Bueno, iba a actualizar primero el de "la vida sin ti" pero no encontraba donde deje lo que ya había escrito así que comencé con este y de alguna manera lo acabe antes.-. Si alguien lee el otro espero no se molesten u.u los amo (?) por favor disfruten.
Por cierto, temporalmente hablando este capítulo tiene lugar primero que el anterior.
Capitulo2
Bar hopping, Heart hopping
"Los hombres con pareja son más atractivos" aquello al pecoso le parecía una cosa bastante absurda, pero cuando Sabo lo había sugerido no había visto como negarse.
Ace tenía debilidad por dos cosas: los rubios (o rubias) y su hermano, y siendo aquel rubio al que consideraba un segundo hermano... bueno, ya se imaginaran. No había tomado más que unas cuantas palabras y una de sus radiantes sonrisas para convencerle, de hecho ni siquiera le había puesto peros ¿Qué pero podría haber? no era como si fueran a ser una pareja real, solo pretenderían cuando salieran a ligar, y además así se evitaban las escenas de celos de la gente que no sabía lo que era pasar un buen rato, o podían divertirse sacándose de encima a las personas que no aceptaban un no por respuesta, por donde quiera que lo viera todo parecían ventajas.
Eran mejores amigos, se conocían desde la infancia, pero a decir verdad el pecoso siempre había sentido un poco de atracción por su amigo ¿Era por el gusto que tenia por el cabello de aquel color? ¿O había desarrollado aquel gusto a partir de su amigo? No estaba muy seguro en realidad.- ¿Te gustaría ser pareja? Solo para probar.- aquellas palabras le habían hecho sonreír bastante, ¿Que exactamente es lo que quería probar el otro? Las cosas nunca estaban lo suficientemente claras con ese chico, su relación se había vuelto demasiado ambigua con los años, a tal punto que ya no estaba seguro si le amaba o solo le tenía un gran cariño, había habido un tiempo en el que lo sabia pero no se había atrevido a confesarse por miedo a perder a su amigo, ahora ya no lo sabía.
-Si quieres confesar tu amor por mi Sabo podrías hacerlo directamente.- La risa alegre y sincera que recibiera frente a su comentario no le había molestado en lo absoluto, tampoco el que el rubio fuera hasta el sillón y se le sentase en las piernas o el que dejase sus rostros peligrosamente cerca, si lograba contenerse ante aquellos gestos por parte del rubio era solo por que tenia demasiada experiencia como para caer en la trampa de aquel juego de sensualidad, aunque eso no le impedía disfrutar de el.
-Oh Ace, ¿Cómo es que me lees la mente con tanta facilidad? Has descubierto el gras amor que siempre intente ocultarte ¿Qué es lo que voy a hacer ahora?- El tono de idiota enamorado del rubio sonaba tan trilladamente burlón que no había podido evitar sonreír a pesar de sentir que su corazón se estrujaba ligeramente ante este, podía sentir las manos del rubio acariciando su rostro mientras las propias se colocaban en la cintura contaría, realmente se moría de ganas por rosar aquellos labios.- No se preocupe bella damisela, será mi placer convertirle en mi esposa.- respondió siguiéndole el juego a su amigo, acortando la escasa distancia entre sus cuerpos, iba a besarle, no sería tan raro… podría haberlo hecho y estaba seguro que el rubio no se habría resistido, pero justo entonces había sentido algo duro golpeando su cabeza, haciendo que a su vez golpease la del rubio.- Ah, lo siento tanto.- la voz del chiquillo a sus espaldas le había hecho enfadar ligeramente.
Luffy era otra de las razones por las que nunca había llegado a concretar nada con el rubio realmente, justo ahora por ejemplo después de golpearle con el balón de baloncesto a propósito (no se creía para nada aquello de que había sido un accidente) ya estaba ahí subiéndose por el respaldo del sillón para quedar entre ellos, sentado sobre las piernas del pecoso mientras se le echaba encima al rubio a besarle de lleno en los labios -¿Estás bien Sabo? podría besarte de nuevo si aun te sientes mal ¿No te dolió mucho o sí? - podía ver el ligero sonrojo en las mejillas de Sabo ante aquello y eso le fastidiaba aun mas, cuando se trataba de él el rubio nunca se sonrojaba.- Hey, no hagas eso Luffy, ya no eres un niño.- dijo jalando al menor para que se separara del otro casi con demasiada brusquedad, si ya antes el menor le había fastidiado bastante sus oportunidades con el rubio desde que fueran a vivir los tres juntos en casa de este las cosas habían ido de mal a peor.
La sonrisa traviesa que se dibujara en los labios del pequeño azabache no le había gustado en nada.- shishishi, no te pongas celoso Ace.- podía sentir los brazos de el menor enredarse en su cuello, acariciándole el cabello con sus delgadas manos de manera sugerente antes de sentirlo rosar sus propios labios, aquello también se había vuelto peor, intentaba no responder, pero la mayoría de las veces el deseo y la lujuria le podían mas, sabía que ni él ni el rubio eran muy buena influencia para el menor por eso no los quería haciendo aquellas cosas, si él y el rubio no eran precisamente buenas personas no quería que su hermanito fuera por ahí aprendiendo mas malas mañas de las que ya tenía.- ¿Que sucede, estas molesto?- no había estado respondiendo al beso y aquello parecía haber comenzado a hacer que el menor se diera cuenta de que algo iba mal, la seriedad en su rostro era cosa poco común.- Luffy, te eh dicho que no hagas esas cosas.- el tono del pecoso no era realmente molesto sino mas bien cansado, amaba a su pequeño hermanito pero no veía como hacerle ver que aquello no estaba bien y normalmente no se hubiera molestado en tratar, pero se estaba cansando de que el menor no solo no le entendiera si no que aparte de hacer aquellas cosas con él comenzara a hacerlas frente al rubio, eran unidos pero aun había ciertas cosas que no se decían entre ellos. -Vamos, Ace, no seas tan duro con él, hay muchas familias donde eso es normal.- escucho intervenir al rubio y sintió como este les abrazaba a él y a Luffy a la vez, ambos chicos parecían bastante cómodos sobre sus piernas y sin ninguna intención aparente de moverse de aquel lugar, ahí iban de nuevo... Ace no pudo más que soltar un pequeño gruñido antes de sentir los labios del rubio sobre los suyos en un casto beso.
- ¿Ves? no es tan malo, ¿o sí?- el rostro del rubio apenas si se había separado del suyo y podía sentir a su hermano menor observarles tranquilamente por primera vez, con su cabeza recargada en el hombro del pecoso podía sentir aquel cálido aliento soltando un pequeño suspiro a su oído, al parecer a su hermanito le agradaba bastante aquello de estar en medio, entre esos dos le iban a volver loco.- ¿Tú crees que no lo es?- colocando su mano tras la cabeza del rubio enredo sus dedos en el cabello de aquel, le encantaba sentir aquella suave melena escurrírsele entre los dedos, quizá estaba siendo muy brusco pero le molestaba que aquel chico no hiciera más que justificar a Luffy en todo.- Las cosas no siempre son un juego Sabo.- murmuro serio sobre los labios del rubio antes de morder estos ligeramente, quería mostrarle que las cosas podían llegar a no ser tan inocentes como parecían, que aquello estaba mal, un escarmiento, pero en lugar de eso había comenzando a besar a el otro con parsimonia al no sentirse rechazado, durante tanto tiempo se había imaginado una y mil cosas sucias con aquel chico que sin saberlo se estaba dejando llevar de mas, con una de sus manos el pecoso comenzó a acariciar la cintura del rubio mientras con la otra rosaba los labios de su pequeño hermano, aquello iba por mal rumbo pero no hacía nada por detenerlo.
Si se iba a ir al infierno de cualquier manera lo menos que podía hacer era disfrutarlo, aquella era la clase de vida que había escogido después de todo, una donde viviera sin arrepentimientos, ya se había arrepentido de suficientes cosas en el pasado, se había decidido a entregarse a cada momento sin pensar en el mañana, la húmeda lengua del menor en sus dedos le habían hecho soltar un suspiro dentro del beso que compartía con el rubio, su mano derecha que se encontraba en la cintura de este bajando un poco para apretar el trasero de aquel mientras sentía las manos de su hermanito deshacer el agarre en el que lo tenía para hacer quien sabe qué cosa en el cuerpo del rubio que había comenzado a suspirar dentro de aquel lánguido y húmedo beso.
Al final había sido el mismo rubio quien se separara, respirando de manera pesada, ahora que no mantenía los ojos cerrados Ace podía observar al rubio sacarse las manos del menor de debajo de la camisa y casi maldecía a aquel mocoso por aprovecharse de la posición para aquello, los hermanos D. eran competitivos por naturaleza y en ocasiones había llegado a pensar que el interés que Luffy le manifestara por el rubio no era más que reflejo de aquella competencia, sabía que a Sabo no le importaría el tomar a Luffy o incluso a el mismo como a uno más de sus amantes casuales (no era que él fuera mejor que el rubio en ese respecto, seguramente saltaría a la oportunidad de pasar una noche con Sabo), pero no quería aquello para su hermanito o para el rubio, y extrañamente les resentía a ambos, si no es que incluso se resentía a sí mismo por pensar de aquella manera. Hubo un tiempo en el que podría haber sido... ¿Era demasiado tarde ahora? Prefería pensar que lo era.
-Luffy... ¿No tenias entre... namiento hoy? - La voz del rubio sonaba agitada y al pecoso no le gustaba la forma como el menor miraba al otro, con aquella sonrisa de invitación y deseo que tan bien conocía, otra cosa que él y su hermano compartían eran los celos, ambos eran extremadamente posesivos y celosos entre ellos y con el rubio (aunque quizá no lo demostraran abiertamente), celaba aquella relación que podría surgir entre su hermano y el rubio no solo porque no quisiera que Luffy saliera lastimado, si no también por que aquel pequeño conseguía algo que él no.- ¿Vas a salir con alguna chica hoy Sabo? Porque no vienes a ver mi entrenamiento mejor...- y ahí estaba, la prohibición implícita hacia el rubio de ver a otra gente, no era poco común el que el rubio dejase plantada a mas de una cita solo por que el menor le dijese que no fuera, él por otro lado no se atrevía a pedirle algo como aquello al rubio por miedo a ser puesto de lado.- ¿eh? no, no saldré con ninguna chica, pero Ace y yo planeábamos salir esta noche...- la leve renuencia del rubio casi le causaba gracia, con apenas un puchero por parte del menor estaba seguro que el rubio caería rendido como siempre, estaba más que acostumbrado a que aquel chico escogiera a su hermano pequeño por encima de cualquiera y lo peor es que el mismo se lo consecuentaba.
- Esta bien, podemos salir después de el entrenamiento de Luffy, de cualquier forma no es bueno que ande solo después de que anochezca- Se encontró a si mismo diciendo el pecoso, un tanto más tranquilo, era mejor cambiar el tema después de todo.- ¿Tu entrenamiento acaba a las nueve, no monito?- el aludido había asentido emocionado, le gustaba más que nada ser el centro de atención y el estar en varios deportes le permitía justo aquello.
A pesar de no ser tan alto Luffy formaba parte del equipo de baloncesto pues podía saltar bastante bien y no faltaba quien le invitara a unirse a algún otro equipo, de manera que el chico había acabado en el equipo de football y softball también y de no ser por que Sabo le había dicho que ya era demasiado probablemente habría acabado en varios otros equipos también, de hecho no era poco común que el menor se pasara de vez en cuando a ayudar a los otros equipos de cualquier forma... le recordaba un poco a sus días de preparatoria, aunque ahora que lo pensaba el también había hecho bastantes deportes mientras que Sabo solo le había acompañado a uno o dos con la excusa de no querer descuidar los estudios, aunque ya desde entonces sabia que eso no era lo único que le había impedido unirse a mas clubes con él, si el que hubiera estado con Sabo hubiera sido Luffy aquella vez probablemente no habrían acabado como ahora tampoco.
/flashback/
-Hey Ace. ¿Podrías cubrirme en el club hoy?-
-¿Eh? ¿Tienes demasiada tarea?- al pecoso no le importaba demasiado cubrir por su amigo, aunque sostenía la firme idea de que el rubio se echaba demasiadas cargas académicas, pero considerando que el rubio quería estudiar aeronáutica suponía que era normal.
-No.- la sonrisa un poco cómplice de su mejor amigo le había hecho sonreír a él también, sabía que algo tramaba pero el escuchar sus siguientes palabras le habían hecho temblar aquella misma sonrisa.- Tengo una cita.- el rubio no se había percatado de aquel sutil cambio y aquello le había dado tiempo a el moreno de recomponer su expresión antes de que el otro pudiera notarlo.
-Ah, está bien, no hay problema.- había dicho tan despreocupado como le fuera posible, el rubio le había dado las gracias y se había marchado con aquella gran sonrisa en los labios, Ace nunca había tenido un rendimiento tan malo en alguna actividad deportiva como aquel día.
/fin flashback/
-¿Ace?- Aquel mismo rubio ahora le miraba un poco preocupado, después de la práctica de baloncesto del menor habían llevado a este a casa y tras asegurarse de que no se le ocurriría salir sin permiso se habían marchado tal como estaba previsto, el pecoso insistía en conducir, a pesar de su narcolepsia no le gustaba que el rubio condujera su auto, mas porque si no tenía algo en que entretenerse acabaría distrayendo a Sabo mientras conducía y aquello tampoco sería bueno, además de que el rubio se encargaría de despertarle si comenzaba a quedarse dormido, su distracción de hacia un momento probablemente habría pasado como el principio de alguno de aquellos ataques.- ¿Te sientes bien? ¿Quieres que yo tome el volante?- la delicadeza con la que el rubio le trataba cuando creía que algo andaba mal a veces le parecía innecesaria, pero la apreciaba pues sabía que le trataba así por el cariño que le tenía.- Estoy bien, solo estaba pensando en tu proposición de esta tarde.- La luz roja había brillado cuando dijera aquello, frenando el coche volteo a ver al rubio que sonreía un poco nervioso.- ah, eso, lo siento, supongo que digo cosas muy tontas a veces.- le escucho tratar de disculparse y sonrió, el rubio era un tonto a veces, eso no lo iba a negar -Intentémoslo.- la cara de idiota del rubio al escuchar eso había valido la pena observarla hasta que el reflejo de la luz verde le hiciera ver los rubios cabellos con un tono frio y platinado, regresando su mirada a la carretera había escuchado al rubio reír cuando se diera cuenta que estaba abriendo y cerrando la boca como un pez fuera del agua, continuado el camino al centro de la ciudad entre risas y bromas habían dejado el auto en un aparcamiento de 24 horas y de ahí habían seguido a pie, la noche era joven y había bastantes clubes nocturnos por visitar.
Había aceptado, ¿Qué pero podría haber? no era como si fueran a ser una pareja real, solo pretenderían cuando salieran a ligar, y además así se evitaban las escenas de celos de la gente que no sabía lo que era pasar un buen rato, o podían divertirse sacándose de encima a las personas que no aceptaban un no por respuesta, por donde quiera que lo viera todo parecían ventajas. Sobre todo cuando al rubio comenzaban a subírsele un poco las copas...
Aquella primera noche en que el rubio tomara su mano para entrar al club como si realmente fueran una pareja y después en la barra rosase sus labios antes de ir al sanitario le habían hecho sentir realmente feliz, el no era como el resto de las chicas o chicos que revoloteaban al rededor de Sabo desde las sombras, rostros informes que Ace nunca había llegado a conocer, el rubio le había dado el permiso de hacer su "relación" publica en esos pequeños actos, claro que todo era una vil mentira, pero aquello solo Ace, Sabo y quizá Luffy lo sabrían, si, tenía que contar a su hermano menor dentro de aquel estúpido acuerdo pues tenía el presentimiento de que si no le decía la verdad este nunca lo perdonaría.
El rubio parecía tener razón, en cuanto este le dejara a solas una hermosa morena se le había acercado con intensiones bastante claras, la sonrisa sugerente en su rostro y sus ojos brillantes le habían hecho devolverle aquel innuendo por unos instantes, incluso había estado a punto de comprarle algún trago antes de observar cómo cerca a la pista de baile el rubio se había detenido a charlar con un lindo desconocido, con la estruendosa música no era como si pudieran hablar mucho, pero la manera como aquel pequeño y menudo muchacho se sonrojara cuando el rubio rosara su nariz con uno de sus dedos y después desplegara una de sus radiantes sonrisas donde rosaba aquel mismo dedo sobre sus propios labios habían sido suficientes para hacer que el moreno se pusiera celoso, mas cuando notara que aquel muchachito no era el único que observaba al rubio, sabía que solo estaban pretendiendo pero al menos por esa noche no sentía ganas de que el otro estuviera con nadie más que no fuera él.
En un impulso se había puesto en pie eh ido hasta el lado del rubio para rodearle con un brazo de manera protectora, atrayéndolo por la cintura antes de decir en su oído que se fueran de ahí, lanzándole una mirada algo desagradable al pobre chico que había estado coqueteando con Sabo en aquel momento, tomando la mano de su amigo de manera quizá un poco mas aprensiva de la que debería haberlo hecho- ¿Paso algo?- le escucho decir a su acompañante una vez fuera del lugar, no sabía cómo decirle lo que quería pero el rubio conociéndole bien no había necesitado explicaciones en realidad.- ya, no importa, sigamos divirtiéndonos.- dijo alegre como siempre, jalando ahora él al pecoso hacia el siguiente bar, sentándose en una de las diminutas mesas de metal del lugar sobre dos sillas altas un poco incomodas que hacían que sus rodillas se entrechocaran.
Las bebidas no se habían hecho esperar y entre bar y bar los dos chicos ya podían sentir sus mentes mucho más volátiles y ligeras, Ace había dejado de beber, no quería que se repitiera lo sucedido en su primera borrachera con Sabo, pero el rubio al parecer ya había comenzado a perder el autocontrol para aquel entonces y a el pelinegro no le había quedado más remedio que llevarle al auto casi a rastras, no iba a conducir en aquel estado, pero quería que el rubio se recostara por un momento. -Aze…- su nombre pronunciado de aquella manera un poco arrastrada le había hecho sonreír -¿Si?- ayudando a su amigo a subir al auto le había sentido rodearle el cuello con los brazos de manera que después de no pudiera separarse de él.- sho no quierrro irme todavfia…- que dijera eso una vez que estaban en el auto le había hecho un poco de gracia a el pecoso de manera que había comenzado a reírse como estúpido sin hacer ademan de separarse de el rubio que aun no le soltaba.- ¡no te rriasss Aze!- había intentado detenerse pero el tierno puchero en los labios del rubio le había hecho comenzar a reír de nuevo, aun tenía su compostura más o menos intacta pero no se encontraba en un estado mucho mejor que el del rubio realmente.-¡Aze!- le gustaba la forma caprichosa como el otro llamaba su nombre en aquel momento, le gustaba la forma como el alcohol tenía el rostro de el rubio completamente rojo y como sus prendas estaban un poco desacomodadas tras la ajetreada noche, le gustaba la forma como le abrazaba sin dejar que se separara de el y el sutil olor a licor, humo y sudor que el cuerpo ajeno desprendía tras aquella larga noche saltando de bar en bar, bailando, bebiendo, bromeando, estando juntos.
Los ojos adormecidos de un azul cristalino le invitaban a navegar en ellos y la sugerente y alegre sonrisa del rubio cuando por fin dejase de reírse casi le había sorprendido, no había notado que había estado observando a su amigo de aquella manera, pero su amigo al parecer si lo había notado.- mmm… ¿quierresss que te convensssa?¿ez esso?- el tono casi obsceno de aquellas palabras le había causado un escalofrió al pecoso. –Sabo…- no había podido decir más pues los labios del rubio le había asaltado de repente, haciéndolo entrar en el auto junto con él.
Recostados en el asiento trasero del auto con el ojiazul bajo él, Ace comenzó a recorrer aquel cuerpo a su antojo con las manos, disfrutando de los gemiditos que el rubio le regalaba dentro de aquel beso cuando rosaba los costados de su cuerpo con las manos bajo su camisa, su lengua recorría hambrienta la boca ajena, saboreando, memorizando cada rincón de aquel húmedo hueco, las manos del rubio asidas a su cabello le invitaban a volver aquel beso más salvaje, más profundo, las piernas ajenas las podía sentir en el rededor de su cadera descaradamente y cuando tuvo que separarse en busca de aire la vista que le regalase el rubio con su cabello cayendo desordenadamente por todo el asiento había sido demasiado sensual. Se le había quedado viendo como un estúpido, preguntándose si aquella misma sonrisa entre tierna y sugerente era la que portaba cada que se acostaba con alguien.
El rubio levanto una de sus manos para acariciarle la mejilla, las piernas de aquel aun le rodeaban la cadera, impidiendo que se separara demasiado.- me gustas Aze…- el chico aun arrastraba la lengua, aunque un poco menos al parecer, Ace le devolvió la sonrisa un poco triste, no tocaría a ese chico estando borrachos, no fuera a ser que después no lo recordara, no había cosa que quisiera mas en ese momento que follarle pero fuera a ser que sucediera lo mismo que la primera ocasión que le había tocado.- Te quiero Sabo.- aun con el alcohol en su sistema no era más que un cobarde, hubiera querido decir que le amaba, pero era mejor olvidarse de aquello, era demasiado tarde para te amos entre ellos ¿No?
.
.
.
.
Sabo era su mejor amigo, le conocía desde la infancia, era inteligente, amable, audaz, atrevido y tenia aquella sonrisa y esa mirada que cuando le veías directamente a los ojos parecía que jamás podría mentirte o engañarte, que podías confiar en el plenamente. Ace por otra parte era maleducado, ruidoso, descarado, un poco idiota y tenia aquella mirada que podía intimidar a cualquiera que se atreviera a acercarse de más, un reto a ser conquistado, pero cuando estaban juntos y a solas Sabo podía ser mucho más malhablado y ruidoso y Ace mucho mas gentil y dulce, cada uno sacaba lo mejor y lo peor del otro, era natural que fueran amigos... y cuando se volvieron "novios" a nadie le extraño, pero de alguna manera mientras que Ace había sido visto como un casanova que seguía persiguiendo piernas lindas a pesar de estar junto con el rubio a este ultimo quienes le ofrecían su "apoyo" y "comprensión" ante el mal novio que tenia nunca le cuestionaban.
De alguna forma aquel acuerdo le funcionaba mas al rubio que a él, pero a Ace aquello no le importaba demasiado, después de todo era el mismo acuerdo que le dejaba acercarse un poco más a él que antes. Además, todo era fingido, aunque eso solo 3 personas lo supieran.
¿Qué les parece la relación que llevan Sabo y Ace? No eh puesto la reacción de Luffy exactamente después del acuerdo pero me imagino que ya se darán una idea XD el siguiente capítulo probablemente sea más enfocado a Luffy :) espero haya sido de su agrado, los comentarios son bastante bienvenidos y muchas muchas gracias por leer.
Por cierto el titulo era un juego de palabras, la traducción literal seria "saltando de bares, Saltando de corazones" pero creo que en español no se entendía tan bien así que lo deje en ingles.
