-Link, ¿cuánto falta?- Lloriqueó su hermano menor en el asiento trasero del coche, a lado de él.

-No lo sé, ¿abuela?- Preguntó el rubio más alto a la mujer de aspecto avejentado, pero aún firme y fuerte, era del tipo de abuelas que no parecía envejecer en su sonrisa, aunque las líneas de expresión estuvieran marcadas desde un par de años atrás. Ellos simplemente amaban a su abuela. Había estado con ellos desde siempre, ya que su madre trabajaba en otro país y su padre había muerto poco antes del nacimiento de Toon Link. Dependían, en esencia, de ella; su madre mandaba el dinero a una cuenta cada mes, además de hablar una o dos veces a la semana por vídeo-chat con ella. Sin embargo, una imagen en una pantalla no te brinda la calidez que un abrazo. Esa era la función de su abuela.

-No mucho, queridos- El auto que conducía no ere lujoso ni nada, era lo normal para una familia de clase media alta. No estaba destartalado, pero tampoco era el último modelo. La pintura azul obscura del vehículo todavía conservaba su brillo natural y la mayoría de las piezas exteriores e interiores estaban intactas, exceptuando un espejo lateral del lado del copiloto, el cual estaba un poco chueco debido a un pequeño accidente en el cual dos automóviles rozaron sin llegar a chocar. Como fuese, estaba bien y funcionando de maravilla.

El menor de los hermanos hizo un puchero, demasiado impaciente. Había esperado desde sus diez años para poder asistir al campamento, ya que los organizadores no admitían menores de catorce años y Toon Link apenas los había cumplido ese año antes del verano. Venía haciendo preparaciones desde semanas atrás, como qué tipo de ropa debería llevar y cuánta, objetos personales; entre los cuales había un peluche de un hada de forma circular y cuatro alas. Incluso había hecho su maleta desde dos semanas antes, aunque su abuela lo había persuadido de deshacerla y esperar hasta dos días antes.

-¿Siempre tienes que esperar tanto?- Volvió a espetar impaciente el menor.

-A veces- Respondió con simpleza Link mientras buscaba algo entre la mochila de mano que traía consigo en el asiento. Ambos tenían una mochila para llevar siempre consigo, para tener cosas a la mano que no podían ir dentro de las demás maletas. Cada uno traía una bolsa de mano, junto con una maleta estilo de estilo deportivo. Es decir, esos largos cilindros de tela.

Toonk Link imitó la acción de su hermano mayor. Él le había dicho que no permitían aparatos electrónicos en el campamento, celulares, computadores portátiles o vídeo-juegos, todo aquello estaba prohibido, pero no había sanciones. Usualmente los nuevos llevaban uno que otro objeto, inconscientes de esa regla o intentando romperla, pero al final siempre se les eran retirados y guardados hasta que terminara el tiempo de estancia del campista; es decir, las tres semanas completas. Para contacto con el exterior, había una serie de cinco teléfonos puestos en hilera en la pared exterior de la oficina de los directores del campamento. Te permitían hablar una vez por semana y tenías el tiempo contado, quince minutos para ser exactos.

Siguió rebuscando en su mochila hasta que encontró su peluche. No medía mucho más que la palma de su mano, y no era exactamente el mejor objeto para abrazar en la noche debido a su tamaño, pero Toon Link lo apreciaba ya que era un regalo de su madre. Sacó dicha pertenencia y la abrazó contra su estómago suavemente, continuando su interesantísima labor de mirar por la ventanilla del coche. Lo único que podía ver eran árboles, árboles y más árboles. Sabía que estaba en los interiores de un bosque, pero ¿era tan adentro?

-Miren- Anunció la abuela en un tono casi angelical, pero emocionado, causando que ambos chicos intentaran mirar por el parabrisas. Pasaron rápidamente un letrero que anunciaba:

Campamento de Verano SSB.
Dos Kilómetros adelante.

Toon Link dejó salir un sonido de emoción, seguido de un ruidoso "¡Woho!" que su hermano mayor clasificó como infantil. Aunque, si estamos hablando de cosas infantiles, él era peor cuando estaba con sus amigos. De hecho, eso le hizo pensar en el mundo de cosas que tenía que contarle a sus compañeros. Lamentablemente, vivían en ciudades distintas; aunque, prácticamente, una al lado de la otra. La cosa estaba así; el campamento era un terreno que compartían cinco ciudades dispuestas de manera circular alrededor del área del bosque. Esto, aunque increíble, también era algo triste pues no podían verse los unos a los otros. Al menos tenían cosas modernas como el Facebook, Twitter y demás páginas sociales.

Alrededor de diez minutos pasaron antes de que otro letrero hiciera su aparición.

Campamento de Verano SSB.
A sólo cinco minutos más.

Esta vez, incluso Link sonrió con emoción. Lo mejor no era ver a sus amigos exactamente, sino que Zelda, su novia desde hace un año, también asistía al mismo campamento. Fue justo ahí, hace un año, que se conocieron. Descubrieron que vivían en la misma ciudad y de ahí en adelante todo fue color de roja para la pareja. Pero el rubio mayor no fue el único que obtuvo felicidad de ese encuentro. En una ocasión, cuando Link llevó a la chica a su casa para que conociera su abuela, había llevado también a su muy-callado hermano gemelo, Sheik. El parecido era sorprendente, difiriendo sólo en los ojos. Mientras que los de Zelda eran de un color azul cristalino, los de Sheik tenían un tinte rojizo. Toon Link, la primera vez que lo vio, pensó que llevaba lentillas, ya que ese color de ojos era realmente raro. Pero no fue eso lo que más le intrigó del joven, sino la misteriosa actitud que mantenía. Todas las preguntas que iban dirigidas a él eran respondidas con "sí", "no", "no lo sé". Respuestas cortas que no ofrecían una clara idea de cómo se sentía. El más joven de todos se sintió enseguida atraído; quizás hubiera sido la curiosidad por no conocer a nadie más así, quizás sólo era su color de ojos fuera de lo común. Cualquiera que fuese la razón, desde ese primer encuentro hacía todo lo posible por reunirse con él. Y el campamento no sería la excepción.

Zelda y Sheik eran casi inseparables, por razones que el pequeño desconocía, pero se alegraba de que fuera así. A donde fuera Zelda, Sheik y Link iban, y a donde éste último fuera, Toon Link también podía ir.

Disfrutaba el tiempo que podía pasar con él. Constantemente Link le daba algo de dinero para que fuera a comprar un helado, claramente para quedarse a solas con Zelda por unos minutos. Ella mandaba a Sheik con el menor para vigilarlo. Y no es que cruzaran muchas palabras, de hecho, el de ojos carmín sólo caminaba con las manos en los bolsillos. Toon Link notaba como las chicas se le quedaban viendo y cuchicheaban entre ellas, pero los ojos del mayor nunca se despegaban del camino y a veces se posaban en su cuerpo de menor estatura. Eso lo hacía feliz.

-¿Estás emocionado, cariño?- Preguntó su abuela, dirigiéndole una mirada rápida por el retrovisor a su nieto más pequeño.

-¡Definitivamente!- Exclamó el menor sin pensarlo.

Ante esa emoción, su abuela no pudo hacer nada excepto sonreír. Su pequeño siempre había sido muy impulsivo, igual que el mayor a su edad- ¿Traen todo?- Volvió a echar un vistazo rápido por el retrovisor a sus dos retoños. Para eso, ya estaban entrando por un gran arco de madera con las iniciales del nombre del campamento tallado de manera pulcra en madera de cedro.

Ambos asintieron al tiempo que hacían un sonido de afirmación. Toon Link se apresuró para guardar su preciado peluche de nuevo en su mochila. Ambos sentían que les picaba las manos de la emoción, más que nada al menor. Además, sintieron que su abuela tardaba siglos en estacionar.

Cada uno miró por su ventanilla. Link recordando que todo estaba en su lugar, exceptuando una nueva cabaña de campistas, un par de mejoras en cuanto a pintura, unos nuevos columpios y una cabaña que no supo reconocer de qué era; demasiado pequeña para ser de residencia y demasiado grande para ser un baño individual.

Para Toon Link todo era nuevo, había estado en un campamento antes, pero era uno mucho más pequeño y más cercano a su ciudad. En cambio esto, esto no se podía comparar. Estaban realmente dentro del bosque, con la ciudad más cercana a al menos dos horas en auto y velocidad normal. Incluso podía notarlo en el aire, era más fresco, más puro y húmedo; alejado de la sensación seca y menos pulcra de la ciudad.

-Ya estamos aquí- Anunció su abuela con una pequeña risa al ver a ambos impacientes.

-¡Al fin!- Soltó el más pequeño y se libraba del molesto cinturón de seguridad, para después abrir la puerta trasera del auto y salir casi a tropezones del vehículo.

-Eh, tranquilo- Dijo el mayor mientras salía de manera normal por su lado. En la zona donde estaban habían otros dos coches dejando a más campistas, uno era probablemente eran de la misma edad de Toon Link. Parecía muy animado y era sólo un poco más bajito que el rubio. Tenía el cabello rosado y con ligeros rizos. Del otro automóvil se bajaba un chico de la edad de Link, cabellos azules opacos y ojos dorados impasibles.

Toon Link rió mientras recobraba el equilibrio, su risa era un poco tonta y su estómago se llenó de hormiguillas que le provocaban un cosquilleo. Intentó abrazarse a su estómago para frenar la sensación, pero sólo consiguió reír más.

La cajuela se abrió con un *pop* y ambos jóvenes se dirigieron a la parte trasera del coche para sacar, cada uno, su maleta deportiva. Cada uno traía un par de tenis deportivos, además de unos más sencillos puestos en ese momento, ropa interior para dos semanas, ya que en el campamento se lavaba una vez cada semana, y camisetas junto con pantaloncillos cortos, además de al menos dos pijamas. Nadie estaba tan loco como para llevar pantalones o jeans al campamento, incluso en los días lluviosos había mucha humedad.

El compartimiento volvió a cerrarse con otro *pop*

-Ya es hora, mis amores- Su abuela les sonrió y les plantó un beso a cada uno en le mejilla, uno muy ruidoso, pero a ellos no les importaba. Extrañarían sus dulces besos y abrazos durante tres semanas.

-Te extrañaré mucho, abuela- Dijo el menor mientras ella los miraba. Era lo único que lo entristecía un poco.

-No te preocupes, cielo, aquí harás muchos amigos también, además, tienes a tu hermano- Se había inclinado un poco para estar a la altura de su nieto- Procuren llamarme los días que les permitan, ¿de acuerdo?- Ambos asintieron.

-Link- volvió a hablar- Te encargo mucho a tu hermano, es su primer campamento lejos de casa, no le pierdas de vista, ¿de acuerdo?- El mayor asintió, no pudiéndose negar a algo que le pedía su abuela.

-Estaré bien, abuela. Ya no soy un niño- Toon Link sonrió de oreja a oreja para que confiara en él.

-Y lo sé muy bien, cielo- Volvió a plantarle un beso, pero esta vez en la frente- Los veré cuando terminen las tres semanas, pórtense bien, no vayan al bosque y escuchen a sus instructores. Link, mándale saludos a Zelda cuando la veas- Terminó con una tierna sonrisa antes de volver al auto- Los veo luego, amores- Tenía una expresión muy amorosa en su rostro. Momentos después, lo único que veían era el vehículo alejarse por el mismo camino que había tomado para venir.

-¿Nombres?- Una voz los sorprendió a sus espaldas y ambos hermanos voltearon. El sujeto era ligeramente más bajo que Link, pero también más viejo, aunque no tanto. Su ropa era demasiado obscura para el clima en el que se encontraban. Link lo recordaba, era Mr. Game and Watch. Uno de los guardias, quizás el único amable.

-Link y Toon Link- Respondió el mayor.

El guardia buscó en la L y en la T, encontrando los nombres en seguida- Bienvenidos al campamento de Super Smash Bros, pasen al centro con sus maletas, los organizadores pronto darán el anuncio de bienvenida- Indicó señalando a sus espaldas.

-Gracias- Agradeció el menor mientras intentaba arrastrar su maleta hacia el lugar indicado, además de tener en su espalda la mochila.

Link suspiró y tomó ambas maletas, cargándolas sin ningún problema en ambas manos. Dejando a su hermano sólo con su propia mochila personal- Si la cargas tú, probablemente no lleguemos a tiempo para el discurso inicial- Externó con una sonrisa un tanto burlona.

Toon Link hizo un puchero, pero no replicó a su hermano. Él solo no hubiera podido cargarla a menos que la hubiera arrastrado- ¿Cómo son los organizadores?-

-Hum, en realidad son buenas personas- El mayor sonrió conforme fracciones de su memoria llegaban a su mente- Uno es muy serio, se llama Master Hand, en realidad siempre es bueno con nosotros, pero es mejor no verlo enojado. Por el otro lado, está Crazy Hand, él es quien tiene más contacto con los campistas- Link se tomó un momento para ordenar sus palabras dentro de su cabeza- Mira, para ponerlo fácil. Master Hand se encarga de todo el papeleo, informes a los padres y esas cosas. Crazy Hand se ocupa más de la convivencia entre alumnos, él intercede cuando hay discusiones, además de que es él quien habla más al inicio de las actividades-

-Ajá- Fue lo único que pudo decir Toon Link a medida que seguían avanzando. No les fue difícil divisar pronto a un grupo de campistas reunidos en el centro del campamento.

Link en seguida fijó sus ojos agua-marina en cierto pelirrojo, amigo suyo desde su primer campamento- ¡Eh, Roy!- Exclamó, queriendo saludar con la mano, pero incapaz de hacerlo por llevar las maletas.

El nombrado se dio la vuelta, un poco desconcertado por escuchar su nombre. Al ver al más alto de los rubios, sonrió ampliamente, devolviendo la sonrisa de camaradas que el otro le daba- ¡Link, viejo amigo!- Devolvió el saludo, acercándose unos pasos. Él también llevaba una maleta deportiva, de hecho, la gran mayoría de los campistas lo hacía, eran prácticas y de gran espacio.

Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, se dieron un amistoso y complicado saludo de manos, uno que el menor no pudo memorizar sólo con la vista.

-¿Hm, quién es este? ¿Un mini-tú?- Espetó Roy mientras miraba al menor de los hermanos. No eran exactamente copias. De hecho, Toon Link tenía ojos más obscuros que los del mayor, además de tener el cabello un poco más claro.

-¿Los pollitos vuelan?- Respondió Link, con una frase bastante fuera de lugar. Roy pareció no entender el chiste y hubo un pequeño silencio incómodo, uno que Toon Link se ocupó de romper.

-Soy su hermano menor- Respondió- Me llamo Toon Link- Su sonrisa ladina parecía incluso tierna- Pero puedes decirme sólo Toon- Se cruzó de brazos sobre su pecho con la sonrisa aún adornando su rostro.

-Bueno, ciertamente se parece a ti- Dijo el chico de nombre Roy mientras le dirigía una mirada a Link. Este último dio una sonrisa torcida mientras dejaba las maletas en el suelo. Sus manos ardían un poco, pero no era nada que debiera mencionar.

-¿Desde hace cuánto que llegaste?-

-Hum- Roy consultó su reloj de mano- No más de media hora- Se encogió de brazos- De hecho, fui uno de los primeros que llegaron, hace apenas unos minutos esto se llenó en serio, dijeron que este verano habían veintiún campistas, lo vi en la lista del guardia- Sabían a qué guardia se refería.

-Como siempre- Esta vez Link se encogió de hombros- ¿Alguno nuevo, vienen los demás?-

-En realidad no vi los nombres, sólo el número al final. Pero parece que ya llegamos la mayoría. Veamos- Roy se volteó para comenzar a contar a los presentes, pero algo lo detuvo.

-Dieciséis- Dijo el menor que había estado callado.

-¿Perdón?-

-Somos dieciséis campistas hasta el momento, contándonos también- Volvió a espetar con una sonrisa auto-suficiente en su adolescente rostro.

Roy se quedó callado unos momentos, antes de reír una vez más- ¿No te lo dije? Esta miniatura es exactamente como tú-

Mientras comentaba aquello, el chico de cabellos rosas pasó junto a ellos con un dulce entre las manos- ¡Poyo!- Exclamó con evidente emoción y alegría en su rostro.

-Ahí va el décimo-séptimo- Dijo Toon Link.

El peli-rosa pareció haber escuchado eso y volteó su rostro para mirar al rubio más bajo. Una sonrisa se dibujó en su rostro para después seguir su camino hacia el grupo más grande de campistas.

-¿Ya llegaron Zelda y su hermano?- El tono en la voz de Link de repente pareció impaciente.

-No, deben ser de los últimos en llegar, Marth tampoco ha llegado ahora que mencionas llegadas- Miró nuevamente a su alrededor para cerciorarse de que realmente no estaba ahí.

-Ya llegará, prometió venir la última vez que hablé con él por Facebook, incluso publicó que ya estaba listo para el campamento hace, ¿qué? ¿Unos dos días?- Y lo mismo podía decir de Zelda y Sheik. Ellos siempre habían sido puntuales, usualmente llegaban con un mínimo de quince minutos de anticipación a donde fuera.

Toon Link no podía entender la obsesión de los jóvenes como su hermano por usar las páginas sociales como algo cotidiano. Es decir, ¿qué más se hacía? Él nunca tenía la necesidad de hablar de más con sus compañeros del colegio, y era lo bastante consciente de la clase de personas que se escondían detrás del anonimato que el internet ofrecía, como para abstenerse de tener cualquier página social frecuentada en su historial cuando era su turno de usar la computadora.

-Hermano, Sheik también vendrá junto con Zelda, ¿cierto?- El menor alzó la mirada para encarar a Link. Su voz tenía un tono tan inocente que ninguno de los dos mayores pudieron adivinar, ni siquiera sospechar, la verdadera intención de la pregunta.

-Nunca han tomado un campamento por separado, y hasta la última vez que hablé con ella los dos tenían planeado venir- Afirmó haciendo memoria, todavía hace dos días había hablado con ella por teléfono.

-Mira, ¿quién ese que viene?- Roy señaló en dirección opuesta al campo de visión de los dos hermanos. Ambos se voltearon y los tres vieron un automóvil aparcando en el mismo lugar que ellos hacía apenas unos minutos.

Era un vehículo negro y un poco lujoso, no era extravagante ni nada, pero era de esos que no ves todos los días como si fuera lo más normal del mundo. De él se bajó un joven con pantaloncillos de mezclilla, camiseta negra, una especie de chaleco y una gorra de color rojo. Parecía amigable. Esa impresión fue la que le dio a Toon Link, aunque parecía ser de la edad de su hermano mayor.

-Décimo-octavo- Murmuró el menor sin poder evitarlo.

-"Campistas, diez minutos antes de la introducción al campamento, reúnanse en el centro con sus compañeros"- Anunció una voz por el micrófono.

Toon Link sintió de nuevo ese cosquilleo en el estómago, esa ansiedad en todo su cuerpo, como si algo hiciera presión en su vientre y pecho. Instintivamente se pegó más a su hermano mayor.

-Me estoy preocupando, Roy- Admitió Link.

-De seguro ya están llegando- Reconfortó el pelirrojo mientras el pelinegro que acababan de ver pasaba a lado suyo sin prestarles mucha atención.

-Deberíamos acercarnos a los demás- Opinó el menor al observar que los demás campistas se agrupaban más de cerca en el centro.

-Estaremos bien aquí, cuando salgan los organizadores, irem...- Algo detuvo a Roy. De repente una sonrisa tranquila se formó en su rostro- Deberías voltear a ver quien llegó-

Los dos rubios voltearon al mismo tiempo y a los dos les dio un vuelco el corazón. Dos autos llegaban uno detrás del otro, uno de color blanco y el otro lucía una pintura roja. Del primero se bajó un chico de complexión delgada y cabellos azules; del segundo dos jóvenes. Los tres se saludaron casualmente entre sí.

-Décimo noveno, vigésimo y vigésimo primero- Espetó Toon Link al ver a cierto rubio-obscuro pasando los nombres de él y su hermana mientras cargaba las maletas deportivas de ambos.

Link las agitó la mano desde lejos y la chica lo devolvió más que alegre. Siempre estaba de buen humor, pero su rostro era bastante fino y tenía facciones de princesa, muy gráciles pero cordiales al mismo tiempo. A Toon Link le agradaba porque a veces jugaba con él de manera voluntaria.

Roy también saludó desde lejos, pero esta vez el chico peli-azul fue quien devolvió el gesto. Toon Link supuso que ese era el que se llamaba Marth; intentó hacer lo mismo que los dos mayores a lado suyo, pero obviamente Sheik no captó que el saludo fuera para él.

-"Campistas, la introducción del campamento comenzará en breve"- De nuevo la voz metálica al otro lado del micrófono.

-Pensé que por poco y no llegabas- Dijo Link a su novia mientras le daba la bienvenida con un abrazo.

-Tuvimos un pequeño percance antes de salir de casa- Zelda hizo una pequeña sonrisa torcida- Pero lo importante es que ya estamos aquí, y debo decir que justo a tiempo- Concluyó mientras veía a dos hombres mayores salir de la cabaña de administración.

-Marth, llegas tarde- Reprendió Roy a su amigo, dándole un golpecito en el brazo mientras se acercaba- Por poco creí que no vendrías este verano- Se cruzó de brazos con una ligera expresión de enfado.

-Ah, lo siento, Roy- Marth sonrió de manera inocente y con un deje de culpabilidad- Se me hizo un poco tarde, es que creí empacar todo, pero cuando revisé en la mañana me di cuenta de que faltaban un par de cosas que tardé en conseguir- Se excusó, aunque Marth era bastante ordenado a veces se le pasaba uno que otro detalle.

-Bueno, no importa, al menos ya estás aquí- Dijo con su expresión facial más relajada.

Los seis pronto avanzaron hasta el centro, junto con los demás campistas ya agrupados. Habían varios hablando entre sí, otros se quedaban callados y miraban a su alrededor. Aquellos quizás eran nuevos o simplemente no muy sociales.

-Campistas- Anunció uno de los dos hombres parados en una tarima improvisada- Sean bienvenidos a este campamento de verano con duración de tres semanas- Una breve pausa- Este año tenemos rostros conocidos y otros nuevos- Su mirada se fijaba en los menores- Pero nuestra meta es que convivan entre sí lo más posible, que estén en contacto con la naturaleza y que adquieran habilidades necesarias para la supervivencia en el bosque. Todo esto mediante actividades recreativas en equipo o como competencias-.

Todos comenzaron a murmurar entre sí, en sus rostros se podía leer la emoción casi como si estuviera escrito en su piel.

El otro hombre comenzó a hablar- ¡Bienvenidos sean todos!- Sus manos se alzaron en el aire y luego bajaron con un suave gesto- Master Hand y yo, Crazy Hand, su servidor, tenemos preparado para ustedes una serie de ejercicios y actividades que les ayudarán a desarrollar varias habilidades- Toon Link notó que este sujeto parpadeaba mucho, como si tuviera un tic; además de que vestía menos formalmente y hasta un poco chillón.

-Tenemos varios talleres opcionales en los que los campistas podrán participar en las horas que no estén en las actividades pre-diseñadas para todos- Se retorció las manos entre sí, como quien planea algo macabro- ¡Quiero ver su espíritu campista!- Todos callaron dos escasos segundos antes de empezar a gritar de emoción, no todos claro.

Crazy Hand sonrió con autosuficiencia y dejó el lugar de nuevo a su hermano.

-Este año también contamos con los instructores y los guardias, a algunos los conocen y otros son nuevos- Una serie de hombres caminaron hasta pararse frente a la tarima donde estaban los organizadores.

-Los presentaré a continuación- Anunció aclarando su voz- En primero tenemos a Snake que nos acompaña por segunda ocasión- Un sujeto fornido y castaño alzó la mano para que lo distinguieran, tenía el principio de barba asomándose por su rostro- Seguido de él tenemos a Donkey Kong, a quien todos conocemos como DK- Un hombre más alto que el anterior alzó la mano, no era especialmente fornido, sino que era de gran tamaño, aunque no exactamente gordo- Luego a Falco Lombardi- Un sujeto de cabello azul y nariz un poco larga, complexión delgada y un poco más bajo que los primeros dos- A Fox McCloud- Se parecía mucho al anterior, sólo que él era castaño y sin la tan prominente nariz- Rey Dedede- Cabello azul y más largo que el de cualquier otro instructor, también lucía una sonrisa que a Toon Link no le gustó mucho- Olimar- Hombrecito bajo y narizón, aunque de apariencia tranquila- Capitán Falcon- Castaño, más fornido que el primero, demasiado prominente y llamaba mucho la atención- y, por último pero no menos importante, tenemos a un nuevo instructor, Wolf- El sujeto tenía cabello gris obscuro y una mirada de pocos amigos.

-Recuerden que también contamos con un médico para cualquier accidente que esperamos no llegue a ocurrir- Un sujeto con bata se unió a la fila- Dr. Mario está aquí para cualquier asunto de salud, he de decir que es un íntimo amigo y confiamos en sus habilidades médicas, así que esperamos que ustedes también-.

-Y no podemos olvidar a los guardias. Aprovecho esta ocasión para decirle a los nuevos y recordarle a los viejos campistas. Hay zonas del bosque donde no tienen permitido ir, lo pueden distinguir por los diversos letreros que hay alrededor. Existen criaturas en este bosque que pueden ser peligrosas. Durante todo el tiempo que he sido organizador, nunca nos han causado problemas. Se sabe que no atacan a las personas a menos que sean provocados. Como sea, habrán ocasiones en las que sí pasemos por el bosque para llegar a los claros de las actividades, pero recuerden que esos caminos sólo serán cruzados con acompañamiento de los instructores o guardias, no tienen permitido ir solos- Les dirigió a todos una mirada seria para que captaran el mensaje.

-Tienen permitido ir al lago para nadar o caminar alrededor, pero no pueden traspasar los límites ya mencionados- Volvió a repetir dejándolo muy en claro- Ahora, les presentaré a los guardias a cargo de la vigilancia- Cuatro hombres más se unieron a la fila- Wario- Bajito y regordete con una nariz prominente y bigote de forma extraña- Bowser- Un pelirrojo de cabellera larga y mirada fiera- Mr. Game and Watch- El único que parecía normal vestido de negro totalmente- y Ganondorf- Él también era pelirrojo, pero lo llevaba mucho más corto, ropas verdes y negras, una extraña combinación. A ninguno de los campistas les daa buena espina ninguno de los guardias, exceptuando al tercer anunciado.

-Bien, ahora campistas, para no quitarles más tiempo y dejar que se instalen y relajen para comenzar mañana con las actividades, les diré su número de cabaña y quiénes son sus compañeros- Todos se callaron de repente para prestar atención, era lo que habían estado esperando- Pero antes debo agregar que hay una nueva "atracción" para ustedes- Su sonrisa dejaba mucho que pensar- Esa cabaña por ahí- Señaló la que a Link le había llamado la atención al llegar- Cada vez que completen una actividad correctamente o ganen un reto, se les dará un dinero ficticio que pueden canjear por algo en ese mismo lugar, hay desde artículos de ropa hasta juguetes, accesorios, en fin, ustedes deben verlo por sí mismos-Se ganó la atención de todos con eso.

-Ahora- Crazy Hand le entregó una lista- En la cabaña número uno, los integrantes son: Red, Link, Ike, Roy y Sheik, repito, Red, Link, Ike, Roy y Sheik. Los nombrados por favor formen un pequeño grupo fuera del centro- Y así lo hicieron, Link tuvo que dejar a su hermano, diciéndole que lo vería antes de irse a su cabaña- Cabaña número dos: Marth, Pit, Meta Knight y Mario, repito, Marth, Pit, Meta Knight y Mario- Los nombrados formaron otro grupito y el del centro disminuyó de manera considerable- Cabaña número tres: Luigi, Ness, Sonic y Diddy Kong, repito, Luigi, Ness, Sonic y Diddy Kong- Eventualmente el grupo central se hizo muy pequeño- Cabaña número cuatro: Lucas, Popo, Toon Link y Kirby, repito, Lucas, Popo, Toon Link y Kirby- El rubio se tensó por un momento y Zelda lo alentó con una palmadita a que se reuniera con los demás. Se alegró de que le tocara con ese chico peli-rosa- Por último, la cabaña número cinco pertenece a las señoritas: Nana, Peach, Zelda y Samus- Ellas sólo se acercaron entre sí ya que no había nadie más.

-Ahora, campistas favor de ir a sus respectivas cabañas, los instructores irán dentro de quince minutos a darles un par de avisos más y luego serán libres de instalarse por el resto de la tarde. Los veré a la hora de la cena en el comedor- Y con eso, ambos se retiraron, la fila de empleados se dispersó y los campistas se volvieron a revolver entre sí.

-Eh, suerte que nos tocó otra vez juntos- Roy y Link se dieron un saludo de manos complicado.

-Ya lo creo. Espera aquí un momento, iré a ver rápidamente a mi hermano y luego nos vamos a la cabaña, cuida esto un momento- A Roy ni le dio tiempo de responder y se vio con dos maletas a su cargo.

Toon Link divisó rápidamente a su hermano y se tranquilizó un poco.

-¿Qué te parece, eh?- Dijo el mayor agachándose un poco.

-Creo que esto me gustará- Admitió el menor con una leve sonrisa- Así que no tienes que preocuparte por mí, ya vete a tu cabaña- Con una más amplia sonrisa comenzó a empujar a su hermano en dirección opuesta, ganándose una risa del mayor.

-Ya, pero, ¿no quieres que te lleve la maleta?-

-¡Estaré bien! Después de todo, ya soy un campista, ¿no?- Su rostro confiado tranquilizó al mayor.

-De acuerdo- Dijo él entrecerrando los ojos y sonriendo de tal manera que parecía retar a su hermano- Entonces, te veré a la hora de la cena- Le revolvió el cabello antes de irse a hablar con Zelda antes de ir a verse con Roy. Cuando su hermano regresó a su grupo, Toon Link no pudo evitar quedarse mirando a Sheik, envidiaba tanto a su hermano por compartir cabaña con él.

-¿Tú eres Toon Link?- Preguntó una voz detrás suyo. El nombrado se volteó de repente, siendo sacado de sus pensamientos.

-Eh, ah, sí, sí soy yo- Se sintió tonto. El chico que le había preguntado era el mismo que le había sonreído al entrar- ¿Y tú cómo te llamas?- Preguntó con una sonrisa amable.

-Yo soy Kirby, poyo- Respondió agregando lo que Toon Link creía era un tic al hablar. Pero no importaba, el chico parecía amigable. Por primera vez miró a sus compañeros de manera detenida. Compartiría cabaña con un chico rubio que parecía nervioso y otro que traía un atuendo en púrpura.

Kirby dirigió su mirada a sus compañeros también- ¿Cómo se llaman?- Sus ojos azules estaban bien abiertos y clavados en los de los desconocidos.

El rubio pareció tener una expresión complicada antes de tranquilizarse y responder- Me llamo Lucas- Tenía una voz un tanto aniñada y era de cuerpo menudo, traía una camisa de rayas y pantaloncillos.

-Yo soy Popo- Intervino el castaño- Todos ustedes son nuevos, ¿no es así?

Los tres asintieron al mismo tiempo.

-Lo supuse- Volvió a espetar- No los vi el año pasado, aunque este sea sólo mi segundo año creo que puedo reconocer a los antiguos campistas- Sonrió tranquilamente. Los otros tres no dijeron nada, pero internamente se sintieron aliviados de tener a alguien no tan nuevo como lo eran ellos.

-Campistas- Volvió a anunciar una fuerte voz- A sus cabañas, los instructores aún tienen que darles más indicaciones.

Todo entonces pareció moverse más rápido. Los adolescentes rápidamente tomaron sus maletas como pudieron y se encaminaron a las cabañas de madera- las típicas- rápidamente. Pronto el centro del campamento quedó desierto y los organizadores retuvieron un momento más a los instructores y guardias para darles un par de indicaciones más antes de ir con los chicos.

Al abrir la puerta de la cabaña, los residentes de la número cuatro quedaron sorprendidos. No es que tuviera especial lujo, pero para tres de ellos era totalmente diferente a los que estaban acostumbrados. Había cuatro camas situadas a los lados, una ventana de tamaño mediano arriba de cada una, perfectamente alineadas con cada cabecera. Cada par de camas compartían una ancha, pero delgada, mesa de noche. Probablemente para tener cosas personales pequeñas como cepillos o cosas así.

Además había una puerta al final. Popo les explicó que era un espacio pequeño sin uso alguno, que los organizadores habían pensando poner un baño individual para cada cabaña, pero que al final habían desistido y ahora todas tenían ese pequeño cuarto con espacio disponible para unas tres personas. Uno sugirió que quizás era para cambiarse a la noche, ya que incluso tenía un foco que alumbraba el espacio.

Los cuatro eligieron una cama sin mucho lío. Toon Link eligió la primera a la derecha, Kirby a la izquierda, Popo tomó la segunda a la derecha y Lucas se quedó con la segunda a la izquierda. Estaban muy ocupados revisando sus maletas y ordenando ciertos objetos en las mesitas de noche; tales como un vasito de plástico con su cepillo de dientes, su cepillo para el cabello. Kirby, por ejemplo, tenía una bolsita de golosinas que guardó en uno de los cajones.

De repente la mosquitera rechinó y todos voltearon al mismo tiempo. Habían dejado la puerta de madera abierta, para que el aire se filtrara por la calurosa cabaña. En el umbral de la puerta apareció uno de los instructores. Fox.

-Bienvenidos al campamento, chicos- Su voz era un poco grave, pero serena y, de cierto modo, incluso agradable- ¿Qué les parece su cabaña? ¿Tienen algún problema con esta?- Todos se miraron entre sí y negaron con la cabeza.

-Muy bien- Prosiguió- Entonces les debo dar un par de indicaciones más antes de dejarlos instalarse- Tenía una tabla en su mano y la llevó al frente para leerla- Estas son unas pequeñas reglas de cada cabaña. Como la hora de acostarse y el hecho de que deben mantenerla limpia o se les sancionará.

Lucas alzó su mano tímidamente.

-¿Sí?

-¿De qué forma se nos puede sancionar?

-Veamos, por ejemplo. ¿Recuerdan que ahora les darán créditos por las actividades bien realizadas?- No esperó respuesta-. Pues podríamos sancionarlos quitándoles cierta cantidad de créditos a cada uno. Lo que me recuerda- Sacó algo de una cangurera que traía de lado- Estas bolsitas son para que guarden los créditos- Se las dio a Toon Link y él las fue pasando. Todas eran de color amarillo y tenían el número de su cabaña- Son para su cuidado y si las pierden no será nuestra responsabilidad.

-Les dejaré la lista aquí- Había una pizarra de corcho que abarcaba la pared de un lado, del otro había una de gis- También la relación de las cabañas- Colgó de igual manera una hoja con los nombres de los integrantes agrupados por cabaña- Veamos, algo más… Ah, también un reloj despertador- Sacó el objeto de la cangurera, un reloj de manecillas, era circular, de color amarillo también y bastante normal, de esos que compras comúnmente en tiendas- Deben ponerlo a funcionar para que se despierten a las siete de la mañana todos los días, exceptuando los domingos, ya que esos son sus días libres, así como hoy.

-Estas son las horas de las comidas- Sacó dos gises de la bolsa a su costado y uno lo dejó en el metal de la pizarra, el otro lo usó para escribir:

7:30 am Desayuno

09:00 am Inicio de actividades obligatorias

01:00 pm Almuerzo

03:00 pm Actividades variadas

05:30 pm Duchas

07:00 pm Cena

08: 00 Luces apagadas

Dejó el gis junto al primero y volteó para ver a los cuatro chicos- Este es el horario general, las actividades obligatorias duran alrededor de dos horas, luego se les deja un espacio de tiempo para su disfrute antes del almuerzo. Nuevamente se les deja un espacio de tiempo, siguen las actividades variadas de las cuales se les avisará en el almuerzo. Tampoco estas duran más de dos horas, las duchas que se harán por número de cabaña, empezando por la número cinco, eso quiere decir que ustedes son los segundos para las duchas. La cena se sirve a esta hora y las luches deben estar apagadas y todos dentro de las cabañas para las ocho. En algún tiempo entre esta hora y las nueve hacemos inspección y los guardias se quedan vigilando alrededor después de eso. ¿Nos estamos entendiendo? Si se les descubre afuera después de la hora dicha también recibirán sanción.

-Esas son todas las indicaciones que me dejaron darles. También debo decirles que no todas las actividades recibirán créditos hay algunas que sí, hay otras que no. Las de recreación, por ejemplo, no reparten debido a que la intención no es competir y ganar. Eso se los explicaremos conforme avancen los días.

Fox revisó su reloj de muñeca- De acuerdo, son las tres de la tarde. Tienen todo el día para hacer lo que gusten, a las 5:30 pueden irse a duchar si no lo hicieron antes de venir, se anunciará en el micrófono qué número de cabaña tiene el turno, así como también se les avisar en el momento en el que deban dejar las duchas libres. Los baños están justo al lado de las duchas y son la única excepción por la que pueden abandonar la cabaña después de la hora dicha. Ahora, les dejo para que terminen de instalarse y recuerden no romper ninguna regla- Esto último lo dijo con una sonrisa tranquilizante, poco perceptible, pero ahí estaba. Salió de la cabaña, haciendo que la mosquitera rechinara.

Popo fue el primero en acercarse a leer las listas- Veamos- Musitó- Ness está en la tres y Nana en la cinco.

Kirby escuchó aquello e intervino- ¿Quiénes son ellos?

-Ness compartió cabaña conmigo hace un año y Nana es mi hermana.

Toon Link dejó el reloj despertador en su mesa de noche- ¿Ustedes creen que suene lo suficientemente fuerte como para despertarnos?- Comenzó a jugar con el reloj entre sus manos, mirándolo desde todos los ángulos posibles.

-Debería, el año pasado no tuvimos ningún problema.

-De acuerdo, ahora no me salga ninguno de ustedes con que tienen el sueño pesado, porque entonces sí tendremos un problema- Los cuatro echaron a reír al escuchar eso.

-¿Qué es lo que quieren hacer mientras esperamos a las cinco y media? Podría llevarlos a ver el lago, es la única parte afuera del campamento al que podemos ir sin vigilancia de los guardias.

Los tres nuevos se miraron entre sí y asintieron.

-Perfecto.

Salieron apresuradamente de la cabaña que comenzaba a sentirse un poco acalorada por la posición del sol y la hora de la tarde. Afuera, Toon Link divisó la cabaña número uno y se preguntó qué estaría haciendo Sheik.

Quiero agradecer a Fierce Dark oni Link por su comentario y por alentarme a seguir escribiendo, sobre todo encontrar que es otra fan del Yaoi c:

También agradecer a los reviewrs anónimos, ustedes saben quiénes son, por sus deseos de que continúe este proyecto, a pesar de que no les guste el género dicho anteriormente. ¡Se les agradece el apoyo inicial! Prometo, por ustedes y en general los fans de SSB, no ser demasiado explícita, de hecho, jamás pensé serlo tanto en este fic. Y tomaré en cuenta el incluir a ROB en este fic, pensaré en algo, tu idea tampoco suena mal ~

Bueno, este es el primer capítulo y lo sé, es estúpidamente largo, aunque quizás sea mejor así. Como sea, prometo no defraudarlos con el siguiente capítulo.

¡Chao chao!