Decidí hacer uno o dos capítulos más...
Qué opinan?
Sigo?
Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.
Advertencia: slash. Harry/Tom, Tom/Harry, Harrymort/Tomarry. Situación sexual entre un menor y un adulto.
Capitulo: 2/2
Summary: Harry vive una etapa en la vida en donde ser virgen se considera un crimen y su antojo sexual no es otro que el profesor Riddle. OS.
Título: Antojo sexual.
Al siguiente día, Harry no pudo encontrar al profesor Riddle en parte alguna. Se la había tragado la tierra. Hasta parecía literal. Se esfumó.
¿Qué había sucedido?
¿Hizo algo mal?
¿Tenía que dejarle sólo en una cama durmiendo?
¿Por qué le había abandonado así?
¿Había alguien más?
No quería dar respuestas a estas preguntas. No las necesitaba rondando su cabeza. Merlín, ¿Dónde estaba Tom? ¿Qué le había apartado de su lado?
Una mañana -después de una semana sin tener noticias del profesor Riddle- el director Dumbledore se levantó de su lugar para hacer un importante anuncio, anuncio que cambiaría la vida de Harry drásticamente.
—Me apena decir que el profesor Riddle de Defensa Contra las Artes Oscuras ya no será más vuestro profesor. Le ofrecieron un trato que por ningún motivo podía rechazar. Desde aquí, quienes conocemos al profesor Riddle, sabemos que es un buen mago, uno de los mejores que ha sido educado en este castillo. Le deseamos lo mejor…
Harry sintió su corazón estrujarse, ¿Tom se había marchado? ¿Se marchó sin decirle nada? ¿Esa noche quería acostarse con él para luego abandonarlo?
Harry se levantó de su lugar de forma brusca y salió del Gran Comedor. Nunca se dio cuenta del par de ojos que brillaban detrás de unas gafas de media luna.
Harry divago por el castillo. Él no vería más a Tom. ¿Dónde estaba? Y fue la primera y única vez que Harry James Potter se permitió llorar por amor. Su primera decepción amorosa y sólo tenía dieciséis años.
T~•~R
Cuatro años después.
Un joven de veinte años caminaba por los pasillos del Ministerio de Magia. Sin lentes desde que decidió mejorar su vista o resolver ese pequeño problema, Harry Potter tenia una imagen de implacable. Era frio y calculador, pero, aún así tenía un buen puesto dentro del Ministerio. Era el asistente Junior del Ministro de Magia desde hace dos años, pero había dejado el puesto recientemente para obtener más obligaciones de índole familiar. Negocios y el señorío Potter eran ahora suyos, su padre se había retirado porque no le agradaba la política y no tenía la mente fría como su único hijo. Otro factor que obligó a su padre a retirarse fue el asesinato de su mejor amigo… Sirius Black.
Sirius apareció asesinado hace un par de semanas, una loca Bellatrix Lestrange había ingresado en el Ministerio mientras entre gritos vociferaba que ella había asesinado a Sirius Black. Hoy se enteró de que Sirius le había heredado su fortuna y título.
Harry sintió un nudo en el pecho al saber lo que le había sucedido a su padrino. Era la segunda persona -que realmente le amaba sin esperar nada a cambio- que perdía en su corta vida. Mucho dolor para un joven de veinte años.
Se dirigió a una chimenea para llegar a su casa. Su madre estaba esperando que los Elfos domésticos prepararán la cena y ella atendía a los invitados.
Hermione y Ronald Weasley eran sus mejores amigos. Amigos que estaban casados -para gran consternación del pobre Harry-, al parecer, mientras él estaba en su nube de dolor, pesar y lamentaciones, sus amigos tenían una aventura. No es que quisiera saber el cómo había sucedido aquello. Merlín sabía que habían cosas que era mejor no saber.
Y estaba Ginevra Weasley como invitada para el completo desagrado de Harry…
—Es agradable verte, compañero —Ron le saludó efusivo.
—Es bueno verte también…
—No por culpa mía…
—Mucho trabajo, Ron… —contestó sin agregar más.
—Es bueno verte, Harry. Dijiste que irías a visitarme —Lo regaño una muy embarazada Hermione Weasley, su vientre de seis mese y medio de gestación.
—Se que no tengo escusa… ¿Cómo te encuentras? ¿Mi ahijada sigue dándote problemas? —La chica puso los ojos en blanco.
—Se ha comportado, por las noches me ha dejado dormir…
—Me alegro por ti, Mione —sonrió sincero.
—Hola Harry…
Merlín, está chica era más pegajosa que Mirtle la llorona.
—Ginevra —No agregó más y su madre le miró con reproche.
Lily Potter había estado pensando en cómo unir a su hijo con Ginevra Weasley, sus intentos fracasaban miserablemente. El chico no se enamoraba de Ginny, y la pelirroja era la mujer perfecta para su hijo. Harry lo descubriría pronto.
—¿Cómo te fue en el Trabajo, Harry?
—Bien —murmuró seco.
—¿Qué hiciste hoy, Harry?
—Nada, Ginevra. ¿Crees que tu interrogatorio ya ha terminado? Porque quisiera poder hablar con mis amigos —Ginny lo miró ofendida, igual que Lily Potter.
—¡No le hables así a Ginny, Harry!
El joven de ojos verdes sólo les ignoró. Mantuvo una amena platica con sus viejos amigos.
T~•~R
~Fuga masiva de Azkaban~
Ese era la noticia de primera plana de El Profeta. Sus padres parecían horrorizados. Habían vaciado la prisión.
Todos los criminales estaban libres. Harry no le dio importancia, tan de o temprano le atraparían.
—Esto parece un plan de los Mortífagos… ¿Por qué ahora? —Harry se tenso al escuchar eso. Su mente le gritaba un nombre y su estómago se sentía miles de mariposas revoloteando. ¿Tom regresó?
—Basta, Lily —Amonestó James viendo la cara de su hijo.
—Voy al Ministerio… —Dijo con un tono seco.
T~•~R
Harry caminó por el Ministerio sin importarle lo exaltados que pudiesen estar ni el revuelo que una fuga masiva podía causar a simples y patéticos magos como de los que se rodeaba.
—El Ministro quiere verte… —Harry siguió de largo, sin detenerse a mirar a esa detestable mujer.
—Harry, que bueno es tenerte aquí. Ponte cómodo. ¿Whisky de fuego?
—Ahora no, Cornelius. Es muy temprano —el Ministro de Magia se sirvió un vaso.
—Yo quiero uno…
—Vi lo de la fuga… es un lamentable incidente. ¿Sabe qué ocurrió? —Quiso saber.
—Los Aurores sospechan del incidente y encierro de Bellatrix Lestrange. No existe otro modo. El plan se orquesto desde la prisión. Lestrange sólo fue un medio para un determinado fin…
—Ya veo. Son tiempos oscuros, Ministro. Sólo quiero que sepa que cuenta conmigo —Dijo en un tono falso.
—Te lo agradezco, Harry. Es bueno saber que los jóvenes se interesen por la política. Algún día podrías convertirte en Ministro, muchacho… tienes -cómo lo llaman los muggles- oh, sí… tienes el don de gentes… creo que así le dicen —aseguró.
Media hora más tarde llegó Lucius Malfoy.
—Ministro, Potter —Gruño.
—Es bueno tenerte aquí, Lucius —Harry puso los ojos en blanco.
—Ante los recientes acontecimientos, debo decir que era necesario hacerlo —Harry estudió su entorno. Malfoy era un verdadero adulador.
—Me retiro, necesito resolver algunos negocios.
—Ve con cuidado, Harry —El chico asintió.
T~•~R
Un día se hicieron dos, los días pasaron a ser semanas, tres semanas en las que Harry esperaba ver algún indicio o algo, Tom no apareció.
Quizás ser abandonado y negarle la oportunidad de amar eran aspectos de los que debía acostumbrarse. Una constante en su vida. Eso era. Se cansó de suspirar y lamentarse. ¿Es que no había aprendido nada?
Sus padres seguían intentando que el saliera con Ginevra Weasley. La invitaban a las meriendas, cenas improvisadas. Hoy era uno de esos días fatales.
—¡Qué guapo estas, cariño! —Lily Potter sonrió triunfal. Quizás su hijo ya había entrado en razón y aceptó lo que Lily siempre supo: Ginny Weasley debía ser la madre de sus nietos.
—Tengo que salir, madre.
—Pero… ¡Invite a Ginny! —Protestó.
—Es tu invitada, madre —respondió seco.
—¡Harry James Potter, no puedes hacerme esto! —la mujer estaba histérica.
—¿Qué es todo este escándalo? —James cuestionó irritado.
—Este hijo tuyo que sale cuando más necesito que este en casa…
—Dale el gusto a tu madre, Harry…
—No. ¿Nunca intentaste hacerte cargo por ti mismo de los negocios? ¡Están horribles! Tengo una reunión del trabajo. Viven hablando de que forme una familia pero no podré brindarles futuro alguno sí no tengo nada que ofrecer. Y no pienso casarme con Ginevra Weasley. Las pelirrojas no van conmigo en ese sentido. Ya tengo una madre pelirroja. Tener a Weasley en mi cama es aterrador.
—¡Harry! —Chillo Lily furiosa.
—Me da repelús esa mujer. Es la hermana de Ron. Sólo eso. No estoy interesado en que viva colgada de mi brazo —aseguró con una mueca de hastío.
—Pero, quiero nietos…
—Oh, no comiences con eso de nuevo…
—Podrías llevar a Ginny contigo, para una cita —insistió.
—Ginevra no es la clase de mujer que llevaría de mi brazo. Prefiero casarme con una de las Slytherin. La cuñada de Malfoy es bonita y una verdadera dama, digna de llevar mi apellido y una heredera. Quizás un día invite a salir a Daphne —aseguró con una sonrisa.
—Bajo mi cadáver, te desheredare si haces algo semejante. ¿Es qué no piensas en lo que dirán? —Lily dijo molesta.
—No es que importe lo que digan o no de mí… Ginny sólo me dejaría en vergüenza y en bancarrota. Ella tiene hambre de dinero, fama y poder. ¿Quién se resistiría a ser la esposa trofeo de Harry Potter? —Dijo con amargura.
—Queremos cuidar tu corazón, hijo… Yo, creo que Ginny es perfecta para ti —Harry se rió burlón.
—¿Cuidar mi corazón? ¿Bromeas? No tienes que cuidar lo que claramente no existe. Y es mejor dejar aquí el tema de la señorita Weasley. Aún tengo que comer. ¿Qué impresión daría si llegó con aspecto de querer vomitar babosas? —Hizo una mueca de desagrado, salió del lugar para acercarse a la chimenea y marcharse.
James miraba resignado el lugar en donde había estado su hijo.
—Lils creo que ya es suficiente
Deja de insistir con la chica Weasley. No le gusta a nuestro hijo. De él depende con quien pase el resto de su vida. No a nosotros. No quiero que Harry pase un infierno en su vida sólo por un capricho tuyo. Nuestro hijo jamás podrá amarla como la chica quiere o cree merecer.
—¡Todo es culpa de ese maldito hombre! Albus tiene razón, es necesario que Tom Riddle muera. Lo sacamos del camino antes y…
—¿Te estás escuchando, Lily? —Cuestionó incrédulo.
Lily furiosa se dirigió a la mesa de luz de la habitación de Harry, saco una fotografía mágica.
—Quiero que Harry se olvide de él… Tiene cientos de estas fotos y no se de donde las saca. Intenté quemarla, romperla, tirar esto a la basura… siempre regresa a tu hijo. Tiene algún tipo de hechizo de protección. Tom Riddle es el fantasma que ronda a nuestro hijo. No puedo ver cómo se autodestruye él mismo. No por un asesino.
—Me enteré tarde de los planes que tramaron acerca de Riddle. No estuve de acuerdo…
—¡Guardaste silencio cuando te lo dije! —le recordó.
—Lo hice por mi hijo. Para que él no sepa de tus alcances ni los de Sirius para impedirle ser feliz…
James salió furioso del cuarto de su hijo.
T~•~R
Harry ingreso a su apartamento en el mundo muggle. Este era su lugar secreto. La decoración muy Slytherin para un Gryffindor como él.
Bebió whisky de fuego y se dedicó a observar por la ventana. Hoy no regresaría a la casa. No quería hacerlo. Era uno de esos momento en el que necesitaba espacio de forma desesperada.
Se durmió, horas más tarde, recostado en su sofá.
T~•~R
~Albus Dumbledore muerto~
Era la increíble historia en la página principal del Profeta. Nadie podría llegar a pensar que esto podría suceder bajo ningún motivo.
Harry miró la noticia y sonrió de lado. ¿Era Tom?
Sus padres por otro lado, estaban desesperados por encontrarle. Harry solo los dejó ser. Envío una nota asegurando estar bien. Sólo eso.
T~•~R
Al cumplirse un mes de la fuga en masa de la prisión de Azkaban, Harry caminó por los pasillos del Ministerio de Magia para enterarse de lo sucedido, últimamente se encontraba un poco desconectado de la vida de sociedad, tampoco es que tenía una gran agenda de eventos, sólo debía asistir a aquellos que considerara importante para su imagen.
—Potter, ¿Qué estás haciendo aquí? —Harry miró a los dos Malfoy frente de él.
—No tenía idea de que un Malfoy podría extrañarme. No te preocupes, Draco… No tengo problema en aparecer por aquí más seguido —Dijo burlisto.
—Muy gracioso, Potter —Gruño el rubio menor.
—¿Cómo se encuentra Astoria? Lo último que supe es que tenían un problema de ratas —los dos rubios estaban rojos.
—Es mejor que guardes silencio, Potter —Harry rió cínico.
—Este no es un trato adecuado que debe recibir el Lord de dos títulos… ¿Narcissa no es una Black?—Ambos Malfoy estaban pálidos.
—Es mejor irnos, Draco —Lucius dijo a su hijo.
Draco sabía que Potter había cambiado en poco tiempo. No sabía lo que sucedió para que se produjera tal cambio. Sólo podían especular, nada definitivo en realidad.
Harry siguió su camino y en la primera chimenea que encontró la uso para ir a su apartamento. Se sentía tan exhausto. Cansado de la vida y sólo tenía veinte años.
T~•~R
Las visitas de Harry al Ministerio se hicieron más constantes y, cada día veo a menos a sus padres. Algunas veces desaparecía durante días del hogar ancestral de los Potter. No quería escuchar las exigencias de su madre, los desplantes ni supuestas obligaciones que le imponían.
Es duelo de la fatal muerte de Dumbledore se hizo sentir entre la Orden del Fénix y Hogwarts. La gran escuela de Magia y Hechicería parecía desolada ante la pérdida de tan valioso mago.
Había un creciente temor desde la muerte no natural de Dumbledore. Los escabrosos detalles aún hacían estremecer hasta al más valiente. El director fue encontrado muerto en su oficina una hora después de que el hombre pareciera muy perturbado por los pasillos de la escuela. Algo había robado su fuerza vital y mucha de su volumen muscular… lo único que quedó de unos de los magos más poderosos del último siglo sólo fue piel y huesos.
Después de ese incidente, creían que Hogwarts no era segura. Muchos Autores custodiaban el castillo y había dementores rondando el mundo mágico en busca de los fugitivos. Todos pensaban que la muerte del director era un plan bien formado por los Mortífagos.
Se encontró con los Malfoy que sólo hicieron un gesto de reconocimiento
—Él ha vuelto, Cornelius —Se escuchó en la oficina del Ministro. Umbringe tenía el oído pegado a la puerta.
Harry llamo la atención de la mujer, asustándola al mismo tiempo:
—No pensé que aún conservaras ciertos malos hábitos, Dolores…
—¡Potter! —Chillo la mujer.
—Es Lord Potter-Black para ti, Dolores… ¿El Ministro esta ocupado? ¿Con Snape? Vaya, vaya… ¿Qué quiere el director de Hogwarts aquí? —La mujer arrugo su nariz.
—Aurores y dementores en Hogwarts, hubo un ataque…
—No creo que sea un ataque Mortífago… —Harry aseguró.
—Dementor a un primer año —Harry chasqueo su lengua en un sonido de desaprobación.
—Los Dementores fueron idea tuya, ¿Verdad? —La mujer se veía avergonzada, aunque intentaba esconderlo tras una máscara de superioridad—. ¿Es qué jamás aprendes, Dolores? Aún no entiendo la utilidad de tenerte aquí. Al menos que hayas logrado meterte en la cama del Ministro… Dudo mucho eso…
La mujer se veía roja de la furia y la vergüenza. Para nadie era secreto de los objetivos verdaderos de la poco agraciada mujer.
—Iré a hablar con el Ministro y el nuevo director de Hogwarts —Harry ingresó en el lugar para ver a los dos hombres discutiendo de forma acalorada.
—No puedes asegurar eso, Severus…
—Mira la marca de nuevo… Estuvo inactiva durante cuatro años… Ha regresado…
—Interesante conversación señores, se les escucha por todo este piso—Harry dijo burlón.
—¡Potter! —Snape gruño molesto.
—Lucius y Draco se veían un poco perturbados…
—¿Qué te trae por aquí, Harry? —El Ministro quiso saber.
—Él incidente de Hogwarts…
—No se en qué podría ayudar Potter en esto… —Snape dijo con veneno.
—Lord Potter-Black para usted, Director Snape. Esto ya no es Hogwarts —Harry dijo con una mueca de burla.
—Podríamos callarnos, caballeros. Creo que todos los presentes aquí tenemos las mismas preocupaciones…
—En efecto, Ministro. Al escuchar lo sucedido, imaginé que no fue idea de usted el poner a los Dementores entre la población estudiantil. Más se asemeja a las ideas lamentables de Dolores…
—Creímos que era lo mejor, Harry… Pero, nos equivocamos como antes…
—Lo Aurores fueron un buen movimiento. No es factible esperar incidente alguno cuando en la ecuación ponen dementores y alumnos inocentes. Muchos no pueden defenderse de ellos. Tampoco saben conjurar un Patronus —Harry siguió hablando para fastidio de Snape y deleite del Ministro de Magia.
T~•~R
Lucius estaba furioso.
—¿A esto fuimos condenados? ¿Estar por debajo de Potter?
Y el mago sangre pura seguía con su monólogo. Su diatriba era bastante divertida.
—¿Está Harry Potter aquí? —La única mujer Weasley quiso saber.
—Lord Potter-Black se encuentra en una importante reunión con el Ministro de Magia y el Director de Hogwarts…
Las mujeres comenzaron a discutir para fastidio de los dos rubios.
Dos horas más tarde, Harry salía de la oficina del Ministro.
—¡Harry!
—Ginevra, ¿A qué debo está sorpresa?—dijo con tono plano.
—Vine a verte porque ayer no estuviste en tu casa. Pensé que me estabas evitando…
—Oh, ¿En serio? No lo había pensado…
—Las últimos cinco días no pude encontrarte y… —La chica se vio interrumpida de forma abrupta.
—¿Mi madre te mandó?
—N-no Harry…
—¿Qué estás haciendo aquí?
—Pensé que podríamos ir a almorzar y hablar de nuestro futuro compromiso… Tu madre dijo que seremos la pareja perfecta y que…
Harry se rió.
—¿De verdad? ¿Quieres ser la próxima Lily Potter?
La chica se sonrojo.
—Debo decirte que eres una versión bastante desmejorada de mi madre, tu cabello ni tus ojos se asemejan a los de ella. Y por favor, ¿Te atreves a comprarte con Lily? Sólo eres una niña insolente que busca fama y dinero. Es mejor que te quede claro, por lo único que te tolere fue por ser la hermanita pequeña de Ron y los gemelos. No quiero oír ideas absurdas. No me cansaré jamás contigo, Ginevra. Ni siquiera me interesa tu patético ser —La chica estaba con los ojos llenos de lágrimas, salió del lugar corriendo.
Harry suspiró, no notó que una tercera persona se había unido a los Malfoy…
—Ya se terminó el espectáculo. Dolores, puedes buscarme los archivos que te pedí… Lo buscaré mañana a primera hora —Harry se giró y se quedó consternado.
Tren de el se encontraba la persona que no había visto en años.
—Señor Potter…
—Profesor Riddle…
El shock en su rostro no pasó desapercibido le nadie en el lugar.
Harry salió de su shock inicial y contempló al hombre con seriedad. No había cambiado nada. Harry no supo que decir.
—Si me disculpan, señores… Debo trabajar…
Se fue del lugar bajo la atenta mirada de su antiguo profesor…
Continuará?
