¡Holaa :D! ¿Qué tal mis pequeñas lectoras? Hoy estoy de nuevo aquí para dejar el siguiente capítulo de esta historia,así que sin nada más que decir os dejo leer tranquilamente,solo espero que os gusten :P
Los días pasaban unos detrás de otros, sin ningún cambio, me despertaba, me quedaba con la mirada vacía mientras miraba a la nada, no comía nada de lo que los guardias me traían, simplemente no tenía ganas de comer cualquier alimento que ellos me trajesen y mi peso había bajado hasta ser un poco preocupante. Pero en ese momento no me importaba nada de eso. Solo me preocupaba el cómo saldría de allí.
Luego todos los días traían a nuevos reclusos y teníamos que aguantar sus gritos pidiendo salir y diciendo que eran inocentes, pobres ilusos, una vez que entraban aquí ya no podían salir. Sin embargo yo era distinta, mañana seria el día de mi juicio y tendría mi única posibilidad de salir de allí. Y de ser libre por fin.
Así que con un poco de entusiasmo recorriendo mis venas espere pacientemente a que el día de mañana llegara rápido.
-Al día siguiente-
Abrí lentamente mis ojos mientras me acostumbraba a la fuerte claridad de aquella habitación exageradamente blanca, mire a mi alrededor y me di cuenta que me encontraba exactamente igual a como me había quedado dormida, no me había movido ni un solo centímetro.
Me levante lentamente del suelo y bostece mientras me enderece haciendo que muchos de mis huesos crujieran produciéndome un cierto alivio. Entonces recordé que hoy por fin seria el día en que saliera de allí y una gran felicidad recorrió todo mi cuerpo.
Mire a la celda de enfrente, donde se encontraba Loki, como siempre, leyendo. Así que decidí hablarle.
-¿Acaso piensas pasarte la eternidad leyendo?-. Le pregunte burlona llamando su atención.
-¿Qué otra cosa quieres que haga? ¿Pasarme todo el tiempo desde que llegue acurrucado en un rincón llorando como hiciste tú?-. Dijo el cortante. Fruncí el ceño.
-Podrías ser un poco más amable ¿sabes? -. Comente seria.
-No pienses que te voy a pedir disculpas, este es mi carácter y si no te gusta no me hables-. Volvió a decir el. Yo puse los ojos en blanco.
Hombres, ¿Quién los entiende?
Escuche como las grandes puertas eran abiertas, otra vez, mi hora había llegado.
-A diferencia de ti yo saldré hoy de aquí mientras que tú seguirás leyendo esos libros-. Le dije alzando los hombros. Vi como los guardias se acercaban a mi celda con algo de temor y me ponían rápidamente las cadenas. Y me arrastraban en dirección a la salida.
-¿A qué te refieres? ¡Oye!¡Contestame!-. Grito él. Pero yo ya iba por la mitad del camino y no pude contestarle.
Subimos las grandes escaleras de piedra, mientras que mi corazón empezaba a latir mas rápidamente, primero que todo me tenía que deshacer de estas infernales cadenas cosa que me resultaría difícil ya que bloqueaban mi magia.
Sin embargo esta vez tenía una pequeña ventaja, solo dos guardias eran los que me llevaban hacia la sala y esto me felicitaría las cosas, solo tendría que noquear a uno mientras que al otro solo lo utilizaría para escapar de allí.
Yo sonreía al saber que mi plan funcionaria a la perfección y que muy pronto estaría muy lejos de allí.
-Sonríe mientras puedas alimaña porque pronto veras muy cerca tu fin-. Dijo burlonamente el guardia. Sin embargo no le conteste solo seguí mi camino tranquilamente.
Llegamos de nuevo a la sala donde se encontraba Odín sentado en su trono, mientras me miraba con indiferencia.
-Ildry de Muspelheim, como te había dicho hoy se celebrara tu juicio. Donde decidiré cual será tu destino. Sin embargo como rey benévolo que soy te doy la oportunidad de retractarte sobre tus crímenes y solo condenarte a pasar la eternidad en las mazmorras-.
-¿Y si no quiero?-. Pregunte desafiándolo.
-Te condenare al hacha-. Dijo el duramente.
-¿Entonces elija lo que elija salgo perdiendo yo, no?-. Me reí.
-Eres una asesina tu destino habría sido desde primer momento a morir en el hacha pero yo no soy ningún asesino, como tú, por eso te estoy dando la opción de conservar tu vida-. Dijo el haciendo que me hirviera la sangre.
-No me arrepiento de nada, aquellos malditos mataron a mi gente sin piedad por eso yo los mate de la misma forma. Y volvería a hacerlo una y otra vez, sin piedad, porque he jurado vengar a mi pueblo y no descansare en paz hasta haberlo cumplido. ¿Retractarme dices? No, algo como eso no existe en mi vocabulario y menos aún en una guerrera como yo. Por eso si decides condenarme al hacha adelante, pero te informo que si yo muero tu morirás conmigo-. Declare fulminándolo con la mirada.
-De acuerdo tu misma lo has decido, en tres días serás decapitada delante de todo Asgard, verán como una mísera asesina como tu es despojada de su vida patéticamente-. Sonrió el.
-Pues que así sea-. Declare.
Los guardias empezaron a tirar de las cadenas de nuevo mientras que yo no apartaba mi mirada de la de Odín, lo estaba retando con la mirada y tanto el como yo lo sabíamos.
Cuando salimos de la gran sala del trono en uno de los largos pasillo del palacio decidí poner en marcha mi plan. Me pare rápidamente y me lleve una mano al pecho mientras empezaba a sollozar.
-¡Oye! ¿Qué te pasa? -. Dijo uno de ellos acercándose a mí.
-M-mi pecho… m-me duele… no p-puedo respirar-. Dije imitando que no podía respirar.
-¡Corre ve a llamar a una sanadora!-. Dijo ordenándole, rápidamente se fue de allí corriendo dejándonos a los dos solo.
Genial, justo lo que quería.
-a-ayúdame…-. Le suplique.
-Aguanta, ya vienen-. Dijo el arrodillándose a mi lado. Entonces deje caer mi cuerpo imitando que me desmayaba.
-¡Oye! ¡Despierta!-. El me dio un par de golpes en la cara intentado que me despertara, entonces vi ahí mi oportunidad. Abrí un poco mis ojos y observe que él estaba mirando a otra dirección. Yo sonreí victoriosa.
-¡Sorpresa!-. Grite llamando su atención en cuanto él se giró hacia mi le arree un fuerte puñetazo en la cara dejándolo inconsciente al momento.
Me levante rápidamente del suelo y busque entre sus ropas las llaves de las cadenas. Bingo, aquí estaban. Me desate rápidamente las esposas y salí corriendo de allí, seguro que en cuanto vieran que no estuviera con aquel guardia darían la voz de alarma y entonces tendría muy poco tiempo para escapar.
Yo corría sin parar asegurándome que nadie estuviera allí, entonces todos mis planes se verian arruinados, cuando gire una esquina me encontré a un par de guardias. Por suerte logre esconderme detrás de una columna antes de que me vieran. Mi mente empezó a pensar sin parar necesitaba alguna especie de distracción que me ayudara a salir de allí. Entonces una brillante idea cruzo mi mente. ¿Qué es más difícil que atrapar a un preso huyendo? ¡Pues atrapar a dos presos!
Así que gracias a mi magia haría un clon mío y este serviría de distracción mientras yo saldría pitando de allí.
Primero que todo necesitaba algo que cortara, mire a todos lados en busca de algo que concordara con mi descripción, entonces vi un pequeño matorral en un banco que poseía unas flores de color lila, en sus tallos tenían punzantes pinchos, eso me serviría.
Cogí una flor cuidadosamente y me volví a esconder detrás de la columna para que nadie me viera, supere profundamente, para esto se necesitaba una máxima concentración así que lleve mi dedo pulgar hacia uno de los pinchos y apreté fuertemente, haciendo que soltara un gruñido de molestia.
Tire la flor a un lado y me mire el dedo, la sangre empezaba a salir rápidamente y me tendría que dar bulla ya que pronto empezarían a buscarme.
Extendí mi mano baca abajo y espere a que una simple gota de ese líquido rubí cayera en el suelo. Una vez que la simple gota toco el suelo extendí la otra mano, y cerré los ojos. Empecé a concentrar una gran cantidad de magia en mis palmas y cuando abrí de nuevos mis orbes, estos habían cambiado pasando de ser azul como el cielo a volverse rojos, como aquella vez con los guardias.
Entonces alrededor de la sangre se formó un círculo de fuego, rodeándola por completo, en mi mente hice una imagen de mí y entonces poco a poco del suelo empezó a salir una figura homogénea que poco a poco fue tomando forma, hasta tener delante de mí a un clon mío. Sonreí triunfante.
-¿En qué puedo servirla, mi señora?-. Pregunto mi otro yo, mientras hacia una pequeña reverencia.
-Necesito que distraigas a los guardias mientras yo escapo ¿serás capaz?-. Le pregunte seriamente.
-Sus deseos son órdenes para mí-. Dijo ella educadamente.
-Perfecto pues aligérate, pronto van a dar la voz de alarma y me será más difícil huir-. Le ordene mientras salía corriendo de allí y la dejaba sola.
Mi plan estaba funcionando a la perfección.
-Ildry clon Pov´s-
Vi como mi original salía corriendo de allí dejándome completamente sola en el gran palacio de Asgard, tenía una misión que cumplir y no podía demorarme mucho o no querría decepcionar a mi señora. Agudice mis oídos y escuche como un escuadrón de guardias se estaban acercando hacia donde yo estaba.
Bien, era la hora del trabajo.
Salí tranquilamente de detrás de la columna y espere pacientemente a que ellos llegaran, no había prisa después de todo mi único propósito era ganar algo de tiempo.
Observe como la patrulla giraron la esquina encontrándose directamente conmigo, yo sonreí maliciosamente.
-¡Allí esta! ¡Atrapadla!-. Grito uno de ellos mientras empezaban a correr hacia mí, yo me mantuve totalmente calmada.
-Empieza la fiesta-. Susurre mientras empezaba a crear en cada mano una esfera de fuego que rápidamente lancé a los pies de los guardias haciendo que retrocedieran, no quería dañarlos, no era mi intención por eso solo me limitaría a pararle los pies.
Ellos retrocedieron mientras se cubrían con los escudos, cerré los ojos y entonces pequeñas esferas de fuego empezaron a aparecer por alrededor mío, alargue la mano derecha y todas ellas se dirigieron hacia ellos explotando al instante que hacían contactos con los escudos. Eran simples y pequeñas bombas.
Aproveche que estaban distraídos para crear una espada de fuego, unas llamaradas empezaron a rodearme el brazo hasta posarse en mi mano, entonces la forma de una espada empezó a verse creándose poco a poco.
La empuñe fuertemente y me puse en posición de pelea.
-¡Vamos, estoy lista!-. Los rete sonriendo.
-¡Maldita!-. Dijo uno de ellos lanzándose hacia mí, esquive rápidamente su ataque sin ninguna dificultad y eso pareció enfadarle ya que se dio la vuelta velozmente intento darme por la espalda, sin embargo yo fui más rápida que él y calcule su movimiento así que dado un giro de 360 grados lo esquive rápidamente.
Doble la espada por la parte que no cortaba y en un rápido movimiento lo golpee en el estómago dejándolo inconsciente en el acto. De reojo vi como una espada se alzaba a mi lado y rápidamente me eche a un lado esquivándolo.
Poco a poco cerca de 6 guardias empezaron a rodearme, estaba un poco jodida, y no sabía cómo saldría de allí, me ganaban en mayoría y por diferencia, así que cerré los ojos y me puse en contacto con mi original, podía ver lo mismo que ella y parecía que ya se encontraba un poco lejos del palacio. Yo sonreí, lo había conseguido, mi misión había sido completada.
-Ríndete, te ganamos en número y no podrás con todos nosotros-. Dijo uno de ellos.
Abrí mis azules ojos y los mire a todos mientras una pequeña sonrisa surcaba mis labios, entonces tire la espada al suelo mientras esta se deshacía rápidamente y yo alzaba mis manos en señal de rendición.
-Muy bien, ustedes ganáis, me rindo-. Dije suspirando, los guardias se sorprendieron ante mi repentina conducta y la confusión se notaba en sus rostros. Uno de ellos se acercó cautelosamente y me esposo deprisa.
-Ha sido más fácil de lo que creía-. Susurro uno de ellos a lo bajito, pero que yo lo escuche perfectamente.
Yo me mantenía en silencio, mientras ellos me llevaban, bueno más bien me arrastraba, de nuevo hacia las mazmorras, en mi cabeza pude oír como mi original me decía "buen trabajo", yo sonreí complacidamente al saber que había cumplido con las expectativas de ella.
Por el camino nos encontramos a otro grupo de guardias que no tardaron en suspirar aliviados al saber que me habían capturado.
-Veo que la habéis atrapado, al fin y al cabo no era tan temible como decían, simples habladurías-. Dijo uno mientras me miraba con superioridad.
Si ellos supieran.
El resto del camino se pasó rápidamente y sobre todo con un tenso e incómodo silencio, una vez que bajamos las escaleras, de nuevo, al entrar los presos empezaron a silbar y gritar como la primera vez que ella entramos, yo puse los ojos en blanco.
Cuando llegue a mi celda vi como Loki, el preso de enfrente se levantaba de su cama y me miraba con una ceja alzada.
-Vaya vaya, pero mira a quien tenemos aquí ¿acaso no tenías un plan que te haría escapar?-. Dijo él burlón.
-Y lo tengo, lo que pasa es que algunos no se han dado cuenta todavía-. Dije con satisfacción.
-¿Cuenta de que?-. Pregunto el curioso.
-Cuenta de que mientras que estamos aquí charlando tranquilamente mí yo original se encuentra ya por la mitad de Asgard, muy lejos de aquí-. Dije mientras alzaba los hombros.
-¿Tu yo original? ¿A qué te refieres?-. Preguntaba el intrigado.
-¡A que todos vosotros sois unos ilusos y no os habéis dado cuenta de que yo soy solo un simple clon!-. Grite mientras le daba un codazo al guardia que estaba mi lado y me deshacía de su agarre quedando enfrente de ellos. Entonces decidí que hasta aquí llegaría mi propósito y que ahora solo me quedaba desaparecer para siempre. Con un poco de magia cree una pequeña daga en mi mano.
-¡Adiós asquerosos asgardianos!-. Grite llena de euforia mientras llevaba la daga a mi estómago y me clavaba sin ninguna compasión. No sentí nada, ni siquiera brotaba sangre de mí solo mi cuerpo empezaba a desaparecer entre un pequeño huracán de fuego.
-Hasta luego, Loki-. Me gire a él y me despedí alegre antes de desaparecer por completo del mundo.
-Ildry pov-
Me encontraba corriendo rápidamente por las calles vacías de Asgard cuando de repente note una pequeña punzada en el pecho, era como si una parte de mi desapareciera de mi interior, al momento supe de qué se trataba, mi clon había desaparecido.
Sonreí tristemente mientras pronunciaba al aire un bajito "Gracias por todo".
Empecé a correr de nuevo, en cuestión de segundos darían la alarma de que había un preso suelto y no tardarían mandar las tropas en busca de mí, por eso ahora tenía menos tiempo que antes y me tendría que dar bulla.
El siguiente problema era que como iría a Muspelheim, estaba claro que por el Bifrost no, quedaba totalmente descartado, entonces recordé que había algunos pasadizos que muy pocos conocían y que te llevaban a donde tu quisiese.
Y por suerte mía cerca de aquí en un antiguo edificio se encontraba uno de ellos, menos mal que mi padre llego a enseñarme sobre estos pasadizos en uno de sus viajes a los 9 reinos.
Corrí con más ganas al saber que ya estaba más cerca de mi casa y que pronto podría verla de nuevo, mi corazón empezó a latir rápidamente y la adrenalina comenzó a recorrerme todo el cuerpo.
-Aguanta un poco mas Nissa, ya estoy en camino-. Susurre mientras una pequeña lágrima bajaba por mi mejilla.
Y bueno ¿qué os ha parecido? Solo espero que me dejéis vuestra opinión en un hermoso review que sé que me hará muy feliz :3.
¡Un fuerte abrazo!
