-¿Aquí esta bien?- pregunto un joven de ojos azules.

-Sí- asintio, la habia venido a dejar.

-Cualquier cosa llamame- le aviso tomando sus manos.

-Gracias, cuídate- le sonrío y en seguida tomo su cuello y beso sus labios. -Chau- se alejo haciendo una seña con las manos a lo que el le correspondio, subio las escaleras, el joven ya se había ido, estaba en frente de la puerta y busco las llaves en su bolso, no las lograba encontrar, de pronto se fijo en algo que brillaba en el suelo, se puso de cuclillas para mirarlo mejor, era un arito de perla color rosa.

-¿Y esto?- lo tomo con sus dedos.

-Con quien ahora- suspiro mirando el aro fijamente, continuamente se levanto guardo el aro y abrio la puerta con las llaves, como pensaba él no estaba. busco una toalla en su habitación, hacia calor y entro al baño, abrio la llave y dejo caer el agua fria sobre su esbelta figura desnuda, sus extremidades eran fina y delgadas, su cuerpo no poseía exageraciones, una silueta delicada, el agua refrescaba su cuerpo.

-Hermano idiota- murmuro mientras vertio shampú en sus manos para luego lavarse el pelo, después de ducharse tomo una toalla para secarse en seguida vistio unos shorts negros y una blusa rosa de mangas cortas , al igual que se maquillo, se veía mirandose apatica y pensativa, salio de la habitación y busco el telefono, lo cogió y marco un número.

-¿Alo con quién?- pregunto, era el peli azul.

-Con Rin- contesto con un tono bajo.

-Rin, ¿todo bien?- le pregunto gentilmente, la muchacha curvo sus labios, de la indiferencia al desconsuelo.

-Bi- expreso con dificultad.

-¿Rin? ¿Paso algo? ¿Estás ahí?- se escucho alarmado.

-No quiero estar sola- estallo en llanto.

-Oks- contesto, la muchacha colgo, y se dejo caer en el suelo mientras lloraba desconsoladamente.

-Idiota- sollozó.

¡Tienes un mensaje nuevo!

salía en el telefono movil de Rin el cual estaba en silencio en su bolso.

-Len ¿Qué escribes?- pregunto Luka mientras servía bebida en unos vasos.

-Sólo es un mensaje para Rin, que no estaré en la noche- respondio el muchacho que estaba sentado en un sillón.

-Sí que eres un buen hermano- sonrío dulcemente.

-Umh, quizá- respondio desanimado mientras recibía el vaso.

-Tienes suerte al tener una gemela- protesto.

-No...- mascullo, no era suerte tenerla como hermana.

-¿um?- la pelirosa no escucho lo que dijo- ¿Pasa algo?- le pregunto al verlo tan taciturno.

-No, nada... solo me perdí en mi mente- agrego forzando una sonrisa.

-Esta bien- le contesto Luka sentandose al lado.

-Entra- dijo Rin abriendole la puerta al joven de ojos azules, el cual de inmediato la abrazo.

-Gracias a Dios, estás bien- menciono sin dejar de abrazarla, Rin le correspondio el abrazo.

-Gracias...- dijo cabizbaja.

-No te preocupes, dije que estaría para tí- se separo, ambos entraron, Rin sirvio unos refrescos y se sentaron en el sofá.

-Son las 7 de la tarde, y aún no se esconde el sol- replico Rin mirando hacia la ventana que daba el oeste.

-Bueno aún estamos en verano- respondio Kaito bebiendo el zumo de naranjas.

-hm- suspiro entrando en la añoranza-juguemos algo- propuso tranquila.

-¿Qué cosa?- consulto.

-Naipes- le sonrío nostalgicamente

-Esta bien- acepto, devolviéndole la sonrisa.

-Ven- le tomo la mano lo llevo hacia su cuarto y lo hizo sentarse en el suelo, su dormitorio era amplio, tenía hasta una tv ahí, era muy simple y con tonos cálidos y suaves, la muralla tenía un color damasco, mientras las cortinas eran de un verde limón al igual que el conjunto de sabanas, el chico observo el lugar detenidamente, a pesar de estar ordenado habían lugares con polvo, la muchacha estaba revisando unas cajas.

-¿No pasas mucho tiempo en la casa?- pregunto frunciendo el ceño.

-Nop- contesto- Aquí estan- agrego acercandose al chico, la chica se puso en frente de él y repartio. En esa casa el único sonido que acompañaba a Rin era el Tic-Tac del reloj, empezo a estar pendiente desde que su gemelo se distancio, pero ahora ella logro a momentos dejar de lado eso riendose a carcajadas con su profesor él cual era bueno haciendo trucos por lo que hacía enfadar a Rin, el muchacho divertido le gustaba hacerla enojar.

-Noo, ¡Deja de hacer trampa!- protesto haciendo un puchero. -No, no es justo- agrego amurrada.

-Ha, ha que linda- dijo alegre acariciando sus mejillas, la muchacha levanto su mirada, quedando en frente de la de su profesor observando fijamente sus electricos ojos azules, hipnotizados el uno con el otro se besaron, un beso apasionado, batieron sus lenguas como si fuera un baile.

-¿Está bien?- pregunto algo preocupado, ya se habian hecho las 10 de la noche -Tu hermano llegara- agrego.

-él llegará mañana en la tarde- le respondio distante, ella sabía perfectamente con quien estaba, en ese preciso momento podía escuchar nuevamente el tic-tac, Kaito miro sus ojos, esperando que dijera algo -No me dejes aquí- menciono Rin suplicante, en seguida beso sus labios apasionadamente, continuamente el chico beso su cuello e iba bajando, desabotono su blusa hasta sacarsela, desabrocho su sostén y masajeo sus pechos suavemente.

-Lo siento- se disculpo, al ver que la chica tenía los ojos lacrimosos.

-Es porque- expreso -Es mi primera vez, sólo es eso- río suavemente, liberando la tensión -Disculpa, si te preocupe- agrego, el muchacho río con ella mientras acariciaba sus mejillas.

-Hazme tuya- le susurro timidamente, en seguida el muchacho la abrazo y beso sus labios, bajo hasta llegar al vientre, posteriormente Rin aflojo los botones de la camisa de Kaito y también él del pantalón y en seguida desabrocho

Yo también participaré en el juego de la seducción...

el pantalón, y bajo su ropa interior...