Disclaimer: Harry Potter ni sus personajes me pertenecen. La trama de esta historia tampoco es de mi propiedad, sino que de una magnífica escritora llamada sissou quien amablemente me ha dado su autorización para publicar la traducción de su fic.


Capítulo 1. Debería haber dicho sí.

Era Octubre, e incluso si Halloween estaba cerca, los estudiantes no estaban de un ánimo festivo.

La casa de Hufflepuff estaba silenciosa y afligida. Incluso los recién llegados de primer año se sentían acongojados por la pérdida de uno de ellos.

Los Ravenclaws no se sentían mejor, incluso si la muerte de Cedric Diggory no era tan fuerte como para los Hufflepuff, los estudiantes estaban inquietos y preocupados por uno de ellos: Cho Chang. Ella había sido la novia de Cedric y estaba realmente dolida, pero yo no podía ignorar sus miradas hacia Harry. Esto era casi una ofensa a la memoria de Cedric: quiero decir, el está muerto, ¡ella podría esperar antes de hacerle ojitos a otro chico!

Pero incluso si yo no estaba de acuerdo con la conducta de Cho, no podía olvidar que ella era infeliz. Cada vez que la veía pasar cerca de la mesa de Hufflepuff, o las fotografías de los equipos de Quidditch, podía ver en su cara todo su pesar. Por eso, realmente no podría culparla nunca.

La casa Gryffindor había encarado con un poco más de fuerza la muerte de Cedric. Los estudiantes de los leones eran conocidos por ser valientes y fuertes, y ahora lo podían probar muy bien. Pero además estaban preocupados por uno de ellos: Harry Potter.

Mi mejor amigo seguía silencioso respecto de lo que había ocurrido en el laberinto. Muchos querían saber lo que había ocurrido después de que él y Cedric tomaran la Copa, pero yo no. No quería saber exactamente lo que había pasado. Sabía que El-que-no-debe-ser-nombrado había asesinado a Cedric, y esa información era suficiente para mí. Si hubiera escuchado la historia de Harry, no podría dormir nunca más, o todos mis sueños estarían llenos de esa escena: el alma de Cedric dejando su cuerpo en frente de los ojos de mi mejor amigo.

Podría decir que los más "insensibles" eran los Slytherin, pero esto no era una sorpresa, ¿verdad?

Incluso oí a alguien hacer bromas acerca de la muerte de Cedric. ¿Cómo podían las personas mantener una cara tan neutral frente a esa violenta muerte? Frecuentemente quería hechizarlos, así como Harry, pero afortunadamente para ellos Snape estaba siempre cerca para calmarnos, o tal vez debería decir para proteger a esos imbéciles y restarnos puntos. ¡La casa de Gryffindor no había perdido jamás tantos puntos en el primer mes de escuela!

Dumbledore había decidido rendir un homenaje a Cedric y en el gran pasillo que conducía a la Sala Común de los Hufflepuff había fijado un retrato con una foto de él sonriendo. Incluso si éste era un acto de bondad, yo lo consideraba una tortura. Harry y yo alargábamos siempre el camino cuando era absolutamente necesario el ir a esa parte del castillo. No por capricho, sino que pasar frente a su retrato aún era demasiado doloroso, sobre todo para Harry.

A veces pensaba que había sido egoísta, no me detendría nunca de culparme por no ayudar a Cedric, pero ¿qué había sentido Harry que fue quien lo vio morir? La culpa me estaba quemando, pero sólo fue un "no", me gustaría pensar que mi respuesta no hubiera tenido influencia en su destino, pero no podía. ¿Quién sabe qué podría haber pasado si yo le hubiese enseñado esos hechizos? Tal vez uno de ellos podría haberlo salvado.

Y ahora, estaba tratando de calmar mi culpa ayudando a mis amigos tanto como me era posible. Incluso aunque el año pasado me quejaba de hacer su tarea, ahora me aliviaba cuando Ron o Harry me preguntaban por ayuda.

Por otro lado, me había puesto muy quisquillosa con mis dos amigos. Siempre estaba discutiendo con Ron o Harry. Una pequeña cosa podía hacerme llorar por horas. Y eso es precisamente lo que me sucedió una noche, cuando obligué a Ron y Harry a hacer sus tareas de Transformaciones.

"Hermione, McGonagall nos dejó 3 semanas para hacer esta tarea. Podemos esperar" dijo Ron.

"No podemos," grité "puedo ayudarles ahora".

"La tarea es muy fácil. No estás obligada a ayudarnos" Harry murmuró con voz calmada.

"Tengo que ayudarles" lloré, mientras las lágrimas caían por mi cara.

Harry y Ron me miraron con sus ojos muy abiertos. S reacción me hizo enfadar.

"Hermione, estás exagerando. Es sólo una tarea" Ron se rió entre dientes.

Me levanté, mientras todos los estudiantes de la biblioteca estaban ahora mirándome.

"Es más que una tarea. Así que ahora cállate y déjame ayudarte".

"Deberías tranquilizarte" murmuró Harry.

Sacudí mi cabeza.

"¿Pero qué es lo que pasa ustedes? Estoy ofreciéndoles mi tiempo y energía. Maldición sólo tómenlos" lloré.

Aparté las lágrimas de mi rostro, aunque fue inútil, seguían cayendo. No podía controlarlas.

Ron y Harry se miraron entre sí, preocupados.

"Te recuerdo que siempre nos estás retando para que hagamos nuestras tares, pero ahora encontraste la perfecta forma de estar en paz. No te preguntaremos por ayuda nunca más. ¿Satisfecha?" Ron dijo.

Sentí el corazón quemando en mi pecho.

"¿Eres completamente idiota o simplemente sordo? Te dije que quería ayudarles" Ya no era capaz de enfocar en mis palabras "Estoy bien ahora, sólo, por favor déjame ayudarte Cedric" lloré.

Puse mi mano en mi boca para no seguir hablando. Harry se asustó y agujereó su pergamino con la pluma.

"¿Cedric?" repitió Ron sorprendido.

Sollocé y dejé la librería. Dejé mi bolso en la mesa pero no me preocupó, sólo necesitaba escapar.

Bajé las escaleras, corrí a través de los pasillos y me congelé cuando reconocí en el que estaba. Era mi pasillo prohibido. Levanté la mirada y observé la fotografía: Cedric Diggory estaba felizmente sonriendo.

Dejé salir un sollozo cuando lo recordé sonriendo esta misma sonrisa cuando nos encontramos en el pasillo ese día, bueno, antes de que yo la hiciera desaparecer con mi cruel respuesta.

Me acerqué a la muralla y acaricié la fotografía con mis dedos.

"Lo siento tanto. Debería haber dicho que sí. Debería haberte ofrecido todo mi tiempo para ayudarte".

Cedric seguía sonriendo, y esa vista tuvo el don de hacerme enfadar. Él estaba muerto y nunca podría escuchar mis disculpas. Yo podría tratar de hacer lo mejor y llorar cada noche en frente de esta fotografía y no obtendría nada más que su perfecta y neutral sonrisa.

Dejé el corredor, pero justo antes de voltear camino a las escaleras creí escuchar el eco de un largo y desesperado sollozo.


No podía sólo dejar el Prólogo. A pesar de que ya el Prólogo nos entrega un primer vistazo a la historia, ya con este capítulo se podrán ir haciendo a la idea de lo que puede ocurrir más adelante. :)

Viernes/Sábado subo el siguiente capítulo.

Con cariño.

-Paascuala.

PS: Este capítulo, y el trabajo de traducción en general, va dedicado a Miss Kathy90 & a ManneSkarsgard, por toda la buena onda y el cariño. Especialmente a Miss Kathy que ha sido un amor y ha compartido esos momentos de delirio por Cedric.