encontrarle sentido a sus ideas.

-¿Entonces por qué de pronto me cuesta decirlo? ¿Por qué de pronto dudo al usar esa palabra que ahora se siente tan pesada?- dijo tratando de procesar lo que ocurría en su cabeza.

-Dulce Celestia que iluminas el firmamento…-Twilight se levantó de su escritorio y corrió en busca de barios libros.

Tomó un libro de Psicología Social, otro de Dinámica de Parejas y otro de Inteligencias Múltiples, dirigiéndose a la parte de inteligencia Emocional; y comenzó a leerlos simultáneamente. Talento que había desarrollado con los años.

-¿Será posible? ¿Me he enamorado de Spike?-

Twilight sabía que al hacer hipótesis se debe tener cuidado, pues el investigador puede inconscientemente auto convencerse demasiado de ellas y consecuentemente caer en sesgos cognitivos que desvíen la objetividad e imparcialidad de su investigación.

-Pero ¿Qué otra razón hay, si no? Y sin embargo… ¡Es ridículo! ¿Por qué me iba a enamorar de Spike?-

¿Y por qué no? Respondió su subconsciente De hecho ¿Existe alguien mejor que él para ser tu pareja? ¿Acaso no es todo lo que has estado buscando?

Spike la conocía mejor que nadie. La respetaba, admiraba y claramente la quería lo suficiente como para jugarse la vida por ella. Desde siempre la había ayudado con todas y cada una de sus labores y proyectos. Se partía el lomo por apoyarla y hacerla feliz en todo momento; y a pesar de su frecuente oposición, el siempre trataría de relajar las cosas manteniendo un buen humor que calmara su mal genio. Además Spike era el único en todo Ponyville capaz de seguirla en una conversación en que ella usara lenguaje académico y saber exactamente de qué estaba hablando. El único que jamás se atrevería a llamarla Nerd, ni ratón de biblioteca, aún cuando ella misma consideraba que esos apodos le quedaban.

-Spike es… Es en verdad todo lo que he estado buscando en un novio. Santo cielo ¡Ho cielos! ¿Esto de verdad está pasando?-


-¡Twilight estoy en casa! Rarity te mandó el traje que usarás en la fiesta de aniversario de Fluttershy. Quiere que te lo pruebes y que le des visto bueno- dijo Spike al entrar a la biblioteca, pasadas las 6 de la tarde.

-¿Twi, estás ahí?- preguntó al no encontrar respuesta.

Tras un rato de buscar a la unicornio Spike la encontró dormida en su cuarto destapada.

Spike sonrió al reconocer la imagen de una Twilight que se había ido a la cama exhausta luego de una larga sesión de estudio. Sacó un segundo cobertor de los cajones de debajo del closet y cubrió a la bella durmiente con cuidado de no despertarla.

-¿Qué harías tu sin mi?- sonrió.

-Seguro no te iría tan mal como me iría a mí sin ti- dijo al tiempo que su sonrisa se transformaba en una expresión melancólica.

Se acercó a ella dándole un beso en la mejilla, para luego darse media vuelta con intensiones de dejarla descansar.

-¿Spike?-

-¿Twilight? Despertaste, que bien. ¿Trabajaste mucho mientras no estaba?- intentó mantener un aire relajado.

-Sí, más o menos. ¿Qué hora es?-

-Las 7 y cuarto. ¿Quieres que prepare la cena o seguirás durmiendo?-

-Si por favor. Llámame cuando esté lista-

-Desde luego. Por cierto ¿sabes dónde está Owlicious?-

-No. Debe hacer salido por a buscar su cena. Ya sabes cómo prefiere la carne-

Spike salió sonriente de la habitación mientras Twilight daba un bostezo. Se había pasado toda la tarde debatiendo y razonando consigo misma sobre su dilema. Le había dado vueltas al asunto de muchas perspectivas distintas, pero teniendo que lidiar con un caos emocional al que no estaba acostumbrada, su magnífico cerebro se había sobrecargado.

La cena fue la más incómoda que hubieran compartido en años. Twilight permaneció totalmente callada evitando hacer contacto visual con Spike, volteando a verlo solo ocasionalmente sin que él se diera cuenta.

Más tarde Twilight estaba despierta en su cama mirando el techo, aún tratando de desenmarañar su situación.

-La diferencia de edad, no debería representar ser un impedimento… Bueno a Spike ciertamente nunca le importó que Rarity fuera 6 años mayor que él, así que dudo que le importe tratándose de mí que solo lo supero por 4... ¡Urgh! ¿Por qué me pongo a pensar en las ventajas y desventajas de una relación si todavía no sé ni qué es lo que siento por él?- dijo tallándose la frente con ambas pesuñas.

-Pero todos mis libros señalan que efectivamente estoy o al menos me estoy enamorando de él. Claro que la de los sentimientos, como la mente nunca es una ciencia segura, pero…-

-¿Y si hubiera una forma de ponerlo a prueba? ¿Cómo puedo comprobar si mis sentimientos son legítimos o si me los estoy inventando de tanto pensar en todo esto?- intentó cambiar el enfoque de sus cuestionamientos.

-¡Lo tengo! Solo tengo que volver a dormir con él. Es probable que mis emociones iniciales fueran solo una consecuencia circunstancial del huracán y toda la situación en la que nos metimos ese día. Si logro dormir con él, pero en una situación diferente y tengo resultados emocionales distintos, significa que lo que sentí esa noche no fue la chispa de un nuevo amor sino… Puros nervios causados por la tormenta. ¡Si eso haré!- dijo saltando de su cama hacia la puerta.

-¡Pero espera! No puedo simplemente entrar a su cuarto y decir "Voy a dormir contigo". Tengo que inventar una excu… Es decir, una justificación-

Spike despertó repentinamente al escuchar que tocaban a la puerta de su cuarto.

-Spike ¿Estás despierto?- llamó la unicornio desde fuera de su cuarto.

-¿Twilight? Falta un cuarto para media noche, ¿Qué pasa?- dijo saliendo a verla.

-Es que yo… Que vergüenza… He tenido una pesadilla- dijo Twilight fingiendo una actitud de timidez y pena.

-Q-que terrible. ¿Y te encuentras bien?- preguntó Spike que se había tragado el anzuelo.

-No Spike, de hecho. ¿Podría dormir contigo, solo por esta noche?-

-¿Dormir… conmigo?- dormir juntos en el sótano con el piso cubierto por colchones era una cosa, pero por alguna razón invitar a Twilight a su cama, en su cuarto le sonaba a Tabú. Además de que no estaba totalmente seguro de que podría contenerse si llegaba a…

-Pues sí. Es decir, si eso está bien contigo- dijo ella sonriendo.

-Pues es que no sé. ¿Está bien?-

-¿A qué te refieres?-

-Me refiero a que si está bien para nosotros dormir juntos-

-P-pues si ¿No? Lo hicimos hace un par de semanas- dijo contagiándose del nerviosismo de Spike.

-¿O a caso no quieres?-

-¡N-no para nada! Pasa por favor-

Twilight entró a la habitación de Spike sonriendo al ver como el dragón mantenía tan ordenada sus cosas. Se subió a la cama por el lado derecho recostándose de costado, mientras que Spike se acostó mirando al techo.

-¿Quieres hablar de tu pesadilla?- inquirió Spike al notar como Twilight lo seguía mirando.

-He… No, déjalo así. Estoy mejor ahora- decidió poner en marcha su plan.

Se acercó a Spike y lo rodeó con su brazo, dejando su cara reposar en su hombro. Spike tensó el cuerpo un instante al sentir su contacto.

-En serio. Puedes decirme lo que quieras-

-Así estoy bien. Gracias-

Spike movió su brazo izquierdo bajo el cuerpo de ella para atraerla más cerca de él. Gesto que sorprendió a Twilight, pero se acomodó de nuevo rápidamente.

-Si necesitas algo solo dímelo. ¿Está bien?- dijo dando un bostezo.

-Sí, no te preocupes-

Spike se quedó dormido después de un rato, pero Twilight siguió despierta esperando ver las reacciones de su mente ante la situación.

Y un rato después, aparecieron. Twilight se sentía muy cómoda, pero de una manera diferente a la que normalmente experimentaría. Se sentía relajada como si acabara de salir de una larga tarde consintiéndose en el SPA. Sentía una calidez extraña como si estuviera rodeada de gentiles fogata calentando su cuerpo, ni mucho ni poco. Y finalmente y aunque esta vez solo era uno de sus brazos los que la envolvía, se sentía a salvo, segura, protegida.

Twilight no pudo evitar suspirar al dejarse envolver por sus emociones.

-Me siento tan segura al estar a tu lado- susurró Twilight frotando su rostro contra el pecho del dragón. Abriendo los ojos sobremanera al darse cuenta de que había hablado eso en vez de solo pensarlo, pero para su suerte Spike estaba profundamente dormido.

Twilight aprovechó el momento para contemplar a Spike. Definitivamente era difícil visualizar al bebé dragón que solía cabalgar en su espalda. Ahora era más grande y más fuerte que ella. Sus espinas verdes que antes tenían puntas redondas, ahora tenían bordes puntiagudos en dirección a su cola, contraria a la dirección que habían tomado cuando se transformó durante el incidente de su cumpleaños. Su cara redonda se había extendido hacia el frente dándose un aspecto más reptiliano. Sus pequeños brazos delanteros se habían convertido en patas delanteras al crecer y expandirse, haciéndole difícil caminar en dos patas. Además de que todo su cuerpo había adquirido visible musculatura, aunque nada espectacular.

Twilight no sabía mucho de los estándares de apariencia draconiana, pero justo ahora, ella tenía la seguridad de que su asistente se estaba convirtiendo en un dragón muy apuesto.

-Pero entonces ¿Significa esto que… En verdad me estoy enamorando de Spike?- se cuestionó Twilight al notar como su corazón palpitaba con una extraña sensación de por medio. Era como si estuviera feliz.


Los días siguieron pasando. El sol y la luna siguieron su danza. Y Twilight siguió sumergiéndose más y más en su ardua labor por entender sus sentimientos. Llegó a la conclusión de que seguir dándole vueltas al asunto solo traería problemas, pues lo único que conseguí al pensar en ello era convencerse más y más de lo que estaba ocurriendo en su cabeza y su corazón. Así que intentó con la nueva estrategia de ignorar sus sentimientos y seguir adelante como si nada estuviera pasando, con la esperanza de que así estos morirían.

Lejos de ayudarle ello solo hizo que las cosas salieran peor. Pues en el momento que Spike le sonriera, le hiciera un cumplido o le diera cualquier gesto de cariño las defensas de Twilight se romperían y sus sentimientos regresarían más fuertes que antes. Pronto la hechicera no tuvo más remedio que aceptar que, efectivamente, se había enamorado de su asistente.

-¡Pero es que no puedo! Es… Es antiético, es inmoral… Es… ¡Es antiprofesional!- trataba razonar Twilight.

Esas y muchas otras eran las razones para resistirse a sus sentimientos. Él era aún un menor de edad (dentro y fuera de estándares de Dragones). Era su mejor amigo de toda la vida. Era prácticamente su familia, al punto que literalmente ella lo había traído al mundo con un hechizo que ni la propia Celestia había podido descifrar. Esta última parte creaba mucho conflicto en Twilight. ¿Cómo iba a enamorarse de la criatura a quien ella misma trajo a este mundo?

-¿Qué no es eso incesto?... ¡¿Cómo rayos se le llamas a esto? ¿Y si piensa que soy una loca enferma?- se lamentaba.

-Además ¿Qué posibilidades tengo de ganarme su corazón cuando él ya estuvo enamorado una vez y no de cualquier poni, sino de Rarity? Una de las ponis más hermosas de toda Equestria. Cuando ella entra a un lugar todos los ponis se quedan babeando al verla. La única razón por la que me miran a mi es por mi título- dijo mirándose al espejo, cometiendo el terrible error de sentirse fea, y peor, compararse con su amiga.

-¿Y qué es lo que pasaría si me rechaza? ¿Cómo seguirían nuestras vidas, después de eso? Sería muy incómodo, las cosas nunca volverían a ser igual. ¿Se mudaría a otra parte y me dejaría…- el corazón de Twilight se encogió al pensar en las consecuencias.

-No… El me prometió que siempre estaríamos juntos, sin importar nada- se recordó poniendo una pezuña sobre su pecho.

Twilight tenía que encontrarle solución al asunto y pronto o el asunto iba a ponerle fin a su sanidad mental.


Llegó el día del aniversario de Fluttershy y toda la pandilla se reunió en su casa. Ahí estaban todas las Guardianas de la Armonía, incluida Rainbow Dash y su novio Light Strike. También estaban presentes Big Mac, las CMC, Zecora y por supuesto, Spike. Así como barios compañeros de trabajo de Swift Relief.

-Su atención por favor todos, tengo un importante anuncio que hacerles- habló el esposo de Fluttershy.

-Antes que nada quiero agradecer a todos por venir y acompañarnos en esta especial ocasión. Quisiera por favor que diéramos todos un aplauso a Spike por preparar estos deliciosos alimentos, muchas gracias-

Spike se encogió de hombros al recibir los halagos de todo mundo.

-También otro agradecimiento especial a nuestra organizadora Pinkie quien además nos facilitó toda la decoración y los bocadillos. Pero en serio juro que te daré una remuneración-

-Nada de eso, la casa paga-

-Si bueno ya nos arreglaremos ¡Un aplauso por favor!- dijo acompañado de todos después.

-Muy bien ahora la razón de esta interrupción es que mi esposa y yo tenemos un importante anuncio que hacerles-

Fluttershy se acercó a su esposo con una sonrisa que mezclaba orgullo y timidez.

-Mi esposo y yo… Estamos esperando un bebé- reveló tímidamente Fluttershy.

Todo mundo jadeó una bocanada de aire ante la revelación y enmudeció.

-¡YYYYAAAAAYYYY! ¡FELICIDADES!- gritó Pinkie que corrió a abrazar a la pareja.

-¡Santos frijoles saltarines y pastelillos voladores! ¡Esté es el mejor día de todos! ¡Jamás había estado tan emocionada! Bueno excepto cuando los Cakes me heredaron Sugar Cube corner…-

Uno por uno el resto de invitados pasaron a dar personalmente sus felicitaciones a la pareja. Twilight se quedó atrás viendo la expresión de absoluta felicidad en el rostro de Fluttershy.

¿Es esa la felicidad del amor? ¿La felicidad de ser amada?... ¿Podré yo encontrar un amor así? ¿Podremos Spike y yo compartir un amor y felicidad así? Pensaba Twilight esperando su turno para felicitar a la feliz pareja.

Poco después Pinkie puso música más calmada para que los enamorados pudieran bailar juntos. Light terminó jalando a la pista a una no muy convencida Rainbow, pero que pronto comenzó a entregarse al baile. Además de Rarity que bailaba con Big Mac, y barios de los invitados por parte de Swift.

Twilight estaba a punto de pedirle a Spike que bailara con ella cuando apareció Applejack.

-¡Hey Spike! ¿Te importaría subir a la pista conmigo?- preguntó la vaquera.

-Madame, será un honor- dijo Spike con un ademán de reverencia, ofreciendo su brazo para guiar a la chica.

-¡Vamos simplón, solo baila!- respondió ella, con la exacta reacción que Spike esperaba.

-¿Por qué quieres bailar? Normalmente tú no eres muy dada a estas cosas- preguntó Spike ya que estaban en la pista.

-Un muchacho me invitó a salir el otro día y quiere llevarme a ese restaurante snob que abrieron donde hay una pista de baile. Me habría negado, pero Granny Smith insistió en que aceptara. Y pues no he bailado con este tipo de música desde la boda de nuestros anfitriones- explicó Applejack.

-¿Qué no podías practicar con Big Mac?-

-Intenté pero tiene dos pies izquierdos- dijo volteando a ver donde él y Rarity bailaban, justo a tiempo para verlo caer de costado.

-Sí, ya lo veo-

-Y Applebloom es peor bailarina que yo… ¡Pero no pienses que te estoy usando!-

-Calma, calma. Está bien, estoy gozando la velada- respondió el con una sincera sonrisa.

-¿Sabes qué? Yo también. Gracias Spike-

Twilight miraba a su asistente y a su amiga bailar, sonreír y gozar la velada y la compañía del otro. Comenzó entonces a sentir una extraña sensación que nunca había experimentado. Sentía como si le hirvieran las entrañas. Su frente se había arrugado y sus ojos agudizado. Y había un creciente e irracional deseo de violencia creciendo en la parte trasera de su cabeza que le pedía patear a alguien.

-¿Está todo bien Twilight Sparckle?- preguntó una familiar voz.

-¿¡Zecora? Sí, todo está bien ¿por qué no iba a estarlo?- fingió demencia, temiendo haber sido descubierta por la Cebra.

-Fruncir el seño es algo que sueles hacer. Pero que rompas un vaso de ponche con tu magia es algo que no suelo ver-

Twilight miró el vaso que hasta hace unos momentos usaba, comprimido por su magia.

-Ho cielos. Tendré que decirle a Fluttershy que la bajilla de cristal que le regalé ya tiene una pieza menos- dijo tratando de desviar la conversación.

-No creas que te acuso de ignorar mi pregunta. ¿Pero acaso hay algo que me ocultas?- inquirió de nuevo Zecora acercándose a Twilight con mirada sospechosa.

-N-no solo que pensaba en unos cuantos proyectos atrasados que tengo para la princesa-

Zecora retiró su mirada y dibujó una honesta sonrisa, poniendo su pezuña en el hombro de Twilight.

-Si hay algo que de tu pecho necesite salir, no dudes que conmigo lo podrás compartir- dijo proyectando su apoyo.

-Gracias Zecora. Estoy bien, en serio- respondió Twi regresando la sonrisa.


Eventualmente los invitados comenzaron a despedirse hasta que llegó el turno de Spike y Twilight de volver a casa. Un haz de luz y estaban en la sala de la biblioteca.

-Así que Fluttershy va a tener un bebé ¿Crees que será un unicornio o un pegaso?-

-No lo sé. Pero me pregunto qué se sentirá ser tan feliz. Tener a alguien con quien compartirlo todo, hasta que el cariño que se tienen termina por adquirir la forma de un bebé- murmuró Twilight.

-He… ¿Twi estás bien?- preguntó confundido Spike.

-¿He? ¡Ah sí disculpa! Me perdí un poco. Si, es maravilloso que Raibow finalmente haya encontrado a alguien que la hiciera batear hacia el lado correcto- dijo riendo nerviosamente subiendo a su habitación.

-Pero yo…- Twilight selló la puerta de su habitación –No dije nada de Rainbow- concluyó perplejo Spike.

Twilight se quito el vestido y lo arrojó al piso para desplomarse sobre su cama.

No puedo seguir así. Ya no solo me está comiendo el cerebro. ¡Hoy me hizo sentir envidia de una de mis mejores amigas! Tengo que ponerle fin de una vez por todas… Mañana… Mañana me confesaré. Mañana le diré a Spike que estoy enamorada de él. Se dijo Twilight con determinación.

-Que Celestia y Luna me den fuerza para ir en busca de mi felicidad- dijo yéndose a dormir.

El resto de la noche Twilight soñó con bellos porvenires al lado de su querido asistente.


Bien chicos ahí tienen el capítulo 2. Lamento que no sea tan largo como el primero, pero quizás así nos sea más sencillo a todos. De todas formas no tengo intenciones de hacer la historia más corta de lo que había planeado.

Ahora pa aclarar algunas cosas de mi fic. Si, Ikaruga es el nombre que le di al reino de los dragones, porque Dovahkiin no me gusta para nada y ya está muy usado esta temporada. ¿La razón de casar a Fluttershy con un OC? 1 Voy a usar a ese personaje más adelante y 2 ¿Cuándo ella y Mac han compartido una conversación en toda la serie? No, misma razón porque la no pienso enrolarlo con nadie… A menos que la audiencia lo demande, quizás.

Gracias a todos y por favor dejen sus reviews.