Capitulo 1: Reni

17 años más tarde.

(Renesmee)

¿Por qué…?

Mi voz es un susurro. Caigo al suelo sobre mis rodillas. Siento como un fuerte nudo se forma en mi pecho. Las lágrimas comienzan a caer.

Estiro mi mano y acaricio el suave pelaje del hermoso animal que yacía sin vida en el suelo, cubierto de sangre.

No me dejes…

Me abrazo al cuerpo del enorme animal y comienzo a llorar, sintiendo un enorme vacío en mi interior, siento como si me asfixiara, como si mi corazón dejara de latir.

Dejo de ser quien soy.

Siento unos brazos fríos rodearme y alejarme del animal en el suelo, alejándome de su calor. Dentro de unos minutos ese calor desaparecerá.

-Todo va a estar bien-me susurró una dulce voz. Yo simplemente me dediqué a mirar por última vez a la criatura tendida en el suelo, diciéndole adiós en silencio.

El sueño se apodera de mí. El llanto cede y mis ojos se cierran, mi cuerpo no soporta tanto dolor.

En mi mente escucho un aullido, y en ella se vuelve a reproducir la imagen del hermoso lobo caer al suelo.

Siempre te amaré.


Abro mis ojos y me veo en mi habitación. Siento una fría mano en mi mejilla y volteo mi vista.

-¿Qué sucede?-me preguntó con preocupación mientras me abrazaba y besaba una de mis mejillas. Yo simplemente lo miré con curiosidad.

-Estas llorando-al oír eso, estiré mi mano y la pasé por mi mejilla para, efectivamente, sentirla húmeda.

-No es nada-dije mientras me sentaba en mi cama y comenzaba a limpiarme las lágrimas de mis mejillas y parte de mi cuello.

-Vamos, hace 17 años que te conozco y sé cuando algo sucede-dijo mientras se sentaba a mi lado y tomaba mis manos en las suyas.

Lo miré unos segundos a los ojos antes de resoplar y estirar una de mis manos para posarla en su pálida mejilla y decidí mostrarle lo que yo había visto.

Mis lágrimas, la sangre, el lobo muerto.

-Es solamente un sueño-me dijo mientras tomaba mi mano que se encontraba en su mejilla y comenzaba a acariciarla.

-Lo se…pero se sentía tan real-mi cuerpo tiritó al recordar la imagen del lobo ensangrentado, aullando sus últimos alientos antes de morir.

-Vamos, alégrate. Mira, te traje un pequeño regalo-me dijo al tiempo que observaba como el sacaba su mano que se encontraba escondida detrás de su espalda. En su mano se encontraba una pequeña caja.

-Es hermoso-dije al abrir la pequeña caja para encontrarme con un hermoso collar repleto de diamantes.

-Sabría que te iba a gustar, lo compré especialmente para que lo uses en tu fiesta-dijo al tiempo que besaba tiernamente mi mejilla.

-¡Cierto, la fiesta! ¡Lo olvidé por completo!-dije levantándome de la cama, alejándome de el.

-Tranquilízate, la fiesta es mañana-dijo el levantándose también de mi cama y acercándose a mí, pero yo solamente me alejé de el.

-Lo sé, y todo esta listo, excepto que yo no tengo qué ponerme. Tengo que salir a buscar un vestido-dije mientras abría mi enorme armario y comenzaba a buscar ropa.

-¿Quieres que te acompañe?-dijo el tomándome de la mano y dedicarme una tierna sonrisa.

-Lo siento, enamorado. El trabajo llama-escuchamos una tercera voz y en la puerta se encontraba Félix mirándonos con una enorme sonrisa.

-Tranquilízate, Alec. Yo iré con ella-dijo Félix ingresando a la habitación. Alec simplemente asintió y besó mi mejilla antes de salir de la habitación.

-Así que ¿qué se siente cumplir 17 años?-dijo Félix mientras se acercaba a mi cama y se acostaba, posando sus manos detrás de su cabeza.

-No lo sé, aún no los he cumplido-dije mientras comenzaba a peinar mi cabello. Félix rió fuertemente.

-Aro se encuentra demasiado emocionado. Nunca lo había visto tan contento mientras hacía unos preparativos para la fiesta, será algo grande ¿sabes?-dijo Félix mirándome.

-¿Grande? Todos saben que no me gusta ser el centro de atención-Félix soltó una fuerte risa.

-Sabes como a Aro le gusta celebrar a lo grande, además esta es una ocasión para celebrarlo así. La pequeñita y adorada Reni cumplirá sus 17 años, toda una mujer-dijo Félix sonriendo.

-De acuerdo, ¿Podrías esperarme afuera? Necesito cambiarme-dije mientras le enseñaba a Félix las ropas en mis manos.

-Vamos Reni, te he cambiado los pañales. Ya te he visto desnuda-dijo Félix mientras se levantaba y se alejaba de la cama para acercarse a mí con una sonrías pícara en su rostro.

-Cuidado con lo que le dices a la favorita de Aro-dije sonriéndole a Félix, el cual al oír esas palabras dejó de sonreír para mirarme asustado y salió rápidamente de mi habitación.

Me cambié rápidamente y me acerqué a mi ventana para poder observar como el cielo se encontraba pintado de distintos tintes de rojo, un hermoso atardecer. Es el momento perfecto para que nosotros, los vampiros, pudiésemos salir.

Tomé mi chaqueta favorita, una de cuero negra, y abrí la puerta para encontrarme con un muy impaciente Félix esperándome.

-En buena hora, para ser un vampiro eres lenta-dijo él, a lo que corrí rápidamente y me posé detrás de él.

-¿Seguro?-susurré en su oído, a lo que el se volteó rápidamente para mirarme asombrado. Yo simplemente me dediqué a reír unos segundos y a tomar su brazo y comenzar a caminar hacia la salida.

-Será mejor que nos apuremos, tenemos una fiesta que organizar-dijo Félix a lo que yo sonreí ampliamente.


Espero que les haya gustado, espero con ansias sus reviews y sus comentarios :)